8 pasos que te permitirán combatir el estrés financiero de una manera integral.

Para muchas personas, el vacío en el estómago, las palpitaciones en el pecho, el insomnio y una preocupación constante relacionada con su situación financiera se ha vuelto más que algo temporal; todo un padecimiento crónico.

Estoy de acuerdo con que todos pasamos por vacas gordas y flacas, y que muchas veces incluso factores externos nos llevan a situaciones de estrés que pueden afectar nuestra vida diaria. Y hasta ahí todo normal.

El problema es cuando esta situación se convierte en una avalancha de situaciones negativas que pueden afectar seriamente, no solo tu preciado tiempo de sueño, sino tu salud y tu vida social y familiar.

Es por ello por lo que hoy quiero compartir contigo 8 pasos que te permitirán combatir el estrés financiero de una manera integral.

1. Analiza las causas

Este es el punto de partida. Es muy importante que analices cuáles fueron las situaciones que te llevaron a caer en esta espiral descendiente.

¿Perdiste tu trabajo? ¿te emocionaste con la tarjeta en el Buen Fin? ¿se presentó alguna enfermedad o accidente?

Todas estas son causas comunes que generalmente tienen el mismo desenlace, sin embargo, para poder definir soluciones, es muy importante ser honesto y realista al respecto. Cada circunstancia tiene sus particularidades, y la solución puede variar radicalmente.

Puede que incluso ni sepas que fue lo que te llevo a caer en esta raquítica situación. Y esto sería lo más grave, ya que el origen probablemente tenga más que ver con tus hábitos y estilo de vida.

2. Enfrenta la situación

Muy bien, ya detectaste cual fue el problema, el primer paso está dado.

Ahora, es momento de enfrentarlo. Uno de los peores errores que puedes cometer para hacer frente al estrés financiero es voltear la cara y hacer como que nada está pasando.

Enfrentarlo no se refiere solamente a que tu estés consiente y tomes acciones. Es recomendable que este tema lo compartas con tu círculo familiar. No para hacer sonar las alarmas y que toda la familia caiga en depresión, sino, para que, como familia, tomen conciencia de la situación y de que puede ser necesario realizar ciertos cambios o ajustes en su forma de vida.

3. Haz un plan para salir del problema

Como siempre lo recomiendo, es sumamente importante tener un plan detallado, con pasos a seguir y metas claras.

No es suficiente tener todas las ganas del mundo de salir adelante. En estos casos tu mejor aliado pueden ser el papel y lápiz, o en dado caso una sencilla planilla de Excel.

Siempre parte de cuales son tus ingresos y tus gastos. Dentro de los gastos es importante que consideres cuales son gastos ineludibles: Renta, luz, agua, despensa, gasolina, colegiaturas, medicinas y pago de deudas son algunos de ellos.

Posteriormente, analiza cuales gastos comúnmente realizas pero podrías vivir sin ellos; comidas en restaurantes, diversiones, tv de paga, Netflix, Spotify, el café de todas las mañanas, son ejemplos de gastos recurrentes, que generalmente, en la época de las vacas gordas, ni siquiera notamos, pero que, cuando los ves es una hoja, puedes darte cuenta de que pueden representar una buena cantidad de dinero.

El lograr recortar estos gastos es un ejercicio que, además de hacer mucho sentido financieramente, te dará ese impulso motivacional extra para seguir adelante.

El siguiente paso es definir cual es el objetivo global, qué es lo que realmente necesitas lograr para salir del problema. Si comienzas a recortar gastos sin una estrategia global, puede ser contraproducente, ya que te privarás de muchas cosas que te gustan y probablemente no veas avances para solucionar el problema.

¿Necesitas liquidar un crédito? ¿Necesitas conseguir un nuevo trabajo? Cada situación es diferente y no hay una receta mágica, sin embargo, es importante tengas claro el enfoque de lo que necesitas conseguir.

Puede ser, por ejemplo, que tu situación este relacionada con tu hipoteca. Para esto te recomendaría consultar Bancompara.mx, ellos, como los mayores expertos de crédito hipotecario en México, podrán apoyarte y asesorarte para encontrar la mejor alternativa de refinanciamiento.

Solamente recuerda que, sea cual sea tu situación particular, una buena disciplina financiera seguramente te ayudará a sobreponerte mucho más rápido.

4. Investiga sobre tu problema

Puede parecer obvio, pero cuando nos enfrentamos a un problema financiero, uno de los factores más importantes es conocer a nuestro enemigo. Si tu estrés lo causan las tarjetas de crédito, investiga sobre ellas. Aprende como funcionan las tasas de interés, el CAT y todos los componentes de las tarjetas.

Busca tu contrato y léelo, aprenderás un montón de cosas que ni siquiera sabias que existían.

Hoy en día hay un montón de información disponible en línea sobre prácticamente cualquier tema. Lee información de expertos y aprende, aprende, aprende.

Esto además de ayudarte a salir del problema, seguramente te ayudará a que no se repita nunca más.

Puedes también buscar información en foros y blogs de personas que han pasado por lo mismo que tu, aprende de sus experiencias para salir adelante. Esta es la mejor clase gratuita que recibirás en tu vida.

Puede ser que, si estás leyendo esto, incluso ya hayas dado este paso.

5. Hábitos de vida

Cuando nos encontramos frente a un problema de gran magnitud, en este caso en materia financiera, no solo cuidar gastos y maximizar ingresos te ayudará. Debes buscar una solución integral que abarque todos los aspectos de tu vida.

Es muy importante que cuides tus hábitos, especialmente en estos momentos. Hacer una rutina de ejercicio de al menos 30 minutos al día te relajará, te hará pensar con mayor claridad y por supuesto permitirá que nuestras amigas las endorfinas hagan su trabajo para brindarte una sensación de bienestar.

También es importante que cuides tu alimentación. Trata de comer lo más sano posible, evita la comida chatarra (aunque sea por un tiempo). Verás que a los pocos días comenzarás a sentirte diferente.

Por último, y muy importante, trata de dormir bien. Se que es difícil cuando se tienen altos niveles de estrés, pero pon de tu parte, evita desvelarte intencionalmente o ver televisión antes de dormir, trata de tener horarios lo más fijos posibles con periodos de sueño de al menos 8 horas.

El sueño junto con el ejercicio y una buena alimentación, lograrán que tu sensación de bienestar aumente y, en definitiva, entre mejor te sientas, será mucho más fácil que logres encontrar una solución a tu problema.

6. Pide ayuda

Muchas personas se sienten mucho más solas de lo que realmente están. Acércate con familiares y amigos, comparte tu situación, y si es posible, pídeles ayuda.

No tengas vergüenza de pedir ayuda. Todos podemos pasar por una mala situación financiera y la gente que te quiere seguramente estará más que feliz de poder ayudarte.

Muchas veces hay incluso otras alternativas, puede ser que incluso la misma empresa para la que trabajas te pueda apoyar o que puedas renegociar con tus acreedores.

Ninguna posibilidad está descartada, analiza todas y, sobre todo, atrévete a pedir ayuda.

7. Mantén una actitud positiva

Todo tiene solución menos la muerte, decía mi abuela, y cuánta razón tenía. No dejes que este episodio te hunda. Recuerda que siempre hay salidas y alternativas para todos los problemas de la vida.

Piensa que, aunque muchas veces en los momentos de estrés no vemos ninguna solución viable, lo más seguro es que esté por ahí escondida, jugándonos una mala pasada.

Intenta mantener un buen ánimo, el miedo, aunque real, siempre será únicamente una ilusión de nuestro cerebro. Y el vencerlo y salir adelante es nuestra decisión.

8. Sigue disfrutando de la vida

No lo hagas solo por ti, tu familia también te necesita.

En momentos difíciles, es muy importante que logres apreciar y disfrutar lo bueno de la vida. Por muy grande que sea, o parezca ser, tu problema. Estoy cien por ciento seguro de que hay muchas otras cosas buenas en tu vida y por las que vale la pena seguir adelante.

El adquirir esta mentalidad cambiará por completo la forma en la que enfrentarás los problemas. Recuerdo hace tiempo haber leído una frase atribuida a una de las mentes más brillantes de los últimos tiempos. Steve Jobs cofundador de Apple decía: “Recordar que voy a morir, es la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida”.

Puede sonar algo dramático y fatalista, pero la realidad es que, si todos tuviéramos conciencia de que no tenemos la vida comprada y que cualquier día puede ser el último, seguramente disfrutaríamos mucho más todas las pequeñas cosas del día a día.

No dejes que un problema nuble todas esas maravillosas cosas, sigue adelante y te garantizo que, con entusiasmo, dedicación y una buena estrategia, saldrás adelante. No te desanimes, puede tomar más tiempo del que esperas.

Y sólo para cerrar, te dejo otra frase que he intentado mantener en mi mente al enfrentar algún problema y que he visto se atribuye al gran John Lennon:

“Todo estará bien al final. Y si no esta bien, entonces no es final”

 

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