Despejamos tus dudas y temores sobre CoDi

    Hace muchos años mi novio y yo fuimos a cenar a un restaurante con sus dos hermanas. Cada uno pidió su comida y nos la pasamos muy bien, hasta que llegó la hora de pagar y la más chica dijo “No traemos efectivo”. Mi novio tuvo que pagarles la cena y, aunque ellas quedaron formalmente de devolverle el dinero, creo que eso nunca pasó.

    A mí también me pasó con mis hermanos. Me citaron en un lugar cerca de mi oficina. Se me hizo raro, por la hora, por el lugar y porque los conozco. Llegué y lo primero que hice fue pedir un corte de la cuenta, resultó que llevaban $500 gastados. Los hice pagar y salió el peine: no les alcanzaba con el efectivo que traían y en el lugar no aceptaban tarjeta. Obvio me habían invitado para que los sacara del apuro.

    La moraleja es que es mejor ser hijo único, pero la también es un recordatorio de lo mucho que dependemos del efectivo. Yo creo que a todos nos ha pasado algo similar: con la excusa de no traer efectivo alguien se hizo ojo de hormiga y se quedó sin pagar.

    Con CoDi (Cobro Digital) esto se acabó. Basta tener un celular y una cuenta de débito para hacer cobros y depósitos al instante, 24/7 y gratis.

     

    ¿Qué es CoDi?

    De acuerdo con la página del Banco de México: “Es una plataforma desarrollada por Banco de México para facilitar las transacciones de pago y cobro a través de transferencias electrónicas”[i]. En palabras sencillas, CoDi es una opción del Banco de México para hacer y recibir pagos. Los bancos se “cuelgan” de este sistema para ofrecerles a sus clientes este servicio.

    Lo interesante de CoDi es que es gratis (por lo menos en montos de hasta $8,000MN). Actualmente, si quiero pagar con tarjeta la persona que recibe el pago debe tener una terminal y pagarle al banco una comisión de alrededor del 3%. Pero además los bancos pueden solicitar otros requisitos, como montos mínimos de transacciones al mes o el cobro de una mensualidad fija.

    Todo esto puede desanimar el uso de tarjeta, pues se siente como una injusticia.

    Digamos que hay dos opciones:

    · El cliente está pagando 3% extra solo por usar su plástico, cuando lo más probable es que ya le esté pagando al banco la comisión por manejo de cuenta.

    · El comercio está sacrificando 3% por no perder a un cliente que no trae efectivo.

    Con CoDi esto desaparece porque no hay comisión.

    Además, es muy fácil de contratar. De hecho, si tienes cuenta y la aplicación con los bancos participantes[ii] (me consta que ya está disponible en BBVA y CitiBanamex) ya tienes CoDi, solo necesitas activarlo desde la aplicación en tu celular.

    De acuerdo con la encuesta nacional de inclusión financiera del 2018, solo el 47% de los mexicanos tienen una cuenta de banco[iii]. La idea con CoDi, es que más mexicanos se animen a tener una cuenta.

     

    ¿Cómo se usa?

    El cobrador genera desde la aplicación de su banco un código QR[iv] (una especie de código de barras, pero cuadrado) y se lo envía al deudor. El deudor recibe el código en su celular y lo carga desde la aplicación de su banco para efectuar la transferencia. Otra opción es simplemente que el cobrador le enseñe el código QR al deudor y este lo lea desde su aplicación del banco. Ambas opciones son sencillas y rápidas.

    También puede usarse la tecnología NFC[v] en lugar del código QR. No todos los celulares tienen esta tecnología, pero se espera que conforme pase el tiempo esté más generalizado su uso.

     

    ¿Para qué sirve?

    Para pagar y recibir pagos sin necesidad de compartir CLABE interbancaria o manejar dinero en efectivo. Esto suena abstracto, pero vemos algunos ejemplos:

    · Para pagarle al señor de la tienda de la esquina cuando no tiene cambio.

    · Para cooperar para las cervezas, aunque no traigas efectivo.

    · Para ayudarle con la gasolina a tu compañero Godínez que siempre te da aventón.

    · Para pagarle a la vecina los cupcakes que te vendió.

    · Para reponerle el dinero al amigo que compró por internet los boletos del concierto.

    · Para darle propina al repartidor de pizza.

     

    Ventajas

    De acuerdo con la página codi.org.mx:

    · Disponibilidad: el sistema funciona 24/7 y las transacciones tardan segundos.

    · Costo: a diferencia de las terminales, con CoDi las operaciones son gratis y no hay límite de operaciones (aunque el monto máximo por operación es de $8,000MN).

    · Seguridad: para los comercios, al no tener tanto efectivo en sus cajas registradoras. Para los clientes es más seguro no traer efectivo y bajar el número de visitas a cajeros electrónicos.

    · Control: al tener un mayor número de operaciones “dentro” del sistema financiero se busca disminuir el lavado de dinero y la corrupción.

    · Accesibilidad: a mejores productos y servicios financieros basados en la información que el sistema recaba de estas operaciones.

     

    Temores

    El día que se anunció CoDi yo no iba poniendo mucha atención, de hecho, escuché la noticia y la archivé como “Asuntos para mi yo del futuro”. Cuando llegué a la oficina me encontré con al menos tres personas que también habían escuchado la noticia y estaban inquietos con sistema.

    Cómo todo lo nuevo, CoDi ha generado temores:

    · Desaparecerá el efectivo

    Sí y no. La teoría económica dice que el “dinero” de un país puede tener muchas formas. Los billetes y las monedas son la forma más obvia, pero también son los ahorros en cuentas bancarias, los cheques y los pagarés. Mucho de este dinero no existe físicamente, solo electrónicamente. Es decir que si todos quisiéramos sacar nuestro dinero del banco/inversiones/afores no habría suficientes billetes y monedas para darnos el dinero a todos.

    Pero esto no lo vuelve menos real. Solo lo vuelve menos físico. Dudar del valor de Google solo por qué no lo podemos tocar sería una insensatez.

    Así que podemos decir que el dinero físico ya está desapareciendo. La pregunta es ¿Lo vamos a extrañar? ¿Cuánto hace que no ves un cheque o un pagaré? ¿Te han hecho falta? Yo creo que así nos va a pasar con el efectivo, va a ir yéndose poco a poco hasta que no nos demos cuenta y le digamos adiós sin dolor.

    · El SAT nos vigila

    Rotundo, sí. Pero ya nos vigilaba desde antes, sin el CoDi. Toda la vida hemos pagado impuestos y toda la vida el SAT nos ha vigilado. De hecho, la facturación electrónica ha sido un gran avance para evitar la evasión fiscal y eso es bueno, ya que de nuestros impuestos sale dinero para infraestructura, educación, seguridad, etc.

    El CoDi ayudará a tener un mayor control de las pequeñas transacciones y quizá ayude a disminuir la informalidad, es decir, hará que quién no paga impuestos empiece a pagar. Y eso no es malo.

    · El gobierno tendrá control de nuestras cuentas

    No sé. Acabo de leer “El cuento de la criada” de Margaret Atwood y este tema me genera algo de ansiedad. En el libro una de las medidas para modificar el régimen fue controlar las cuentas de las mujeres. En un mundo donde no hay dinero en efectivo y tenemos “todos los huevos en la misma canasta”, este riesgo es mucho más alto.

    Aunque, por otro lado ¿no tiene el gobierno el control de nuestro dinero con y sin CoDi? Basta preguntarles a los argentinos qué pasó con los corralitos.

    · Banco de México quiere ganar dinero

    No. Pero sí puede ser un gran negocio, veamos a PayPal o a Visa. En Kenia un operador de telefonía celular (Vodafone) generó un sistema similar al CoDi con el cual se pueden hacer pagos con el celular[vi]. Esto acercó los servicios financieros a los usuarios, pero también generó un monopolio al ser el único operador del sistema. En el 2017 un tercio de la economía del país pasaba por Vodafone.

    En nuestro país es el Banco de México es el encargado de este sistema de pagos, lo que deja fuera esta posibilidad.

    · Con un código de esos nos van a vaciar las cuentas

    Sí y no. Cómo cualquier transacción en medios electrónicos debe hacerse con precaución (desde un equipo y una red seguros) y no es a prueba de fallos. La enorme ventaja es que al ser transacciones de máximo $8,000MN el riesgo potencial no es tan grande como el de una tarjeta de crédito. Además, no deja rastro: no damos nuestra tarjeta, ni nuestros datos bancarios, ni nuestra CLABE.

     

    A nuevos tiempos, nuevas excusas

    Así que ya lo saben, “no traigo efectivo” ya no es una excusa creíble. Ahora podemos probar otras como “no tengo pila en mi celular”, “se cayó el sistema” o “el perro se comió mi cargador”.

    Aunque otra opción siempre será decir la verdad: “mis hermanos me estafaron y ahora no tengo como sobrevivir la quincena”.

    Bibliografía.
    [i] https://www.banxico.org.mx/sistemas-de-pago/codi-cobro-digital-banco-me.html

    [ii] https://www.codi.org.mx/#slide5

    [iii] https://www.inegi.org.mx/contenidos/programas/enif/2018/doc/enif_2018_resultados.pdf

    [iv] https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%B3digo_QR

    [v] https://es.wikipedia.org/wiki/Near_field_communication

    [vi] https://www.bbc.com/mundo/noticias-42272362

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