Casi todas las personas en este momento se están preguntando cómo manejar el dinero. Es una época de incertidumbre sin precedente, y nadie, ni los expertos, tiene la última palabra sobre el futuro, pues nadie vivo ha experimentado una pandemia de escala global ni mucho menos una cuarentena. Así que, a no ser que estés pensando en sacar tu DeLorean DMC-12 a dar un paseo, lo mejor es que te pongas a investigar el mejor paradero para el dinero que tienes ahora mismo, teniendo en cuenta la información que está disponible.

    Es cierto que es época de coyuntura: en México viene la devolución de impuestos anual y más adelante la distribución de utilidades. Algunas personas se encontrarán con cantidades anormales de dinero en sus cuentas y sin centros comerciales abiertos para salir a gastarlas; otros, guardarán este dinero en sus cuentas o abajo del colchón, y lo dejarán allí hasta saber hacia dónde irá el mercado: si se mantendrán en sus trabajos o si los recortarán como consecuencia del temido Covid-19.

    Otros saldrán corriendo a liquidar todas sus deudas y se quedarán sin liquidez: esto último es lo que aconsejan la mayoría de las personas (no expertos), “liquida tus deudas” y, teniendo en cuenta la baja capacidad de la persona promedio para administrar una deuda (pero, no te preocupes, si estás leyendo este artículo, tu probablemente no seas una de esas personas), esta tal vez no sea la peor idea.

    Sin embargo, hay conocimientos que no necesitan de un viaje al futuro para ser comprobados; y uno de ellos es que, en época de crisis (y esto aplica para todos los niveles de la economía, personas y empresas) el que sobrevive es el que tiene liquidez.

    Vamos a ver algunos otros consejos que te pueden ayudar a hacer una estrategia para administrar tu dinero en la era del Covid-19.

         1.  El primer consejo y el más obvio es, por supuesto: trata de mantener tu empleo

    Pocas cosas son mejores para tu economía más que mantener un ingreso fijo. Se han escrito cientos de cuartillas al respecto: Cómo el confinamiento es una idea burguesa; cómo miles han sido despedidos. Es decir, que no es momento de ponerte melindroso ni de renunciar e iniciar rondas de inversión para tu startup. Las estadísticas muestran que la tasa de desempleo, no solo de México, sino la de virtualmente todos los países, se va a ir por el cielo. Si no tienes una idea ganadora sobre qué hacer con tu dinero, negocia con tu jefe, investiga y propón diferentes formas en las que puedan llegar a un arreglo para que puedas mantener tu empleo, ya sea completo o parcial, al menos hasta nueva orden.

    Claro, con esto no estoy diciendo que aceptes malos tratos ni malas condiciones de trabajo; ni la empresa te está haciendo un favor ni tu a ellos. Tu estarás dándolo todo para mantener la empresa a flote (asumo) y ellos te estarán retribuyendo.

     

         2. Haz un “presupuesto de guerra”

    Si te has quedado sin ingreso o lo han reducido, lo primero que tienes que hacer es lo que yo llamo un “presupuesto de guerra”. Para hacerlo, debes calcular, con toda la sinceridad del mundo, de cuánto dinero dispondrás de ahora en adelante y hasta nueva orden.

    Para hacerlo, ten en cuenta el dinero fijo que tendrás, no seas optimista en este momento. En este cálculo puedes sumar tus ahorros para emergencia o, precisamente, tu devolución de impuestos o retribución de utilidades; tu salario (aunque recuerda considerar las posibilidades de que te despidan, sé sincero contigo mismo; si las cosas se ven mal, no lo incluyas); ayudas familiares fijas, etc.

    Luego, has una lista de todos los gastos que tienes y empieza a recortar. Para hacerlo hay dos técnicas.

             -Primera técnica: Algunas personas, y muchos gurús de las finanzas, recomiendan empezar a cortar por gastos pequeños e innecesarios, o que puedas acomodarte sin ellos; como lujos (alimentos caros, por ejemplo), membresías (solo una suscripción a TV por streaming, por ejemplo), ropa y accesorios (Amazon sigue existiendo, aún en cuarentena).

                -Segunda técnica: Hace años que soy seguidora de los consejos financieros de Ramit Sethi. Él propone que la técnica de cortar tus gastos pequeños es una tontería (tiene sus razones) y te propone empezar a cortar por grandes trozos de gasto, para que así obtengas lo que el él llama “Big wins”, como, por ejemplo, vender algo grande que te represente una gran cantidad de dinero en el bolsillo (un coche, una Thermomix, una bolsa de diseñador, etc). Ramit da este consejo en un contexto diferente, pero yo pienso que es una excelente técnica que te puede ayudar mucho en este momento. Explora su página aquí.

    Divide tu dinero e ingreso total fijo entre el número que arroje tu Presupuesto de guerra y así sabrás para cuántos meses te alcanza.

     

         3. Mantén en orden tu buró y tu calificación de crédito

    Si no lo hacías antes, este es el momento. Estar al pendiente de tus cuentas es demasiado fácil como para no hacerlo. En tu buró puedes consultar cuántas cuentas de crédito tienes abiertas y el estado de todas tus deudas. Si no se te ocurre aún para qué pueda ser útil, te recuerdo que los ladrones y oportunistas están a la orden del día para robar tus datos y abrir créditos en tu nombre; esta es solo una razón más para revisar tu Buró frecuentemente.

    Si tu excusa para no hacerlo es que tendrás que pagar, Crediscore de Bancompara te deja revisar tu Buró gratis, cuantas veces quieras, durante todo el año.

    Si aún dudas de la utilidad de mantener tu historial impecable, puedes investigar más aquí.

    Pero, mientras tanto, te doy las razones principales: para sobrevivir financieramente a una contingencia debes capacidad de crédito; así podrás cubrir cosas como una hospitalización o un imprevisto. Ahora es cuándo más necesitas mantener tus líneas de crédito abiertas, ya sea por medio de crédito de liquidez, créditos personales o tarjetas de crédito. Y, si descubres que tu score de crédito necesita mejorar, ahora es cuando para empezar a repararlo (Crediscore también te ayuda con esto, o puedes investigar más aquí.)

    Tu score de crédito es tu mejor amigo en este momento, asegúrate de tenerlo de tu lado. El Coronavirus no es excusa para atrasarte en tus pagos o para sobregirarte. Repite conmigo (al menos por ahora) “Los bancos son amigos, no enemigos”.

     

         4. Negocia tus deudas

    No pienses que, por ser esta época, los bancos van a perdonar todos tus incumplimientos: no es así. Los bancos no son adivinos, y si tienes problemas para pagar o piensas que es mejor mantener tu liquidez, debes llamar a tu asesor, planear un nuevo esquema de pagos y evitar que te reporten en el buró. No vamos a quedarnos en cuarentena para siempre, y es posible que en el futuro necesites una línea de crédito ya sea para una emergencia, para iniciar un negocio o para comprar una casa o un coche.

    Debido a la emergencia por Covid-19, muchos Bancos están ofreciendo refinanciamientos (con mayores plazos y mejores tasas, la mayoría de las veces) y condonaciones de mensualidades. Bancompara ha preparado una lista de links que te pueden interesar en este momento y en ella incluimos los enlaces a algunos bancos que te permiten negociar tus deudas por internet. Además, Bancompara te ayuda a refinanciar tu crédito hipotecario en tiempo récord y sin que tengas que salir.

    Digamos que nunca había habido una mejor época para re-negociar tus deudas con el banco.

    La liquidez (dinero suficiente y disponible) es tu mejor amiga en este momento. Mantenla como una de tus prioridades. “Liquida todas tus deudas”, si no sabes si tu ingreso será estable, puede no ser el mejor consejo del año.

     

         5. Obtén liquidez por medio de tus activos.

    Esto suena muy “pro”, pero en realidad lo que quiere decir es que utilices tu casa para obtener liquidez, si la necesitas. Es posible que tu ingreso se haya visto reducido o que tengas que ahorrar porque ves cercano el día en el que tu empleador no podrá mantenerte más: son realidades que debemos tener en cuenta.

    Por otro lado, tus obligaciones siguen: colegios, guarderías, gimnasios, seguros (muy necesarios ahora), TV por cable, el todo poderoso y necesario internet, y otras membresías, aún exigen el pago de las mensualidades, algunos al 100%. Y, claro, también hay que comer y pagar los servicios. Es decir, tu vida sigue, aunque tu ingreso no.

    Para estas situaciones se ha creado el crédito de liquidez. Si piensas que lo necesitas, puedes tramitarlo aquí, rápido y sin salir de casa.

     

         6. Otra opción que es muy parecida a la de refinanciar tus deudas, se llama “Consolidar”

    Después de diseñar todo un nuevo presupuesto, viene el tema de la consolidación, y aquí es donde tu buen buró de crédito te salvará, de nuevo: Busca un crédito personal que te permita pagar todas tus deudas y quedarte solo con una, más baja y probablemente a mayor plazo y con mejor tasa; esto reducirá considerablemente tu pago mensual y te dará un respiro, pues estas deudas se pueden financiar incluso hasta a cinco años. En Bancompara puedes tramitar un cédito personal desde tu casa.

    Si el plan sale bien, debería verse más o menos así:

    1. Haces la suma de toda la deuda que tienes entre créditos personales y tarjetas de crédito.

    Por ejemplo, 100.000 pesos, divididos en 3 créditos.

    Crédito personal = 30.000

    Tarjeta a = 35.000

    Tarjeta b = 35.000

    2. Haz el cálculo de lo que pagas mensualmente por estos créditos.

    Crédito personal = Mensualidad 2.500

    Tarjeta a = Mensualidad 6.000

    Tarjeta b = Mensualidad 6.000

    Total mensualidades: 14.500

    3. Buscas un crédito personal a la mayor cantidad de años que se pueda, por el monto total de tu deuda del paso No 1. Te aseguras de conseguir una buena tasa.

    Crédito personal al 32.2% anual x 5 años = mensualidades de 3.800 pesos, aprox.

    4. Con el dinero del crédito del paso No 3, pagas todas tus deudas del paso No 1.

    5. Empiezas a pagar 3.800 pesos mensuales, una diferencia de 10.500 pesos con lo que pagabas antes.

    6. Te amarras las manos y no sigues utilizando tus tarjetas de crédito, a no ser que sea en una emergencia.

    7. Cuando tu economía mejore, haces abonos extraordinarios a tu nuevo crédito y lo pagas en mucho menos tiempo.

    También puedes comprar la deuda de tu tarjeta de crédito con otra tarjeta de crédito que te ofrezca menor tasa. Tus mensualidades no bajarán tanto, pero sí será un alivio para tu economía a corto plazo.

    Así funciona la consolidación de deudas. ¿No es un salvavidas?

    NO tomes la consolidación de deudas para liberar tus gastos mensuales para poder seguir gastando con tus tarjetas de crédito. Si tu ingreso no se ha visto reducido ni pareciera que fuera a ser reducido en un futuro próximo, no hay necesidad de refinanciar tus deudas a mayor plazo (No tomes esto en cuenta para crédito hipotecario, las reglas son distintas). No tiene sentido que refinancies si ya habías pagado más de la mitad de tu deuda.

     

         7. Ten en cuenta todas las fuentes de dinero que nunca revisas

    Como millas o puntos de tarjeta de crédito o recompensas de bancos. Son cosas que las personas no revisan a menudo, pero que en este momento pueden ayudar mucho.

     

    A grandes rasgos, estos son los caminos que puedes tomar con tus finanzas personales en este momento. Es un tiempo para detenerse a pensar dos veces sobre cualquier decisión financiera. Para un futuro, es importante que construyas tu fondo de emergencia, si no lo tienes, y que te des cuenta de lo importante que es asegurar tu patrimonio y tu salud.

    En términos de finanzas personales, piensa siempre en el futuro. Emocionalmente, lo mejor que puedes hacer ahora es protegerte y vivir un día a la vez.

     

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