6 razones por las que pueden negar un crédito

    Un nuevo estudio realizado por una universidad cuyo nombre me resulta impronunciable, en Bratislava, reveló que el 100% de las personas siente que, alguna vez, ha hecho un oso tremendo. El estudio tuvo un total de 3,375 participantes, hombre y mujeres de entre 25 y 45 años, con un salario superior a los 10 mil pesos. El 72.3% de los participantes indicó que uno de los osos más grandes que han vivido, ocurrió cuando les rechazaron una solicitud de crédito.

    El profesor psicólogo encargado de este estudio, explica que la mayoría de las personas no están preparadas para el rechazo, de ningún tipo. El estudio sugiere que cuando una persona solicita un crédito, no quiere el dinero en sí, lo que quiere es la oportunidad de comprar algo que desea mucho. Por tanto, cuando declinan su solicitud de crédito, tiene que lidiar con el sentimiento de rechazo y la desilusión de no poseer el objeto de sus deseos.

     

    Leer también: ¿Qué es una línea de crédito?

     

    Lo peor es que, al no tener acceso al crédito vía institucional, algunas veces se opta por alternativas que en el mejor de los casos implican tasas de interés muy altas, pero que, en el peor, podrían estar poniendo en juego la integridad física. No exagero, pueden buscar en Google sobre los préstamos gota a gota. Por favor no caigas en manos de las mafias que otorgan esos créditos.

    El estudio antes mencionado me hizo recordar. Cuando cursaba mi primer año en la universidad quería comprar una computadora portátil. Solicité un crédito en una tienda de electrodomésticos y me rechazaron la solicitud. Lo peor: no me dijeron la razón por la cual no me otorgaron el crédito.

    Todo esto fue el gatillo que me motivo a escribir este artículo. Así la próxima vez que, desafortunadamente, un banco o una tienda te niegue un crédito, es decir, te envíe a la friendzone, tengas una idea del por qué lo hizo y sepas qué hacer para remediar la situación.

     

    Por qué declinaron tu crédito.

     

    1. Dime quién eres y te diré si te prestarán

    Tal vez esto te resulte demasiado obvio, pero cuando somos muy jóvenes posponemos trámites que resultan fundamentales en la vida adulta. La mayoría de los bancos e instituciones crediticias aceptan como identificación oficial la credencial otorgada por el Instituto Nacional Electoral (INE).

    La puedes obtener de manera gratuita y relativamente rápido, sólo tienes que hacer una cita en el modulo INE más cercano, entregar tu acta de nacimiento y un comprobante de domicilio.

    De no tener esta identificación, también te puede servir el pasaporte y en pocos casos la cédula profesional o licencia de manejo. Sin importar qué identificación decidas usar, trata de tenerla a la mano y vigente cuando quieras solicitar un crédito.

     

    2. El pasado no te determina pero sí te condiciona

    Las entidades crediticias se apoyan en diversos instrumentos para tomar decisiones sobre a quién otorgar un crédito y a quién no. Uno de esos instrumentos, quizá el más importante, es el historial crediticio.

    El historial crediticio es un registro detallado de todas tus operaciones financieras. Este registro es recopilado, administrado y enviado a los interesados por las Sociedades de Información Crediticia.

    Cada vez que abres una cuenta bancaria, accedes a un crédito o contratas un servicio post pago, queda registrado en tu historial crediticio. Si pagas puntualmente tus deudas y servicios, ganas puntos, por el contrario, cuando fallas con alguna de tus obligaciones te restan puntos.

    De tener 500 puntos o menos, es probable que te nieguen la mayoría de los créditos a los que apliques o te penalicen con una tasa de interés alta. Pero si has sido prudente, cumplido y tu puntaje es superior a 600 puntos, entonces es probable que tengas acceso a cualquier crédito que necesites.

    Existe la posibilidad de que, aún teniendo un puntaje alto, te nieguen un crédito, o que tu puntaje no corresponda con tu comportamiento financiero. La razón podría ser un error en la información.

    Si no conoces cuál es el puntaje de tu historial crediticio, te invito a que consultes el pre calificador de Bancompara. Allí, con algunos datos y en pocos minutos puedes conocer tu puntaje de manera gratuita.

    Si quieres tener más detalle de tu historial y corregir posibles errores, entonces puedes consultar directamente en alguna de las Sociedades de Información Crediticia, donde podrás tener todo el panorama de tu información sobre el tema, aunque tendrás que pagar por él. Existen diversos esquemas de pago, consúltalos en su página web y elige el que más te convenga.

     

    3. Si ya te rechazaron, déjalo ir

    Si un banco o entidad crediticia te rechazo tu solicitud de crédito, no cometas el error de ir a otro banco u otra entidad crediticia y hacer una nueva solicitud. Como te platicaba, el historial crediticio es el instrumento que más se utiliza para otorgar o declinar un crédito y funciona mediante un sistema de puntaje. Cada vez que haces una solicitud de crédito, el prestamista buscará tu historial crediticio para tomar la decisión de otorgarte o no el crédito. Con cada búsqueda de este tipo, queda una huella en tu historial y esa huella es penalizada con algunos puntos.

    Además de los puntos, solicitar un crédito repetidas veces hace ver que estás en problemas; desesperado, pues. Lo mejor es que si te rechazaron, consultes tu historial crediticio y esperes algunos meses a cumplir con las condiciones necesarias.

    Si tienes pensando comprar algo grande e importante como tu próxima vivienda, te recomiendo no solicitar ningún crédito al menos 12 meses antes de solicitar tu crédito hipotecario. Si tienes alguna duda no te arriesgues y contacta a Bancompara, ahí te ayudarán a saber si estás calificado para obtener un crédito hipotecario.

     

    4. Debes hasta la camisa

    Algunas veces es por novatez, otras por algún imprevisto, pero nadie está exento de caer en una situación de sobreendeudamiento. El sobreendeudamiento es cuando rebasas tu capacidad de pago, esto lo determina la entidad crediticia a la cual estás solicitando un crédito.

    Por ejemplo, para comprar bienes de consumo duradero, como un coche o una casa, la institución crediticia cuida que el pago mensual de tu deuda no rebase el 30% de tu ingreso mensual. Es decir, si ganas 30 mil pesos mensuales, el pago mensual de tu hipoteca no debe ser mayor a 10 mil pesos mensuales. De lo contrario, no te darán el préstamo. La razón: sobreendeudamiento.

    Debes saber que cuando solicitas un crédito, la entidad crediticia tomará en cuenta todas las deudas que tienes en ese momento, y no sólo tu ingreso, para medir tu capacidad de pago. Volviendo al ejemplo anterior, tu ingreso es de 30 mil pesos mensuales, pero compraste un coche a crédito, por el cual pagas 4 mil mensuales; además, tienes crédito estudiantil que te cuesta 3 mil pesos mensuales; y una tarjeta de crédito cuyo pago mensual es de mil pesos. De solicitar un crédito hipotecario que te costará 7 mil pesos mensuales, lo más probable es que lo rechacen, porque tus deudas representarían el 50% de tus ingresos. Incluso si tu estilo de vida te permitiera vivir cómodamente con eso, para el prestamista no sería suficiente.

     

    5. Todos nos equivocamos

    Actualmente podemos solicitar un crédito de diversas maneras; acudiendo a una sucursal bancaria, por teléfono, mediante un cajero automático, en páginas de internet o incluso en aplicaciones móviles.

    La facilidad con la que podemos acceder a los créditos no los hace más fiables. Ya sea que nosotros mismos apliquemos o que lo haga un empleado del banco en nuestro nombre, puede que cometamos algún error a la hora de llenar los formatos.

    La inteligencia artificial avanza rápido, por eso muchas entidades crediticias ocupan robots para que aprueben créditos con los parámetros bajo los cuales fueron programados. Por esta razón, si alguien competió un error en la solicitud del crédito, es posible que lo rechacen.

     

    6. Estrategia del prestamista

    No hay que olvidar que las empresas que nos prestan dinero son un negocio. Por tanto está en su estrategia determinar a qué tipo de clientes quieren atender y cuáles serán las condiciones.

    Pondré un ejemplo extremo para clarificar mi punto. Supongamos que un banco en su estrategia comercial determina que sólo destinará 100 millones de pesos a créditos hipotecarios y los destinará a casas y departamentos entre 50 y 70 metros cuadrados, porque es el tipo de vivienda que compra su público objetivo.

    Si tú quieres comprar una casa con otras características o aplicas después de que el banco ya agotó el presupuesto para créditos hipotecarios, entonces van a rechazar tu solicitud.

     

    Consejos para que no te rechacen ningún crédito

    Estos consejos son fáciles de implementar y muy efectivos. Primero que nada, no aceptes créditos que no necesitas. A veces en los cajeros automáticos nos ofrecen créditos pre autorizados por poco dinero, 10 mil pesos, más o menos. Suele ser tentador, pero si no tienes un fin determinado para ese dinero, lo terminarás mal gastando y podrías afectar tu historial crediticio.

    Monitorea tu historial crediticio. Así como se recomienda que periódicamente te hagas una revisión médica, lo mismo recomendaría con tu historial crediticio. Puedes acudir a una Sociedad de Información Crediticia y pagar por tus reportes (una vez al año es gratis), o hacerlo gratuitamente en el pre calificador de Bancompara, pero hazlo. Es la manera más efectiva para que sepas si tienes la calificación necesaria para aplicara a un crédito, y también puedes evitar fraudes.

    Si estás interesado en un crédito muy especializado, por ejemplo, un crédito para emprender o un crédito hipotecario, acepta la ayuda de un experto. Como te decía anteriormente, no todo se reduce a tener un buen historial crediticio. Tener la asesoría de un experto reducirá notablemente la posibilidad de que te rechacen por un error en la solicitud de crédito o por no cumplir con el perfil de la estrategia comercial de la entidad crediticia.

    Permíteme cerrar con un ejemplo final. El tiempo promedio que pasa entre la solicitud de un crédito hipotecario y la entrega de una casa es de 6 meses. Con la ayuda de Bancompara, ese tiempo se reduce a la mitad. Esto se debe a que te pre califican para el crédito que deseas, no cometen errores en la solicitud de crédito, te ayudan a alinear tu perfil con la estrategia comercial del banco y te acompañan durante todo el proceso, de manera transparente.

    Espero que esta información te sea de utilidad y consigas todos los créditos que necesites, siempre.

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