Sigue estos pasos para que tu sueño no se convierta en pesadilla

    Si tú, como la mayoría de las personas, has tenido la inquietud de iniciar tu propio negocio para abandonar la rutina que representa tu trabajo de oficina, hoy te voy a platicar sobre los cinco pasos que deberás llevar a cabo para que este sueño no termine siendo una pesadilla.

    En primer lugar, es importante considerar tu situación actual. A menos que al salir de la universidad hayas tenido una brillante idea al estilo Mark Zuckerberg, lo más probable es que la vida y las convenciones sociales con las que vivimos te hayan llevado a buscar trabajo en alguna compañía. Seguramente al inicio no tenías ni idea de qué tenías que hacer, y también, muy probablemente, hasta te hayas podido sentir frustrado por tener que dedicar tus talentos a tareas aparentemente insignificantes.

     

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    Con el pasar de los años seguramente te fuiste estableciendo en posiciones de mayor jerarquía o al menos de mayor interés para ti, sin embargo, después de un tiempo, esa cosquillita que sentías de joven por ser tu propio jefe, por cambiar el mundo y por desarrollar tus pasiones, parece que vuelve a surgir, y es precisamente ahí cuando empiezas a considerar que necesitas seguir tus instintos; finalmente, si no es ahora ¿cuándo?

    El primer sentimiento será temor por dejar la estabilidad y comodidad que tienes en tu trabajo; la sensación de despertar cada quincena y ver ese hermoso depósito en tu cuenta bancaria es algo que la mayoría de los emprendedores novatos no conoce. Y qué decir de las responsabilidades, seguramente estás pagando una hipoteca o un auto o incluso hasta la colegiatura de tus hijos. En definitiva, no es una decisión sencilla, es por ellos qué tal vez la mejor opción no sea aventar todo por la borda y salir corriendo a poner el primer negocio que te viene a la mente. Si en definitiva quieres mitigar el riesgo de tu nueva aventura, estos cinco pasos pueden resultar de gran ayuda.

     

    1. Encuentra una buena idea de negocio

    Para muchos esto puede resultar un rompecabezas imposible de descifrar, sin embargo, puede ser mucho más sencillo de lo que te imaginas.

    En primer lugar, piensa en lo que te gusta hacer; eres un fanático de la cocina o tal vez amas reparar tu propio auto. Ojo, con esto no te quiero decir que necesariamente debas abrir un restaurante o un taller mecánico o un restaurante, pero tal vez podrías comenzar dando clases de cocina a domicilio o haciendo tutoriales en internet para reparaciones sencillas. La idea aquí es pensar cómo puedes monetizar aquello que de todas formas disfrutas hacer. La segunda pregunta que va de la mano con esto es ¿para qué soy bueno? Muchas veces esto resulta incluso más complicado de responder, un buen ejercicio es preguntárselo a tus amigos y familiares, tal vez algunos piensen que eres muy bueno enseñando o explicando a la gente, o quizás eres el mejor diseñando viajes, o tu sentido de la moda es excepcional; piensa que todas estas cualidades pueden hacer que muchas personas quieran pagarte para hacer eso por ellos. Un personal shopper o un diseñador de viajes personalizados pueden en definitiva generar ingresos muy interesantes.

    Otra idea puede ser pensar en las cosas por las que tú estás dispuesto a pagar o por las que incluso ya estás pagando. Instructor de gimnasio, life coach o asesor financiero son algunos ejemplos.

    Por otro lado, si llevas muchos años con una idea en la cabeza sobre un negocio, el siguiente paso debería ser desarrollar un plan de negocios; recuerda que cualquier nueva empresa requiere planeación, estudios de mercados; análisis de costos y posible rentabilidad. Considera que todo el tiempo que dediques a la planeación será proporcional al tiempo que pasarás resolviendo futuros desajustes en tu modelo de negocio.

     

    2. Encuentra clientes

    Una vez que tienes un modelo de negocio viable, es momento de encontrar clientes. Recuerda que sin clientes no hay negocio, por lo que no escatimes esfuerzo en esta tarea.

    Recuerda que inicialmente, como para todos, tu círculo de friends & family puede ser un buen punto de partida, sin embargo, no menosprecies el poder de Internet; crea una buena descripción de tu negocio, de los servicios que ofreces y de qué ventajas competitivas tienes ante tus competidores. Deberás buscar destacarte de alguna forma y trata de ofrecer algo que los demás no tengan, esto es tan sencillo como qué te gustaría obtener a ti.

    No se trata de llamar como loco y enviar millones de emails que probablemente casi nadie leerá. Define tu mercado objetivo y enfoca tus esfuerzos a él. Si los resultados iniciales no son los esperados, no te desanimes, recuerda que el word to mouth será el medio inicial más exitoso para obtener clientes, por lo que pide a tu círculo cercano la oportunidad de mostrarles los beneficios de tu trabajo.

     

    3. Convence al mundo

    Probablemente tus amigos y familiares te ayuden recomendándote con sus círculos cercanos, sin embargo, eso sólo te dará la oportunidad de tener un primer contacto con ellos; dependerá únicamente de ti el lograr convencerlos. Esta parte también, conocida como pitch de negocio para obtener financiamiento, es en la que deberás convencerlos de que eres la mejor opción, de que brindarás beneficios y de que en definitiva eres alguien confiable y profesional para confiarte cualquier trabajo.

    Enfócate en sus necesidades, es bueno que comiences hablando de ti y lo qué haces, sin embargo, el foco de la conversación deberá estar en lo que ellos necesitan y cómo puedes ayudarles. He estado en un montón de presentaciones de personas que ofrecen sus servicios y la verdad es que parecen sesiones para inflarse el ego. Pareciera que a muchos se les olvida que el cliente es lo importante, está bien que seas la persona más calificada y tengas miles de éxitos profesionales, pero ¿qué me puedes ofrecer, en mi caso particular, si ni siquiera sabes cuáles son mis necesidades?

    Una estrategia que funciona muy bien es no quererte comer todo el pastel en una primera instancia; empieza con un proyecto pequeño, para que te conozcan, para que posteriormente puedas ofrecerles trabajos mayores. Con esto ya tendrás un pie adentro y será mucho más fácil mantenerlos como clientes, recuerda que los clientes nuevos requieren mucho más esfuerzo que los clientes recurrentes.

     

    4. Fija el precio adecuado

    En este punto lo más sencillo es dejarte llevar por lo que hacen los demás, sin embargo, no es la única forma.

    Una de mis favoritas es pensar cuánto seria lo mínimo por lo que harías ese trabajo. Una vez que tengas ese número, multiplícalo por dos y listo, tendrás un precio que te permitirá mantenerte interesado y entusiasmado con el trabajo. Esto es especialmente útil en el caso de que ofrezcas servicios intangibles, sin embargo, incluso cuando se trate de algún producto físico, recuerda que un gran servicio al cliente, puntualidad, garantías, etc., pueden y deben representar un costo adicional que el cliente pagará gustoso, siempre y cuando lo perciba.

    Una vez que hayas tenido tus primeros clientes, será momento de realizar ajustes a tus precios; teniendo una realidad más ajustada de los costos que representan para ti y el desarrollo del trabajo. Recuerda revisar tus precios constantemente y valorar qué tan sensibles son tus clientes al precio. Créeme que lo que menos querrás es perder esos clientes que tanto te costó obtener por definir precios poco realistas.

     

    5. Invierte en ti mismo

    Una vez que tu negocio está en marcha y andando (tal vez con trompicones, pero andando) es momento de verte nuevamente en el espejo. Probablemente en un inicio no estés ganando lo que esperabas en tus más optimistas deseos, sin embargo, el camino es largo y deberás acostumbrarte a tu nueva vida de emprendedor. Quizá incluso ha llegado el momento de que esta aventura se vuelva tu fuente principal de ingresos, y para ello no puedes dejar de invertir en ti.

    Recuerda que tú eres el principal activo de esta nueva empresa, y para poder crecer deberás seguir puliendo tus habilidades. Quizá profesionalizar algunas de tus habilidades o incluso buscar añadir otras a tu lista, esto es parte de tu crecimiento como persona y como empresario.

    Nunca dejes de buscar inspiración, recuerda que eres la suma de las personas que te rodean, así que intenta conseguir algún mentor experimentado que te pueda ayudar en este camino.

    Es una ruta difícil y con altibajos, pero la disfrutarás. Así que, si esa cosquillita que pensabas era parte de tu pasado está surgiendo nuevamente, no la entierres, puede ser que tu destino esté lejos de ese cubículo que durante tantos años te ha mantenido atrapado.

     

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