Hace algunos días, la CNBV (Comisión Nacional Bancaria y de valores) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público anunciaron una serie de medidas destinadas a aliviar a los deudores de los bancos y proteger sus patrimonios en medio de la pandemia de Covid-19.

    La medida fue recibida con agradecimiento, alegría, y algo de sorpresa por parte de los clientes bancarios, quienes en muchos casos se han visto en problemas para pagar una parte o la totalidad de sus deudas desde marzo. Como hemos explorado en múltiples artículos Post-Covid-19, millones han perdido sus trabajos o reducido su salario, por lo que el alivio bancario viene como anillo al dedo.

    Entre las medidas anunciadas están,

    • Baja en el monto de los pagos mensuales de las deudas mediante reducción de la tasa o aumento del plazo de pago. Esta baja se podía aplicar a diferentes modalidades de crédito, como personal, para empresa e hipotecario.
    • Anotación positiva especial en buró para los morosos víctimas de la pandemia.

    “La temporalidad de la economía funcionando en condiciones Covid va a ser mayor de lo que habíamos previsto”, dijo El secretario de Hacienda, Arturo Herrera. Como quien dice, que prevén que la economía de pandemia dure mucho y que se mantenga incluso después de que haya vacuna, por lo que esta noticia es excelente para las personas que están preocupadas sobre cómo pagarán la renta del próximo mes.

    Pero, claro, todo no podía ser color de rosa. Hoy la Asociación de Bancos de México, ABM, dice que eso no aplica para todos los bancos, porque los contratos de préstamo se hicieron en cada banco con cada cliente, y que no pueden obligar a los bancos a que lleven a cabo estas políticas.

    Y todo sonaba tan bien…

    Pero era previsible que los bancos saltaran ante esta provocación. Si quieres entender a profundidad de qué estamos hablando y por qué será posible, o no, que tu banco te alivie las deudas, sigue leyendo.

     

    Cuál es la propuesta

    La CNBV quiso darles a los Bancos diferentes incentivos para que, a su vez, le permitan a los clientes reestructurar sus deudas. Sí, los bancos no son organismos libres, sino regulados de cierta forma por otra entidad. Para incentivar esta reestructura de las deudas, la CNVB propuso lo siguiente:

    1. Computar un monto menor de reservas específicas cuando se pacte una reestructura con el cliente.

    2. Reconocimiento de las reservas específicas que se liberen por la reestructura de un crédito como reservas adicionales.

    3. Podrán reconocer un mayor capital regulatorio al considerar las reservas adicionales como parte del capital complementario.

    4. Reducir prudentemente los requerimientos de capital por riesgo de crédito.

    Las reservas bancarias son un concepto que, para explicarlo de una forma simple, (aunque es un poco más complejo) puede dividirse en dos: por un lado, son reservas de dinero en efectivo por concepto de cuentas de ahorro o corrientes de los clientes, que los bancos deben reservar obligatoriamente. Por otro, son reservas de dinero que no se distribuye entre accionistas y que no se van a capital social.

    En otras palabras, la CNBV con esto intenta cambiar las reglas que normalmente le impone a los bancos sobre las reservas específicas que deben tener, para aligerarlas un poco y beneficiar así a los clientes finales.

    Si todo esto te suena en chino, te decimos lo que significa: que el banco tendrá más incentivos y garantías para reestructurar tu deuda y poder hacer una de las siguientes cosas.

     

    Disminuir el monto de tu mensualidad hasta en un 25%.

    Para que el banco pueda disminuir el pago mensual de tu deuda sin perder dinero, debe aumentar el plazo de pago. Quiere decir que, si habías pedido un préstamo personal a 5 años y hoy te quedaban 3, para que tu pago mensual baje un 25% y el banco conserve el mismo interés, tu deuda debe aumentar en tiempo aproximadamente otros dos años y medio.

    Digamos que, si pagabas 4,000 pesos de mensualidad, ahora pagarías 3,000, pero ya no por tres años sino por otros cinco y medio. Debes pensar muy bien antes de tomar esta salida, y no recurrir a ella si no es absolutamente necesario, pues los intereses que terminarías pagando serían altísimos.

    Si tienes tarjeta de crédito, se propone que se haga un plan de pagos fijos a tiempo definido. Si tienes créditos personales estos los podrás consolidar en uno solo. Pero, ten en cuenta que esto solo aplica para créditos otorgados al 31 de marzo de 2020.

     

    Disminuir los intereses.

    Los bancos accederán a bajar tu tasa de interés y negociarán contigo otro beneficio para ellos, como reestablecer del plazo de crédito. Esto se viene haciendo hace mucho tiempo y se llama refinanciación. Pero se les ofrecía a ciertos clientes que lo solicitaban, no a todos los afectados por una pandemia.

     

    Negociar una quita.

    Es cuando el banco accede a rebajar el monto total de la deuda que tienes y que no puedes pagar, a cambio de que les pagues al menos un porcentaje. De cualquier forma, esta “quita” aparecerá en tu buró de crédito y arruinará tu puntaje. Te darán puntos extra por ser sincero y tratar de negociar, pero aún seguirás teniendo mal puntaje y deberás trabajar duro para reestablecerlo.

    La propuesta en este caso es que a los que tengan que negociar una quita no se les juzgue de la misma forma en Buró de crédito, sino que su reporte sea más “benevolente”, o sea que si tienes que negociar una “quita” te pondrán una mala calificación, pero anotarán que fue por una situación extraordinaria, en este caso, por el Covid.

     

    Todo en nombre de la liquidez.

    Todo esto nos lleva a la pregunta: ¿por qué no recurrir a tus ahorros o liquidación, o a un préstamo más grande para cubrir estas deudas y así no tener que refinanciarlas y pagar más intereses? Es muy lógico: por la liquidez.

    Recuerda que la diferencia entre las personas que se quiebran y las que salen a flote está en esta pequeña palabra de tres sílabas. Liquidez significa tener dinero para cubrir todas las obligaciones de un periodo sin tener que recurrir a préstamos extra y sin descuidar las necesidades básicas propias ni de la familia. En época de incertidumbre financiera se debe buscar proteger la liquidez, más que saldar las deudas de un tajo y quedarse sin dinero para el próximo mes.

    El riesgo que corres al gastar todo tu dinero en pagar deudas es grande y consiste en dos cosas, la primera, que no puedas solventar tus gastos básicos, la segunda, que no puedas solventar el resto de tus mensualidades el mes próximo y te reporten en el buró, lo que llevaría a que luego no puedas recurrir al sistema bancario para un préstamo personal o para tu propia empresa. Tu puntaje de crédito es muy importante, pues te permite solventar tus planes con intereses razonables y condiciones dentro de la ley.

    Entonces, lo mejor es que, si te encuentras en crisis, bajes gastos lo que más puedas y luego reúnas todo tu dinero y lo dividas entre varios meses, así estarás relativamente tranquilo y hacer esto te comprará tiempo para que encuentres una fuente de dinero estable de nuevo. Es recomendable que hagas esto aún si tienes empleo, pues las estructuras de la economía actual se tambalean, y muchas personas no saben si hoy tienen empleo y mañana no.

     

    ¿Y entonces, por qué no?

    En primer lugar, porque, como lo aclaró la ABM, estos beneficios son voluntarios por parte del banco. No estarán obligados a ayudarte si no quieren o no pueden.

    Lo que recomiendan es lo que ya sabemos: que, si tus ingresos son estables y tu empleo continúa, no hagas uso de la reestructura de deuda. En realidad, esto tiene mucho sentido porque, aunque pagues menos mensualmente, una reestructura te obligará a pagar más intereses en el tiempo; el banco, aunque tenga que esperar, gana, en cambio tu no.

    En segundo lugar, por que cada banco es diferente y deberá hacer un asesoramiento individual de su estado antes de definir si adoptará el paquete de medidas. La ABM asegura haber dejado de cobrar alrededor de 69,000 millones de pesos en intereses desde que inició la pandemia. Lo que no queda claro es si estos intereses fueron cancelados, reducidos o aplazados, pues depende de cada negociación en particular.

    Otra cosa que se señala la ABM, es que al adoptar el paquete de medidas se pierde la posibilidad de negociar medidas específicas para cada persona, que tal vez puedan ser más beneficiosas que una solución para todo el mundo.

    Siguiendo este orden de ideas ya queda en ti como deudor, si te ves en problemas para pagar debido a la crisis financiera provocada por el Covid-19, acercarte a tu banco y pedir la ayuda que más te convenga y, claro, escuchar propuestas de su parte.


    Si consideras que tu caso en particular se puede arreglar con un refinanciamiento hipotecario, un crédito de liquidez con garantía hipotecaria o un préstamo personal, y has cuidado tu puntaje de crédito, puedes acudir a Bancompara, en donde podrás hacer el proceso completamente en línea y tendrás acceso todo el tiempo a un asesor.

     

     

     

    Comentarios

    Suscríbete al blog