Me pregunto si emociones como la ilusión, nostalgia y el deseo de estar con la familia son gratis. Parece que no.

    En su obra Cuento de navidad, Charles Dickens describe a un hombre avaro, Ebenzer Scrooge. Este personaje era especialmente cruel en la época navideña, pero un día, tras ser intervenido por el fantasma de la navidad su vida cambia y dice “¡Feliz, feliz navidad, la que hace que nos acordemos de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al abuelo las alegrías de su juventud, y le transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar!”.

    Me pregunto si emociones como la ilusión, nostalgia y el deseo de estar con la familia son gratis. Parece que no. México es un país en el que las festividades abundan, prácticamente no hay mes en el año en el que no se festeje algo. Esto implica un gasto. Obviamente, hay festividades más importes que otras y esto se ve reflejado en el gasto que hacen las familias.

    Si vamos en orden cronológico, podemos mencionar día de reyes, día del amor y la amistad; día de la madre; día del padre; día de la independencia; día de muertos; y navidad. La naturaleza del gasto es variada, pueden ser obsequios, alimentos y decoración.

    Pensando sobre este tema, me parece importante hacer un pequeño análisis sobre cuánto gastamos los mexicanos en promedio por celebración y si la navidad es la festividad en la que más se gasta y por qué.

    Día de reyes

    Esta es la primera celebración del año, aunque todavía es consecuencia de la navidad. Me debatí entre la idea de sumarla a los gastos navideños o considerarla aparte. Elegí la segunda.

    Con datos proporcionados por la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño (CANACOPE), se puede estimar que el gasto promedio que hacen las familias mexicanas en esta fecha es de mil doscientos pesos. Este gasto se hace directamente en obsequios como juegues y ropa para niños, principalmente.

    La derrama económica supera los mil quinientos pesos en promedio por familia, si consideramos costos ligados a la actividad, por ejemplo, transporte, rosca de reyes, envoltura de regalos y baterías, sólo por mencionar algunas.

    Día del amor y la amistad

    Pese a ser una de las celebraciones más controversiales, pues muchas personas piensan que este día festivo es producto de la mente maquiavélica de los comerciantes, y por tanto se niegan a celebrar, otras personas aprovechan para echar la casa por la ventana. Algunas personas incluso aprovechan para pedir matrimonio.

    Los datos de la CANACOPE indican que el gasto promedio en esta fecha es de casi mil doscientos pesos. Tiene ciertas particularidades este gasto, pues a diferencia del gasto que se hace en reyes magos, aquí el gasto lo hace una sola persona. Aunque generalmente son personas solteras y ese es el principal factor para atribuirle un gasto tan alto.

    La naturaleza del gasto es variada, obsequios (ropa, joyas, flores, etcétera), servicios (restaurantes, hoteles, transporte, spa, entre otros), y en menor medida la decoración.

    Día de las madres

    El día de las madres probablemente sea el día festivo más importante culturalmente para los mexicanos, junto con la navidad. Con datos obtenidos de la Confederación de la Mediana Empresa, podemos calcular que este año el gasto promedio por persona para festejar el día de las madres fue de entre 500 y 700 pesos.

    El consumo se centra en restaurantes y obsequios, estos pueden ser tan variados como la imaginación del consumidor alcance, pero normalmente el gasto se concentra en ropa y zapatos.

    También hay alza en la venta de electrodomésticos, pero no es porque seamos una sociedad de malos hijos que regalan herramientas de trabajo a sus madres. No, es una cuestión de los comerciantes, que acostumbran a anunciar promociones de lavadoras, secadoras, planchas, por ejemplo, para esas fechas, y los consumidores aprovechan para adquirir bienes de consumo duradero a buenos precios.

    Día del padre

    En contraparte al día de la madre, el día del padre es uno de los días menos celebrados, en principio porque muchos de los hogares mexicanos están conformados por la figura del padre ausente y en segunda instancia porque tenemos la idea de que el padre es el proveedor, entonces el padre termina desembolsando dinero para que sus hijos le compren el regalo.

    De todas maneras, la cantidad desembolsada para esa celebración no es modesta. Con información proporcionada por la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de México se estima que el gasto que se hace principalmente en obsequios como ropa (camisa, corbata, calcetines), o artículos de oficina, está en un rango entre 450 y 800 pesos.

    Cabe señalar que este gasto tiende a aumentar cuando hay algún evento deportivo como el Mundial de Futbol, Copa América o Copa Europea. Los establecimientos favorecidos con esta celebración son restaurantes y cantinas.

    Día de la independencia

    Esta celebración, después de la navidad, es la más propicia para disfrutar de la comida. Los platillos son tan variados como la manera de celebrar la fiesta patria. En una encuesta publicada por la revista Expansión, se señala que el 81% de los mexicanos organiza una comida/cena para la celebración; 10.4% acude a alguna plaza pública para dar el grito de independencia; 6.6% celebra la noche mexicana en algún restaurante; y sólo 1.9% realiza algún tipo de fiesta.

    La mayor parte del gasto se eroga en decoración y alimentos sin superar los mil pesos por familia en promedio.

    Día de muertos

    El día de muertos es una tradición que ha cobrado especial importancia en la sociedad mexicana. No es que antes no la tuviera, sino que ahora se le ha dado un enfoque cultural de exportación.

    Esto ha traído como consecuencia un mayor compromiso en la celebración por parte de las familias, y por ende el gasto se ha incrementado.

    Datos revelados de BBVA México, señalan que, para la celebración de este año, las familias desembolsaron entre mil y mil quinientos pesos. La mayor parte del dinero es destinada a diferentes formas de homenaje como las ofrendas (alimentos, flores y veladoras), además de fiestas y disfraces.

    Todos los festejos antes enlistados tienen la particularidad de que la celebración implica un día, máximo dos, ¿pero qué pasa cuando la celebración se extiende a casi todo el mes? El gasto se puede volver un problema y por eso trataremos, a continuación, la época navideña como un caso especial.

    ¿Cuánto y en qué gastan las familias en navidad?

    El abanico de posibilidades para el gasto decembrino es amplio, todo tipo de obsequios, alimentos, servicios, consumo de bienes duraderos; no hay límites. De acuerdo con la empresa Kantar, consultora experta en el comportamiento global de los consumidores, estima que el mexicano promedio gasta entre 5 mil y 6 mil trescientos mil pesos durante la época navideña.

    Si bien en diciembre la mayoría de las personas recibe un ingreso extra, también el gasto aumenta 8.7% más que en el resto del año. Además, la dinámica de consumo cambia, se va menos veces de compras, pero los carritos van más llenos; esto quiere decir que el ticket promedio es 12% mayor al resto de año y se compran 7 artículos más.

    Aunque la mayoría de las personas prefieren hacer las compras por la vía tradicional (tiendas, supermercados y centros comerciales), los mercados virtuales registran un aumento de tráfico en las semanas previas. Esto quiere decir que las personas hacen investigación de mercado en línea, y después compran en tiendas físicas.

    Dado el salario promedio del trabajador mexicano, de edad media (30 años), podemos inferir que las personas gastan la mayor parte de su aguinaldo en las fiestas navideñas.

    En las fiestas decembrinas, las familias mexicanas gastan gran parte de su dinero en ropa y zapatos, en segundo lugar, en juguetes, después en perfumes y lociones y finalmente en libros y certificados de regalo.

    La mayor parte de este gasto se hace en productos relacionados con la elaboración de alimentos, por ejemplo, coctel de frutas, purés, aceitunas, frutos secos, etc. Pero también se hace un gasto importante en papel aluminio, papel encerado y platos desechables.

    El gasto en bebidas alcohólicas también es relevante. Excepto cuando es año en que se juega el Mundial de futbol, diciembre suele ser el mes en que más gasto se destina a esta bebida. Así mismo, el gasto en licores como tequila, whisky y brandy es más alto, incluso que en fiestas patrias.

    El consumo de alcohol en el mes de diciembre aumenta tanto, que las autoridades capitalinas implementan el programa conduce sin alcohol de manera permanente del 12 de diciembre al 6 de enero.

    Pero también existe la contraparte de la población consumista. La empresa Kantar, revela que el 12% de la población mexicana considera a la navidad como algo nostálgico y no suelen involucrase mucho en los festejos. Cada año hacen un mayor esfuerzo por gastar menos en la celebración navideña.

    Es importante que hagamos una valoración del comportamiento consumista y nos preguntemos si vale la pena seguir gastando tanto dinero en alimentos y alcohol o si no sería mejor invertir en incrementar nuestro patrimonio.

    Si decidieras cambiar el patrón de consumo navideño e invertir, probablemente tendrías navidades menos abundantes en los próximos años, pero en el mediano y largo plazo tus ingresos aumentarían y la abundancia no se ceñiría a un mes al año, sino al resto de tu vida.

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