La frase “comprar casa” tiene una connotación muy diferente a la de la palabra “hipoteca”, por lo menos en México.

    Casi la mayoría de las personas reportan querer “comprar casa”, pero se estremecen ante las palabras “tomar una hipoteca”. Es decir, todos quieren lo primero, pero no lo segundo.

    El quid del asunto se encuentra en que, muchas veces, para comprar casa, hay que obtener una hipoteca, so pena de que, si no se hace, se pierda para siempre la posibilidad de cumplir el objetivo.

    Pero ¿por qué les tememos a las hipotecas?

    No podemos negar que, al menos en México, la palabra hipoteca hace que se alcen muchas cejas y que se tuerzan muchos labios. Hipotecas hay muchas y de muchos estilos y propósitos. Por ejemplo, no es lo mismo hipotecar la casa que tener una hipoteca.

    Por eso, primero es necesario entender qué es una hipoteca cuando se habla de ella con el fin de comprar casa (que es su fin principal en el país).

     

    ¿Qué es una hipoteca?

    Es un préstamo que otorga un banco o una institución financiera para que el prestatario pueda comprar un bien, generalmente un bien inmueble, o sea, una casa.

    Es así de simple: tener una hipoteca significa que el banco te ha prestado para que compres tu casa y que tu les pagas mensualmente una cantidad previamente pactada. Cuando termine el plazo de tu hipoteca (que también habrá sido previamente pactado, generalmente a más de diez años), habrás pagado todas las mensualidades y la casa será completamente tuya.

     

    ¿Por qué se le llama hipoteca y no préstamo bancario?

    Porque la hipoteca tiene condiciones diferentes a las de un préstamo bancario. En primer lugar, el banco tiene con que “reclamarte”, pues si no pagas puede reclamar propiedad de tu casa. En segundo lugar, al no tener el riesgo latente de perder el dinero, el banco puede prestarte a una tasa más baja y a más años.

    Lo que quiere decir que es una situación de ganar/ganar. Ellos ganan los intereses y tú ganas el poder disfrutar de tu casa durante años sin tener que ahorrar primero para pagarla.

    Es decir que todas las hipotecas son préstamos bancarios, pero no todos los préstamos bancarios son hipotecas, pues hay otras modalidades como tarjetas de crédito, préstamos personales, préstamos estudiantiles, préstamos de vehículo… ya entiendes el punto.

     

    ¿Y entonces qué significa “hipotecar la casa”?

    Hipotecar tu casa es algo diferente a obtener un crédito hipotecario o a obtener una hipoteca por primera vez. Hipotecar la casa significa, mas bien, obtener un crédito de liquidez con garantía hipotecaria, que no es un trabalenguas sino el simple acto de pedir un préstamo y poner la casa como garantía.

    Algo parecido a dejarle el reloj al mesero mientras vas a tu casa por tu cartera para pagar la cuenta, solo que en este caso lo que le prometes es tu casa.

    Si te preguntas ¿quién haría eso?, debes saber que el crédito de liquidez con garantía hipotecaria o “hipotecar la casa”, es un producto bastante famoso y pedido, pues, bien utilizado, sirve para aumentar el patrimonio y obtener grandes beneficios.

    Moguls y grandes empresarios han hipotecado sus bienes para crear empresas que luego les dejaron ganancias inimaginables, que ascienden a múltiples veces el valor de su propiedad.

    Sí, es cierto que las personas con problemas económicos también suelen “hipotecar la casa” cuando se encuentran en estos predicamentos, pero piensa que el que hipoteca una casa, tiene una casa en primer lugar, por lo que asociar la hipoteca con la pobreza es un concepto errado que, si tienes, debes replantear.

    Hipotecar tu casa u obtener un crédito de liquidez con garantía hipotecaria no siempre es malo, de hecho, muy pocas veces es malo, pues se puede utilizar para iniciar un negocio nuevo, pagar estudios de los hijos o hacer algún tipo de inversión. Para las personas que tienen un ingreso fijo y que quieren invertir en un negocio seguro o darle una inyección de capital a su empresa, hipotecar es una buena opción.

    Sí: hay historias de terror en las que la gente hipoteca su casa para poder comer o para invertir en un negocio que luego se quiebra, y pierden la casa. Pero estas cosas pasan cada vez menos, pues el banco hace los estudios necesarios para analizar la viabilidad de tu préstamo.

    En cualquier caso, hay más matices en el cuadro de “hipotecar la casa”, y no todos son oscuros. Si te gustaría saber más del tema, te invitamos a consultar el blog de Bancompara, en donde encontrarás información ampliada.

    Pero, por ahora, sigamos con lo que nos atañe:

     

    Comprar casa con hipoteca: ¿Bueno o malo?

    Como ya lo dijimos más arriba: sin una hipoteca, es posible que muchas personas no puedan pensar en comprar una casa. Por lo que la pregunta de que si es bueno o malo es irrelevante, pues es posible que si no obtienes una hipoteca no puedas comprar una casa, después de todo.

    Si tienes el efectivo necesario para comprar la casa que quieres, ¡adelante! No tienes la necesidad de obtener un crédito hipotecario. Pero si no cuentas con el efectivo completo, pero tienes ingresos estables, debes pasar de esta pregunta (¿bueno o malo?) a preguntarte ¿Cómo puedes comprar una casa con un crédito hipotecario?

    Si tu pregunta es si debes comprar o seguir rentando, esa es una pregunta diferente, y se resuelve con un par de cálculos que deben estar adaptados al lugar en el que vives. En Bancompara lo hemos analizado ampliamente y lo puedes ver aquí.

    Pero si ya estas seguro de que quieres comprar casa hoy, solo que no sabes cómo hacerlo porque aún no cuentas con el efectivo suficiente, tomar un crédito hipotecario o “sacar una hipoteca” no es solo tu mejor opción, sino la única.

     

    Beneficios de tomar una hipoteca

    • Podrás disfrutar de una vivienda desde el día uno
    • Podrás hacer el pago de tu casa en mensualidades previamente pactadas.
    • Podrás hacer el pago de tu casa en un plazo hasta de dos décadas, en las que al mismo tiempo podrás disfrutarla. Ten en cuenta que dos décadas es el tiempo de infancia y adolescencia de un hijo, por lo que, si tienes hijos, podrás brindarles esta seguridad y después dejarles un legado.
    • La compra de tu casa queda amparada por las leyes y será de alguna manera “segura”, pues el banco se asegurará de que la propiedad realmente esté a la venta y de que no sea una estafa.
    • Podrás escoger entre varias modalidades para obtener tu casa, pues puede ser casa nueva, casa usada, compra de terreno para construcción o crédito para remodelación.
    • Invertirás tu dinero en un bien que probablemente aumentará su valor en el tiempo, y no se te convertirá en dinero de bolsillo que terminarás utilizando en cosas efímeras.
    • Las tasas de 2020 han bajado a mínimos históricos y podrás acceder a buenas condiciones.
    • En conjunto con beneficios como el Infonavit o el Fovisste, tomar un crédito hipotecario es muy buena idea, pues te permitirá hacer uso de un ahorro que no se puede aprovechar de ninguna otra forma en el momento presente.

     

    Sacar una hipoteca u obtener un crédito hipotecario es para ti si:

    • Tienes dinero ahorrado y no te animas a invertir en alguna otra forma más volátil, como el mercado bursátil.
    • No quieres pagar más renta y ya tienes dinero suficiente para un enganche.
    • Tienes ahorros y quieres invertirlos en una inversión segura y de bajo riesgo como los bienes raíces.
    • Tu ingreso es estable y confías en su estabilidad a lo largo del tiempo, ya sea porque tu empleo es seguro o porque cuentas con otras entradas o ayudas de familiares.
    • Tienes un empleo y un fondo de emergencia que te permite vivir hasta seis meses sin ingresos.
    • Planeas quedarte a vivir en donde estás por mucho tiempo.
    • Si, aunque tienes el efectivo para pagarla completamente, planeas invertir tu dinero en un negocio que estás seguro de que te dará más dividendos.

     

    Desventajas de sacar una hipoteca o un crédito hipotecario

    • Tu casa costará mucho más del precio inicial, pues pagarás intereses durante muchos años.
    • Si tu ingreso no es estable y no haces los pagos, el banco podría reclamar tu casa.
    • Si tu ingreso no es estable y te retrasas en los pagos, pagarás intereses de mora altísimos.
    • Algunas inversiones son mucho más rentables que comprar una casa para vivienda principal, pero al mismo tiempo son más riesgosas.
    • Genera gastos asociados como mantenimientos y seguros, pues los que vienen con el crédito hipotecario, por lo general, solo cubren la parte de la casa que le pertenece al banco.

     

    Sacar una hipoteca u obtener un crédito hipotecario NO es para ti si:

    • No cuentas con un ingreso estable
    • Te vas a endeudar para obtener el enganche y entre las dos deudas (de enganche y de hipoteca) excederás el 30% de tu ingreso.
    • No estás consciente de todos los gastos asociados que conlleva tener una propiedad, como impuestos, seguros y mantenimiento.
    • Planeas vender la propiedad antes de 5 años.
    • Te gusta o debes cambiar de ciudad o de país frecuentemente.
    • Planeas tener ganancias millonarias con tu casa, pues si ese es el caso, debes acudir a inversiones de mayor riesgo.
    • Si piensas que si compras casa no tendrás que ahorrar para pensión: no es así, aún deberás seguir ahorrando para una pensión, pues un bien es una responsabilidad más.
    • Si te gusta tener tu capacidad crediticia libre para hacer otros negocios.
    • Si al pagar la hipoteca te vas a quedar sin dinero extra y sin capacidad para enfrentar imprevistos.

     

    Como puedes ver, en la mayoría de los casos comprar casa con hipoteca es una buena idea, y no dice nada sobre tu situación económica más que eres una persona con una buena salud financiera y que se preocupa por su patrimonio.

    ¿Ya te decidiste? ¡Adelante! Te esperamos en Bancompara para asesorarte.

     

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