Han pasado las fiestas y llega la cuesta de enero.

    Para muchos es el momento de realizar cambios profundos y para otros es un momento de nostalgia por lo que queda atrás.

    Lo que es una realidad es que cada nuevo año representa una nueva oportunidad para mejorar y para hacer aquello que lo más profundo de nuestro ser ansía.

    Y aunque pueda parecer cliché, no debemos dejar esta oportunidad de mejorar en todos los aspectos de nuestra vida. Y uno de estos aspectos debe ser sin lugar a duda, nuestras Finanzas Personales.

    Como cualquier propósito, es importante considerar varios factores para que podamos llevarlo a cabo. El primero y más importante es que debe ser viable; no tiene ningún caso plantearte propósitos que por muy buenos resultados que puedan traer, no tienen ninguna posibilidad de llevarse a cabo. Por ejemplo, si tu propósito es no gastar ni un peso de tu sueldo y ahorrarlo todo, esta demás decir que no es realista, otro ejemplo sería ganar un millón de dólares, cuando ni siquiera has conseguido empleo.

    Estoy de acuerdo con que el desear no empobrece, sin embargo, debemos ser realistas y fijarnos metas que realmente podamos cumplir.

    En segundo lugar, debes plantear un plan para conseguirlo; querer bajar de peso sin tener una dieta no suena muy lógico, así como tampoco lo será querer iniciar un negocio sin tener siquiera un plan.

    En tercer lugar, debe ser relevante, esto quiere decir que tu propósito debe generar un cambio positivo en tu vida, que sea tangible; si el resultado del objetivo no es medible, difícilmente podrás valorar el éxito de tu esfuerzo.

    Hoy te voy a dar cinco ejemplos de propósitos que desde mi punto de vista te ayudarán a mejorar tu vida financiera.

     

    1. Libre de deuda

    Esto es algo que realmente cambiará tu vida. Es posible que para estas alturas ya te hayas acostumbrado a ver el saldo de tu tarjeta de crédito fluctuar al alza o a la baja, sin nunca quedar en ceros.

    Recuerda que los créditos, en especial las tarjetas, tienen ese viejo y malévolo truco del “pago mínimo requerido”. Esta es la cantidad mínima que el banco exige para que no considere tu cuenta en impago, pero la realidad es que es también la mejor estrategia para mantenerte pagando intereses por toda la eternidad. Esto se debe a que el pago mínimo requerido está compuesto casi en su totalidad por intereses, lo que ocasiona que el capital que debes prácticamente no disminuya.

    Puede ser que parezca que tus deudas son demasiado altas como para pensar en liquidarlas de golpe, pero lo importante será tomar acciones definidas para ayudarte a ello.

    El primer paso puede ser pagar al menos el doble del pago mínimo requerido, de esta forma podrás disminuir el capital que adeudas, de forma que cada vez los intereses generados disminuyan.

    Recuerda también que las tasas de interés que cobran los bancos están ligadas a la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE) la cual en estos momentos es considerablemente alta (7.25% a la fecha), esta tasa, en caso de aumentar, encarecerá tus créditos de tasa variable, por lo cual es importante mantenerte informado.

    Otro buen consejo será analizar la oferta de todas las instituciones financieras, ya que en algunas ocasiones será posible migrar tu deuda de una institución a otra que te ofrezca condiciones más favorables.

     

    2. Crea un fondo de emergencia

    Esperemos que nunca lo hayas requerido. Pero la realidad es que tarde o temprano la mayoría de las personas atraviesan por una situación complicada. Puede ser la pérdida de tu empleo, una enfermedad o un accidente. Piensa que, en caso de no contar con un fondo de emergencia, cualquiera de estas situaciones se puede convertir en una catástrofe.

    Es verdad que contar con dinero en el banco no te librará de estos problemas, pero sí es una realidad que tu perspectiva será radicalmente distinta si cuentas con recursos para afrontarla.

    Generalmente se dice que debemos contar con al menos el equivalente a los gastos mensuales de tres meses. En mi opinión esto es sumamente conservador, ya que muchas de las situaciones difíciles de la vida duran más que esto. Mi recomendación sería que cuentes con 6 meses, es claro que sin ingresos adicionales y viviendo de tu sueldo es difícil lograrlo, sin embargo, si te propones ahorrar al menos el 20% de tu sueldo mensual, en un año tendrás ya un colchón de casi 2 meses y medio.

    Contar con este fondo te dará mucha tranquilidad para poder enfrentar los desafíos que la vida te presente.

     

    3. Realiza tu primera inversión

    Si la vida te ha llevado de recibir tu sueldo a acabártelo el primer fin de semana, seguramente no serás muy experimentado en tema de inversiones, bajo el argumento de que estás “invirtiendo en tu felicidad”.

    Y no es que no sea válido, pero conforme la madurez y las nuevas responsabilidades llegan a tu vida, probablemente esa cosquillita de guardar para el mañana se ha ido intensificando.

    Quizá ya dejas algo en tu cuenta a fin de mes o incluso ya hasta revisas el estado de cuenta de tu afore. Pero seamos realistas; si lo que buscas es libertad financiera, lo que realmente necesitas comenzar a hacer es invertir.

    No te engañes, con cantidades pequeñas no lograrás engordar tu capital lo suficiente como para jubilarte, pero estarás creado un hábito que será invaluable el resto de tu vida.

    En mi experiencia, comencé a invertir en bolsa por curiosidad más que por otra cosa, y la verdad es que me gustó mucho, sin embargo, lo que considero que fue realmente valioso, sobre todo al inicio, es que aventurarte en este tipo de inversiones te obliga a ahorrar.

    Definitivamente será complicado vender acciones o fondos de inversión, que incluso liquidan en fechas específicas, para darte un antojo en el centro comercial, por lo que, como cuando quieres dejar de fumar, una vez que pasa el antojo, todo resulta más sencillo.

    Y así irás creciendo tu cuenta de ahorro y empezarás a sentir una enorme satisfacción cuando te des cuenta de que ese dinero estará trabajando incansablemente para ti, no importa si te levantas tarde o estás de vacaciones.

    El darte cuenta de eso y de que existen muchas formas de generar ingresos pasivos seguramente cambiará tu percepción y relación con el dinero para siempre.

    Puede ser en la bolsa, en alguna fintech o en cualquier forma que se te ocurra, lo importante es que no puede pasar otro año sin que pongas ese poco o mucho dinero a trabajar para ti.

     

    4. Asegúrate

    No seas como los millones de mexicanos (no por ser malinchista, pero es verdad) que dicen, “a mí no me va a pasar”.

    Porque sí pasa, y lo peor es que generalmente pasa cuando menos lo esperas. Asegúrate y hazlo en este orden. Gastos médicos y automóvil deben ser tus máximas prioridades, después deberán seguir vida, hogar y retiro.

    Suena a un montón de dinero en pólizas; y sí lo es, por eso es importante valorar tu situación y acercarte con un buen broker de seguros, ellos te ofrecerán pólizas con buena relación precio calidad.

    No es necesario que en primera instancia contrates un seguro de gastos médicos que incluya ambulancia aérea a Houston, pero sí uno que te permita hacer frente sobre todo a enfermedades de las llamadas catastróficas.

    Recuerda que los accidentes y las enfermedades pueden llegar a cualquier edad y sin importar si eres un vegano triatleta; este tipo de seguros no solo será un regalo para ti mismo, si no para la tranquilidad de toda tu familia.

     

    5. Hacienda

    Si tienes un relajo con el SAT, un gran propósito será poner tus cuentas en orden, quizá seas de los que piensa que los problemas de impuestos son solo para los multimillonarios, pero no es así.

    En nuestro país se ha dado una cultura de evitar a toda costa pagar impuestos, y en parte creo que también ha sido culpa de una mala estrategia fiscal y de la falta de resultados tangibles para los ciudadanos.

    Todos hemos escuchado (o dicho) si el sistema educativo o de salud fuera como en Noruega, con gusto pagaría impuestos.

    La realidad es que es ya sea que lo hagas por convicción o por evitarte problemas futuros, es una buena idea que te sientes con tu contador y pongas todas tus cuentas en orden, esto te evitará futuros dolores de cabeza.

    Por último, no quisiera dejar de recomendarte a Bancompara.mx, ellos son los mayores expertos hipotecarios en México y ya sea que quieras estrenar casa o mejorar tu hipoteca actual, sin duda ellos serán un pilar importante para que en este 2020 tu vida financiera de un salto cuántico. No olvides que ellos te asesoran durante todo el proceso de contratación de tu crédito, y lo mejor de todo, por increíble que parezca, es que no te cuesta nada.

    Te deseo un 2020 lleno de éxitos y aprendizajes.

     

     

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