¿Qué esperar del 2020?

    Por fin estamos a días de decirle adiós al 2019. El año ha sido complicado, por decir lo menos. Es normal que el primer año del sexenio sea diferente y a veces, difícil. La cuarta transformación ha traído cambios que han afectado la forma de hacer negocios en México. Además, el mundo pasa por una etapa complicada, con cambios geopolíticos y sociales que seguirán siendo noticia en el 2020.

    ¿Qué podemos esperar del 2020 y qué podemos hacer para preparar nuestras Finanzas Personales?

     

    El mundo visto desde el 2019

    Los temas que no dejan dormir al mundo y que en 2020 serán determinantes para la vida de muchísimas personas son: el famoso Brexit, que vendrá a cambiar el entorno de los negocios, la educación y hasta vida diaria en Europa; las tensiones comerciales entre los gigantes EUA y China, que cambiarán la forma de hacer negocios en el mundo, y las elecciones en nuestro vecino del norte, precedidas de interesantísimas campañas.

     

    Crecimiento en el mundo

    Después de que en el 2017 y 2018 se había crecido alrededor del 3% a nivel mundial, en el 2019 se bajó al 2.6% y ahora en el 2020 se espera que se mantenga un crecimiento similar al año pasado[i]. Las economías avanzadas son las que tienen un menor crecimiento: menos del 2% en el 2019 y continuarán bajando en el 2020. Esto es normal, ya que es más fácil crecer el 5% cuando tienes cien pesos que crecer el 2% cuando tienes un millón.

    Por otro lado, las economías emergentes son las que crecen con mejores porcentajes, alrededor del 4% en el 2019 y se espera que sigan creciendo aún más en el 2020. Pero no echemos las campanas al vuelo, ya que este gran crecimiento se debe a Asia, que nos sube el promedio a todos. América Latina creció solo el 1.7% en 2019 y se espera que crezca cerca del 2.5% en el 2020.

    Pero, así como Asia le sube el promedio a las economías en desarrollo, México se lo baja al resto de América Latina: de acuerdo al Banco de México, el crecimiento en el 2019 fue del 0% y se espera que para el 2020 sea del 1%, muy por debajo del resto de los países de su zona.

     

    Crecimiento (o falta de crecimiento) en México

    Los principios siempre son oscuros y en México se esperaba que el primer año del sexenio no fuera un año con crecimientos tan potentes. Esto es normal por cambio de rumbo, de políticas y de gente. Esperemos que el año que entra este efecto se minimice o desaparezca.

    Además, ha habido varios “golpes de timón” que han provocado algo de incertidumbre en el tema de las inversiones:

    · T-MEC: después de años dando por sentado el tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, nos hemos encontrado con Trump. El uso que se le ha dado al tema del tratado y los cambios derivados del T-MEC han sido y seguirán siendo, temas fundamentales para determinar las inversiones privadas en nuestro país. La industria del acero y la automotriz son buenos ejemplos de esto.

    · NAIM: la cancelación del aeropuerto generó incertidumbre. El mensaje de “no corrupción” fue acompañado con desconfianza de parte de los inversionistas privados. ¿Por qué voy a arriesgarme a invertir dinero en una obra que quizá se cancele después?

    · PEMEX: el cambio en la política energética hizo que fuera más difícil invertir en la industria. Los cambios en las políticas de los gasoductos y en los certificados de energía limpia tampoco mandaron buenas señales a los inversionistas. Además, el cambio de foco al tener en proyecto refinar petróleo en un mundo cada vez más enfocado en otros tipos de energías, tampoco ha sido una decisión carente de críticas. Pemex tiene serios problemas económicos que, de no resolverse, pueden llegar a arrastrar al gobierno mexicano en su intento de salvarla.

     

    Recaudación

    La falta de crecimiento es un problema complicado porque nos afecta a todos y en varios niveles. Por un lado, si las empresas no venden, no producen. Si no producen, no contratan más gente (o despiden gente). Si la gente no tiene trabajo, no puede comprar y las empresas no venden.

    Este círculo vicioso es peligroso por sí solo, pero, además, la falta de crecimiento puede afectar a uno de los grandes motores de la economía: al estado. El estado es uno de los mejores clientes que puede haber. Compra, y compra mucho. Pero para eso necesita dinero, y el dinero viene de nuestros impuestos.

    Si la gente no consume, la recaudación baja por qué el IVA depende de cuánto compramos, y entre más compramos, más pagamos. Cuando la gente decide no comprar para ahorrar o porque no tiene dinero, también decide pagar menos impuestos. Esto baja los ingresos del gobierno por concepto de IVA.

    También el ISR sufre cuando no hay crecimiento porque depende de que la gente gane dinero. Entre más ganamos, más ISR pagamos. Si una empresa termina el año con pérdidas o nos quedamos sin trabajo, dejamos de pagar ISR y eso provoca que el gobierno recaude menos.

    Si el gobierno no tiene dinero no puede gastar. Los gobiernos gastan en escuelas, carreteras, medicinas, seguridad y otros servicios que son para que los ciudadanos vivamos mejor. Que el gobierno no gaste es algo que nos afecta negativamente a todos.

    Con un crecimiento del 0%, este año el problema es evidente. El año que entra suena mejor, con un crecimiento estimado del 1%, pero el gobierno está haciendo su presupuesto pensando en un crecimiento del 2%. 1% no es tanto... a menos que represente el doble. Si yo hago mi presupuesto pensando que voy a ganar 10 pesos, pero gano 5 pesos, voy a tener problemas para llegar a fin de mes. O voy a tener que recortar gastos y eso va a afectar negativamente mi calidad de vida.

     

    Calidad de vida

    De acuerdo con el ranking de competitividad del Foro Económico Mundial, nuestro país bajó dos lugares (del 46 al 48) en competitividad[ii]. Esto es importante ya que trata de medir cómo se usan los recursos de los países. El chiste es que los gobiernos sean capaces de convertir esos recursos en una mejor calidad de vida para sus ciudadanos. Estar en el nivel 46 nos pone junto a países como Hungría y Malasia.

    Las variables que se analizan son: instituciones, infraestructura, entorno macroeconómico, salud, educación, desarrollo del mercado financiero, eficiencia del mercado laboral eficiencia del mercado de bienes, desarrollo del mercado financiero, preparación tecnológica, tamaño del mercado, sofisticación en materia de negocios e innovación[iii].

    Esperemos que en el 2020 recuperemos los escalones perdidos y, de paso, subamos algunos más.

     

    Estados Unidos

    A nuestro vecino lo podemos ver de muchas formas, pero es indiscutible que su crecimiento, o falta de, nos afecta directamente. Muchos expertos vaticinan una recesión en Estados Unidos y esto nos afectará sin duda alguna. Si nuestro mejor cliente no tiene dinero y nos deja de comprar, eso es un problema.

    Además, EUA va a tener elecciones el año que entra. México ha sido un factor muy utilizado en las campañas de ese país y se espera que en el 2020 siga siéndolo. Los comentarios y acciones del gobierno de EUA pueden afectar a nuestro país en temas como T-MEC, inversión, tipo de cambio, política migratoria y política interna.

     

    ¿Cómo prepararnos para el 2020?

    · Sé responsable con tu gasto: esto no quiere decir que dejes de gastar, pero sí significa que debemos ser un poco más conservadores con nuestro gasto.

    · Ahorra: en la época de vacas gordas se debe ahorrar para el tiempo de las vacas flacas. Lo mínimo indispensable que deberíamos estar ahorrando es el 10% de nuestro sueldo para nuestro retiro y tener listo un fondo de emergencia equivalente a 3 meses de sueldo.

    · Paga tu deuda: sobre todo la deuda de tarjeta de crédito, por qué suele ser cara y en un par de meses se puede salir de control. Recuerda que para bajar tu adeudo deberás pagar al menos el doble del mínimo.

    · Cuida tu salud: lo último que queremos es enfermarnos. Lo más importante que tienes en la vida eres tú mismo, así que a cuidarse y quererse. Es mucho más barato tener hábitos saludables que tratar una enfermedad crónica.

    · Valora tu trabajo: no dejes de trabajar y sigue dando el 100% en lo que haces. Es un buen momento para conservar tu trabajo y para buscar ser mejor en él cada día. Si puedes adquirir nuevas destrezas y habilidades, sería genial, siempre es bueno tener opciones y no sabes si este nuevo conocimiento puede generar un ingreso extra en el futuro.

     

    Y este año hay Juegos Olímpicos

    Simplemente no puedo evitarlo, estoy emocionada. Desde saber cómo le va a ir a la delegación mexicana hasta qué va a pasar con los atletas rusos[iv], las Olimpiadas de Tokio pintan para ser un evento deportivo que dejará huella. Esperemos ver la ceremonia de inauguración llena de personajes de animé y videojuegos.

    Así que prepárense para decirle adiós al 2019. Bienvenido seas 2020.

     

    Bibliografía
    [i]https://www.bancomundial.org/es/publication/global-economic-prospects

    [ii]https://www.eluniversal.com.mx/opinion/juan-roberto-reyes-solis/expectativas-economicas-de-mexico-y-el-mundo-en-2020

    [iii] https://datosmacro.expansion.com/estado/indice-competitividad-global

    [iv] https://www.nytimes.com/es/2019/11/27/espanol/deportes/dopaje-rusia.html

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