Seguramente sabes de lo que estoy hablando. Ese vecino que no parece tener muchos lujos, pero cuyas cosas siempre están en buen estado. Ese que te cuenta, como si nada, que tuvo una emergencia médica… pero no se queja del costo del hospital ni te pide prestado porque se quedó sin dinero después de cubrirlo. Ese a quien casi nunca vez salir, pero que va muy tranquilo a celebrar el grado de su hijo en uno de los restaurantes más caros de la ciudad. O quien te muestra sin preocupación las fotos de unas vacaciones de ensueño con toda su familia, muy tranquilo y sonriente, como si no hubieran costado una fortuna.

    Hablamos de ese mismo vecino que se viste muy normal, pero de quien te enteras de que tiene dos depas para renta dentro del mismo residencial, y de que no debe un peso de su casa.

    Y, claro, nunca habrías pensado que tu vecino es millonario, pues se viste tan normal y anda en un vehículo tan poco llamativo.

    Seguramente conoces a algún “millonario”. ¿Qué es un millonario? Para efectos de este artículo, vamos a definirlo como alguien cuya riqueza alcanza el millón de dólares (unos 20 millones de pesos mexicanos a dinero de hoy) entre efectivo y activos, sin incluir su vivienda principal.

    Milenio afirma que, “una agencia norteamericana que realiza estudios sobre la riqueza de quienes ostentan más dinero en el mundo, afirma que México cuenta en la actualidad con una población de 145 mil millonarios”. Estos datos son de 2020.

    Si vives en una ciudad principal, es posible que conozcas a algunas de estas personas.

    Pero no creas que son los que viven en una mansión en la cima de la montaña (esos son los multimillonarios), sino que seguramente podrán ser algunos de tus vecinos.

    Si tu también quieres llegar a ese estatus, lee estas cosas que tu vecino millonario no te dice, pero que probablemente hace.

     

    Empezó a ahorrar desde que estaba en sus 20’s

    Cuando tu estabas viajando y comprando el nuevo iPhone con tarjeta de crédito, tu vecino, probablemente, estaba buscando la mejor manera de poner ese mismo dinero a crecer.

    La magia de empezar joven se llama “interés compuesto”, y consiste en que, entre más tiempo pase tu dinero creciendo en una inversión, más probabilidades tendrá de convertirse en un millón de dólares para cuando estés en tus 50’s o 60’s. Si te parece que es demasiado tiempo y eres millennial, mira la situación de tus padres en este momento: ¿no crees que les ayudaría mucho haber ahorrado un millón de dólares?

    Entre más rápido empieces a ahorrar y a invertir tu dinero, menos tiempo se necesitará para que alcances el millón.

    Para hacerlo, debes primero ahorrar y luego investigar en cuál inversión te sientes más cómodo y en cuál rendirá mejor tu dinero. Lo bueno de las inversiones es que las hay de todo nivel del riesgo.

     

    Paga sus tarjetas completamente cada mes

    Este es un punto muy importante que complementa al anterior, pues de nada sirve ahorrar para estar endeudado al mismo tiempo y pagando intereses.

    Parte de ahorrar e invertir es no endeudarse, pues las deudas son el camino más directo hacia perder la tranquilidad financiera. Deuda estudiantil, de tarjeta de crédito y de otros imprevistos minarán tu capacidad de ahorro y de inversión hasta dejarte viviendo de mes en mes.

     

    Vive dentro de su presupuesto

    Sí, como ya lo decíamos, cuando tu estabas haciendo fila para comprar el primer iPhone con tarjeta de crédito a 24 meses, tu vecino millonario estaba guardado en su casa ahorrándose ese dinero.

    Este es un concepto que puede ser difícil de entender, pero aquí va: si no te alcanza para comprar algo con efectivo, es porque no te lo puedes permitir, punto.

    Es por eso por lo que no sospechas que tu vecino tiene un millón de dólares en activos, porque vive dentro de un presupuesto y no se deja tentar fácilmente por lujos que al final se llevarán un pedazo de su patrimonio.

    Al millonario de al lado no le interesa la última camioneta BMW, sino los intereses que produjo su última inversión.

    Nadie se hizo millonario gastando su dinero, sino guardándolo y haciéndolo crecer.

    Es por eso por lo que tu vecino no se angustia ni tiene que pedir prestado cuando hay una emergencia, cuando quiere tomar unas vacaciones con su familia o cuando de verdad quiere celebrar algo: simplemente tiene un presupuesto para estas cosas y ninguna de ellas dañan sus finanzas.

     

    Hace mucho que tiene la jubilación solucionada

    Así como empezó a ahorrar hace 20 años, tu vecino también dejó su jubilación solucionada.

    Los vecinos millonarios (asumiendo que hayan hecho su riqueza legalmente, claro), saben aprovechar las ventajas del interés compuesto y los beneficios fiscales que brindan los productos de pensiones y jubilación, y a lo mejor no se apoyan solamente en Afores, sino que han adquirido productos de ahorro voluntario. También, como un millonario jamás pone todos sus huevos en una misma canasta, tienen otro tipo de inversiones rentables a largo plazo, como bienes raíces.

    El caso es que tu vecino millonario no tendrá que acudir a sus hijos o a otras personas para que lo mantengan cuando sea anciano o si se enferma después de cumplir los 60 años.

     

    No se endeudará para pagar la educación de sus hijos

    Tu vecino millonario empezó a ahorrar para la universidad de sus hijos desde que nacieron. Buscó un producto apropiado de ahorro, comparó rentabilidades y aseguró un presupuesto de ahorro mensual que le asegurara a sus hijos el estudio para cuando tengan 17 años.

    Es por eso por lo que tu vecino no salió mucho durante sus 30’s, no hizo viajes costosos ni gastó en ropa de diseño, pero también es por lo que ahora, a sus 50, puede vivir la segunda mitad de su vida completamente tranquilo y sin angustias.

    ¿Qué prefieres? Constreñirte un poco durante dos décadas para vivir tranquilo durante cuatro (el promedio de vida de los mexicanos es de 8 décadas, y más si se tiene una buena calidad de vida), y asegurar la calidad de vida de tus hijos…

    O vivir intranquilo todas las décadas de tu vida. Es tu decisión.

     

    Siempre compara los pocos créditos que adquiere

    Cuando tu vecino decidió adquirir una hipoteca en sus 20’s o 30’s, para comprar la casa en la que hoy vive (pues los millonarios no se mudan en sus 30, una mudanza conlleva mucho dinero, que prefieren ahorrar), comparó todos los créditos del mercado y buscó asesoría para tomar la decisión.

    Además, ha refinanciado cuando ha encontrado una mejor tasa.

    Todos estos ahorros que hizo al comparar le sirvieron para pagar su casa más rápido que cualquier otra persona.

    Por el mismo lado, a tu vecino jamás se le pasaría por la cabeza pagar intereses altísimos de tarjetas de crédito y nunca acepta una tarjeta en la que tenga que pagar anualidad.

     

    Tiene seguros para todo

    Un estudio reveló que los mexicanos no están preparados para asumir un imprevisto de 8,000 pesos.

    Tu vecino nunca piensa en eso, pues tiene asegurado todo lo que tiene valor para él. Seguramente, tu vecino tiene seguro de gastos médicos mayores y menores; seguro de hogar, seguro contra robo, seguro de vida y seguro de vehículo. También tiene un fondo de emergencia por el monto de un año de sus gastos fijos.

    Cuando suceden imprevistos o emergencias, tu vecino ni se inmuta.

     

    No le importa lo que pienses de él

    Por eso anda en ese coche poco llamativo con la ropa en la que se siente cómodo, no con la que a ti te gusta. También tiene el mismo celular desde hace tres años y cuando sale de vacaciones hace lo que quiere y no lo que se ve lindo en Instagram.

    Es posible que no conozca los restaurantes de moda que tu consideras indispensables para ser “alguien” y que siempre pague la pizza con cupones.

    Tu vecino tiene la libertad de gastar su dinero en lo que a él de verdad lo hace feliz.

    Tu vecino está comprometido con mantener y aumentar su patrimonio, no con satisfacer tus expectativas.

     

    Trabaja en diferentes cosas

    Tu vecino millonario no se hizo así a punta de trabajar toda la vida en una multinacional como gerente. Es posible que, además de trabajar allí, tuviera varios negocios aparte en diferentes rubros, y es por eso por lo que las crisis parecieran no afectarle, pues tiene diversificadas sus fuentes de ingreso.

    Es posible que descubras que los fines de semana es fotógrafo o que tiene un negocio de venta de ebooks.

    También, en la casa de tu vecino todos ponen algo en la mesa, si son una pareja, los dos trabajan, y si tienen hijos, desde los 5 años los ves vendiendo limonada en el jardín frontal.

     

    No está pensando en divorciarse

    Sí. Además de devastadores (aunque a veces necesarios), los divorcios son una de las formas más efectivas de diluir la riqueza de las personas.

    Los divorcios requieren pagos de tarifas legales y división de bienes.

    Pero está comprobado que los problemas financieros son una de las principales causas de malestar conyugal, por lo que, al arreglar tus finanzas, es posible que contribuyas a mejorar un poco tu relación y a evitar un costoso divorcio que termine por minar tus finanzas y, por su puesto, las de toda tu familia, pues cuando eres millonario, muchos dependen de ti.

    Además, trabajar en equipo con tu pareja es una de las mejores formas para hacer crecer el patrimonio y el dinero de forma exponencial.

     

    ¿Ya estás listo para ser un millonario?

    ¿Quieres saber más?

     

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