El coronavirus ya nos ha dejado historias de amor, de terror, de humanidad, de unidad y de “nueva normalidad”, pero muchos nunca previeron la triste y novelesca historia que se titula “Mi banco perdió la confianza en mí … y de repente cortó mi cupo de crédito”.

A principios de marzo, el crédito se perfilaba como el gran salvador de la patria. Los bancos y sus créditos nos ayudarían a todos y nos darían un parche de alivio inmediato llamado liquidez. Cada institución financiera se apresuró a producir sus propias campañas comerciales en las que prevalecieron mensajes como el “estamos contigo” y “de ésta salimos juntos”.

Los que se apresuraron a pedir prestado con sus recibos de nómina intactos o medio intactos, y con sus reportes de ganancias de la antigua normalidad, vieron sus préstamos aprobados y se aseguraron de suplir sus necesidades y alimentar a sus vacas flacas. Hoy la historia es otra: aquellos bancos que antes habrían puesto las manos en el fuego por ti te han hecho “ghosting” y ya ni te contestan el teléfono. Otros bancos te prestan mucho menos, aunque tus recibos de nómina demuestren el mismo ingreso.

Como dirían “en esta relación se ha perdido la confianza”. No te lo tomes personal, los bancos han decidido endurecer sus criterios de selección. En todo el mundo se oyen las quejas: A algunas personas les han cortado el cupo de crédito de sus tarjetas y a otras les han comunicado decentemente que ya no cuentan con cupo de ninguna clase.

Otros se han encontrado con que, aunque en las mismas circunstancias económicas pre-pandemia, el banco ya no les presta sino un porcentaje de lo que estaba dispuesto a prestarles antes. Lo mismo para los créditos hipotecarios y de vehículo.

 

     ¿Por qué se da todo esto?

Aunque suene a novela, indudablemente esta situación se debe a que la confianza se ha perdido entre los bancos y los clientes que, en masa, debido a la situación, no han podido pagar sus deudas a tiempo.

Muchas instituciones consideran que han hecho su parte; han dado prórrogas y periodos de gracia, pero aún así la situación no da para menos: miles no han podido pagar ni los mínimos, pues las necesidades básicas van primero.

No hay nada peor para un banco que una buena cartera de morosos con condiciones de vida inciertas, que es precisamente a lo que Covid ha reducido a un buen porcentaje de la población (el desempleo ya va por los cientos de miles).

A principio de mayo, solo Banorte reportaba 230.000 solicitudes para rediferir pagos. En palabras de Felipe Felipe Buhigas, director general de Solunion México, empresa de seguros de crédito, en la última columna de Cristina Reyes Eroles “El elemento de prevención es más importante que nunca; será de gran valor poder vender a crédito y con información para analizar la capacidad de pago de los clientes”.

Eso quiere decir que los bancos se van a ir a lo seguro y a implementar estrategias más estrictas para asegurarse de que pagarás. Esto incluirá pedirte certificados de ingresos mínimos y de antigüedad en tu trabajo, entre otras cosas, para darte productos que antes te otorgaban en una llamada telefónica.

 

     ¿Ya no están ofreciendo tantas tarjetas de crédito?

Si sientes que han pasado meses desde que te llamaron a acosarte para que tomaras una tarjeta de crédito, estás en lo cierto. Ningún banco lo ha confirmado, pero sería esperable que no estén ofreciendo tarjetas como si fueran cajas de leche, y casi sin verificar tu identidad, (como lo hacían antes).

En jerga financiera: los bancos están siendo más conservadores para minimizar su riesgo de pérdida.

Es decir que, en la nueva normalidad, los bancos no saben si un cliente con excelente historial de pago ha perdido su trabajo y si podrá pagar sus créditos en algunos meses. Tampoco lo saben ahora, pero cientos de miles de personas han quedado desempleadas en México desde marzo, (Forbes es pesimista y reporta desempleo del 25% de la población, entre empleo formal e informal) por lo que el riesgo se incrementa exponencialmente.

En Estados unidos los rumores de personas que han visto sus cupos de crédito reducidos ya no pueden ignorarse, y no sería de extrañar que nuestro país siguiera un camino similar; considera que ahora hay muchas más personas queriendo obtener un crédito.

 

     ¿Cómo afecta a los créditos hipotecarios?

Como dirían las tías “es que nada es completo en esta vida”. Pocas veces habían llegado escenarios tan propicios como los de ahora para aquellos con el capital para invertir en inmuebles, pero, como contraprestación, los bancos ya no quieren prestar tanto ni a tan largo plazo.

Sin embargo, la hipoteca es un producto de crédito muy distinto a cualquier otro y mucho más seguro para los bancos. BBVA prevé que la cartera morosa no crecerá a niveles de la crisis de 2009, “el banco previó que el impacto negativo al empleo podrá elevar máximo al 5% la morosidad desde el 3% registrado en enero pasado.”

Esto, de cualquier forma, es un aumento en los morosos, por lo que, si estás pensando en comprar tu casa, prepárate para ver algún nivel de endurecimiento a las condiciones actuales.

La buena noticia para los compradores es que se pronostica que el sector construcción caiga hasta un 13% este año, lo que hará que la balanza se incline hacia darle facilidades a los que quieran comprar. Como quien dice que el mercado hipotecario se calibrará solo.

 

     Haz estas cosas para proteger tu cupo de crédito… y considera otras      opciones.

Aunque ningún banco ha comunicado oficialmente su endurecimiento en los requisitos para otorgar crédito, en finanzas personales siempre gana el más prevenido. Sigue estos consejos para evitar que corten tu cupo.

  • Utiliza tu cupo. A los bancos no les gusta que nunca utilices tu tarjeta. Haz compras cada mes, no necesitas gastar la totalidad del cupo, pero puedes utilizar algo y luego pagar tus compras a totalidad y a tiempo, así el banco te registrará como un cliente confiable.
  • Si debes aumentar tu cupo de crédito por una emergencia o solicitar un crédito, trata primero en los bancos con los que ya hayas construido una relación y un historial de pago oportuno. Es posible que algunas instituciones prefieran otorgar préstamos a los clientes antiguos que aceptar aplicaciones nuevas que supondrían mayor riesgo.
  • Si te ves en problemas para obtener un crédito personal, ten en cuenta beneficios como seguros de desempleo y, como última instancia, considera hacer un retiro de tu afore por concepto de desempleo.
  • Si te han negado un préstamo, piensa en cambiar los términos de tu búsqueda. Puedes acortar el tiempo de tu préstamo o, si la situación lo amerita y es para proteger tu liquidez, tomar una tasa más alta.
  • No difieras ni prorrogues los pagos de tus créditos si no lo necesitas.
  • Si haces parte del mercado informal, ten en cuenta los créditos a la palabra que el gobierno otorgará para 281,000 sectores.

Recuerda que los límites de tu cupo de crédito son controlados por el banco y que los pueden eliminar o reducir sin previo aviso. Si vas a usar tu tarjeta, asegúrate de tener el crédito antes de pagar. Revisar tu cupo de crédito, de cualquier forma, debería convertirse en una rutina, pues a mediados de mayo la Condusef ya reportaba miles de quejas por cargos y consumos no reconocidos.

Los requisitos para obtener crédito están cambiando, pero aún hay opciones a tu favor. No te desanimes si tu banco te dio la espalda, en Bancompara puedes pre-aprobarte para crédito personal y nuestra plataforma buscará un crédito en diferentes instituciones (no pierdes nada intentando), y si tus ojos están puestos en una vivienda nueva o en un terreno, te ayudamos a buscar el mejor en las principales instituciones de crédito del país; la ventaja es que en solo 5 minutos sabrás cuál banco te dará el préstamo y en qué condiciones. Pocas veces nuestra publicidad ha sido tan real “no te pelees con el banco, nosotros nos peleamos por ti”.

Mientras tanto, si estas opciones no son válidas para ti, protege o mejora tu puntaje de crédito y sigue visitando nuestro blog. Buscamos la paz financiera para todos.

 

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