3 de noviembre de 2020: cuando las flores de cempasúchil aún no se marchitaban, sacaste tu arbolito de navidad y le pusiste las luces y los adornos.

    ¿Te suena conocido? ¿Sí?, ¿no?

    Está muy bien que quieras disfrutar la navidad y el año nuevo 2020-2021, pues, si se necesita tener un pensamiento de paz y amor, es este año, pero no se vale que disfrutes diciembre y que luego llegues a enero sin poder dormir por la angustia de no saber cómo pagar todos tus excesos decembrinos.

    El 2020 ha sido duro para todos, beneficioso para pocos. Todos hemos sufrido los embates de una pandemia que puso la economía a tambalear. Por lo anterior y por los recientes anuncios de “¡Vacuna a la vista!”, es posible que pienses que todo volverá a la normalidad muy pronto y que puedes salir a festejar como si fuera 1999. Pero la realidad es que el 2020 sí dejó lo que llaman “nueva normalidad”, lo que quiere decir que las cosas cambiaron, que nunca serán como antes y que debemos adaptarnos. Esto cambia un poco el panorama de tus finanzas personales, pues hay algunos aspectos que debes tener en cuenta al manejar tu dinero en este final de año.

    Sigue los siguientes consejos para empezar un 2021 prometedor y, sobre todo, muy tranquilo (al menos, financieramente hablando).

     

    A continuación, te prevenimos sobre los pecados financieros que podrías cometer en este diciembre… y si los has cometido en los otros años, te decimos cómo expiarlos en este.

     

    Gastar todos tus ahorros… incluido el aguinaldo

    Los expertos en finanzas recomendamos que guardes al menos el 20% de tus ingresos, y en el caso de ingresos extras, como el aguinaldo, al menos el 30%.

    Esto es muy difícil, ya lo sabemos, pues hay algunos que hasta ya se lo gastaron anticipadamente.

    Está muy bien que quieras provechar las promociones para comprar artículos absolutamente necesarios y mandatorios. Del tipo: electrodomésticos, algún juguete de navidad o ropa nueva.

    Pero este 2020 también amerita algo extra, y es que cuides tu dinero como nunca, pues todo es incierto. Puede que tengas ánimos renovados y optimistas, sobre todo si tienes un ingreso fijo, pero la tendencia financiera mundial en este momento se llama “precaución”, y si la están teniendo los grandes moguls, es probable que tú también debas tenerla.

    Las cosas en la calle han cambiado: hay negocios cerrados y las personas no se han volcado a las calles a comprar como en los años anteriores. No hay una “recirculación” del dinero como la ha habido todos los años en diciembre, y no es de extrañar, pues millones han perdido sus empleos.

     

    ¿Qué hacer?

    1. Toma un 30% de tu aguinaldo, (mínimo 20% y más de 30% si es posible), y ahórralo.

    2. Mételo en un apartado o en un pagaré de término fijo. No pienses ahora en el ¿para qué?, pues enero tiene sus propios gastos y tener un apartado te ayudará a sentir tranquilo.

    Así como el 2020, el 2021 podría continuar trayéndonos sorpresas, y tú quieres estar preparado financieramente para ellas.

    Después veremos cómo invertir ese dinero. Si piensas hacerlo en vivienda, debes saber que es una de las inversiones más seguras en medio del momento que vivimos.


     

    Ir de compras sin presupuesto

    Ir de compras en diciembre sin presupuesto, tan solo apoyado en tus tarjetas de crédito… raya en lo inocente, y al hacerlo solo lograrás hacerle un daño irreparable a tus finanzas y a tu tranquilidad financiera.

    Los comercios han sufrido y miles de negocios han tenido que cerrar por la pandemia: te aseguramos que las tácticas comerciales que utilizarán están por encima de tu imaginación y probablemente serán irresistibles.

    En estos días, es común ver promociones hasta de 4x2, lo que quiere decir que, si pensabas comprar una cosa, terminas comprando otra, pues en el momento parece un buen negocio. Si te parece poco, piensa en esto: es un aumento del 100% sobre lo que tenías pensado gastar en un principio. Imagina si esto pasa dos o tres veces: ya aumentaste tu gasto en un 300% que no tenías planeado. No se a ti, pero a mi esa perspectiva me produce pesadillas.

    Por eso, hacer un presupuesto y agarrarse a él férreamente es lo mejor que puedes hacer.

     

    ¿Qué hacer?

    1. Haz una lista de lo que DEBES comprar

    2. Busca estas cosas previamente en internet y compara precios.

    3. Si puedes, compra estas cosas por internet

    4. Si no puedes o no quieres, planea las tiendas a las que entrarás, reduce tu lista, así reducirás las tentaciones.

    5. Haz un primer recorrido sin tarjetas de crédito o con una de muy bajo cupo, solo compra si vez algo dentro de la lista y en el presupuesto. Vas a tener “antojos”, anótalos en otra lista y asegúrate a ti mismo que los comprarás luego.

    6. Ve a tu casa y duerme. Al día siguiente, si te sobró dinero o hay algo que aún quieres comprar y que piensas que vale la pena, puedes considerar comprarlo.

    Haz esto para evitar las compras de impulso.


     

    Querer ser perfecto

    Bueno, aspirar a la perfección es de humanos, pero nunca olvides que “Lo perfecto es enemigo de lo bueno”, que quiere decir que esa búsqueda de la perfección puede arrebatarte la felicidad: más exactamente, la felicidad de llegar a enero con unas finanzas personales sanas. ¿Cómo?

    Hay algo llamado el Efecto Diderot. Consiste en que la compra de una sola cosa puede llevarte a una espiral desaforada de gastos. A muchos nos sucede esto en diciembre.

    Invitamos a una posada (asumo, muy pequeña este año, solo con los familiares cercanos), y nos damos cuenta de que los platos ya están un poco viejos, así que vamos por unos nuevos. Solo vendrán cuatro personas, pero ¿por qué no comprar de una vez una vajilla para doce?

    Y mientras estás allí comprando, te das cuenta de que la nueva vajilla necesita cubiertos nuevos, manteles y vasos… ¡ah! y copas. Pasas cargado de paquetes hacia tu coche y ves en un escaparate un vestido perfecto y piensas “¿qué te vas a poner?” De repente el vestido perfectamente adecuado que tienes en tu armario te parece un trapo viejo…

    Y así sucesivamente. Pasa igual con muchos aspectos: Cambias la mesa de centro y sientes que debes cambiar la alfombra. Pones un par de repisas y el televisor ya no combina.

     

    ¿Qué hacer?

    Vamos por partes.

    Pregúntate:

    1. ¿Qué me gustaría comprar? Haz una lista.

    2. ¿Qué es necesario que compre ahora mismo? Haz una lista.

    3. ¿Qué puedo comprar de la lista N.1, ahora mismo y sin endeudarme? Haz una lista y compra eso.

    4. ¿Aún me alcanza para algo de la lista N.2 sin endeudarme y sin sacar de mis ahorros que tengo previstos para otra cosa? Puedes considerar comprar eso.

    5. Todo lo que no puedas comprar ahora, déjalo para después. No estamos diciendo que renuncies a eso, solo aplázalo. Te sentirás más tranquilo al comprar cuando sí tengas dinero para hacerlo.


     

    Subestimar los gastos de diciembre

    El año pasado hicimos una lista de todas las cosas que las personas necesitan tener en cuenta en su presupuesto de navidad. Te sorprendería saber cuantas cosas hay y que tal vez no has tenido en cuenta. Hay personas que olvidan pequeños detalles como la cena de navidad y otras que deciden ignorar cosas más grandes, como que siempre se toman fotografías de estudio.

    Son estas cosas las que siempre socavan tus ahorros.

     

    ¿Qué hacer?

    Lista todas las cosas en las que, probablemente, gastarás en este fin de año. Ten en cuenta todas las cosas por pequeñas que sean. Te aconsejamos pensar en las tradiciones que tenga tu familia. Por ejemplo, si todos los años en navidad tu familia suele comprar pijamas iguales, no debes olvidar este gasto.

    Otras cosas en las que debes pensar son:

    Aguinaldos y regalos para las personas que te ayudan en casa.

    · Decoración, comida, dulces y hasta piñata, para los eventos que vayas a tener, incluso en tu casa solo con tu familia.

    · Los regalos por compromiso. Son aquellos de no quieres dar pero que por compromiso terminas dando, por ejemplo, a amigos lejanos o colegas de trabajo.

    · Los regalos de “una semana antes”. Son esos regalos que tu hijo pide faltando solo 5 días para navidad o reyes magos.

    También, tener en cuenta esta lista definitiva de cosas que debes tener en tu presupuesto de diciembre.


     

    Pensar que la pandemia no ha cambiado nada

    Desafortunadamente, este año es diferente. Todo ha cambiado, y para el mal de muchos. Hay millones sin empleo y miles perdieron los negocios que les daban sustento. Es posible que las ventas de retail bajen esta navidad, pues es irresponsable llevar niños a comprar en medio de multitudes y, al no haber escuelas, los padres intentarán, muchos sin éxito, encontrar un hueco entre la crianza y el trabajo en casa para ir a hacer algunas compras.

    Si confías en la estabilidad de tu empleo: ¡felicidades!, pero recuerda que la economía es un sistema que depende de su propio movimiento en todos los aspectos, y que lo que sucede en una parte del mundo te puede afectar de maneras en las que no sospechabas.

     

    ¿Qué hacer?

    Lo que queremos decir con esto es que seas optimista, pero con precaución. No sabemos qué traerá el 2021. Ahorra, sé precavido, asegura tu patrimonio, revisa tus seguros médicos, y si después de esto puedes ayudar al movimiento de la economía por medio de tu gasto, todos estaremos eternamente agradecidos.

    No olvides que cuando compras no solo gastas tu dinero, sino que sostienes el modelo de vida de millones de personas.

     

    ¿En qué planeas gastar tu dinero en este diciembre?

    Nos gustaría saber, comenta en nuestras redes.

     

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