Los titulares abundan por todo el internet: “¡Las tasas han bajado! Es momento de comprar casa” por enésima vez revisas tu cuenta bancaria, abres la calculadora en el celular, te rompes la cabeza y lo consultas con la almohada. Tienes un ingreso fijo y estable, pero vives de quincena en quincena, y ni estando loco te gastarías tu fondo de emergencia (si es que lo tienes, y si lo tienes, está muy bien que pienses en no gastártelo), así que, definitivamente no te alcanza para un enganche.

    Tampoco te alcanza para dar mensualidades hasta la fecha de entrega, pues pagas una renta, ¿qué hacer? Si has hecho las cuentas y rentar te sale al mismo precio que te saldría la mensualidad de un crédito hipotecario, tal vez es hora de que busques alternativas para aprovechar las bajas tasas y las promociones que tanto constructoras como propietarios están dispuestos a dar en el momento.

    Como lo hemos explicado en múltiples artículos, lo mejor es que antes de buscar casa recurras a un simulador de crédito y hagas tus cálculos, para saber cuanto podrías pagar al mes y cuanto enganche representaría esa cifra.

     

    Al simular tu crédito hipotecario ten en cuenta las siguientes cosas:

    • .Los bancos te prestan hasta el 90% del dinero, no más.
    • .Los bancos te prestan hasta un plazo de 20 años.
    • .Los bancos tendrán en cuenta tu capacidad de endeudamiento para saber si te pueden otorgar el crédito.
    • .Los costos asociados de un crédito hipotecario, como impuestos, gastos notariales y seguros te costarán hasta un 10% del valor de la propiedad. Estos gastos no entran dentro del crédito hipotecario, por lo que no podrás diferirlos.

    Al entrar al simulador, simula un préstamo hipotecario por el 90% de la propiedad a 20 años. El simulador te arrojará los resultados para diferentes tasas y bancos. Si las mensualidades exceden el 35% de tu salario, o de tu salario combinado con tu pareja, es posible que el banco niegue tu crédito.

    Te recomendamos que hagas la simulación con varias modalidades, como por ejemplo con el monto de tu salario, así será más certera la cifra de préstamo que te dará el simulador.

     

    Después de utilizar el simulador, te deben quedar estas cosas claras:

    • . Cuánto puedes pagar mensualmente por tu crédito hipotecario.
    • . Cuánto debes tener de enganche y de gastos iniciales (casi siempre el 20% del valor de la propiedad)

    Con esta cifra, ya tendrás claro cuánto debes conseguir.

     

    Como ya lo vimos al principio del artículo, para ti ahorrar el enganche, por alguna razón u otra, no es una opción, pues quieres aprovechar las opciones inmediatas que ofrece el mercado Covidiano de 2020. Así que pasaremos de largo por los consejos sobre ahorro.

     

    ¿Qué opciones te quedan? Vamos a revisarlas.

     

    Un crédito personal

    La opción más obvia es un crédito personal. Hay bancos que estarán dispuestos a prestarte para un enganche si tus ingresos son lo suficientemente robustos y, sobre todo, estables. Del tipo que tienes tu propia empresa que va en ascenso o que acaba de recibir una inyección de capital, o del tipo que lleves 10 años trabajando para la misma compañía. Claro, también revisarán que hayas tenido un historial crediticio impecable.

    Para hacer este préstamo, el banco revisará que tengas la capacidad de endeudamiento, es decir, determinará si piensa que te alcanza para pagar el crédito.

    Si vas a decidirte por esta opción, es muy importante que avises en el banco el destino de tu préstamo, que digas que será para un enganche de vivienda, pues así ellos tendrán esta información en cuenta al calcular tu capacidad de endeudamiento futura. Es decir, que ya sabrán que tendrás que pagar un crédito hipotecario y determinarán si podrás pagar los dos.

    Si no le avisas al banco sobre tu intención ni sobre el destino del crédito, es posible que consigas el crédito personal para el enganche, pero que esto afecte tu capacidad de endeudamiento a un punto en el que el luego no sea viable darte un crédito hipotecario por la cantidad que pensabas pedir. Esto sería un desastre, pues te quedarías pagando un crédito personal y sin casa propia.

    No está de más hacer la advertencia: ten cuidado al acudir a esta solución, pues tendrás que pagar dos créditos mensualmente y tu capacidad adquisitiva y calidad de vida se pueden ver afectadas. Si no estás seguro de poder solventar los dos créditos, es mejor que te abstengas y pases al siguiente punto.

    Revisa opciones de crédito alternativas

    Como cooperativas y fondos de ahorro. Algunas empresas los tienen y algunas otras organizaciones como iglesias, organizaciones y hasta familias, también. Solo asegúrate de su legalidad y de que no se aprovechen de ti con tasas de usura.

    En esta opción también entra el famoso camino del “Friends and family”, en el que hablas con tus mejores amigos y familiares para ver si te pueden echar la mano. Por ejemplo, podrían ayudarte financiando tu enganche y tu podrías pagarlo en módicas cuotas.

     

    Asegúrate de que realmente no tienes un ahorro.

    Revisa todas tus opciones y beneficios, sobre todo los que recibes en tu trabajo. Algunas empresas cuentan con fondos de ahorro o con créditos de bajo costo para empleados, que además tendrían la ventaja de que se descontarían directamente de tu nómina. No pierdes nada al preguntar.

    También, revisa opciones como el Infonavit. Si trabajas por nómina en una empresa, es muy posible que tengas un ahorro en tu Subcuenta de Vivienda, ese ahorro lo puedes usar para tu enganche.

    Si no estas seguro de estas cosas, ve al departamento de recursos humanos o revisa tu recibo de nómina para ver si te hacen descuentos y a dónde se van esos descuentos.

     

    Apoyos del gobierno.

    Programas como Infonavit, Apoyo Infonavit, Cofinavit y Fovisste han sido diseñados especialmente para estos casos.

    Si tu empleador aporta a Infonavit y estás afiliado al Imss, podrás pedir un crédito por el 90% con un banco normal y un 10% con Infonavit. Los gastos asociados del crédito hipotecario también podrás solventarlos con Infonavit. Esta modalidad se llama Cofinavit. Para ponerlo en marcha puedes informarte en nuestro Blog acerca de los pasos que debes seguir o puedes acudir al Infonavit directamente o puedes acudir a un bróker hipotecario que te asesore.

    Lo mismo aplica si eres empleado del gobierno, pues podrás utilizar un crédito Fovisste.

     

    La última opción.

    Como última opción, una que nombraremos porque casi nadie la tiene en cuenta, está vender algo de mucho valor. Nos referimos a un coche o (aunque menos común) a un objeto de valor como una joya o una obra de arte.

    Puede parecer obvia esta opción, pero, como lo dijimos, a pocos se les ocurre. Sin embargo, la realidad es que si encuentras una oferta de bienes raíces lo suficientemente atractiva, siempre es mejor que evalúes si puedes vivir sin coche, o sin uno de tus coches, pues la plusvalía de la propiedad será mucho mayor, y estará aportando a tu patrimonio.


     

    Ya tienes todas las herramientas a la mano para tomar una decisión. ¿Piensas implementar alguna de ellas? ¿Alguna es para ti?

    Esperamos que pronto tengas una solución y, cuando la tengas, acude a Bancompara para gestionar tu crédito hipotecario.

     

    ¿Quieres saber más?

     

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