Lo dicen en todos los blogs, medios y libros de finanzas personales: ahorra. 

    Se supone que es el primer paso hacia la libertad financiera.

    Pero, por más que lo intentas, el ahorro y tu definitivamente parecen no llevarse y tu cuenta bancaria no logra mantener 500 pesos por más de 5 días. 

    ¿Qué acaso el dinero no se hizo para disfrutarse? Te preguntas.

    ¿Cuál es el objetivo de tener miles de pesos allí guardados si tienes que decir “no” a las invitaciones a salir de tus amigos o si no te puedes comprar el último iPhone? 

    Si te sientes identificado con algunos de estos pensamientos, necesitas revaluar tu relación con el dinero y comprender de una vez por todas por qué debes ahorrar, para qué sirve hacerlo y darte cuenta de todos los beneficios que trae.

     

    ¿Por qué sientes que ahorrar dinero no es lo tuyo y que esté simple acto está en contra de ti? 

     

    Porque no te queda claro para qué es que debes ahorrar 

    Ahorrar es importante, básicamente, por dos cosas. Primero, porque a través del ahorro podrás generar, eventualmente, riqueza y, segundo, porque no hacerlo es precisamente lo que se interpondrá entre la riqueza y tú.

    Al contrario de lo que nos han hecho creer en la cultura popular, el más rico no es aquel que más gana mensualmente, sino aquel que tiene un patrimonio.

    De nada sirve que ganes cientos de miles si así de rápido como los ganas, los gastas.

     

    Porque el mundo nos lanza un mensaje ambiguo

    Sí. Es posible que te encuentres entre el “ahorra” y el “you only live once”, entre ahorrar para algo incierto y tomar unas vacaciones a Nueva York a riesgo de copar tus tarjetas y de volver sin empleo. 

    Nos bombardean todo el tiempo con imágenes de millonarios que tienen cosas increíbles, y al mismo tiempo pretenden que te quedes en casa sin siquiera tomar una cerveza porque “debes ahorrar”. Nos venden la imagen de las personas que “debemos ser”, pero, por otro lado nos dicen que no deberíamos gastar en cosas que no podemos pagar, como ropa, coches, restaurantes de moda y viajes.

     

    Lo primero que debes entender acerca de esto, es que el entretenimiento es un negocio al que no le interesa en lo más mínimo tu economía ni la salud de tus finanzas, su negocio es hacerte inmediatamente feliz, aunque sea durante ese breve segundo en el que pasas tu tarjeta de crédito para comprar.

     

    Piensa: Eres tú quien mide los límites de tu éxito. Si el éxito para ti es vivir endeudado para tener todas aquellas cosas que ves en los realities de TV, no ahorres; pero si tu idea de éxito es vivir tranquilo, mantener tus finanzas en orden y tener siempre dinero para cuando aparezca una buena oportunidad, debes ahorrar.

     

    Porque sientes que “no tiene caso” ...

    Al fin y al cabo, a los millennials ya nos sentenciaron a nunca poder comprar casa: pero ya sabemos que esto es un mito y que no queremos que se convierta en una profecía autocumplida.

    Las estadísticas de Bancompara.mx arrojan que los millennials son un público que, efectivamente, sí adquiere vivienda, por lo que puedes dejar de pensar que comprar casa es imposible y ponerte a ahorrar.

    Si tienes un empleo estable y logras bajar tu nivel de deuda tóxica (es decir, de tarjeta de crédito y préstamos personales) puedes perfectamente lograr tus objetivos de comprar una casa, un coche, pagar estudios superiores, pagar estudios superiores de tus hijos o irte de viaje.

     

    Ser millennial no es excusa y sí vale la pena ahorrar un 20%, al menos, de tu salario, pero no lo sabrás hasta que borres mitos autodestructivos de tu cabeza y te pongas manos a la obra, a cuidar tu dinero.

     

    Porque no queda nada después de los gastos y las deudas del mes

    Si todo el mundo ahorrara de esta forma, nadie tendría ahorros. Es por eso por lo que la forma correcta de ahorrar es separar al menos el 10% del dinero antes de gastos y pago de deudas, así gastarás solo lo que te sobre.

    Claro, si resulta que tus deudas no te permiten gastar en nada más, entonces tu situación es grave y debes eliminar estas deudas primero.

     

    Mira el ahorro como un “págate a ti mismo primero” separa ese 10% y poco a poco verás que tu cuenta de ahorros comienza a crecer.

     

    Porque no hay incentivos

    Es cierto que los instrumentos de ahorro de hoy ofrecen bajos o nulos rendimientos…

    Pero eso no quiere decir que dejes de ahorrar.

    Como alternativa, escoge una cuenta de ahorro que no te genere cobros de ninguna clase, que te permita hacer apartados; y un banco que te permita hacer inversiones automáticas en pagarés a término fijo.

    Más adelante, cuando tengas un ahorro más robusto, puedes empezar a buscar instrumentos de inversión.

      

    También, mantente enterado de los productos que bancos en línea están poniendo a tu disposición, pues han surgido y seguirán surgiendo bancos que te permitan sacarle algo de rendimiento a tu dinero.

     

    Que el banco ofrezca o no buenos instrumentos de ahorro, no te exime de ser precavido y ahorrar.

     

    ¿Ya te convenciste de que ahorrar no es tu enemigo?

     

    ¿Quieres saber más?

     

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