A veces conviene destapar un hoyo grande, para tapar otros más pequeños.

Existe una regla no escrita que dice, nunca adquieras otra deuda antes de pagar la deuda vigente. Pero aprender en cabeza ajena es muy aburrido, por eso nos gusta complicarnos la vida. Te cuento lo que me ocurrió a mí. Tenía una tarjeta de crédito que me daba estatus, pero no la recibían en todas partes, así que tenía otra que no me daba estatus, pero la recibían en donde fuera, además una tarjeta departamental, el crédito de mi auto y un préstamo que pedí para pagar un diplomado.

No sé en qué momento todo se salió de control, pero de pronto ya sólo trabajaba para pagar mis deudas. Mi vida quedó simplificada a fechas de corte y fechas de pago, lo peor de todo es que mi deuda no bajaba o bajaba muy poco, sentía que estaba en un barril sin fondo y empecé a plantearme el pedir otro préstamo para pagar todas las deudas y sólo quedarme con una grande. Pero no es tan fácil, porque las entidades financieras, al revisar mi historial crediticio, se daban cuenta de que estaba sobre endeudado y ya no me prestaban. ¿Qué podía hacer?

Una opción fue ponerme en contacto con el banco para saber si me ofrecían mejores condiciones dado que era un buen cliente o buscar otro banco, explicar mi situación y esperar a que estuviera dispuesto a ayudarme. El banco del cual era cliente me ofreció liquidar las deudas que tenía en otras instituciones. Esto me permitió tener una deuda con sólo una Institución Financiera.

Si tu caso es parecido al mío y puedes consolidar tus deudas, lo que antes eran varios pagos, ahora te quedará en un solo pago mensual. El objetivo principal será reducir la carga financiera que implican estas deudas en el corto plazo, esto te permitirá administrar mejor tu dinero. Ten en mente que con la consolidación de deuda, el pago mensual que tengas que hacer podría ser menor, pero el plazo para liquidar la deuda seguro se extenderá.

Consolidar deudas no es un procedimiento fuera de lo común para los bancos, de hecho, con cierta frecuencia ofrecen promociones de este tipo, las más comunes son para tarjetas de crédito y, dependiendo del banco, ests son los requisitos, características y beneficios; te platico los más comunes:

  • Puedes transferir todas las deudas que tengas en tarjetas de crédito bancarias y departamentales a una sola tarjeta.
  • Los bancos suelen enviar invitaciones a los clientes que consideran aptos para este tipo de promociones. Otros bancos no hacen promoción de este tipo de procedimientos, pero si preguntas puede que ofrezcan condiciones que resulten favorables para ti.
  • Aparte de asumir la deuda de tus otras tarjetas de crédito, es posible que el banco te asigne una línea de crédito. Procura no utilizarla.
  • Los plazos que suelen ofrecer los bancos van desde 6 hasta 48 meses, esto dependerá mucho del monto de la deuda y tu capacidad de pago.

Te platicaré lo que pude averiguar a través de mi experiencia. Qué tipo de deudas se pueden consolidar y cuáles son los pros y contras.

Consolidación de deudas de tarjeta de crédito.

He visto que muchos bancos, en especial cuando tienen una nueva tarjeta de crédito y la están promocionando ofrecen transferir saldos con un interés del cero por ciento o muy bajo. Sin duda se presenta como una buena oportunidad para salir del bache financiero en que se ha caído. Pero hay que tener cuidado.

Muchas veces la tasa de interés que ofrecen los bancos para transferir saldos es promocional y dura un tiempo limitado. Después de ese tiempo la tasa aumentará y con ello el pago. Aún así, puede ser una buena alternativa, sólo ten en cuenta el tiempo en que tendrás la tasa de interés promocional y trata de pagar lo más que puedas en ese periodo, para que cuando te aumenten la tasa haya pasado la parte más crítica de la deuda.

El cumplimiento de los pagos se vuelve más estricto. Si por cualquier razón te atrasas en el pago por más de 60 días, el banco que aceptó la transferencia de tus saldos a su tarjeta de crédito, podría quitarte los privilegios otorgados. Incluso podría aumentar mucho la tasa de interés, con los cual estarías en serios problemas.

A menos que dentro de los beneficios que te ofrezcan, esté el transferir los saldos de manera gratuita, tendrás que pagar un cargo por transferencia de saldos. Este cargo puede ser un porcentaje de la cantidad que quieras transferir o un monto fijo, el que sea mayor.

Si ya transferiste los saldos de otras tarjetas a una sola y utilizas esta tarjeta para realizar compras, los cargos que se generen por estas nuevas compras no estarán dentro de los beneficios que te haya otorgado el banco por el saldo transferido, así mismo, tendrás que pagar intereses de no liquidar los cargos en su totalidad.

Si transferiste el saldo de tus tarjetas de crédito, evita usar la nueva tarjeta para otras compras, al menos hasta que hayas cubierto la mayor parte del saldo transferido. Recuerda que el objetivo primordial de haber hecho este procedimiento era salir bien librado de las deudas, no estar más endeudado.

Préstamo de consolidación de deudas.

Cabe la posibilidad de que tú, al igual que yo, tengas deudas provenientes de distintas índoles y no sólo de tarjetas de crédito. En este caso la transferencia de saldos no te serviría o sólo te ayudaría parcialmente. Para este caso lo que más conviene es buscar cualquier entidad financiera que esté dispuesta a prestarnos dinero con una tasa de interés menor o parecida a los créditos que ya tenemos, pero a mayor plazo. Esto nos ayudará a concentrar varias deudas en un solo pago y nuevamente aliviar la carga de la deuda en nuestro presupuesto al menos en el corto plazo.

Al igual que la transferencia de saldos en las tarjetas de crédito, en este tipo de préstamos para consolidar tus deudas te pueden ofrecer una tasa de interés muy baja, pero limitada a cierto tiempo. Reitero, procura pagar lo más que puedas de la deuda para aprovechar la tasa de interés baja y cuida que cuando aumente no sea a una tasa de interés mucho más alta que los créditos que tenías.

Toma en cuenta en tu presupuesto las comisiones o cargos por el nuevo crédito, por ejemplo, la comisión por apertura normalmente es del 2% sobre el monto solicitado. Si el monto que necesitas es muy grande, en la comisión por apertura estarías perdiendo mucho dinero. Evalúa bien la situación.

La consolidación de las deudas tal vez te permita aligerar la carga actual que representa en tu presupuesto el pago de deudas, esto a expensas de alargar el plazo en que tendrás el compromiso. No te juzgo, puede ser buena idea, pero ten cuidado de no comprometer demasiado tu futuro, de otra manera sólo estarías “pateando la piedra hacia adelante”.

Si estás considerando uno de estos préstamos para consolidar tus deudas, sé muy cuidadoso y compara las diferentes opciones que brinda el mercado: condiciones del crédito; tasa de interés; CAT; etcétera. La meta tiene que ser pagar un poco más de lo que actualmente se debe pero en un plazo mayor al estipulado en los créditos vigentes, o pagar lo mismo, incluso menos, con una tasa de interés que resulte más conveniente.

Préstamos con garantía hipotecaria.

Posiblemente este sea el caso más extremo, pedir un préstamo con garantía hipotecaria, te permitiría obtener el dinero del valor neto de tu casa y ocuparlo para pagar todas las deudas que tuvieras. Obviamente esto es conveniente para montos muy grandes y resulta factible porque los créditos hipotecarios tienen tasas de interés bajas y plazos muy largos.

Creo que el riesgo de hacer este procedimiento es obvio. Pero puede ser que los otros créditos que tienes sean realmente desfavorables. Entonces me parece una buena opción, ten en cuenta que en caso de surgir una emergencia tu casa estará hipotecada, por tanto, no podrás disponer de ella para otra cosa.

Si estás pensando en tomar esta opción, te puedes comunicar con un asesor de Bancompara. Seguro te ayudarán a elegir y considerar alternativas que no tenías en mente.

Elige la mejor opción.

Si tienes que consolidar tus deudas, entonces te presento una serie de aspectos a tomar en cuenta para elegir la mejor opción.

  • Asegúrate de que la tasa de interés sea más baja que las de tus deudas por separado, en caso de que sea una tasa de interés promocional y después suba, procura que no sea muy superior.
  • Considera comisiones y otros gastos al consolidar la deuda, para saber si te conviene esa opción.
  • Toma en cuenta que al reducir el pago mensual de tu deuda, aumentará el plazo en que tendrás que liquidarla. Cuida que no sea mucho tiempo más.
  • Realizar un presupuesto y apegarte a él cobra mayor importancia. Sólo de esa manera podrás conocer tu capacidad de pago con precisión y podrás elegir la opción que más te conviene.

Otras consideraciones de la consolidación de deudas.

Si bien la situación que orilla a una persona a consolidar sus deudas es complicada, también puede ser beneficiosa. Por ejemplo, es más fácil tener el control de una tarjeta de crédito que de tres o cuatro, al igual que me ocurrió a mí, podrás volver a recordar fechas de cumpleaños y no sólo fechas de corte, además ahorrarás dinero en anualidades.

Si las deudas te han afectado el historial crediticio es posible que no puedas conseguir tasas de interés bajas para la transferencia del saldo o para un préstamo de consolidación, ni para préstamos con garantía hipotecaria. Actúa antes de que esto ocurra.

Es muy común escuchar que destapar un hoyo para tapar otro no es la solución, así es comúnmente, la gente que asume una nueva deuda para pagar una deuda antigua termina en incumplimiento de pagos. Toma la situación como una oportunidad para revisar tus gatos y reestructurarlos, te servirá para el resto de tu vida.

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