La palabra “préstamo” está en boca de todos. Las búsquedas en Google lo confirman; ya sea para cubrir algunas necesidades, aprovechar oportunidades u obtener liquidez. Es hora de aceptarlo: la pandemia ha aumentado la solicitud de Préstamos.

    Si eres una de estas personas que por una u otra razón buscan un préstamo de dinero, asegúrate de entender todos los términos que el banco te lanzará en la cara, para que no te quedes viendo al infinito con ojos de venado cegado por las luces en la carretera y fingiendo que entiendes todo.

    Empecemos por lo primero, el fin que tendrá el dinero de tu préstamo. Los bancos tienen préstamos destinados para cada cosa. Hay créditos de liquidez, hipotecarios, de libranza, de nómina, de libre inversión, de vehículo, estudiantiles… y cada día producen más.

    Para explicar los términos iniciales, vamos a utilizar el famoso crédito de libre inversión, que como su nombre lo indica, sirve para que lo “inviertas” en lo que se te ocurra. Escribo “inversión” entre comillas, porque muchas personas necesitan establecer más claramente el concepto de “inversión”, pero de eso hemos hablado en otros artículos.

     

    Al solicitar un crédito de libre inversión, deberás tener algunas cosas en cuenta.

     

    .El uso. Los créditos de libre inversión sirven para una gran variedad de objetivos, en general, para cualquier adquisición de un bien o servicio que no sirva para soportar un préstamo. Esto quiere decir que lo que compres no le servirá al banco para garantizar tu pago, como la compra de una casa o de un coche, que los bancos podrían recuperar en caso de que no pagues.

    .El riesgo. Por lo anterior, el banco asume un riesgo mayor al prestarte este dinero, y compensan este riesgo por medio de una especie de penalización, que es un aumento en la tasa de interés a la que te prestan. También lo compensan estableciendo requisitos más rígidos para otorgarte el préstamo, como, por ejemplo, exigiendo que tengas más de cierta antigüedad en tu empleo, que tus ingresos sean de un determinado monto y, obviamente, limitando la cantidad del dinero prestado y pidiendo un buen score o calificación de crédito. Todas estas cosas, el banco las determina para manejar y reducir el riesgo de que no le pagues.

    .El interés. Es el porcentaje extra que el banco te cobrará por haberte prestado el dinero. Es decir, el porcentaje de ganancia que este préstamo tendrá para ellos. Esta cifra la define el banco, pero no te preocupes, no te pueden cobrar lo que ellos quieran (no pueden aprovecharse de ti, en otras palabras) pues las tasas también están reguladas y limitadas por el Banco de México.

    Estas tasas se calculan a costo anual (casi siempre), y se pagan mensualmente. Entonces, si vas a pedir un préstamo de 10,000 pesos, y la tasa de interés es al 20% anual, querrá decir que, al año, si pagas todas tus mensualidades a tiempo, habrías pagado un 20% más sobre esos 10,000 pesos: 2,000 pesos. Claro, aquí viene la parte difícil: los intereses se pagan sobre el capital que aún debes, por lo que, si pides 10,000 pesos a un año, el banco calculará tus mensualidades de modo que pagues la mayor parte de los intereses al inicio y la menor parte al final.

    Pero digamos que decides hacer un abono doble a capital durante el segundo mes, entonces el banco deberá calcular tu siguiente mensualidad basado en el interés sobre la nueva deuda de capital (que ahora es más baja). Tu mensualidad será menor.

    .Tabla de amortización: Para que sepas exactamente cuánto deberás pagar mensualmente por tu crédito, el banco te entregará una tabla de amortización. En ella podrás ver mes a mes cuanto deberás pagar. Cada vez que hagas un pago extraordinario a capital, tu tabla de amortización cambiará. Puedes volver a solicitarla al banco.

    .Modalidad de las mensualidades. Esto casi nunca cambia en los créditos de libre inversión, pero lo voy a explicar para que lo tengas claro, por si lo escuchas. Los pagos mensuales pueden ser fijos o crecientes. Quiere decir que durante la vida de tu crédito puedes pagar una mensualidad fija o que puede aumentar con el paso del tiempo.

    De cualquier forma, no habrá sorpresas, pues en cualquiera de los dos modos el banco te entregará la tabla de amortización en la que podrás ver cuánto pagarás al inicio y cuanto al final. Las personas escogen la modalidad creciente casi siempre cuando se trata de un crédito hipotecario, por que esperan, en el futuro, aumentar sus ingresos o tener más liquidez, y como los créditos hipotecarios se toman, por lo general, a plazos de décadas, es una decisión muchas veces acertada.

    .Plazo. Es el tiempo en el que esperas pagar tu crédito. A mayor plazo, menor valor de las mensualidades; a menor plazo, más pagarás por tu mensualidad, pero, claro, entre más rápido pagues, tu crédito será más barato, pues pagarás menos intereses.

    .Comisiones, anualidades y seguros. Al tomar un crédito, deberás aceptar las condiciones que te imponga el banco que hayas escogido. Cada banco cobra una anualidad diferente y exigen diferentes seguros. Por eso es importante que compares productos de crédito antes de decidirte por uno. En algunos bancos será posible que logres negociar estas tarifas y en otros no.

    En todos los casos, ten a la mano los precios y costos de estos rubros y siempre fíjate en que te estén cobrando lo que te hayan asegurado al momento de la firma del contrato, pues hay instituciones que intentarán cambiar las condiciones o imponerte sobre costos como seguros extra en el futuro.

    .El CAT. Hablando de comisiones, costos y seguros, el CAT se ha inventado precisamente para que los usuarios puedan comparar los productos de crédito teniendo en cuenta TODOS sus costos anuales.

    Es por eso por lo que la tasa de interés es diferente al CAT, y es una herramienta más útil a la hora de comparar productos de crédito.

    Veamos por qué. Asumamos que estás escogiendo entre dos bancos. Banco A y banco B. El banco A te da una tasa de interés del 12% anual, mientras que el banco B te da 15%, para un préstamo de 10,000 pesos a un plazo de un año.

    El banco A tiene una anualidad de 700 pesos y te exige un seguro por 50 pesos extra mensuales. Quiere decir que, en un año, el banco A te cobrará 2,500 pesos extra, entre intereses, anualidades y seguros.

    El banco B, por su parte, tiene una anualidad de 600 y te exige un seguro de 20 pesos extra mensuales. Quiere decir que, en un año, el banco B te cobrará 2,340 pesos extra, entre intereses, anualidades y seguros.

    El resultado es que terminarás pagando menos en el Banco B, aunque tenga una tasa de interés más alta.

    Es por eso por lo que siempre debes tener en cuenta el CAT sobre la tasa de interés.

    .Las consecuencias. Como siempre, debes tener en cuenta las consecuencias de no pagar a tiempo el compromiso que hayas adquirido con el Banco. Como hemos explorado ya en otros artículos de Bancompara, el Banco no te puede poner en la cárcel por no pagar, y si estás tomando un crédito de libre inversión, no podrán quitarte nada, pero los despachos de cobranza sí pueden molestar la tranquilidad de tu vida con llamadas y correspondencia. Por otro lado, después de un mes tu mal comportamiento se verá reflejado en tu historial de crédito y, dependiendo del daño, podrá tomar años arreglarlo. Tendrás que despedirte de la posibilidad de tomar un crédito, que, reconozcámoslo, trae mucha tranquilidad a nuestra vida, pues no estamos exentos de pasar por malos momentos.

    Aunque hemos hablado de esto antes, es preferible que, antes de faltar a un pago, llames al banco y negocies con ellos un plan de pagos, una disminución de tu tasa de interés o un refinanciamiento. Aunque no lo creas y aunque muchos opinen lo contrario, en este caso, los bancos son tus amigos, pues lo que más les interesa es que puedas encontrar una manera de seguir pagando.

     

    Los créditos hipotecarios y de vehículo.

    En este caso funcionan un poco diferente, pues el banco asume menos riesgo al tener un bien contra el cual soportar el préstamo. Esto quiere decir que podrán tomar posesión de tu casa o de tu coche si no cumples con tus pagos.

    Esto trae cosas buenas como menor tasa de interés y plazos más largos. En cuanto a crédito hipotecario, los plazos pueden llegar a los 20 años.

    Hay dos cosas que cobran especial importancia en este tipo de créditos:

    • Los seguros. El banco te obligará a tomar un seguro para proteger estos bienes. No les interesa que los pierdas, por determinada razón o desastre, y que ya no puedas pagar tu mensualidad.
    • La comparación: Es demasiado importante que compares el CAT de un préstamo para coche o vivienda, pues, al ser los bienes de mayor valor y a mayor cantidad de años, el CAT será determinante para que ahorres cientos de miles de pesos.

    Ahora que lo sabes todo sobre los préstamos, es hora de que te dirijas al banco (con tu cubrebocas y tu careta) seguro de ti mismo y de que entenderás cuales son tus opciones. Si estás interesado en un préstamo personal o hipotecario, en Bancompara podemos asesorarte sin costo y te podemos ayudar a ahorrar hasta cientos de miles de pesos en el pago de tu hipoteca. Además, podrás hacerlo sin salir de casa.

     

    ¡Mucha suerte y que obtengas ese crédito pronto!

     

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