¿Te acuerdas de qué querías ser de grande?

    Cuando somos niños la mayoría de nosotros tenemos la ilusión de conseguir el trabajo ideal y convertirnos en astronautas, futbolistas o bomberos, pero con el pasar de los años, y tras unas buenas dosis de realidad que la vida nos brinda, nuestras expectativas van cambiando y aparecen algunas profesiones que para cualquier niño serían un castigo: contadores, abogados o actuarios pasan a ser los nuevos objetivos, muchas veces impulsados por la tradición familiar o simplemente por la expectativa de que profesiones como esas podrán brindarnos una vida cómoda con ingresos suficientes para vivir tranquilos.

    Sin embargo, la realidad es que cuando terminamos la preparatoria y tomamos la decisión de cuál licenciatura estudiar, es cierto que muchos no tienen idea de que será lo que les espera, y a veces las decisiones no tienen los fundamentos que deberían.

     

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    Si después de esos cuatro o cinco años de estudio tuviste la suerte de no acabar odiando tu futura profesión o de atravesar por dos o tres cambios de carrera, en teoría estarías listo para dar el brinco a la vida laboral.

    Y es justo aquí donde te encuentras con otro golpe en la cara. Seguramente los economistas se imaginaban trabajando en el Banco Mundial y los abogados litigando en grandes casos. Pero vaya sorpresa, cuando los primeros terminan tomando algún trabajo administrativo y los segundos no salen de ir a dejar oficios en el Ministerio Público.

    Aquí empieza un trauma que puede desenlazar en lo que algunos conocen como Síndrome del Trabajo Ideal.

    A continuación, te daré algunos tips para saber si padeces este temible síndrome.

     

    Síndrome del Trabajo Ideal

    No te preocupes, no necesitamos pruebas de sangre o una tomografía, pero lo que si necesitaremos es un profundo y honesto examen de conciencia.

    El primer punto es pensar en qué es lo que para ti representa el trabajo ideal. Seguramente dentro de tu lista se encuentra lo siguiente:

    MUY bien remunerado

    Con horarios flexibles

    Libre de estrés o cualquier riesgo físico

    Con actividades apasionantes

    Lo puedes conseguir fácilmente

    No requiere un gran esfuerzo

    Quién no quisiera algo así ¿verdad? El problema viene cuando esta lista de requisitos te mantiene soñando con una profesión o trabajo, que, siendo honestos, difícilmente encontrarás.

    Si sientes que esta búsqueda utópica es tu caso, seguramente para este momento te has visto atrapado en una espiral en donde ningún trabajo es lo suficientemente bueno y que te lleva a seguir una serie de patrones con los cuales seguramente te identificarás. Piensa en tu empleo actual. Si te sientes satisfecho y feliz con él, perfecto, estas curado. Si no, sigue leyendo.

    Cuando llegaste a este empleo seguramente pasaste por una pequeña luna de miel en donde la ilusión te hacía pensar que en este caso todo sería diferente. Seguramente la empresa te parece impactante y crees que en tu posición tendrás la posibilidad de marcar diferencias.

    Empiezas con todas las ganas y con mucha dedicación y esfuerzo, pero con el pasar de los días o semanas te vas dando cuenta que no todo es tan perfecto como te lo imaginabas, demasiado trabajo, actividades que no te gustan, horarios no tan flexibles como pensabas o incluso que los compañeros de trabajo no pintan para convertirse en esos grandes amigos.

    Para este punto piensas que la elección probablemente no fue la correcta y comienzas una nueva búsqueda que te llevará nuevamente al primer paso.

    En este escenario hablamos de personas que al menos toman la decisión de experimentarlo, pero hay muchos otros que simplemente se limitan a realizar una búsqueda que los ilusiona y que cuando investigan un poco más, los desencanta, lo que ni siquiera les da la posibilidad de involucrarse de forma real en el mundo laboral.

    Este circulo vicioso se puede repetir una y otra vez a lo largo de muchos meses o años, lo que lleva incluso a provocar cuadros depresivos, ya que las personas no logran encontrar una actividad que les llene.

    Expectativas

    La clave para evitar caer en esta espiral descendente es medir las expectativas.

    Y esto aplica prácticamente para cualquier área de nuestras vidas. Cuando compras un auto, por ejemplo, todos quisiéramos que tuviera motor de Ferrari, interiores de Rolls-Royce y que sus emisiones contaminantes sean de un Tesla. Ah y, claro, que te cueste lo mismo que un VW Vento.

    ¿Cuál es la moraleja? Pues simplemente que dicho vehículo no existe.Piensa que lo mismo pasa cuando ves a personas exitosas; todos quisiéramos el prestigio y los ingresos de un famoso neurocirujano, pero claro, sin los miles de años de estudio y las incontables noches sin dormir. O nos preguntamos por qué nunca llegamos a jugar en el Real Madrid, pero no éramos capaces de entrenar más de un día a la semana.

    La realidad es que lo bueno cuesta; es prácticamente imposible esperar disfrutar las mieles de una profesión sin pasar por las exigencias y retos que representa.

    También es importante ser consciente de que todos empezamos en algún punto desde lo más bajo, incluso esto, aunque pareciera ser malo, será una de las herramientas más útiles que tendrás en tu ascenso al éxito.

    Una de las frases que más sentido hacen, ya sea en inversiones o en cualquier oportunidad que se te presente, es que, si es demasiado bueno para ser verdad, probablemente es porque no lo es.

    Muchas veces el glamur que rodea a algunas profesiones nos puede hacer pensar que son perfectas, sin embargo, lo importante es lo qué hay detrás. No conozco una sola persona profesionalmente exitosa que no haya tenido que hacer sacrificios para llegar ahí.

    Es cierto que, en estos tiempos, sobre todo en las nuevas generaciones, las cualidades de un trabajo han ido cambiando. Anteriormente se priorizaban la estabilidad y los ingresos, hoy en día el tiempo y la flexibilidad es la máxima recompensa, los millennials sueñan con ser nómadas digitales, incluso si esto solo les da los ingresos suficientes para viajar mochila al hombro por el mundo.

    Recuerdo claramente que cuando yo era pequeño, uno de los signos de que alguien tenía un buen empleo era que la empresa proporcionaba un automóvil para uso personal; esto, hoy en día, aunque nada despreciable, no es algo que los jóvenes tengan entre su lista de favoritos. Periodos prolongados de vacaciones, horarios flexibles o instalaciones más informales le enamoran la pupila a la mayoría de los nuevos talentos en nuestro país y en el mundo.

    Mi consejo es, en primer lugar, tener claras tus prioridades, recuerda que es prácticamente imposible tenerlo todo, valora que es lo mejor de acuerdo con tus expectativas de vida.

    En segundo lugar y muy importante es ser consciente de tus capacidades y habilidades, por mucho que ayer descubriste que tu pasión secreta era la medicina, si tienes 35 años y una licenciatura en contabilidad, será francamente muy complicado que puedas realizar un cambio de carrera tan radical. Debes ser realista, y aunque ningún reto es imposible, si es importante mantener los pies en la tierra.

    Todos soñamos con hacer dinero de nuestros hobbies, pero la verdad es que esto es muy complicado, la realidad, por triste que parezca, es que la mayoría de nosotros trabajamos para tener un ingreso que nos permita vivir cómodamente.

    Todos debemos buscar una profesión o trabajo que no solo nos brinde esta posibilidad de subsistir, sino que también nos de una satisfacción personal y de autorrealización.

    Este debe ser el fin último de cualquier trabajo, así que lo más importante es que consideres que en muchas ocasiones no es el trabajo el que nos dará el sentimiento de plenitud por si mismo, sino que será la actitud y el enfoque que nosotros le demos a esa actividad lo que hará que nuestro día a día sea más o menos placentero.

    Piensa que muchas veces algún trabajo o posición dentro de una empresa, o incluso por tu cuenta, puede funcionar como un escalón que te permitirá acceder a lo que realmente quieres, debes tener un plan a futuro y conocer cuáles son los pasos que podrían facilitar que cumplas tus sueños, a veces incluso es complicado entender de que manera una u otra actividad te ayudará a cumplir tus sueños, pero como decía Steve Jobs, “cuando vemos en retrospectiva, siempre es más fácil conectar los puntos”.

    Busca inspiración y lee historias de grandes hombres que pasaron por muchas cosas para poder lograr sus objetivos, recuerda que el éxito no es algo que se mida en un punto particular de tu vida, por lo que sigue adelante, y aunque a veces parezca que tu vida va sin rumbo, estoy seguro de que, si tienes un buen plan definido y tomas los pasos necesarios, en un futuro no muy lejano el sentimiento de autorrealización llegará.

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