10 aspectos a tomar en cuenta para evitar la quiebra.

Ser emprendedor supone muchas cosas que resultan muy atractivas, por ejemplo, ser nuestro propio jefe y dueño de nuestro tiempo; crear una organización que nos permita realizar un producto o servicio que refleje nuestro conocimiento y se traduzca en beneficios económicos; entre otras. Pero no hay que olvidarse que ser emprendedor requiere de una preparación exhaustiva tanto técnica como mental.

En México es especialmente difícil emprender, razones hay muchas, desde la falta de preparación para emprender hasta los altos costos de abrir una empresa, además hay que tomar en cuenta que el mercado interno es de bajo poder adquisitivo. Analizando los números, podemos notar que el 75% de las empresas nuevas cierran antes de cumplir el segundo año de operaciones, datos proporcionados por el INEGI. Preocupado por ese tema, quiero anotar algunos factores que todo empresario debe tener presente para no fracasar.

1.- No te arriesgues en solitario.

He platicado con muchas personas sobre el tema de emprender, cuando les pregunto si prefieren iniciar un negocio solos o con socios, la mayoría responde que solos. Es verdad que hay casos de éxito sobre cómo una persona construyó un imperio, pero creo que se han contado parcialmente esas historias excluyendo convenientemente a personajes que fueron muy importantes. En mi experiencia es mejor tener el apoyo de varias personas, pues no sólo será más sencillo enfrentar el inicio de un negocio, que es complicado, sino que es fundamental conformar un equipo creativo que ayude a sortear las dificultades propias del negocio. Si quieres llegar rápido, hazlo solo. Si quieres llegar lejos, hazlo acompañado.

2.- Falta de planeación.

Como decía anteriormente, la falta de preparación técnica es uno de los factores clave para el fracaso de una empresa. Muchas empresas mexicanas comienzan a operar sin tener una propuesta de valor clara, ya no digamos un análisis de conveniencia por ubicación geográfica, metas claras y un plan debidamente trazado. Si añadimos una administración deficiente y probablemente errores de ejecución de las inversiones, tenemos todos los ingredientes para el fracaso.

Al respecto, uno de los errores más comunes que he visto en empresas nuevas es fabricar de más. Es común que los empresarios nuevos sean muy optimistas y echen campanas al vuelo; incluso se endeudan para comprar materia prima y maquinaria, al final producen mucho más de lo que el mercado les requiere. Esto se puede traducir en exceso de inventario y tal vez tengan que malbaratar los productos o asumir la pérdida. Se cuidadoso con este punto.

3.- Gastar sin control.

Dicen que el sentido común es el menos común de los sentidos, y aunque gastar moderadamente resulta una obviedad, este es el error más común de los empresarios. El uso de tarjetas de crédito para financiar la operación de un negocio es más usual de lo que nos gustaría creer, siendo que este tipo de créditos no están diseñados con este propósito es muy fácil endeudarse y poner en peligro la estabilidad financiera del negocio y la personal.

Los créditos no son malos en sí, pero si la empresa necesita financiamiento hazlo con el producto y canal adecuado. Además, toma muy en serio el trabajo administrativo, este trabajo puede que no sea lo que más le entusiasme al emprendedor, pero sin duda es fundamental para el éxito del negocio. No me deja de sorprender la cantidad de empresarios que no saben cuánto venden, porque no hacen cuentas, y entonces no saben que dinero deberían destinar a sus trabajadores, proveedores o ganancias.

Hay expertos que piensan que los emprendedores deben ser austeros. Para mí eso es una falacia, pues el trabajo y esfuerzo de un empresario merece ser bien recompensado. Desde mi punto de vista, un empresario debe ser coherente y priorizar sus gastos. Es decir, primero se paga la nómina y se da el mantenimiento adecuado a la maquinaria y después se puede comprar el coche que se desee.

Tener una administración impecable te ahorrará muchos dolores de cabeza y podrás anticipar el costo de proyectos que te ayudarán a crecer el negocio y a ser más exitoso. No tomes este tema a la ligera.

4.- El qué dirán.

Está bien comprarse cosas caras, siempre y cuando no te salgas del presupuesto y tu motivación no sea quedar bien con alguien más o cumplir las expectativas de un grupo social. Sé que pertenecer es una de las necesidades primarias de los humanos, pero si en este momento tu situación económica no te permite comprar ciertas cosas, no lo hagas con tal de ser aceptado. Evita hacer:

  • Compras compulsivas, provienen de vacios emocionales y usualmente se toman malas decisiones;
  • Comprar para satisfacer expectativas sociales; y
  • Compararte con otras personas.

5.- Abrir un hoyo para tapar otro.

Cuando las deudas empiezan a apretar, es muy tentador solicitar más créditos para tratar de pagar las deudas anteriores. La verdad es que si no modificas tus patrones de consumo, lo único que estás haciendo es cambiar el nombre del cobrador.

Si tienes problemas con deudas, está bien que pienses en cambiar de entidad financiera para conseguir mejores condiciones o más tiempo para pagar, pero debes ser muy cuidadoso y de ser posible acepta el asesoramiento de un experto.

6.- No atender las necesidades de tus clientes.

Antes ya tocaba el tema de la propuesta de valor. La propuesta de valor resulta fundamental para saber a qué mercado se desea atender. Muchas empresas no tienen una propuesta de valor bien definida, sin embargo, logran tener éxito, al menos en un primer momento, pero los clientes evolucionan. Ya sea que tengas una propuesta de valor definida o no, es importante que mantengas el contacto con tus clientes y conozcas si sus necesidades han evolucionado para que tus productos sigan siendo deseados.

No conocer a tus clientes y evolucionar de acuerdo a sus necesidades condenará a tu empresa al decrecimiento tus ventas, de manera gradual, hasta el punto en que ya no sea posible la operación del negocio.

7.- Networking.

Ya he hablado de la importancia de los socios, pero también hay que hacer énfasis en la importancia de todas las personas de las que nos rodeamos en la empresa, empezando por los colaboradores, hasta proveedores y otros empresarios que aporten ideas para hacer de tu empresa un lugar prospero.

Tener una buena relación con tus colaboradores hará que sean más productivos y den todo su talento por la causa de la empresa, así mismo, una buena relación con los proveedores te podría conseguir financiamiento sin costo alguno, y finalmente el apoyo de otros empresarios es invaluable en cuanto a experiencia y tal vez otros contactos.

8.- La innovación.

Cuando se habla sobre este tema es muy común pensar en tecnología y que sólo las grandes empresas, aquellas que invierten en investigación y desarrollo, son capaces de generar innovación. Nada más alejado de la realidad. En términos simples, la innovación es cambiar la manera en que se realiza un producto o servicio y que nos proporcione una ventaja competitiva que podamos transformar en beneficios económicos.

Sin duda, estar al tanto de las nuevas tecnologías es fundamental, pues el conocimiento avanza rápidamente y es necesario incorporar tecnologías a nuestro negocio. Pero la tecnología no es la única herramienta que nos podría proporcionar innovación. Es importante observar todos nuestros procesos y cuestionarlos. Observar a nuestros competidores y saber qué hacen mejor respecto a nuestra empresa y viceversa.

9.- Falta de experiencia.

Elegir el negocio al que nos vamos a dedicar es un punto preponderante. Algunos empresarios inician un negocio de manera precipitada y eligen dedicarse al negocio de moda pero sin tener experiencia. La falta de experiencia no es mala en sí, pero nos cobrará facturas.

El incursionar en mercados saturados es una de las facturas más comunes que cobra la falta de experiencia. Antes de iniciar un negocio observa cuánta competencia vas a enfrentar y cuáles son las barreras a la entrada de ese negocio. Si ya estás inmerso en un mercado saturado, te recomiendo utilizar el Blue Ocean Strategy, como herramienta que te ayudará a diferenciarte de tu competencia.

10.- Fracasar rápido.

Dentro de las empresas start up, no está mal visto fracasar, pero tienen como filosofía fracasar rápido, pues de esta manera evitarás pérdidas millonarias. En ese sentido se vuelve esencial para el empresario reflexionar todo el tiempo sobre las decisiones que toma la empresa y saber cuándo se ha fracasado y el aprendizaje que podemos extraer de esa experiencia. Saber fracasar también es un aspecto clave para evitar una posible quiebra.

Nadie está exento de cometer errores a la hora de emprender, si bien es más común entre los emprendedores novatos, también afectan a los más experimentados, y por supuesto las grandes empresas multinacionales no se salvan.

Ejemplos hay muchos, tal vez uno de los más conocidos es el caso de de la empresa Kodak, líder mundial en la industria de la fotografía. Sin embargo, surgió la fotografía digital y Kodak no supo reaccionar ante este cambio y quebró. No sólo la falta de innovación lleva a la quiebra a grandes empresas, algunas veces crece tanto la empresa que sus procesos burocráticos las vuelven poco flexibles y vulnerables ante pequeños competidores. Lo más barato para cualquier empresario es aprender de los errores de sus competidores. No dejes de observar qué ocurre a tu alrededor.

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