Si piensas que lo sabes todo sobre los créditos hipotecarios para comprar casa y ya estás listo para firmar, revisa estos tres mitos que la mayoría de las personas cree, y entérate de si te hace falta pensar en algo. Comprar tu casa soñada no consiste solamente en conseguirla; parte del sueño de tener casa propia para ti y tu familia es poderla pagar sintiendo que tomaste una buena decisión al escoger la mejor oferta entre todos los créditos hipotecarios.

     

    Mito 1: Las mensualidades fijas siempre son mejores que las crecientes.

    Primero, hay que entender la diferencia entre las dos categorías: es muy fácil, la mensualidad creciente crece a lo largo del tiempo y la fija no.

    Las mensualidades fijas son convenientes en el sentido que siempre pagarás lo mismo y estarás acostumbrado a esta cifra, por lo que habrá poco margen para que te equivoques. Además, podrás planear tus gastos y tu presupuesto con esta cifra en mente. Es decir, que las mensualidades fijas son más apropiadas para personas poco organizadas o con pocas ganas de organizarse en este sentido, o que quieren mantener su crédito en los términos más prácticos posibles.

    La realidad, es que la decisión de tomar mensualidades fijas o crecientes depende completamente de tu estilo de vida y del plazo que tengas para tu crédito, pues las mensualidades fijas tienen una ventaja: que puedes adquirir una casa un poco más costosa sobre tu presupuesto inicial.

    Mensualidad creciente no significa que el banco podrá aumentar tus mensualidades como le convenga y que terminarás pagando una cifra exorbitante. Al planificar tu crédito, el banco te entregará un documento en donde vendrá detallada la cifra de cada mensualidad hasta que termines de pagar el crédito, por lo que no habrá sorpresas. Por lo general, estas cifras aumentan de un año al otro, lo que quiere decir que tampoco te encontrarás con un aumento desmesurado de agosto a septiembre. A este documento se le llama tabla de amortización, y en él puedes ver todos los pagos exactos que harás conforme pasen los años.

    Traen un beneficio para ti cuando sabes que tus ingresos aumentarán y prefieres empezar a pagar menos ahora y un poco más después o también cuando liberarás otros gastos o deudas y sabes que podrás destinar más dinero a tu hipoteca en un tiempo.

    Algunas personas pueden escoger este tipo de mensualidad por diferentes razones

    1. Esperan aumentar sus ingresos a lo largo de los 20 años de pago y quieren obtener más liquidez ahora, por lo que prefieren comprometerse a una mensualidad más baja en el momento actual.
    2. Consiguen un crédito en el que los costos asociados son más bajos en el tipo creciente y prefieren tomar esta opción.

    Como ves, esta sería una buena manera de comprar una casa un poco más cara de lo que tenías pensado.

     

    Mito 2: La tasa de interés es lo más importante

    Como el mundo bancario está plagado de porcentajes por todas partes, es normal que te convenzas de que la tasa de interés es todo en lo que te debes fijar, pero, como lo hemos explicado antes, no debes fijarte solo en esto, pues es, de alguna manera, un espejismo que las campañas de publicidad se empeñan en enseñarte.

    Pero la realidad es que los créditos hipotecarios no son solo tasas de interés, también son avalúos, gastos notariales y tarifas de entrada y comisiones del banco.

    Para calcular todo esto al mismo tiempo, se inventaron el CAT, Costo Anual Total de un crédito, que es en lo que debes fijarte.

    El simulador de Bancompara, por ejemplo, arroja resultados acerca del Costo Anual Total de todos los créditos hipotecarios. Este costo incluye todos los gastos en los que incurrirás anualmente al recibir un crédito de cualquier clase.

    El CAT tiene en cuenta todos los costos de todos los trámites, comisiones y anualidades de un producto de crédito y los calcula como un porcentaje anual sobre la cifra de capital. Es por eso por lo que la tasa de interés puede llegar a ser un porcentaje muy diferente al CAT. Es decir, que los créditos hipotecarios con la tasa más baja del mercado te pueden llegar a salir más caros que otros con una tasa un poco más alta.

    ¿Por qué?

    Porque, como dijimos, la tasa es lo de menos cuando te van a cobrar mucho más en anualidades, comisiones y seguros. La mayoría de los bancos van a cobrar algún tipo de anualidad por concepto de manejo del producto, comisiones por consultas o retiros y seguros de vida o desempleo. En créditos hipotecarios estos sobre costos se multiplican, pues hay que tener en cuenta gastos de escrituras, notarías, avalúos, seguros y otros etcéteras.

    Ten en cuenta siempre el CAT de un producto de crédito, no la tasa. De cualquier forma, en Bancompara hemos hablado ampliamente del tema, así que puedes informarte sin costo para tomar la mejor decisión.

    Dentro del CAT debes fijarte en:

    • Tasa de interés: Es uno de los aspectos del CAT; consiste en el porcentaje de interés sobre la deuda, que el banco va a cobrar anualmente. Recuerda que hay tasas fijas y tasas variables.
    • Comisión por apertura y por administración mensual: Algunos bancos cobran una cifra adicional por este servicio.
    • Seguros: Todos los bancos exigen que la vivienda a financiar esté asegurada. El alcance de los seguros varía. Entre los seguros que un banco puede llegar a exigir junto a un crédito hipotecario están los de vida y los de daños a la propiedad. Cada banco escoge la aseguradora con la que quiere trabajar, por lo que estos costos pueden variar considerablemente.
    • Costos Adicionales: Cada banco es distinto y maneja diferentes tarifas, por ejemplo, algunos cobran los estudios de crédito, las consultas a buró, los costos asociados, etc. La mayoría cobra, además, gastos notariales y, algunas veces, avalúo.

    Es por eso por lo que algunos créditos hipotecarios pueden llegar a salir más caros en el tiempo o pueden llegar a descapitalizar a un cliente incauto que escogió la mensualidad más baja precisamente para mantener su liquidez. El simulador de crédito de Bancompara te da el CAT real, considerando todos los costos que te mencionamos arriba.

     

    Mito 3: Siempre es mejor una hipoteca que una renta

    Esto es discutible y debes pensarlo dos veces. Lo primero que debes definir es lo que quieres hacer con tu inmueble.

    Si la casa que quieres será para tu vivienda principal, algunas de las cosas en las que deberás pensar son tu bienestar y felicidad. También es cierto que, si ya tienes lo del enganche resuelto, es una buena idea empezar a pagar lo que das de renta para una casa propia, pero hay otras circunstancias en donde debes pensar dos veces al pensar en créditos hipotecarios.

    Por ejemplo, si tu compra de casa es para inversión, debes calcular que el precio de renta cubra la hipoteca y además los gastos asociados como mantenimiento e impuestos, de otra forma saldrás perdiendo.

    Por otro lado, si la casa es para vivir, es posible que la hipoteca a 20 años, dando un 10% de enganche, de la casa en donde actualmente vives, te salga mucho más cara que la renta, en ese caso, si decides comprar podrías ahogarte con el gasto.

    Seguir pagando renta es una buena idea si:

    .Aún no tienes el enganche de al menos el 10% de una casa propia.

    .El pago de la hipoteca de la casa que quieres se llevaría más del 30% de tu salario conjunto.

    De cualquier forma, el simulador de Bancompara te puede ayudar a encontrar una hipoteca ideal, puedes hacer diferentes cálculos con diferentes números de enganches y a diferentes números de años, hasta que encuentres la opción que más te convenga para invertir tu dinero.

    Si ya estás decidido, Busca la asesoría de uno de nuestros expertos, quienes además te ayudarán a aprovechar tus recursos de la mejor forma.

    ¿Quieres saber más?

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