En mi época no existían los “free lance” más bien decíamos: “Mírala, ahora trabaja por su cuenta”.

    Otra cosa que no sabía, y de la que me enteré escribiendo este artículo, es que es común ver el término escrito en una sola palabra (freelance) pero la RAE indica que debe escribirse de forma separada y en cursiva (free lance), al tratarse de un anglicismo, y se refiere a la persona que trabaja de manera independiente. Que tal, ¿eh? Esta no me la sabía.

    El concepto no es nuevo, pero sí el uso de la palabra y la tendencia a que cada vez más profesionistas se unan a la estadística ya sea que dediquen el 100% de su tiempo empleándose de forma independiente o que alternen un empleo formal con trabajos adicionales que sumen ingresos a su cartera. De acuerdo con el Informe Tributario y de Gestión del último trimestre del 2019, hay 77.4 millones de contribuyentes activos, de los cuales 29.7 millones son personas físicas trabajando de manera independiente.

    La realidad laboral de los millennials y centennials (todos aquellos nacidos a partir de 1996) involucra cada vez más innovaciones y habilidades tecnológicas y una cultura de trabajo flexible. La tecnología es un gran aliado para poder desempeñarte de forma remota desde tu casa, la playa, de vacaciones o en pijama. La mayoría de las tareas se realizan a distancia, la comunicación se genera de forma virtual y la entrega se hace a través de medios digitales, por lo que la presencia física es irrelevante. Afortunadamente, esta tendencia comienza a tener impactos ambientales, ya que el trabajar desde casa se traduce en una reducción del uso del transporte de cualquier tipo y de insumos dentro de los edificios de empresas.

    De acuerdo con el sitio de noticias BBC Mundial, uno de los servicios que más demandan las empresas en el mercado virtual de empleo es todo aquello relacionado a la “Programación informática”. Bien lo dijo Bill Gates en 1996 en su ensayo "El contenido es el rey", en el que pronosticaba que internet ocuparía el mismo rol que alguna vez lo hizo la radio para el desarrollo de gran cantidad de oportunidades laborales.

    Como nota cultural, te comparto los 5 empleos más contratados por las empresas en la modalidad de Free Lance. Échale un ojo.

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    Si bien trabajar como free lance actualmente trae consigo beneficios de libertad y modernidad, también engloba responsabilidades en el aspecto fiscal. Mientras que las empresas se hacen cargo de “enterar”, o sea declarar y pagar, los impuestos por parte de los empleados, es decir, el empleador calcula, retiene y paga los impuestos de sus trabajadores, el free lancer, lo tiene que hacer por cuenta propia.

    Habiendo dicho esto, veamos el contexto de los free lancers de manera un poco más formal en términos fiscales y las respectivas repercusiones en cuanto al Sistema de Administración Tributaria (SAT). Repasemos la definición: los free lancers, son aquellos contribuyentes que se dedican a la prestación de servicios profesionales para una o varias personas sin que exista una relación laboral subordinada, para efectos fiscales, y que no se identifican en el régimen de sueldos y salarios.

    Este tipo de contribuyentes está obligado a lo siguiente:

    • Al cobro del IVA en cada una de sus operaciones ( excepto los servicios de medicina veterinaria y humana),
    • Al pago del ISR mes a mes y;
    • A determinar su impuesto anual.

    Si el free lance presta sus servicios a una persona moral (llámese empresa) esta última estará obligada a lo siguiente:

    • Retener una parte ( 10.666% ) del IVA
    • Retener una parte (10%) del ISR
    • Ambas retenciones tendrán que ser enteradas y pagadas junto con sus demás contribuciones mensuales

    Ojo, las retenciones podrán ser acreditadas a su favor cuando el free lance realice el cálculo de sus impuestos mensuales.

    Ahí te va la mecánica de cálculo del impuesto sobre la renta como me la enseñó mi profe de fiscal en la Uni:

    freelance 2

    La diferencia resultante la debes ubicar dentro de los rangos de las tablas que publica el SAT de forma mensual para determinar el porcentaje del impuesto que te correspondería según tu nivel de ingreso.

    Aquí te dejo un link para que puedas consultar las tablas.

     

    Lo mismo deberás hacer para el caso del IVA:

     freelance 3

    Deberás restar al total de IVA cobrado en el mes, el IVA pagado en tus gastos deducibles del periodo, la diferencia será el IVA por pagar del periodo.

    Y aquí pido silencio (léase con música de la película “Tiburon” justo cuando el ataque está a punto de suceder)… Olvídate de siquiera pensar en evadir impuestos. Ya sé que el tema de las facturas, cálculos, deducciones y declaraciones es súper engorroso, pero el SAT cada vez tiene más mecanismos de fiscalización para estar con el ojo puesto en los contribuyentes.

    Pues bien, después de este recorrido matemático-porcentual, hay algunos puntos que debes tomar en cuenta para evitar problemas con la autoridad fiscal y para llevar una vida de free lancer ordenada. Veamos algunos:

    • Estrategia Fiscal. Junto con tu estrategia de negocio, te aconsejo que visualices claramente una estrategia fiscal que te permita manejar tus ingresos y, sobre todo, estar al día con tus impuestos. Como free lance, el registro que requieres es por ‘servicios profesionales’. Esta selección se hace sólo una vez y se repetirá únicamente si cambias de actividad.
    • Contabilidad. Súper recomendable llevar una contabilidad, aunque muy simple, siempre bien hecha. Será necesario que factures y que presentes tus declaraciones de manera regular, así que necesitas darle importancia a tu área contable para que cumplas con lo que la autoridad te pide. Es bueno contar con los servicios de un contador o contadora que te asesore pero no morirás si no tienes esa ayuda. Ahora bien, hoy en día ya existe la contabilidad en línea. Actualmente hay 45 empresas que ofrecen este servicio. No obstante, algunas están más enfocadas al área de facturación y otras ofrecen un servicio más integral, por eso es importante que conozcas bien tus necesidades y elijas la que más te convenga.
    • Tecnología. Afortunadamente el gobierno ha implementado herramientas que te permiten preparar de mejor forma tu declaración. La primera es el visor de nómina que refleja las retenciones e ingresos que ya entregó tu empleador y la segunda es un simulador de declaración anual padrísimo que te ayuda a revisar e identificar los ingresos, precarga de pagos provisionales y CFDI’s de las deducciones personales. “Bendita” tecnología. Ambas herramientas las puedes descargar desde la página del SAT y, ¿qué crees?, son gratuitas.
    • Gastos. Considera los gastos importantes para deducir y no olvides pedir la factura correspondiente a los gastos que realices. Al preparar tu declaración anual ten listas tus facturas para deducciones. Aquí se contemplan todos los gastos que son indispensables para ejercer tu actividad laboral. Recuerda que existen gastos que son deducibles para cualquier profesionista, como son servicios médicos o funerarios, donaciones, colegiaturas, aportaciones voluntarias para el retiro, seguros, gastos de transporte escolar e intereses por hipotecas.
    • E.firma (aka firma electrónica). La e.firma es un archivo digital que te identifica al realizar trámites y servicios ante el Gobierno de la República. Funciona como identificador único para llevar a cabo trámites en el caso de personas físicas y morales. Sirve para firmar tus solicitudes y documentos electrónicamente. En pocas palabras es como si fuera tu firma autógrafa y la necesitas para presentar tus declaraciones. Por cierto, es gratuita.
    • Facturación. Hoy en día la facturación de los servicios prestados ya se hace de forma electrónica mediante el Comprobante Fiscal Digital (CFDI) y es obligatoria. El SAT cuenta con una aplicación gratuita para la expedición de facturas y también existen plataformas (no gratuitas) de facturación electrónica que te permiten emitir, enviar, recibir y resguardar todos tus documentos. Además de que puedes hacer uso de una importante serie de herramientas enlazadas a tu facturación electrónica.
    • Aunque ya hayas realizado las declaraciones de años previos, los expertos recomiendan conservar las facturas electrónicas de 5 años atrás.
    • Se puede pensar que el recibir un pago sin emitir factura te ayuda, pues no tendrás que pagar impuestos por ese ingreso y sí, es correcto y en el corto plazo cumple con el propósito de la evasión del impuesto, pero en el largo plazo, cuando tu negocio empiece a crecer y quieras acceder a clientes más grandes, será prácticamente imposible lograrlo si no emites facturación por el servicio prestado.
    • Declaraciones y pago de impuestos. Una vez que ya tienes tu régimen fiscal, ya obtuviste tu e.firma, tienes tus CFDIs en orden, pues llegó la hora de pagar. Tú, querido free lancer, debes hacer tu declaración de impuestos y el correspondiente pago de forma mensual. De no ser así, como ya lo vimos anteriormente, el SAT puede darte un susto con una multa o un crédito fiscal, que equivale al monto que dejaste de pagar más actualizaciones, recargos, etc, etc, etc. “Nomás pa’que te des una idea”.

    Adicionalmente, cada año, antes del 30 de abril, deberás presentar la famosa declaración anual, tras la cual, si se comprueban más gastos que ingresos, es decir, si hay un saldo a favor, el gobierno te hará una devolución. Omitir la declaración informativa o el pago de impuestos, si es el caso, es motivo de sanciones y multas. La evasión de obligaciones fiscales se reporta al Buró de Crédito y podría impactar tu historial ante otras instituciones financieras y de crédito en el futuro.

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    Y bueno, ya para concluir con este tema vale la pena considerar la actualización periódica acerca de nuevas disposiciones o temas fiscales. Existen cursos gratuitos que ofrece el SAT o en su sitio WEB también puedes encontrar información muy valiosa para desempeñarte como Free Lancer y llevar una relación cordial y adulta con la autoridad.

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