Es una realidad: las tasas de interés para crédito hipotecario están en su mínimo histórico. Si habías estado esperando a que hubiera buenas condiciones para compra de vivienda, aquí está tu oportunidad, justo en el 2020 y en medio de una pandemia global. Ni Nostradamus lo hubiera podido predecir.

    Pero, entonces, asumamos que, por alguna razón, piensas que tú mejor opción es comprar una casa o un departamento para remodelar.

    ¡Es una buena idea! Y te vamos a decir por qué.

     

    Porque podrás elegir la mejor ubicación

    La primera gran y obvia ventaja de comprar para remodelar es la ubicación. Si siempre has querido vivir en un sitio urbanizado, en medio de la ciudad o de una colonia de mucha plusvalía, pero, debido a esto, con precios elevados, comprar para remodelar es tu mejor opción, pues obtendrás una vivienda en una ubicación premium a mucho menor precio.

     

    Te costará menos

    La segunda ventaja es, claramente, el precio. Una vivienda desgastada se venderá en un precio mucho menor al de las viviendas nuevas o bien mantenidas que se encuentren allí mismo. Podrás encontrar una ganga o un remate que te permita vivir en el sitio de tus sueños.

    Podrás aprovechar el espacio como tu quieras

    No más esperar a que los espacios estén bien distribuidos y acordes a lo que tu quieres. Cuando remodelas, puedes darle a cada recámara el espacio que necesitas. Si no necesitas cuarto del servicio, pero sí una oficina, es tu oportunidad; así mismo si no te interesa una recamara enorme sino un cuarto de juego para los niños. Podrás planear tu casa y la distribución de acuerdo con tus necesidades y las de tu familia, construir walking closets, incluir una tina de hidromasaje, abrir boquetes de luz en el techo… lo que se te ocurra.

     

    La oferta, en tu caso, se multiplicará

    Si cuando buscas algo nuevo o seminuevo tus opciones son limitadas, cuando piensas remodelar no debes preocuparte por esto, pues las ofertas para departamentos o casas viejos o en mal estado están a la orden del día, y por lo general sus dueños no pueden esperar para deshacerse de ellos. Muchos portales de vivienda incluso tienen subsecciones en donde solo se incluyen propiedades para remodelar. Contrata un buen corredor o unos buenos corredores que te ayuden a buscar una buena opción y luego lánzate ver, escoge unas dos o tres opciones y luego visítalas de nuevo con tu asesor de remodelación, quien resolverá dudas acerca de cuál será el mejor departamento o casa de acuerdo con tu presupuesto de reformas.

     

    Podrás ahorrar miles de pesos en servicios públicos

    Puede que no hayas pensado en esto, pero te recordamos que al remodelar podrás hacer cambios necesarios para que el gasto de energía, agua y gas sea mucho más efectivo. Incluso, podrás instalar paneles solares y depósitos de agua lluvia. Y, si desde un inicio piensas en hacer una casa inteligente, estos cambios podrán integrarse con la renovación.

     

    Aumentarás el valor de la propiedad

    Una remodelación aumentará la plusvalía de la propiedad, es decir que incrementará su valor, lo que será un gran aspecto que te beneficiará en la postventa o incluso si decides pedir un crédito de liquidez en la posteridad.

     

    Amarás tu nueva casa

    Finalmente, la ventaja más grande es que vas a amar tu nueva casa, pues la habrás construido a tu antojo y con todas las cosas que a ti te gustan. Vas a sentirte como en tu casa (disculparán la redundancia) desde el día uno y vivirás feliz allí, así como lo hará toda tu familia, pues será la casa la que se habrá adaptado a ustedes y no al contrario, como deben hacerlo todos los demás.


     


    Si ya te decidiste, sigue estos consejos

    Contrata o busca la asesoría de un diseñador o arquitecto al que le puedas decir lo que esperas de la propiedad. Si, por ejemplo, quieres una sala enorme o una cocina abierta, este asesor te puede orientar acerca de lo que tienes que aprender a ver y las preguntas que tienes que hacer.

    Infórmate acerca de los permisos. Una cosa es que tú quieras remodelar y otra que la comunidad o la colonia lo permitan. Nada peor que lleguen tus trabajadores y que no los dejen entrar por x o y razones. Infórmate primero y trata de hablar con la administración o el consejo, para que tengas garantizado que podrás hacer tus renovaciones en paz.

    Eso es en lo que concierne a adentro de la casa, pero ten en cuenta que, para hacer renovaciones en fachadas o sitios comunes de uso exclusivo, cómo jardines o cocheras, las reglas son otras y pueden llegar a afectar incluso el proceso de escrituración. Esto debido a que, si compras una vivienda con 150 metros construidos, pero en tus renovaciones construyes una habitación adicional en el jardín, eso quiere decir que habrás aumentado la superficie, y eso afectará las escrituras. Consulta con un abogado y pide un documento que se llama el Plan Municipal de Desarrollo Urbano, para la zona en la que te encuentres, así sabrás con exactitud si la propiedad puede alterarse de la forma en la que estás pensando.

    Haz un presupuesto de detallado de compra y otro de remodelación y apégate a él. Comprar para remodelar significa que deberás tener en cuenta dos costos diferentes, y que pasarte en el primero tendrá graves efectos en el segundo, sobre todo si pedirás un crédito para hacer cualquiera de las dos cosas. Eso sí, hay una regla: el presupuesto de remodelación no debe exceder el 30% del valor de la propiedad. Hacerlo la encarecerá y después no podrás recuperar tu inversión si decides rentarla o venderla.

    Antes de comprar o de firmar el crédito hipotecario, elige algunas opciones y visítalas junto con tu arquitecto o ingeniero de confianza, para que te pueda decir con certeza si los cambios que quieres hacer serán posibles. En este momento los dos deben fijarse en la posibilidad de hacer cambios estructurales, como división de espacios, remoción de muros o paredes, nuevas conexiones eléctricas, instalación de nuevas entradas de agua, construcción de niveles, pérgolas o baños. Dejen la decoración para después.


    El concepto de este asesor será definitivo y te servirá para tomar una decisión. Te aconsejamos no comprar propiedades en extremo maltratadas o con daños estructurales, por ejemplo, por terremotos. Si decides hacerlo, el gasto que deberás tener en cuenta será de demolición y construcción, no de renovación ni remodelación. Por eso es muy importante que te asesores de expertos. Un ingeniero podrá decirte si los daños estructurales de la propiedad son graves. Lo último que querrás será renovar la propiedad, gastar todos tus ahorros y luego recibir una notificación de que demolerán el edificio.

    Los daños estructurales no son solo en los ladrillos, sin embargo. También debes tener en cuenta los sistemas internos, como el eléctrico, el del gas y el del agua. Hacer estas reparaciones se llevará un gran mordisco de tu dinero y será difícil hacer un estimado del cambio que habrá que hacer al final, por lo que es posible que te salgan con sorpresas luego de que compres la casa y que te digan que reparar estos sistemas costará más del doble o el triple de lo presupuestado.

    Ten en cuenta un 10% extra para los imprevistos, que siempre se dan en mayor o menor medida. Tendrás que hacer cambios sobre la marcha y confiar en tu equipo de construcción y remodelación.

    Además, deberás evaluar el estado de todo el edificio, condominio o calle en donde se encuentre tu propiedad. Si el edificio o el condominio está descuidado, es inseguro o los vecinos son desconsiderados, por más hermoso que quede tu departamento o casa, es posible que luego no quieras llegar allí. Trata de hablar con alguna persona de la comunidad o de la junta de colonos o del comité de residentes, ellos te darán una idea acerca de con lo que deberás tratar una vez decidas comprar y empezar a renovar. Si notas que estas personas te están poniendo trabas desde un inicio, tal vez debas reconsiderar tu decisión.



    Cómo puedes ver, comprar una vivienda paga remodelar puede ser más barato, pero no más fácil. Hay algunas reglas que no sabrás y por eso lo mejor será asesorarse de un experto inmobiliario que te ayude con la búsqueda de una vivienda a la medida y, sobre todo, que te ayude a navegar el papeleo necesario para hacer las renovaciones

    De cualquier forma, ¡felicidades!, emprender la remodelación de una propiedad es una decisión valiente que, aunque requerirá de cierto esfuerzo, valdrá mucho la pena.

    Antes o después de escoger tu propiedad, no olvides pre-aprobar tu crédito personal (en caso de que vayas a remodelar con un crédito personal) e hipotecario con Bancompara. De hecho, es mejor si lo haces antes de iniciar tu búsqueda, así podrás establecer un presupuesto realista. Nuestros asesores responderán todas tus dudas y no tendrás que preocuparte por nada más que por escoger algo que te guste. El servicio no tiene costo y tampoco tendrás que salir de tu casa para tramitar el crédito, lo único que tendrás que hacer será salir a evaluar las propiedades.

    ¡Buena suerte y feliz búsqueda!

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