Sin rodeos: el covid 19 ya es pandemia y ha llegado a México. En el mejor de los casos ya hemos sido enviados a home office, en el peor, nos han dado las gracias o simplemente somos emprendedores que, si no trabajamos, no comemos. También están aquellos que siguen al pie del cañón porque sin su presencia en las calles estaríamos perdidos: médicos, policías, empleados sanitarios, etc.

    Todos estamos nerviosos y ansiosos. La incertidumbre ante el futuro de nuestro trabajo y de nuestro bolsillo es justificada. Pero eso no quiere decir que debamos sentarnos a ver cómo se hunde el barco. No señor. Hay mucho que podemos y debemos hacer para que nuestras finanzas sufran lo menos posible ante esta situación. De verdad se los digo: en peores panteones nos han dado las 12. Y aquí estamos.

    Vamos a revisar cosas muy concretas que podemos hacer desde nuestra propia trinchera para que, cuando todo esto pase, nuestra vida y nuestras finanzas sean aún mejores que antes.

     

    Algo de contexto financiero

    Todos entendemos que el covid-19 es un problema de salud. Pero ¿cómo un problema de salud se volvió un problema financiero de escala mundial? Bueno, no ayudó que China bajara su actividad económica, recordemos que muchas cosas están hechas total o parcialmente en China. Las cadenas productivas se vieron terriblemente afectadas por este tema y al bajar este país su actividad, todos bajamos nuestra actividad.

    Por ejemplo: yo armo automóviles en México, pero traigo las espirituercas de China, y China deja de surtirme espirituercas, así que simplemente no puedo terminar de armar el automóvil. Claro que hay opciones: puedo comprar las piezas en otro país o puedo cambiar mi diseño para que no use espirituercas… pero ninguna de esas opciones son rápidas. Se requiere tiempo para hacer esos ajustes y recordemos que todo esto empezó hace meses.

    Esta disminución de actividad, aunado a la restricción de viajes por el covid-19, dio pie a una guerra por los precios del petróleo entre Rusia y Arabia Saudita. El tema es complejo, pero se puede sintetizar de la siguiente manera: ante la baja demanda de petróleo, la OPEP (Organización de países exportadores de petróleo) pidió disminuir la producción para subir el precio del barril. Rusia no estuvo de acuerdo y Arabia Saudita decidió incrementar su producción y venderla con descuento a algunos “clientes seleccionados”, entre ellos, varios clientes rusos.

    Nuestro país aún depende del petróleo para financiar gastos gubernamentales y esto sumado a otros factores, hizo que el dólar se fuera a niveles nunca vistos: 25 pesos. Si a esto le sumamos que el covid-19 ya llegó a nuestro país, que algunos estados ya han puesto restricciones a la actividad económica, que muchas personas viven al día o no tienen trabajos formales, se entiende por qué estamos todos preocupados.

     

    Home Office

    Algunas empresas han enviado a sus empleados a home office. Esto quiere decir que vamos a trabajar, pero desde casa. La idea es estar lo más aislados posible para evitar contagios y lograr que no todos nos enfermemos al mismo tiempo. La idea es buena, pero hacer home office puede ser todo un reto.

    La importancia de esta forma de trabajar es inmensa. Hay empresas que podemos trabajar a distancia con solo algunos ajustes y si logramos hacerlo bien, podemos disminuir el impacto económico de esta situación. Si el país tuviera 10 trabajadores y 4 no pudieran detener su actividad (doctores, por ejemplo) y 6 tuviéramos que parar de trabajar (restauranteros, por ejemplo), la actividad productiva bajaría un 60%. Si el país tuviera 10 trabajadores de los cuales 4 no pueden detener su actividad, 4 pudiéramos hacer home office (Godínez, por ejemplo) y solo 2 trabajadores tuvieran que dejar de trabajar, la disminución en la actividad económica sería solo del 20%.

    Por eso quienes estamos en home office tenemos la obligación de trabajar y hacerlo bien. Además, al no tener una certeza de cuándo terminará esto o de qué medidas tomará el gobierno conforme haya más casos, necesitamos cuidar y conservar nuestros trabajos. Hacer home office a conciencia puede hacer la diferencia al momento de un recorte de personal. La ventaja a largo plazo, es que si los patrones ven que el home office funciona, podría volverse más común en nuestro país.

    Para hacer home office de manera exitosa, hay algunos tips:

    · Ten un horario y una rutina fijos. Sigues entrando y saliendo a la misma hora, necesitas bañarte, desayunar y comer. Estar en casa no es excusa para perder el orden de nuestro día.

    · Ten una oficina. Esto es todo un reto, pero no necesitas un cuarto completo ni nuevo mobiliario, puede ser hasta una mesita en la esquina más chiquita de tu casa. Ten ahí tu computadora, tus papeles y hasta tus plumas. Si es posible estar fuera de las áreas comunes de la casa, mejor. Eso evitará distracciones y hará que seas más eficiente.

    · Busca herramientas para hacer mejor tu trabajo, y se creativo. Cisco, Microsoft y hasta Telmex tienen planes gratuitos por el covid-19 que podemos aprovechar. Pero no es solo eso, mi jefe nos sorprendió a todos cuando dijo que se iba a llevar su computadora de escritorio. Tardé tres minutos en encontrarle sentido a la medida y solicitar que se me permitiera hacer lo mismo. Acabé trayéndome hasta mi multifuncional. Ya instalada y concentrada, es casi como estar en la oficina.

     

    Emprendedores

    Uno de los sectores de la población más afectados con el covid-19 son los emprendedores, porque si no trabajan, no comen. Además, recordemos que las PYMES representan el 72% de los empleos en nuestro país. Cuidarlas es responsabilidad de todos.

    Yo he visto muchos ejemplos de empresarios tratando de sacar lo mejor de sí durante esta situación:

    · Empresarios innovando: una conocida da cursos para niños, pero ahora tiene todo detenido. Hay un curso en particular donde juegan a “revelar” fotos. Pues decidió sacar un kit para hacer esa actividad en casa. Lo anunció en un grupo de Facebook y en cuestión de días vendió todos sus kits.

    · Empresarios cambiando la estrategia: en mi colonia hay un grupo de whatsapp de negocios. La idea es apoyarnos unos a otros y hay un vecino que se dedica a la renta de brincolines y mobiliario para fiestas. Cómo sus eventos se están cancelando, pero los niños están en sus casas, se los está rentando a las familias para que entretengan a sus hijos. Obviamente los juegos son desinfectados.

    · Empresarios siendo flexibles: uno de mis hermanos ya tenía un contrato para trabajar produciendo material audiovisual. Estaba muy tranquilo por que empezaba en abril pero con esto, todo se canceló. Se puso las pilas y ahora está trabajando de editor de video. No le encanta, pero tampoco se preocupa: sabe que esto es temporal y es un ingreso fijo. Una amiga da terapia y nunca se había animado a darla por medios electrónicos, pero ahora todo lo está haciendo así y está ayudando a mucha gente que se siente desbordada por esta situación, pero que prefiere no salir.

    · Empresarios apostando por el futuro: dos lugares que nos encantan a mi esposo y a mi están cerrados por las instrucciones de las autoridades en nuestro estado. Uno es un barecito muy tranquilo y el otro un restaurante de hamburguesas. Ambos lugares están vendiendo certificados de regalo para que puedas visitarlos cuando todo esto haya pasado. La idea es que sus clientes frecuentes los apoyemos para que con ese dinero puedan seguir pagando sueldos aunque no tengan clientes.

    Piensa cómo puedes usar lo que tienes y lo que sabes en esta situación. ¿Cómo puedo usar la tecnología a mi favor? ¿De verdad necesito interacción cara a cara con mis clientes? ¿Qué nuevas necesidades tienen mis clientes habituales que puedo ayudarles a cubrir? ¿Quiénes no me habían necesitado nunca y ahora sí me necesitan?

     

    La vida sigue

    Pero, además, la vida no se detiene. Necesitamos seguir haciendo cosas, de entrada necesitamos comer y cuidar nuestra salud, pero también necesitamos cambiar la forma en la que nos divertimos y relacionamos.

    Algunos consejos que he visto por ahí para mantener nuestra cabeza alta en esta situación son:

    · No hagas compras de pánico, compra de manera inteligente: si vas a salir a comprar comida compra cosas rendidoras y que puedas guardar fácilmente. Los básicos: arroz, frijol, lentejas, harina y azúcar. Mi mamá incluiría la famosa maseca para hacer tortillas. Si tienes espacio en el congelador puedes comprar fruta y verdura congelada, además de fruta y verdura fresca en diversos grados de maduración. Compra despensa para dos semanas y piensa en cosas específicas: planea tus menús con anticipación y lleva lo que vas a necesitar para esas recetas específicas, así evitarás gastar de más o comprar cosas que no uses (o, peor, que se echen a perder).

    · Revisa tu despensa y tu refrigerador: para no comprar ni de más ni de menos, pero además, para que aproveches lo que ahí hay. Si ves que los tomates ya están muy maduros, puedes hacer salsa para chilaquiles y congelarla. Si sobró pollo puedes deshebrarlo y hacer taquitos. El chiste es aprovechar todo lo que tienes a la mano, y recuerda la máxima: primeras entradas, primeras salidas.

    · Mantente sano: limita la comida chatarra y las bebidas alcohólicas, no caigas en la tentación de comprar solo pizza congelada y cerveza. Recuerda que alimentarnos sanamente fortalece nuestro sistema inmunológico y enfermarnos es muy caro. Además, trata de hacer ejercicio todos los días. En línea hay infinidad de videos con rutinas de ejercicios para todos los gustos. Si el ejercicio no es lo tuyo, puedes buscar videos de baile o hasta de yoga. Si tienes un perchero que también es caminadora o elíptica, es hora de quitarle la ropa de encima y retomarlo. Recuerda que cuidar nuestra salud es ahorrar a largo plazo.

    · Mantén al día tus pagos. De servicios y deudas. Más que nunca necesitas el internet, la luz, el teléfono y tu servicio de streaming funcionando, además, las reconexiones pueden tardar más (y cuestan). Revisa tus deudas y haz los pagos correspondientes, con la volatilidad económica es mejor mantener nuestros compromisos al día.

    · No olvides pagar tus seguros, tener el carro en la cochera no excusa y más que nunca necesitas tener pagados tus seguros de vida y de gastos médicos mayores. La gran mayoría de los seguros de gastos médicos en México cubren epidemias y pandemias (AXA, GNP, SMNYL, Metlife, etc.). Y muchas de las que no, ya enviaron circulares donde aceptan cubrirlas dada la gravedad de la situación (Globalmex, Plan Seguro, etc.). El único detalle que no debemos olvidar es que el covid-19 es una enfermedad y, por lo tanto, el gasto debe superar el deducible para estar cubierto.

    · Si aún no tienes seguro de gastos médicos mayores, puedes contratar uno. Solo toma en cuenta que en todas las compañías se cubren enfermedades a partir de los 30 días de haber contratado el seguro y que hay por ahí una aseguradora que ya dijo que, para pólizas nuevas, cubrirá el covid-19 solo después de 180 días de contratada la póliza. Lo ideal es buscar un buen agente que pueda explicarte cómo y cuándo te cubriría (un buen agente no te venderá un seguro de esa compañía).

    · Sigue ahorrando y sé prudente con los gastos: es un mal momento para comprar esa gran televisión o esa fabulosa consola de videojuegos. Además, hay muchas formas baratas de divertirnos: puedes hacer videollamadas con tu familia y amigos, leer todos esos libros que ya no te acordabas de que tenías o hasta desempolvar tu vieja colección de cds y dvds. Necesitamos ser prudentes y mantener nuestros gastos al mínimo para estar listos para cualquier eventualidad. Si ya tienes tu fondo de emergencia es hora de hacerlo crecer y, si no, es hora de empezar con fuerza. Lo peor que puede pasar es que, terminando la contingencia, tengas dinero para aprovechar que ya puedes viajar.

    · No dudes en pedir ayuda: Jalisco ya anunció un paquete de apoyos en forma de créditos para PYMES y pronto vendrán más para el resto de los estados. También hay empresas que pueden dar atractivos financiamientos (como Bancompara) y esto puede hacer la diferencia entre pagar sueldos durante esta etapa o cerrar definitivamente. No hay que tenerle miedo al crédito, simplemente hay que usarlo con responsabilidad. Los créditos son para las emergencias y esta es una emergencia.

     

    Si pueden, quédense en casa

    Es pesado, pero necesario. Y si eres de esos héroes sin capa que tienen que seguir yendo a trabajar para llevar dinero a su casa o para mantener el mundo funcionando, cuídate mucho.

     

    Fuentes:

    https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_precios_del_petr%C3%B3leo_entre_Rusia_y_Arabia_Saudita_de_2020

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