Es muy común recibir una llamada, un mensaje de texto o una notificación en tu correspondencia en donde alguna entidad financiera te ofrece, o mejor aún, te comunica que ya tienes una línea de crédito preautorizada.

    Es posible que estés pensando: ¡Qué bien, un crédito preautorizado! Sin embargo, tengo una pregunta para ti: ¿Sabes realmente lo que es una línea de crédito y como funciona? ¿Sabes que contar con una línea de crédito tiene sus pros y sus contras? Hoy te voy a platicar acerca de sus ventajas y desventajas.

    Pero antes de comenzar con sus convenientes e inconvenientes, te voy a compartir la información básica acerca de las líneas de crédito.

    ¿Que es una línea de crédito?

    La línea de crédito es una cantidad de dinero que alguna entidad financiera te otorga. Las líneas de crédito son otorgadas (ya sea que la solicites o no) con el propósito de incrementar tu calidad de vida, ya sea comprando o disfrutando de los productos y servicios que distintos establecimientos ofrecen, o en algunos casos, poniendo a tu disposición dinero en efectivo que puedes retirar en sus cajeros automáticos.

    ¿Que requisitos debes cubrir para ser sujeto de una línea de crédito?

    Los bancos toman en cuenta principalmente los siguientes factores:

    1. Tus ingresos comprobables

    Reflejados principalmente en tus estados de cuenta bancarios o con documentos como recibos de nómina u honorarios.

    2. Tu historial crediticio

    El historial crediticio se ve reflejado en el buen o mal manejo de las tarjetas de crédito que ya has tenido con anterioridad.

    3. Tu comportamiento crediticio

    Este se ve reflejado principalmente en el manejo de tus pagos. ¿Estas pagando todo lo que gastas en crédito?

    4. Deudas corrientes

    Los bancos toman en cuenta si ya tienes otras líneas de crédito con alguna otra entidad financiera, o bien, si te han otorgado algún préstamo que aún estés pagando.

    Recuerda que para la aprobación de cualquier crédito necesitas cubrir estos cuatro requisitos. Recuerda que en Bancompara.mx puedes recibir la orientación necesaria para preparar tu historial, de manera que recibas la aprobación del crédito que necesitas.

    En el momento de establecer tu línea de crédito ¿de que depende la cantidad que otorga el banco?

    Pongamos como ejemplo a Ana. Ella tiene ingresos por $50,000 y la suma de todos sus gastos es de $44,500. El dinero que tiene disponible es de $5,500, por lo que la línea de crédito de Ana podría estar alrededor de los $99,000 ¿Cómo se calcula esta cantidad? El banco se asegurará de que Ana pueda hacer una compra a 18 mensualidades, para lo cual, ella necesitará el total de la compra al pagar con crédito (5500 x 18 = 99,000). Sin embargo, esto dependerá de los factores que arriba mencionamos, ya que si el banco considera que de acuerdo con su historial crediticio, Ana podría caer en incumplimiento, esta probable línea de crédito podría disminuir a la mitad de esta cantidad, o sea, $49,500 aproximadamente.

    ¿Qué puedes hacer para aumentar tu línea de crédito?

    Una vez que se te ha otorgado cierta cantidad y tienes algún tiempo haciendo uso de este recurso, puedes pedir un incremento en tu línea de crédito. La institución bancaria tomará en cuenta tanto el manejo de tu crédito (ya otorgado), como tu capacidad de pago con respecto a la nueva cantidad que deseas. Esta solicitud, en la mayoría de los casos, no tiene ningún costo y una vez que recibes una respuesta aceptando el incremento, este se aplica de inmediato.

    Ventajas e inconvenientes de las líneas de crédito

    Ya que conocemos las generalidades de la línea de crédito, estamos listos para enlistar las ventajas y desventajas de aceptar o conservar una.

    ¿Porqué te conviene solicitar o aceptar una línea de crédito?

    Si te falta liquidez. Por ejemplo, tus hijos necesitan imprimir sus proyectos y trabajos varias veces por semana, es momento de comprar una impresora. Sin embargo, de momento no tienes dinero suficiente para cubrir esa necesidad. En este caso, puedes utilizar tu crédito para adquirirla. En este ejemplo, el crédito te trae la solución a un problema de liquidez.

    Para hacer compras en línea a un precio mas bajo. En algunas ocasiones los precios de los productos que se ofrecen en las distintas plataformas de las tiendas departamentales (con la leyenda en Inglés Only online), son más bajos. Sin embargo, para aprovechar estas ofertas que se dan solamente en las compras en línea, se requiere de pago con tarjeta de crédito. En este caso, estarás aprovechando una de la ventajas de contar con este método de pago.

    Para pagar a meses sin intereses. Puedes adquirir productos o servicios (ya sea en tiendas o en línea) en parcialidades o mensualidades cuando pagas con crédito. Este tipo de compras pueden resultar muy cómodas si somos precavidos. Pero, ¡cuidado! corres el riesgo de utilizar tu crédito en numerosas compras con esta modalidad y caer en un pago mensual mayor a lo planeado al sumar todos estos pequeños pagos parciales. Recuerda siempre aprovechar las recompensas de tu crédito y procura mantenerte alejado de preocupaciones.

    Para el pago de servicios. Una manera de utilizar tu crédito de manera práctica es domiciliando tus pagos de servicios tales como el teléfono, agua, luz, gas, etc. Aprovéchalo y ahorra tiempo perdido en filas innecesarias.

    Para crear historial crediticio. Si eres incipiente en el tema de créditos y alguna entidad financiera te ofrece una línea de crédito (cualquiera que sea la cantidad otorgada) considera la conveniencia de aceptarla, ya que esto jugará a tu favor en caso de que, en un futuro, quieras adquirir un crédito mayor, (por ejemplo, un crédito hipotecario). Esto responde a que debes tener cierto antecedente del buen uso de un crédito menor, a esto se le llama historial crediticio. Este historial permite que las entidades financieras sepan acerca de tu comportamiento en temas de créditos y en el manejo de tus finanzas y puedan decidir así si eres candidato a algún crédito mayor.

    ¿Porqué no siempre es recomendable pedir o aceptar una línea de crédito?

    No es una extensión de tu poder adquisitivo. Es muy importante tener claro que la línea de crédito no es una extensión de tu salario. Recuerda que es dinero que finalmente tendrás que pagar al banco. Debemos verlo como un compromiso más que como un extra.

    Pago de intereses. En este punto, quiero explicar las tres modalidades de pago de tu tarjeta, para poder entender por qué los intereses pueden jugar en tu contra.

    • Si no pagas al menos la cantidad minima reflejada en tu estado de cuenta. Debes tener presente que si no pagas al menos la cantidad mínima, tu historial crediticio se verá afectado y esto se reflejará en el Buró de Crédito. Debemos mencionar también que la deuda se mantiene y los intereses harán que tu deuda sea impagable.
    • Si pagas la cantidad minima reflejada en tu estado de cuenta. El mantener este esquema de pago, por un lado evita que caigas en incumplimiento de pago, aunque, si esto se convierte en un hábito, tus deudas pueden tardar mucho tiempo en ser saldadas. Recuerda que al pagar de esta forma, los intereses se acumulan haciendo que la cantidad que debes sea cada vez mayor.
    • ¿Qué pasa si pago la totalidad de los gastos de mi línea de crédito? Opta por este esquema de pago. Recuerda que la cantidad que gastas en crédito debe ser un compromiso de pago al paso de 20 a 25 días. ¡Utiliza el crédito a tu favor pagando lo justo!

    Riesgo de sobreendeudamiento. Si el crédito otorgado no es utilizado de manera responsable puedes caer en sobreendeudamiento. Evita caer en gastos innecesarios, debemos tomar en cuenta que todos los pagos realizados con crédito llevan consigo una comisión por disposición e intereses en caso de no pagar el total del dinero del que se dispuso.

    ¡Listo! Ahora tienes toda la información que necesitas ya sea para conservar, aceptar, solicitar o ampliar tu línea de crédito. Sin embargo antes de que tomes una decisión, quiero darte algunos consejos sobre la correcta administración de tu línea de crédito.

    1. Evita gastar tu crédito en cosas que no necesitas.

    Crea un sistema que se adecue a tus necesidades en cuanto a los recursos que dispones, destina tu dinero solo a lo que es realmente imprescindible y solo utiliza tu crédito cuando lo creas necesario. Pregúntate antes de comprar: ¿Realmente lo necesito?

    2. Conoce las comisiones y tasa de interés de tus gastos con crédito.

    Pregunta a la entidad financiera acerca de estos cargos, su monto y periodicidad. Esta información debe venir reflejada en tu estado de cuenta.

    3. No llegues al limite de tu crédito.

    No gastes tu crédito al tope. Es recomendable tener disponible el 50% de tu línea de crédito para conservar un buen historial crediticio, ya que al gastar el crédito en su totalidad, estarás mostrando falta de solvencia y esto podría afectar tu calificación en el Buró de Crédito.

    4. Evita pagar solo la cantidad mínima.

    Como ya mencionamos, esto solo te libra de caer en incumplimiento. Paga la cantidad mínima solo en caso necesario, no lo hagas una costumbre.

    5. Ten en mente las fechas de corte y fecha límite de pago.

    Revisa estas fechas en tu estado de cuenta y lleva tus cuentas claras. ¿Cuáles son tus compras del periodo? ¿Cuándo y cuánto tienes que pagar?

    6. Mantén una buena calificación en el Buró de Crédito.

    ¡Utiliza el crédito a tu favor! Una buena calificación en el Buró de Crédito como resultado de tu buen historial crediticio puede significar el logro de tus metas a futuro.

     

     

    Comentarios
    ¿Te gustó lo que viste?