¿Qué es un aval bancario?

A cierta edad, todos hemos pasado por el momento incomodo de pedirle a una persona que sea nuestro aval o que nos pidan ser aval de alguien. Es incomodo porque dicen que no hay camino más directo a perder una amistad que prestarle dinero, y ser aval de alguien es más o menos lo mismo. Aquí te platicaré de una opción poco conocida pero muy útil, para que no pierdas amistades.

En una transacción de compra / venta o renta de un inmueble, el aval es una tercera persona que hace de garantía para el pago de una obligación, en caso de que el deudor no pudiera hacerse cargo. Es decir, existe un compromiso solidario de realizar el pago de una deuda a favor de la persona que vende o renta un bien inmueble.

Cabe hacer el señalamiento de que el aval se obliga voluntariamente a la cancelación de la deuda. En otras palabras, la persona que quedó como aval, de forma indirecta se está endeudando, y sin gozar los beneficios de esa deuda. La alternativa de la que te quiero platicar es el aval bancario.

Un aval bancario es cuando el banco actúa como avalista de la persona que adquiere un préstamo. Es decir, el banco ofrece sus servicios como avalista a cambio de una cuota que actúa como un seguro de pago. El cliente paga ese aval bancario como un seguro para cubrirse de un posible impago.

Existen dos tipos de avales bancarios.

  • Avales bancarios técnicos: La entidad financiera se hace cargo de cualquier obligación que le surja al cliente en su totalidad en caso de impago de deudas, rentas, impuestos, etcétera.
  • Avales económicos: El banco cubre a su cliente de sus obligaciones financieras hasta cierto importe y plazo máximos, fijados previamente. Es el que suele ofrecer todo banco para clientes particulares, ya que el riesgo que se asume es mucho menor. Son los más usados para compra o renta de vivienda.

Los avales bancarios no son tan utilizados o exigidos en contratos de arrendamiento en México. Supongo que es por falta de conocimiento, pues aunque pueden parecer costosos, es más económico y menos riesgoso, para las partes involucradas en este tipo de contratos, que el pago de rentas adelantadas.

Ahora sabes qué es el aval bancario y para qué casos se puede necesitar. Sin embargo, si no puedes acceder a ningún tipo de financiamiento bancario porque tu historial crediticio es malo, es prácticamente seguro que cualquier entidad bancaria rechazará ser tu aval. Por esta razón es importante que cuides la manera en que usas la deuda.

¿Cómo contratar un aval bancario?

Para contratar un aval bancario hay que acudir una entidad financiera. Se estudiará la capacidad del cliente para cumplir con sus obligaciones financieras. Así mismo, tendrá en cuenta su capacidad de pago, es decir, que no esté sobre endeudado, esto para conocer la disponibilidad financiera del cliente para pagar al banco el dinero que haya adelantado en caso de tener que ejecutar el aval.

Aunque no es una ley escrita, la vinculación con el banco será importante. Si es baja, es decir, si se trata de la primera operación que se realiza con la entidad, es probable que el banco decline quedar como garantía y en caso de aceptar será por una pequeña cantidad de dinero.

Además de la documentación que la entidad financiera solicitará podrá exigir otras condiciones para realizar el trámite, por ejemplo:

  • Comprobar una cantidad determinada como ingresos mensuales.
  • Depositar una cierta cantidad de dinero en una cuenta bancaria, la cual no podrá usar el cliente hasta el vencimiento del aval.

Para que quede formalizada la relación entre el cliente y la institución financiera, el cliente deberá firmar una Póliza de Cobertura de Garantía Bancaria o una Póliza de Cobertura para Límite de Garantías Bancarias, dependiendo del tipo de aval bancario que se haya elegido. En estas pólizas quedará estipulado entre el banco y el cliente temas como el pago de las comisiones, gastos estipulados y el reembolso de las cantidades que el Banco haya pagado en caso de la ejecución del aval.

¿Qué pasa si dejo de pagar?

En este caso, la persona o empresa que ha quedado como beneficiario en el contrato de aval bancario, deberá acudir a la entidad financiera, demostrar que el cliente-avalado ha incumplido con los pagos; entonces, la entidad financiera ejecutará el aval y cumplirá con su obligación pagando el dinero al beneficiario. Después, el banco se dirigirá al cliente, solicitando que le reintegre dicha cantidad. Para evitar riesgos y tener garantías, el banco puede cubrirse las espaldas mediante la pignoración de dinero, es decir, cuando toma el dinero que depositó el cliente en la cuenta bancaria que quedó estipulada en el contrato.

La cobertura que ofrece el banco puede ser muy diversa y depender mucho de las necesidades del cliente. Si la entidad financiera ha quedado como aval en un contrato de arrendamiento lo normal es que cubra entre tres y seis mensualidades. Por lo que el cliente debe tener esa cantidad de dinero prevista y no necesitarlo mientras dure este contrato con el banco.

¿Cuánto cuesta el aval bancario?

Si bien, el procedimiento más común para ejecutar el aval bancario es la pignoración de dinero, es decir, que la institución financiera pague con el propio dinero del cliente y por esta razón se pensaría que este servicio no tendría costo, esto es incorrecto. El aval conlleva comisiones sobre el total del importe, estás comisiones también estarán en función del plazo y el riesgo de la operación.

Por ejemplo, en el caso de un alquiler de un departamento en la Ciudad de México cuya renta sea de 8 mil pesos mensuales, si decides formalizar un aval con pignoración por el importe de seis meses, habría que inmovilizar 48 mil pesos. A esta cantidad hay que sumar las comisiones de estudio, alrededor del 0,5% del importe; además la apertura del aval 0.75% aproximadamente, y la intervención del notario, 0.3%; estas comisiones se cobran una sola vez. También se suele cobrar una prima de riesgo que se aplica trimestralmente. Las tarifas son aproximadas y varían según la institución financiera y los requerimientos del cliente.

Si decides acudir a una institución financiera para solicitar este servicio, recuerda informarte siempre sobre las diferentes modalidades de avales y garantías, compara ofertas, no olvides leer el contrato detenidamente, pues en ocasiones hay costos y comisiones asociadas que no quedan explicitas tan fácilmente. Pregunta siempre cualquier cuestión que no te quede clara.

Cancelación del aval bancario

La devolución de la carta-aval original a la entidad financiera será una de las maneras más sencillas para cancelar un aval bancario. De esta manera se extingue la responsabilidad del banco para con el beneficiario. A partir de la devolución, la entidad bancaria empezará a dejar de cobrar comisiones y liberará las garantías que el cliente-avalado hubiese prestado. Cabe hacer la aclaración que para que este procedimiento se efectúe, la persona o empresa que ha quedado como beneficiario del aval debe estar enterado.

Otra forma de cancelar un aval es por vencimiento del plazo de duración de la garantía. Para ello, el aval debe haber sido estipulado para un plazo determinado, y en el contrato deberá decir, por ejemplo, este aval estará vigente hasta el día 1 de enero de 2020.

En este caso, el proceso de cancelación del aval no es tan inmediato, ya que una vez finalizado el plazo de duración, la entidad bancaria suele esperar un tiempo para dar de baja el aval internamente. Durante ese tiempo, lo habitual es que la entidad siga cobrando comisiones y no libere las garantías prestadas. Es por ello por lo que, si el aval se quiere emitir por tiempo determinado, es recomendable que se concrete a partir de qué momento se considerará cancelado sin necesidad de que se devuelva la carta original.

En los casos de los avales emitidos por tiempo indefinido, las opciones para cancelarlos serían o bien la entrega del texto original de la carta-aval o una carta de renuncia del beneficiario a ejecutar dicha garantía. Dicho de otra manera, la entidad bancaria mantendrá el aval en vigor hasta que se cumpla uno de esos requisitos, cobrando las comisiones que procedan y manteniendo las garantías prestadas por el cliente-avalado.

¿Cómo ahorrar con un aval bancario?

Después del ejemplo que puse te parecerá un contrasentido que te hable de ahorros, pero cuando conoces todas las posibilidades que hay en el mundo financiero, siempre se puede ahorrar.

Si bien, contratar un aval bancario siempre va a significar un costo extra, puede aprovecharse la ocasión para llegar a un acuerdo con el beneficiario y tratar de pagar menos. Pues al ofrecer un aval bancario, el beneficiario incurrirá en menos riesgos y le puede resultar atractivo el hecho de no exponerse a posibles impagos, ya que en dado caso puede recurrir a una institución financiera y solicitar la ejecución el aval por el cual quedo como garantía el banco.

Cuida tu dinero y evita ser víctima de un fraude.

Si tienes necesidad de hacer uso de este servicio, recurre a instituciones financieras reconocidas o, en su defecto, consulta el Buro de Entidades Financieras, donde conocerás no sólo si la entidad financiera es reconocida y está regulada por las autoridades en la materia, sino también cómo ha sido su comportamiento con otros clientes.

Si estás en la posición de vender o rentar un inmueble, pide un aval bancario, es una buena forma de cuidar tu patrimonio, pues cada vez es más común el incumplimiento de pagos, ya sea por una mala situación económica o porque algunas personas lo hacen con premeditación, incluso han desarrollado un modus operandi.

Espero que esta información te sirva, recuerda que utilizar todas los instrumentos que nos brinda el sistema financiero de forma inteligente y responsable te hará la vida más simple.

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