¿Te pueden meter al “bote” por no pagar tu tarjeta de crédito?

Realizaba una investigación en Google Trends para conocer las inquietudes de las personas, porque uno puede mentirle a la mamá, a la esposa, incluso a uno mismo, pero nadie le miente a Google. Entonces hice la búsqueda “No pagar tarjeta de crédito” y me llamo la atención que el año pasado esta búsqueda fue más o menos estable y tuvo un alza en los primeros días de diciembre. Quiero decirles que no es algo que ocurra todos los años, pues fui ajustando mi búsqueda por diferentes temporalidades, pero a mitad y final de cada año es cuando típicamente crece la búsqueda de este tema.

 

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Pongo la gráfica que me arrojó Google para su mejor comprensión. Pero aparte del crecimiento que marca esta búsqueda y su periodicidad, quería ver qué tanto les pasaba por la mente este tema a las personas. Porque definitivamente hay gente que decide no pagar y ya, sin importar las consecuencias, pero parece que a muchas personas si les importa y antes de tomar una decisión tan complicada como dejar de pagar la tarjeta de crédito, quieren evaluar las consecuencias y si vale la pena. Si tú eres una de esas personas, que por diferentes razones siente que ya no puede pagar la tarjeta de crédito, pero no sabe qué consecuencias enfrentará, aquí lo explico.

 

Captura Google trends

 

Iré ordenando las respuestas de acuerdo a la inquietud de las personas y la magnitud de las consecuencias. Esto lo hago con dos propósitos; 1) tener un esquema pedagógico y que sea fácil para las personas ubicar su caso por relevancia; 2) Mantener interesante el texto y lo leas hasta el final.

El Buró de crédito.

A pesar de que hay mucha información, la mayor preocupación de las personas cuando no pagan su tarjeta de crédito es que los “metan al buró de crédito”. Como ya se ha explicado, todas las personas que utilizan o han sido sujetas a crédito “están en el Buró de crédito”, o mejor dicho, las Sociedades de Información Crediticia tienen la obligación de integrar y darle seguimiento a tu historial crediticio.

Esto no es malo, al contrario, es bueno porque si eres cumplido con tus obligaciones financieras, las instituciones bancarias te ofrecerán créditos con mejores condiciones. Si aún tienes duda de cómo funcionan las Sociedades de Información Crediticia, te dejo el link del texto que te explicará más a profundidad ese tema.

Pero volviendo a nuestro tema, cuando una persona deja de pagar su tarjeta de crédito, algunos despachos de cobranza “amenazan” al cliente con meterlos al Buró de crédito. Esta amenaza es un poco estéril, porque 1) ya estás en el Buró de crédito; y 2) si dejaste de pagar, tienes un mal reporte y no hay nadie que lo pueda manipular, ni para bien, ni para mal.

Entonces, si dejas de pagar tu tarjeta de crédito lo que pasará es que tendrás un mal reporte, lo que provocará que tu calificación baje, y probablemente ninguna entidad financiera te otorgue créditos, en caso contrario, será un crédito con una tasa de interés muy alta que te complicará mucho la vida. Este reporte se conserva por seis años, así que estarás excluido de los mejores créditos por un tiempo largo. Aunque puedes trabajar con diferentes estrategias para mejorar tu historial crediticio y que los bancos vuelvan a tener confianza en ti en poco en menos tiempo.

Serás acosado.

Desde los primeros días en que el banco detecte que realizaste el pago correspondiente a la tarjeta de crédito, empezara a llamar al cliente solicitando el pago, y esas llamadas irán aumentando, incluso le llamarán a las personas que el cliente dejo como referencias.

Pasado el tiempo, cuando el banco haya aceptado el quebranto de la cuenta, es decir, después de 120 días de no recibir ningún pago, el banco tiene derecho a vender la deuda a un despacho de cobranza. Los despachos de cobranza, se caracterizan por realizar cobros que están al límite de la ley. Por ejemplo, cobros con amenazas, ofensas o intimidaciones al deudor, familiares, incluso compañeros de trabajo o cualquier otra persona que tenga el infortunio de contestar el teléfono al que llaman.

También, suelen enviar documentos que aparentan ser escritos judiciales u ostentarse como representantes de algún órgano jurisdiccional o autoridad, con la finalidad de amedrentar y obtener algún pago. De conseguir intimidar al cliente y recibir un pago parcial, lo más probable es que ese pago no se refleje en la deuda. Si piensas hacer el pago de tu deuda, ante un despacho de cobranza, que sea posterior a la firma de un convenio.

Embargos extrajudiciales.

Otra estrategia que usan los despachos de cobranza es dejar oficios pegados en las puertas del deudor, con una leyenda grande y a veces en rojo que dice “Embargo extrajudicial”. Recibir este tipo de avisos es muy humillante y estresante, pero para fortuna del deudor, en la mayoría de los contratos de tarjetas de crédito no queda estipulado como garantía algún bien mueble o inmueble a falta de pago y por tanto no podrán embargar.

La palabra clave aquí es la palabra extrajudicial, es decir, no hay ninguna autoridad que avale ese embargo y la única manera en la que podrían quitarte algún bien es si llegan a un acuerdo y ese bien es tomado en cuenta como pago de la deuda.

¿El banco me puede demandar?

En estricto sentido, el banco puede demandar al deudor a partir del tercer mes en el que dejó de pagar, pero para eso tendría que pagar abogados y todos los gastos que conlleve un proceso judicial. Los costos que esto le originaría al banco probablemente serían más altos que la misma deuda. Por esa razón la mayoría de los bancos prefieren no demandar al deudor y vender la deuda a los despachos de cobranza. En esa venta de cartera pueden obtener poco más del 50 por ciento.

¿Te pueden meter a la cárcel por no pagar la tarjeta de crédito?

Cómo vimos anteriormente, es muy complicado que un banco decida demandar al deudor, pero incluso si lo hiciera no te pueden meter a la cárcel. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, dice en el último párrafo del artículo 17 que las deudas de carácter civil, como las que se contraen con tarjetas de crédito, créditos personales, hipotecarios, entre otros, no se podrán sancionar con pena de cárcel.

“Nadie puede ser aprisionado por deudas de carácter puramente civil.”

Artículo reformado DOF 17-03-1987, 18-06-2008, 29-07-2010

 

Por lo que si un despacho de cobranza amenaza con meter a la cárcel al deudor, está mintiendo, pues las deudas son sujetas a demandas de tipo civil o mercantil, no a una demanda penal.

Espero que no estés siendo acosado por este tipo de despachos de cobranza, pero si es tu caso, te invito a que consultes el Código de ética, al que deben apegarse los despachos que son miembros de la Asociación de Bancos de México, disponible en Internet.

¿En qué situación sí puedo ir a la cárcel por no pagar una tarjeta de crédito?

Decía anteriormente que las deudas no son sujetas a una demanda de tipo penal y por tanto el deudor no pagará con cárcel. Pero si la deuda está ligada a otro tipo de delitos, por ejemplo, el delito patrimonial, es decir, cuando hay dolo o culpa del deudor, entre otros elementos, las cosas pueden cambiar. Supongamos que una persona obtuvo una tarjeta de crédito y nunca tuvo la intención de pagar, entonces se podría hablar de que cometió un delito patrimonial.

En el artículo 386 del Código Penal Federal se estable quién comete un fraude y el tipo de penalidad a la que podrían ser sujetos.

“Comete el delito de fraude el que engañando a uno o aprovechándose del error en que éste se halla se hace ilícitamente de alguna cosa o alcanza un lucro indebido. El delito de fraude se castigará con las penas siguientes:

  • Con prisión de 3 días a 6 meses o multa de 30 a 180 días multa, cuando el valor de lo defraudado no exceda de diez veces el salario;
  • Con prisión de 6 meses a 3 años y multa de 10 a 100 veces el salario, cuando el valor de lo defraudado excediera de 10, pero no de 500 veces el salario;
  • Con prisión de tres a doce años y multa hasta de ciento veinte veces el salario, si el valor de lo defraudado fuere mayor de quinientas veces el salario.”

Aquí la clave será la capacidad que tenga el acreedor para poder comprobar el delito, en otras palabras, para que el acreedor pueda imputar el delito y hacer una demanda de tipo penal tendrá que comprobar el dolo, un mal propósito o la nula intención por parte del deudor de pagar la deuda. Entonces, las personas que no pagan la tarjeta de crédito, o que incluso firmaron un pagaré y después de un tiempo no pueden pagar, no pueden ser acusadas de fraude.

Otro caso en que el deudor podría enfrentar una demanda de tipo penal, es si el deudor falsificó papeles para obtener el crédito o se asoció con algún funcionario del banco para burlar mecanismos de seguridad para de esta manera obtener un crédito, es decir, cuando el deudor ya ha desarrollado un modus operandi.

Espero que siempre puedas cumplir con tus obligaciones financieras y que nunca ocupes está información, pero si estás pasando por un mal momento, entérate de las consecuencias que enfrentarás.

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