Vender una propiedad no es llegar y ya. Al igual que toda decisión financiera, requiere de análisis y paciencia, pero ¿realmente existe una temporada especial para vender?

    Piensa en una temporada inmobiliaria. A lo mejor si has leído o escuchado algo antes, a tu mente de inmediato vendrá la palabra ¡primavera! Sin embargo, la realidad es que no existe un periodo específico que le quede a todo el mundo. Eso es algo de lo maravilloso de esto, pero lo que realmente tienes que saber antes de enfocarte demasiado en el mejor momento de venta, es que el conductor fundamental para eso es la oferta y la demanda.

     

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    La época de la primavera, que es cuando suele haber mayor movimiento, puede tener sus desventajas, entre ellas demasiada competencia. Imagínate si todos deciden vender en esa época del año, lo que estará pasando es que te estarás convirtiendo en el dueño de una de las tantas casas que están a la venta, y eso puede ser una muy mala noticia, sobre todo si tu propiedad no destaca entre las demás.

    Si eres de los que no han leído ni escuchado nada al respecto, te estarás preguntando de donde viene la idea de la primavera, ¿no?

    ¿De dónde viene esa idea de la primavera?

    Como lo mencionamos arriba, en esta época es cuando hay más transacciones inmobiliarias, ¿por qué?, pues porque la gente empieza a buscar su nueva casa para poder mudarse en el periodo vacacional de verano. Sabiendo esto, lo mejor sería esperar un mes o dos meses para vender la tuya, pues eso podría representar la diferencia entre ser la joya que brilla en invierno o solo una casa más del periodo primaveral.

    ¿Y vender en invierno es buena idea?

    Enero es uno de los mejores meses para anunciar tu casa. Durante este mes se registra un incremento de búsquedas de propiedades de más de 30%.

    Aprovecha la inercia de los nuevos propósitos de año para estar en el radar de los compradores.

    Si tomas esta decisión, ten en cuenta estos consejos:

    • Procura que los horarios de visita sean cuando la luz del día esté en su máximo.
    • Si tu casa es un poco fría, asegúrate de precalentarla para que los interesados perciban una temperatura confortable.
    • Si tienes chimenea, ese es el mejor momento para sacarle partido.
    • Considera hornear galletas o algún otro alimento que haga circular un aroma delicioso por toda la casa. Usa el horno para calentar tu hogar. Este es el único momento del año cuando se recomienda aplicar esta técnica.
    • Solo podría ser una mala idea vender en invierno si el jardín es el área destacada de la propiedad.

     

    ¿O mejor en verano?

    Si tu balanza apunta al verano, está bien, solo no dejes de tomar en cuenta lo siguiente:

    Si te encuentras en un estado con temperaturas elevadas durante esta temporada, elige cuidadosamente los horarios para mostrar tu propiedad. No querrás una casa llena de personas derritiéndose.

    • Igual que en el invierno, cerciórate de que la temperatura en el interior sea la óptima. Enciende el aire acondicionado si lo tienes. Lo más importante es que los futuros posibles compradores se sientan cómodos.
    • Enfócate en los espacios destacados que tienes al aire libre, demuéstrale a tus visitas que tu casa es un gran lugar durante esta época del año.

    ¿O definitivamente, mejor en otoño?

    Solo diremos que el clima templado del otoño tiene las mismas ventajas de la primavera pero sin el inconveniente de la feroz competencia.

    Recuerda que ningún estación del año es mejor o peor, cada una de ellas tiene ventajas y desventajas, solo debes tener claridad de en donde están los puntos fuertes de tu casa y saber donde está la oferta y la demanda.

    LA MEJOR FORMA DE VENDER TU CASA

    Vender un inmueble no es tan sencillo como colgar un anuncio y esperar que lluevan las ofertas. Según estadísticas, un comprador antes de decidirse y comprar visita una media de doce inmuebles. Sigue estas pautas si quieres tener éxito en la venta de tu casa.

    1. Empieza a prepararte lo antes posible.

    Puedes empezar a preparar tu casa desde el momento en que decides ponerla a la venta. Pero, idealmente, deberías darte entre 90 y 180 días antes de sacarla al mercado, para tener suficiente tiempo para ponerla al día, hacer reparaciones y ordenar. De esta forma puedes controlar tu ritmo y ser estratégico.

    2. Busca ayuda profesional.

    Un agente inmobiliario local puede darte información sobre casas similares en tu zona, las tendencias en los precios y qué puedes hacer para mostrar bien tu casa.

    Los agentes se dan un paseo por la casa para ver qué es atrayente, qué puede no serlo tanto y qué necesita reparación, luego, evalúan, con base en el precio, si algunas renovaciones pueden mejorar la venta de la propiedad.

    Deberás tener la piel gruesa, porque no es tan fácil aceptar las críticas que los profesionales o los contratistas pueden hacer.

    3. Arréglala.

    Muchos vendedores dudan a la hora de hacer mejoras antes de poner su casa en el mercado, como cambiar las alfombras o las encimeras, porque creen que el comprador querrá elegir su propia decoración.

    Pero los compradores quieren, con frecuencia, mudarse a casas ya listas para vivir. La mayoría quieren tener que hacer solo mínimos cambios y mejoras.

    Estos son algunos consejos prácticos para lograr el resultado deseado con poco esfuerzo:

    -Pon orden. Vas a tener que ordenar despiadadamente.

    - Guarda tus cosas. Los compradores deben ser capaces de verse a sí mismos viviendo en la casa, por lo que debes eliminar tus objetos personales. Esto incluye fotos familiares, baratijas, colecciones, trofeos y todo lo que tengas apilado.

    - Prepara el escenario. Si buscas en internet, encontrarás muchos consejos sobre cómo preparar tu casa para mostrarla: dónde colocar los muebles, la mejor forma de iluminar una habitación o cómo crear un rincón de lectura en una esquina rara. Ese tipo de cosas a la gente le encantan, en cuanto las ven, se enamoran de los acomodos y los usos que se le pueden dar a los espacios.

    De paso, cambia esa alfombra vieja y usada, pero elige otra neutral.

    - No olvides los armarios. Si ordenas poniendo cosas en los armarios, es que no has entendido bien: los compradores van a examinar hasta el último rincón. Debes dejarlos lo más libres que puedas para que ellos puedan ver sus cosas puestas ahí.
    Ordena todos los espacios de almacenamiento que tengas.

    - Mírala desde afuera. Las primeras impresiones lo son todo, así que mira de forma crítica.

    - Limpia, limpia, limpia. Puede que tu casa sea un sueño minimalista, pero si hay una capa de polvo, los compradores potenciales se darán cuenta. La casa debe estar impecable.

    - Utiliza tu nariz. Una vez hayas ordenado y limpiado, huele. ¿Huele bien tu casa? Un mal olor desanimará al comprador aunque la casa sea espectacular. Deshazte de los olores a mascota y añade aromas atrayentes: hornea, enciende velas o deja fuera una tarta recién hecha. Eso, además de oler rico, genera una sensación hogareña en las personas, apaláncate de algo tan sencillo como encender una vela.

    4. Controla tus gastos.

    Ten cuidado y no gastes demasiado. Puede ser que no recuperes los costos de renovación si gastas en cosas que los compradores de tu zona no quieren.

    Ponle un precio adecuado. Lo que pagaste por tu casa cuando la compraste es irrelevante. Puede que el mercado haya cambiado desde entonces, junto con el valor de tu propiedad.
    Por eso es importante que busques a un experto que te ayude a evaluar la situación.

    5. Desaparece.

    La última cosa que muchos visitantes quieren ver es al propietario actual. Ser demasiado atento con los compradores puede desanimarlos al instante. No porque esté mal, sino porque muchas veces como dueño muestras muchas ansias por generar una venta y lo que el comprador piensa es: ¡huye! Deja que el agente les muestre la propiedad. Ellos son los profesionales.

     

    6. Mantén el ritmo.

    Cuanto más tiempo lleva una propiedad en el mercado, más les cuesta a los propietarios mantenerla en las mejores condiciones. Incluso si has mostrado la casa 100 veces, sigue haciendo las camas, limpiando los fregaderos y los baños antes de que lleguen los visitantes. Quizás esa visita 101 es la buena.

    Depende de todo.

    El mejor momento para vender una vivienda depende de factores tanto externos como internos.

    Para los primeros, influye la salud económica del país, así como la oferta y demanda de propiedades nuevas y usadas existente en el mercado al momento de salir a comprar o vender una vivienda.

    En el caso de los factores internos, la venta de tu vivienda puede verse comprometida si lo haces por una urgencia económica. Tal como se mencionó, vender una casa no es poner un letrero, anunciarla en internet y que en dos días salga a la venta. Es importante que tengas en mente que requieres tiempo y trabajo para hacer un buen trato.

     

     

     

     

     

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