Diez consejos para madurar antes de los treinta.

Cuando era estudiante en la universidad solía admirar a personas que eran muy capaces técnicamente. Admiraba a economistas como Joseph Stiglitz, Paul Krugman, Agustín Carstens, entre otros. Con el tiempo cambie y empecé a admirar a otros personajes que tenían la habilidad para crear mundos, principalmente escritores, entre los que están Gabriel García Márquez, Jorge Luis Borges o Xavier Velasco.

Sigo admirando a esas personas, pero he vuelto a cambiar y ahora admiro a personas que tienen habilidades sociales, de emprendimiento, innovación, pero sobre todo, creo, que tienen carácter, no porque los anteriores no tengan carácter, sólo que ahora me fijo en el tipo de carácter que tienen personas como Richard Branson, Jeff Bezos, Tony Robbins, porque creo que se necesitan muchas cosas para echar a andar un proyecto, y ellos han logrado muchos proyectos.

En este proceso de admiración trato de conocer a esos personajes y ver qué características tienen o que procesos en su vida los han llevado a ser exitosos. A continuación pongo una lista de las cosas que he aprendido de todas esas personas y que considero ayudan a la formación del carácter de una persona para ser exitosa y respetable.

1.- Auto conócete.

Existen muchas técnicas: psicoanálisis, meditación, yoga, etcétera. Elige la que más te acomode para conocerte. Solemos invertir mucho tiempo en prepararnos en la universidad, comer sanamente, hacer ejercicio, pero a veces dedicamos poco tiempo a la sanación de la mente.

El autoconocimiento nos dará la capacidad de autoanalizarnos y entender cómo somos, cómo son nuestros procesos de pensamiento, nuestras emociones, cómo reaccionamos, cuáles son nuestros defectos y nuestras virtudes. Esto nos permitirá entender la forma de ser de los demás, que es el fundamento de la empatía y las habilidades sociales.

También podrás conocer tus motivaciones, así como detectar tus habilidades y talentos ocultos. Este es un punto fundamental para que elimines tus creencias y limitantes. La vida es muy larga, si tienes 30 años y piensas que ya tienes una vida hecha, estás perdido. Hay que reinventarse todo el tiempo.

2.- Emprende.

La experiencia que te dará emprender un proyecto es inigualable. Si no tienes el capital para emprender un negocio como tal, no importa, puedes emprender desde tu lugar de trabajo. Proponer cosas que mejoren un proceso o algún producto en la empresa en donde trabajas también es emprender, y hacerte cargo de un proyecto te ayudará a ponerte en el lugar de tu jefe o incluso en el lugar del dueño de la empresa y entender las cosas desde otra lógica.

Ahora, si no quieres emprender para otras personas y tampoco tienes el dinero para iniciar un negocio: Emprende. Porque una de las habilidades que más se desarrollan a la hora de emprender es la creatividad. Conseguir inversionistas y vender tu proyecto te dará una experiencia invaluable.

3.- Encuentra tu pasión.

Es muy común encontrar a personas que trabajan en cosas que no les gustan, o por lo menos no les apasiona. Esto no está mal en sí mismo, porque considero que no es fácil encontrar esa actividad que le da sentido a la vida. Por supuesto, existen personas que encontraron su pasión desde niños y son muy afortunados por eso, pero si no es tu caso no te desanimes, la mayoría de las personas ni siquiera busca esa pasión.

No te digo que abandones tu trabajo y vayas en busca de tus sueños. Eso sería una tontería, pero a la par que trabajas puedes realizar todo tipo de actividades, lo más importantes es que experimentes y encuentres esa actividad que podrías hacer por horas e incluso sin cobrar. Una vez que la hayas encontrado, busca vivir de ello. Te recomiendo el capitulo llamado “Black Jack” de la serie documental Losers que está disponible en Netflix. Ahí muestran cómo puedes vivir de lo que te apasiona, aunque parezca que sólo eres un vago.

4.- Viaja solo.

Puedes ir al lugar que quieras. Elige un sitio que te llame la atención por su historia, o porque quieres conocer el lugar donde estuvo una persona que admiras. Recuerda que vas solo y nadie te va a juzgar, puedes ir tan cómodo como quieras y comer lo que desees. Si viajas a un país donde hablan una lengua que no conoces, pondrás a prueba tu capacidad para comunicarte, el único responsable de todas y cada de las decisiones serás tú, por lo que aprenderás a conocerte y tenerte tolerancia.

Viajar así te ayudará a mantener la mente abierta y conocer nuevos sitios, también podrás conocer nuevas personas que te ayuden a tener diferentes perspectivas de la vida, entender la realidad con otros conceptos y si eres un controlador de lo peor, prepárate pues es muy probable que tengas que aprender a pedir ayuda.

5.- Abandona los malos hábitos.

Entiendo que cuando somos jóvenes es divertido salir de fiesta cada semana y llegar al trabajo “en vivo”, comer en la calle sin discriminar y que nuestro único ejercicio sea lanzarle la pelota al perro. Pero no está bien mantener ese tipo de conductas toda la vida, el cuerpo no los reclamará más pronto que tarde, además ese tipo de hábitos habla de una persona poco disciplinada y por ende, poco confiable.

Así que desconecta el piloto automático y cuestiona ¿Por qué haces tal o cual cosa?, ¿a quién quieres impresionar? Decide qué hábitos que dañan tu salud quieres cambiar y ponte a trabajar en nuevas conductas que serán de mayor provecho. Trabajar para ti fortalecerá tu autoestima.

6.- Se generoso.

Cuando se habla de generosidad, se tiende a pensar en dinero y parece ser que alguien generoso es una persona que va repartiendo dinero a diestra y siniestra. Pero nada más alejado de la realidad. Una persona generosa es aquella que tiene la cualidad de la amabilidad y la compresión, y suelen dar otro tipo de cosas que no tienen valor, por ejemplo, el tiempo. Si sales con un amigo a tomar un café, escúchalo, hazle sentir que es importante para ti y que ese tiempo que están compartiendo es único.

Un estudio demuestra que la generosidad da origen a emociones y comportamientos que se asocian a un mayor bienestar, salud y longevidad. En este sentido, practicar la generosidad es un principio de salud mental, y podría ser la clave de una vida feliz y saludable. Aquí pongo cuatro ideas que te ayudarán a ser generoso.

  • Da cosas importantes. Si das algo, asegúrate de que sea importante para la otra persona. piensa en algo que quiera o necesite, no tiene que ser material; como decía anteriormente, el tiempo es un bien muy preciado.
  • Acepta el agradecimiento. Cuando hacemos un acto de generosidad y nos agradecen, a veces desestimamos esos agradecimientos o incluso intentamos frenarlos por falsa modestia o incluso por agrandar el acto de generosidad. No lo hagas más. Acepta el agradecimiento, es importante que la otra persona exprese sus sentimientos.
  • No seas soberbio. Acepta la generosidad de otras personas, piensa que si tú has sido generoso, tal vez la vida te está apachando un poco a través de alguien.
  • Se agradecido. Es importante ser agradecido, y evitar frases como “esto es demasiado”, “no tenías que haberte molestado”, etc. Un simple y sincero “gracias” es suficiente.

7.- No pierdas la capacidad de asombro.

Estamos tan inmersos en nuestras problemáticas que dejamos de observar las cosas que nos regala la naturaleza. Pero también vivimos en un mundo con un sin número de ventajas y cosas maravillosas que damos por sentado, sin ponernos a reflexionar todo el trabajo que implican y no sólo las desvalorizamos, sino que nos hemos vuelto extremadamente exigentes. Por ejemplo, se ha convertido en un deporte criticar el medio tiempo del Súper Tazón, y parecería que aquel esnob que lo desprecie más, gana. En realidad, es un espectáculo impresionante.

Muchos filósofos decían que la capacidad de asombrarse era la base de la filosofía, pues te da la capacidad de hacer reflexiones sobre la esencia, las propiedades, causas y efectos de las cosas naturales que ocurren en el universo y afectan al hombre. Además es la mejor manera de mantener la mente joven.

8.- No pierdas el sentido del humor.

Una de las señales más claras de que alguien está bajo mucho estrés, es la pérdida de sentido del humor. Al perder el sentido del humor dejamos de disfrutar de cosas y personas, todas nuestras actividades se transforman en objetivos.

Esto además estresa y fastidia a todas las personas que nos rodean. Algunas de las personas más exitosas en el mundo de los negocios o ventas, dicen que cuando están en una situación de mucho estrés se lo toman como un juego serio, pero juego al final del día. Así que sonríe y aligera la carga de tus actividades.

9.- Sé independiente.

La situación económica no siempre permite que seamos independientes antes de los treinta, pero esto no es una justificación, además la independencia no sólo está relacionada con el dinero. La independencia está más relacionada con la capacidad que tiene una persona para controlar su vida y tomar decisiones.

No es un proceso fácil, pero puedes empezar con tareas mundanas, por ejemplo, aprender a cocinar, lavar tu ropa y todo lo que esté relacionado con mantenerte a flote como persona que vive en sociedad. Esto te enseñará a ser disciplinado, además de cuidar de ti en lo físico y emocional. Procura confiar en ti mismo, eres más capaz de lo que tú mismo piensas.

10.- Rompe tus límites.

Creo que somos la historia que nos contamos de nosotros mismos. Eso hace que la vida sea lo que es y no lo que deseamos que sea. Dejemos de decir, yo no sirvo para esto o aquello. Cuestiona todo lo que crees acerca de ti mismo, en especial cuando creas que algo no es para ti. Ya sé que no todos tenemos las mismas capacidades, que yo nunca podré nadar tan rápido como Michael Phelps, entre otras cosas porque no tengo sus capacidades físicas y porque tengo treinta y tres y no sé nadar muy bien. Pero tengo otro tipo de capacidades.

Espero que te sirva por lo menos uno de estos consejos y no dejes de visitar el blog de Bancompara. Estamos comprometidos con crear contenido de calidad para ti.

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