Todos admiramos a los emprendedores. Aquellos pioneros que un día decidieron dejar atrás la seguridad de la vida Godín para empezar una nueva empresa, ser su propio jefe, y por qué no, cambiar el mundo.

    Las PYMES son las empresas que, en su mayoría, fundan estos héroes, comúnmente ayudados por un Crédito PyME. PYMES es el acrónimo de Pequeñas y Medianas Empresas. Hay varias clasificaciones, pero la Wikipedia las divide de la siguiente forma:

    · Pequeñas: máximo 50 empleados. Aquí también entran las microempresas, de máximo 10 empleados.

    · Medianas: máximo 100 empleados, aunque algunas definiciones hablan de hasta 250 empleados, sobre todo en empresas de manufactura.

     

    Además hace distinción sobre su originen:

    · Empresas familiares: normalmente se crean alrededor de un “experto” que se acerca a familiares con capital o con conocimiento de administración para juntos formar una empresa.

    · Asociaciones formales: empresas pequeñas, como, por ejemplo, las franquicias.

     

    Las bondades de las PYMES

    Aunque a simple vista parezca que estas empresas no son tan importantes para la economía, la realidad es otra. Las PYMES son importantísimas para la economía mundial: de acuerdo al Consejo Internacional para la pequeña empresa, las PYMES generan alrededor del 50% del PIB y entre el 60% y el 70% de los empleos a nivel mundial.

    Es decir, que si hoy desaparecieran todas las PYMES del planeta, alrededor del 65% de la población mundial se quedaría sin trabajo y produciríamos la mitad de lo que producimos hoy. ¿Puedes imaginarte los estantes del supermercado con solo la mitad de los productos?

    En México los números van acorde a la estadística mundial: tenemos 42 millones de unidades económicas, de las cuales el 99.8% son PYMES. Y son estas empresas las responsables del 52% del PIB y de 72% de los empleos a nivel nacional.

    De estas empresas el 32% se encuentran en el noroeste del país, el 27% en el centro-oeste, el 17% en el suroeste y el 6% en el sureste. Aquí hay que hacer un especial reconocimiento a nuestros compatriotas regios, ya que solo en Nuevo León se encuentran el 12% de las PYMES de nuestro país.

     

    Una actividad de alto riesgo

    Pero fundar una PYME en México debería ser considerado un deporte extremo: el 75% de las PYMES no sobreviven a los dos primeros años de vida y el 90% no llega a cumplir los cinco años. Por lo mismo, la edad promedio de las PYMES en nuestro país no es muy alta: solo 7.7 años en promedio.

    ¿Por qué pasa esto? ¿Cuáles son los principales depredadores de estas empresas? ¿Qué podemos hacer para que nuestra PYME rompa las estadísticas?

     

    Los principales riesgos de las PYMES en México

    Las amenazas más importantes para las PYMES en nuestro país son:

    · Factores macroeconómicos: al ser pequeñas empresas, están más expuestas a los vaivenes de la economía. ¿Cuántos casos no conocemos de empresas que tuvieron serios problemas económicos o que hasta tuvieron que cerrar a raíz de una crisis económica? El solo hecho de las fluctuaciones de tipo de cambio puede poner en jaque a una PYME con proveedores o financiamiento en dólares.

    · Competencia: la famosa globalización, pero también el comercio en línea y las nuevas formas de consumo pueden representar serias amenazas para las PYMES. En mi oficina teníamos de clientes a tres empresas de venta de aires acondicionados, dos tuvieron que cerrar, pues no pudieron seguirle el paso a la entrada de aires acondicionados chinos. La tercera sigue en pie gracias a una estrategia basada en comercio electrónico y en servicios de mantenimiento personalizados para otras PYMES, como ella.

    · Fallas en la administración: desde falta de un organigrama que permita al líder llevar las riendas de la empresa por estar “apagando incendios operativos”, hasta la falta de controles que llevan a pérdidas millonarias. El “primo de un amigo” tiene una empresa de renta de maquinaria pesada y empezaron a crecer mucho gracias al crecimiento en vivienda. El problema es que crecieron tan rápido que no tuvieron tiempo de crear una correcta estructura de controles dentro de la empresa. El resultado: el contralor se robó millones de pesos en piezas y refacciones.

    · No delegar: es algo clásico. Un doctor decide poner su clínica. Se le hace el paso obvio porque lleva años trabajando en hospitales. Pero no es lo mismo ser doctor, que volver se la noche a la mañana: contador, administrador, abogado, vendedor, etc. Las PYMES, al tener una estructura tan pequeña que las sustente, muchas veces se recargan demasiado en una o dos personas que no pueden, ni deben, hacerse cargo de todo.

    · Imprevistos: fallos informáticos, incendios, robos y otro tipo de amenazas externas que vemos todos los días pero no siempre reflexionamos sobre ellas. Una pizzería muy conocida en mi ciudad tuvo que cerrar hace poco por culpa de la delincuencia; un pequeño restaurante francés se incendió y al despacho de contadores que me atiende ya les hackearon su base de datos.

     

    A pequeños y medianos males, grandes remedios

    Por todo esto, es importante que las PYMES busquen fortalecerse desde dentro. Los expertos recomiendan:

    · Cuidar el financiamiento, pero no olvidar el autofinanciamiento: muchas PYMES de éxito empezaron con recursos propios o familiares. Empezar con poca deuda les ayuda a bajar sus costos y a no tener tanta presión para empezar a generar dinero en sus primeras etapas. Pero no hay que olvidar que para que las empresas crezcan necesitan reinversión de capital. Habrá que apartar parte del flujo para reinvertir, implementar estrategias que incrementen el valor de la empresa o le permitan tomar menos deuda. De este modo, en caso de una crisis económica estarán mejor preparadas para hacerle frente.

    · Competencia: a veces las PYMES cometen el error no buscar su nicho de mercado o su diferenciador. Piensa en tu amigo diseñador que un día maneja redes sociales y al día siguiente anda rediseñando el menú de un restaurante. No está mal hacer varias cosas, pero en la medida que seamos expertos en nuestra área podremos ofrecer mejores productos y servicios. Además, pensemos en el comercio en línea, las redes sociales, las aplicaciones y en cómo podemos usar la tecnología para llegar a más clientes y ofrecerles algo que las grandes empresas aún no les hayan ofrecido.

    · Rodearse de expertos: muchas universidades ofrecen capacitación sobre temas administrativos o incubadoras de empresas con resultados desiguales. Otra opción puede ser encontrar profesionales en el campo de la administración, la mercadotecnia, las finanzas, los recursos humanos; y hacerlos parte del equipo. Pensemos en la PYME como en el cuerpo humano: el líder es el cerebro, pero requiere que los pulmones, el corazón y resto de los órganos trabajen a su ritmo. El cerebro no puede hacerlo todo. La idea es crear una estructura y controles fuertes que permitan que el cerebro de la empresa se concentre en hacer su trabajo.

    · No olvidarse de la protección: por ahí dicen que el primer cheque que se firma es para la hipoteca, pero el segundo es para la aseguradora. En realidad hay muchos riesgos que se pueden evitar o mitigar: seguir los lineamientos de protección civil, mantener los espacios limpios y ordenados, invertir en seguridad (desde vigilantes hasta antivirus), proteger a los empleados y pagar algunos seguros (liga al artículos “Seguros para emprender seguro”), pueden hacer la diferencia.

     

    Apoyos a las PYMES

    A lo largo del tiempo ha habido diversos apoyos a las PYMES. En la actualidad es el Fondo PYME el encargado de apoyar a: emprendedores, PYMES, empresas gacelas (empresas de rápido crecimiento dentro de su sector) y empresas tractoras (empresas que “jalan” a otras empresas a través de cadenas productivas).

    La Unidad de Desarrollo Productivo (UDP) es el organismo del gobierno federal que se encarga de revisar, proponer, diseñar, coordinar y ejecutar la política pública de apoyo a las MIPYMES (micro, pequeñas y medianas empresas) con una perspectiva de la reducción de la desigualdad entre personas y regiones.

    El PRONAFIN (Programa nacional de financiamiento al microempresario) es un programa derivado de la secretaría de economía que promueve la capacitación, el microfinanciamiento y la incubación de actividades productivas.

    Además, cada estado tiene sus propios programas de apoyo (muchas veces enfocados a industrias específicas o a un segmento de la población, como jóvenes o mujeres) y las empresas como Walmart también suelen tener sus programas de impulso a las PYMES.

     

    Todos podemos apoyar

    Ya hablamos de lo que hacen bien las PYMES, de lo que pueden hacer mejor y de varios organismos que las pueden ayudar. Pero no podemos olvidarnos de lo que podemos hacer todos por las PYMES.

    Las PYMES sobreviven gracias a todos nosotros, sus clientes. Por ahí leí una reflexión que se me hizo muy cierta: cuando le compramos a una PYME o a un emprendedor, estamos ayudándole a un muchacho a comparar despensa o a una mamá a pagar la colegiatura de sus hijos. Si tenemos un amigo con una empresa, hay que acordarnos de él cuando queramos comprar algo, recomendarlo y pagar el precio completo.

    Apoyándonos unos a otros lograremos que más PYMES lleguen a su cumpleaños número ocho creando empleos y riqueza para todos.

     

    Fuentes:

    https://www.forbes.com.mx/los-principales-riesgos-de-una-pyme/

    https://www.entrepreneur.com/article/275228

    https://es.wikipedia.org/wiki/PyMEs_en_M%C3%A9xico

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