Todo inicia con una llamada

¿Tuviste un retraso en el pago de tu mensualidad? Ponte al corriente, los bancos siempre tienen la puerta abierta para que liquidez las mensualidades que tengas atrasadas, entre más rápido lo hagas es mejor, para no seguir generando intereses y multas por incumplimiento. Entre más acercamiento y comunicación tengas, más grande será la posibilidad de conciliar.

No desaparezcas

Una de las características de las personas que dejan de pagar un crédito es la evasión, es decir, que la institución que les prestó no tiene forma de entrar en contacto con ellos, y esto, tanto en las relaciones humanas como en las relaciones con las instituciones de crédito, puede causar un gran estrés, en el caso de los bancos, puede indicar que no existe voluntad por parte del acreditado en ponerse al corriente con sus pagos atrasados y olvidarse de su deuda.

Creo que en la mayoría de los casos esto no es así. La mayor parte de las personas somos responsables, y aunque podamos atravesar por un mal momento para el cumplimiento de algún pago, nunca tenemos la intención de dejar en el olvido lo que debemos, sobre todo porque sabemos que esto nos puede traer consecuencias a largo plazo cuando queramos solicitar un préstamo para la compra de una vivienda o de un auto.

Por eso, algo que brinda tranquilidad a un banco es la comunicación y la actitud del deudor para reconocer lo que debe y la disponibilidad para poder pagarlo. Y casi cualquier pago funciona, incluso aunque pagues el mínimo por un par de veces. Lo que indica es que tienes la disposición de cumplir con tus obligaciones, y esto abre la puerta siempre a que se te brinden posibilidades para darte mejores condiciones para saldar tu deuda, ponerte al corriente o terminar de liquidar el crédito que tengas.

La mayoría de las negociaciones se pueden dar vía telefónica, a menos que el mismo banco te lo haga saber y te pida que te presentes físicamente en alguna de sus sucursales para negociar con un ejecutivo de forma directa.

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Anticípate

Incluso si por algún motivo, como la pérdida de tu empleo o el pago de una emergencia médica, vislumbras que te encontrarás en un problema para pagar tu crédito, puedes hablar de esto con tu banco y negociar una deuda por anticipado. Seguro existe una opción para personas que puedan encontrarse en tu caso.

Reestructuración y Congelación de la deuda

En un primer paso la reestructuración de la deuda puede significar solicitar que tu banco te aplique una tasa de interés más baja que la que tienes actualmente, esto con el fin de que tengas una tasa preferente que te ayude a que, conforme pasa el tiempo en el que tardas en liquidar tu deuda, no seas sobrepasado por los altos intereses que pudieras tener.

La congelación de la deuda significa solicitar a tu banco que no siga aplicando intereses a tu crédito por cada día que has dejado de pagar y que el monto que tienes acumulado hasta este momento sea reestructurado en pagos que tú consideres puedes liquidar en un lapso determinado con el propósito de saldar toda la deuda que tienes. Este es un gran paso y una opción que los bancos siempre estarán dispuestos a tomar para recuperar, sin mayores gastos por parte de ellos, sus recursos.

Aunque tu tarjeta de crédito se cancelará, de todas formas esta opción no generará mayores problemas para tu historial crediticio, y si quieres estar completamente seguro de esto pregunta a tu banco cuáles serán las repercusiones en el buró si tomas esta opción.

Reparadoras de Crédito

La figura de la Reparadoras de Crédito no existe en México, por lo que no están supervisadas por una autoridad como la CONDUSEF, por lo que en caso de que no te brinden el servicio o te defrauden, defenderte sería muy difícil.

Las Reparadoras de Crédito prometen representarte legalmente frente a las instituciones de crédito y negociar por ti para que sólo pagues una parte de tu deuda. Generalmente te piden que ahorres durante el tiempo que ellos toman para hacer la negociación, para poder acercarse a la institución con el monto que hayas logrado juntar y lograr un acuerdo.

Quita

La quita es el último recurso para pagar una deuda, y se trata de pagar sólo una parte de ella. Esta opción no es la más recomendable, sobre todo si quieres seguir manteniendo una relación con instituciones formales de crédito, ya que pagar sólo una parte de lo que debes te puede dejar con un mal historial crediticio por muchos años y la negación a nuevas solicitudes de préstamos que pudieras requerir.

Además de que para acceder a ella, el banco o la institución a la que le debas el crédito tiene que aceptarla.

Analiza lo que puedes pagar

Antes de entrar a cualquier negociación revisa cuál es el status actual de tus finanzas, cuáles son tus ingresos y egresos principales, elimina todos los gastos que no sean absolutamente necesarios para mantenerte, digamos, a flote, y revisa cuánto es lo que te sobra para poder hacer una promesa semanal, quincenal o mensual de pago.

Cumple con tus promesas

No hagas promesas que no puedes cumplir, esto es, al hacer una evaluación sobre tu situación revisa cuánto es lo que realmente puedes pagar y ofrece eso y no más, de tal manera que puedas cumplir con lo que prometas.

No sólo como parte de tu vida diaria, sino también para saldar tu deuda, cumple con la promesa de pagos que hayas logrado negociar con tu banco, a fin de que tu historial no se vea afectado.

No vuelvas a caer en lo mismo

Generalmente, la mayoría de las personas, cuando han logrado terminar de liquidar una deuda, tienden al poco tiempo a encontrarse en la misma situación.

Conforme vayas abonando a tu tarjeta de crédito, tu saldo quedará liberado y tendrás nuevamente una parte de tu línea de crédito disponible. Es decir, si tienes una línea de crédito de 50 mil pesos, los cuales están topados en este momento, al realizar un pago de unos 15 mil pesos tendrás ahora 15 mil pesos en tu línea libres para su uso. Si tu situación financiera no ha cambiado y consideras que, en muy poco tiempo podrías volver a saturar tu línea de crédito, la recomendación que te hago es que a los pocos días que hayas pagado la tarjeta llames a tu banco y solicites la disminución de tu línea de crédito.

Para el ejemplo que estamos comentando sería pasar de un monto de 50 mil pesos a uno de 35 mil pesos, y que repitas esta operación hasta que llegues a una línea que cómodamente puedas pagar sin mayores contratiempos. La sugerencia es tener una línea de crédito que sea sólo el 30% de tus ingresos (libres de impuestos), o incluso 20% o menos. Para que así la tarjeta de crédito sea para ti un apoyo, en caso de necesidad, pero no la extensión de tu sueldo.

¿Tendré una línea de crédito tan amplia como la que tenía?

Si, con el tiempo tendrás una línea de crédito que será igual o mejor que la que tenías, recuerda que los bancos quieren seguir haciendo negocios con clientes responsables que pueden cumplir con sus pagos, por lo que, una vez superado el bache, y de acuerdo a tus ingresos, podrás hacer incluso que el banco considere la ampliación de tu línea.

¿Cuál es el estado de mi Historial Crediticio?

Recuerda que en la página de www.bancompara.mx puedes revisar el historial crediticio que tienes, con una simple autorización. Esto te puede ayudar a saber cómo se encuentra actualmente y, sobre todo, cómo te ven las instituciones financieras.

Recuerda que siempre existe la posibilidad de la negociación mientras haya la intención de tu parte de cubrir tu deuda, por lo que mantener las vías de comunicación con la institución a la que debas siempre será la mejor estrategia para seguir y conseguir un trato especial.

En muchos casos tener la puerta abierta para un nuevo crédito siempre te traerá posibilidades de seguir realizando mayores proyectos para tu vida. Yo, personalmente, antes no creía esto, pero es verdad que muchas cosas que realizamos como parte de nuestra vida, como la compra de un auto o una casa, tienen que ver con poder ser aprobado para un crédito.

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