Ser empresario es…

    Cuando alguien me dice “quiero establecer mi propia empresa y dejar mi empleo", escucho razonamientos como estos “Estoy harto de mi jefe; Quiero ser freelance; Quiero ser mi propio jefe y dueño de mi tiempo; Tengo una gran idea; Soy mayor, y ya nadie me contrata. Quiero ganar mucho dinero”, y otras parecidas. ¿Pero en realidad eso significa ser empresario? Tengo experiencia como empleado y también como micro empresario, y en este texto intentaré compartir mi experiencia al estilo de película del viejo oeste, es decir, lo bueno, lo malo y lo feo de ser empresario.

    Lo bueno.

    Me he encontrado a lo largo de la vida con personas que empiezan un negocio cuya motivación está lejos de sus sueños. Las principales motivaciones que yo he encontrado en personas que deciden empezar un negocio son parecidas entre sí. Por ejemplo; es el negocio de moda y creen que van a lograr tener ganancias extraordinarias; piensan que es un negocio “seguro” y de poca inversión; o, es lo único que saben hacer.

    Creo que lo mejor y lo más satisfactorio de ser empresario es tener la oportunidad de empezar el camino para lograr un sueño y no esclavizarse en otro tipo de trabajo. El no tomar este punto en cuenta, además de la falta de capital y planeación, considero, son el talón de Aquiles de cualquier empresario y por eso siete de cada diez empresas no llegan a su segundo año de vida, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en su investigación Esperanza de vida de los Negocios en México.

    Considero que el éxito de un empresario radica en gran medida, en su conocimiento personal. Obviamente tendrá que tener conocimiento de la situación económica del país, habilidades de promoción y venta y una profunda comprensión de la industria en la que se quiere desarrollar. Pero no hay que desdeñar el autoconocimiento. El tener una mente clara sobre sus sueños, habilidades y limitaciones puede ser la diferencia entre el éxito y no saber fracasar.

    Tener pleno autoconocimiento, no sólo le permitirá al empresario elegir bien la empresa que quiere iniciar, sino que estará en posición de dar muchas cosas a su comunidad. Porque ser empresario se trata más de dar que de recibir. Al menos desde mi concepción de las cosas. El empresario, puede generar fuentes de empleo que mejoren la calidad de vida de la comunidad, no sólo al dar sueldos dignos para sus trabajadores, sino dando un propósito de vida.

    Esto debe estar ligado al propósito de la empresa. Si yo preguntara, ¿Cuál es el objetivo primordial de una empresa? Muchos me contestarían que generar riqueza. Sin duda es uno de los objetivos, pero hay muchas maneras de generar riqueza, ¿Cómo generar riqueza? Creo que sería una pregunta más profunda y ahí encontraríamos la razón de ser de una empresa. Desde mi punto de vista, el objetivo de una empresa debe ser hacer la vida más fácil a su cliente objetivo.

    Las empresas que toman decisiones a partir de una hoja de cálculo, recortando gastos indiscriminadamente, dando sueldos bajos aprovechándose de la mala situación de las personas, jugando con los bordes de la ley, y olvidándose del objetivo primordial terminan por perder el rumbo y su razón de ser, aunque sigan siendo exitosas en términos monetarios.

    Nadie entiende mejor a un empresario que otro empresario. Ser empresario es una actividad que exige mucho de las personas, no sólo en conocimientos, sino también física y mentalmente. Cuando somos dueños de un proyecto sentimos que tenemos la obligación de enfrentar todos los obstáculos que se nos presentan solos. Pero no es así. Hay muchos empresarios que están dispuestos a compartir su experiencia con otros empresarios, porque como te decía anteriormente, ser empresario muchas veces se trata más de dar que de recibir. Busca el apoyo de otros empresarios de mayor experiencia y por supuesto brinda tu apoyo a otros empresarios que te busquen.

    Cada que estoy en una reunión donde hay un médico, no falta quien hace el comentario, su profesión es muy difícil y todo el tiempo tienen que estar actualizándose. Pienso que cualquier profesionista que se precie de serlo debe ser como un médico en ese sentido, ser empresario también significa tener una vida llena de retos y estarse preparando para enfrentarlos. Las circunstancias cambian muy rápido. Esto obliga a que el empresario sea muy hábil y estar dispuesto a ser rápido, aprender y ser flexible a la hora de tomar decisiones. Probablemente sea una de las cosas que más disfruto del rol de empresario. La exigencia de estar aprendiendo y ejecutando ese aprendizaje todo el tiempo.

    Anteriormente dije que la riqueza no debe ser el fundamente de crear una empresa y lo sostengo. Pero si la empresa hace mejor y más fácil la vida de muchas personas es justo que el empresario disfrute de una buena remuneración económica. Es complicado conseguir el éxito financiero, pero es verdad que con mucha dedicación, trabajo y disciplina el empresario puede tener ingresos que en ningún otro lado tendría y por supuesto esto es de las cosas más bonitas de ser empresario.

    A modo de resumen, pondré aquí las cosas que considero lo bueno de ser empresario. Conocimiento personal; conseguir la realización de los sueños; ayudar al progreso económico de la comunidad; mejorar la vida de muchas personas; encontrar aliados; constante aprendizaje; ingresos altos.

    Lo malo.

    Tomar la decisión de abrir un negocio y poner en juego los ahorros de una vida, incluso endeudándose o conseguir otros inversionistas, implica un riesgo. Por esa razón, todos los empresarios merecen mi respeto, porque hay que tener mucho denuedo para arriesgar el patrimonio y salir al mercado y ofrecer un nuevo producto o servicio y quedar bajo el escrutinio de las personas. Para los empresarios, su empresa es como un hijo, y cuando la oferta de valor no es del agrado del público, escuchará muchas críticas y tendrá que saber aceptarlas para mejorar su producto.

    No basta una buena idea para hacer un negocio. Vivimos en un mundo globalizado donde son escasas las ideas nuevas. Muchas veces he escuchado la frase, se me ocurrió una idea que vale un millón de dólares. La verdad es poco creíble que a nadie se le haya ocurrido antes. Lo más probable es que a alguien ya se le ocurrió pero no fue un buen negocio. No te desanimes, muchas veces la clave está en la manera de comercializar el producto. Puedes tener el mejor de los productos, pero si no sabes cómo llevarlo a su público objetivo, de poco servirá. Investiga y desarrolla una propuesta de valor bien definida.

    Como mencionaba al principio del texto, muchas personas dicen que se quieren independizar y poner un negocio propio porque están hartos de sus jefes y que en su negocio serán dueños de su tiempo. Nada más lejos de la realidad. Cuando uno pone un negocio, cada cliente se convierte en una especie de jefe, porque hay que satisfacer sus necesidades y requerimientos que no pocas veces son caprichosos. Es verdad que hay más libertad de acción, pero las responsabilidades también crecen mucho.

    Cuando una persona encuentra una actividad que le apasiona, puede realizarla, mejorarla y perfeccionarla sin tener conciencia del paso del tiempo, esto suele pasar con los negocios. Primero porque se está buscando cómo lograr tal o cual cosa para poder comercializar el producto y posteriormente porque siempre hay imprevistos. Sin importar la razón, la mayoría de los empresarios que conozco pasan mucho tiempo en sus empresas. Esto puede perjudicar las relaciones familiares o de pareja.

    Si bien, muchas personas piensan en emprender un negocio porque quieren aumentar sus ingresos, esto no siempre es así. De acuerdo con datos de la revista Forbes, en México 44% de las empresas, después de 5 años facturan menos de medio millón de pesos al año. Si tomas en cuenta que como empresario, primero hay que cubrir los gastos de la empresa, incluyendo los salarios de los colaboradores y al último el empresario cobra su ganancia, entonces sólo si el negocio es exitoso habrá un ingreso alto, mientras habrá que asumir perdidas o ingresos más bajos que si se trabajara para otra persona.

    Al igual que hice con las cosas buenas, haré una lista de lo malo de ser empresario. El riesgo financiero; poca disponibilidad de tiempo y posiblemente sacrificar relaciones familiares y de pareja; una buena idea no basta para hacer negocio; muchos jefes; ingresos variables.

    Lo feo.

    Aunque mucho se ha hecho desde el gobierno por mejorar y hacer más simple el proceso para abrir una empresa, la verdad es que aún es muy complicado y costoso. Pero no sólo abrir una empresa, también mantenerla. Los requerimientos administrativos y de protección civil, muchas veces son utilizados por autoridades corruptas para suspender actividades de negocios. Además, los impuestos. En la licenciatura me enseñaron que los impuestos a veces son utilizados para desincentivar actividades, por eso, no me cabe en la cabeza que se cobren impuestos por una labor tan bonita como generar valor y crear empleos. Pienso que se deberían cobrar impuestos al consumo y no gravar a las actividades productivas.

    Cuando una empresa comienza, está en una posición muy vulnerable y de eso se aprovechan muchas personas. Así que no es extraño que el empresario tenga que hacer muchas cosas gratis o en el mejor de los casos otorgar crédito a 30 o incluso 90 días. Este tipo de financiamientos pueden ser lapidatorios para una empresa de reciente creación.

    En México no hay preparación para generar personas emprendedoras. Me atrevería a decir que incluso en muchas universidades no se da ese tipo de enfoque a la preparación de un profesional. La mayoría de los estudiantes universitarios no piensa en graduarse y poner una empresa. Pienso que esto se debe en gran medida a la falta de prestigio que tienen los empresarios en nuestro país. Es verdad que los grandes empresarios de México han hecho su fortuna a través del tráfico de influencias y los monopolios. Pero también hay muchos empresarios que han innovado y creado valor para mejorar las condiciones para todos los mexicanos.

    Me gustaría vivir en un país donde hubiera más empresarios y menos rentistas. Por eso cada que escribo un articulo, tengo en la mente el deseo de ayudar a que la gente tome mejores decisiones, cuide su dinero y tenga el ánimo de poner una empresa. Continúa visitando el blog de Bancompara, tenemos el mejor contenido de finanzas personales para que cuides tu dinero.

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