Si estas leyendo este artículo, probablemente tienes un proyecto de negocio en mente.

Hace cinco años, en marzo de 2014, Bancompara era una Fintech que estaba naciendo. Alguna vez fuimos solo un proyecto y, porque lo fuimos, te diremos que, para sacarlo adelante, se necesita esfuerzo, trabajo duro, ganas, proactividad y muchas otras cosas esotéricas, pero nada de eso es suficiente si no se cuenta con los recursos económicos.

Como Fintech, estamos conscientes de la necesidad real de financiamiento que cualquier proyecto necesita, ya sea la compra de una casa, de un coche o el establecimiento de una empresa; conseguirlo no sucede de la noche a la mañana ni es producto del pensamiento; los negocios necesitan un motor financiero real.

 

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Puede ser que ya lo hayas intentado antes o que seas un novato, pero, lo primero que tienes que saber es lo que los inversionistas van a estar buscando, y eso casi siempre es retorno seguro de su inversión. Muchos negocios fallan a causa de esto; son ideas geniales, pero fallan en considerar la monetización. Cientos de millenials se quedan cada día en las etapas iniciales de apps que hubieran podido ser grandiosas, pero que no tienen manera de generar dinero. Hoy, incluso, muchos se preguntan de qué viven las grandes compañías que parecen vender aire.

Lo queramos o no, estamos en la era de lo freemium y lo free: todo el mundo quiere consultar Wikipedia, pero nadie quiere pagar por ella. Así que, adáptate y disfruta.

Dicho esto, si te sientes listo para hacer un pitch de tu negocio, has hecho las cuentas y estás seguro de que tu proyecto, empresa o producto traerá ganancias para sus inversionistas (así sea en deducción de impuestos, pues algunas fundaciones y organizaciones pueden generar beneficios tributarios), puedes seguir leyendo, porque ya estás listo para buscar inversionistas.

¿Cómo lo hago?

El especialista en financiamiento Alan Hall aconseja seguir las siguientes cinco etapas a la hora de buscar financiamiento para una empresa, negocio o proyecto.

1. Tu propio dinero

Aunque hay una famosa frase que dice “nunca hagas negocios con tu propio dinero”, en etapas iniciales es necesario que lo hagas tú.

Pocas veces pasará que te encuentres con un inversionista mientras tomas un café en la tienda de la esquina, quien quedará completamente enamorado de tu proyecto y te dará un millón de dólares después de que se lo hayas explicado con una pluma en una servilleta. Déjame ser más claro: esto solo pasa en las películas.

Así que es necesario que, en una etapa inicial, eches mano de tus recursos, tarjetas de crédito y líneas de crédito personal para producir muestras, prototipos o simplemente para vivir, mientras construyes la idea y se la puedes presentar claramente a alguien más. 

Si la inversión posterior es alta, no querrás arriesgar todo tu patrimonio ni tu dinero, sino que lo correcto es que compartas el riesgo con alguien que también crea en tu negocio y se apropie de él como si fuera suyo, en este caso, un inversionista.

2. Amigos y familia

Papá, mamá y algunos tíos pueden estar dispuestos a invertir en tu proyecto. No pierdas la oportunidad de preguntarles. Si ya agotaste este recurso, puedes hablar con tus amigos.

Algunos lo harán solo por ayudarte y otros estarán esperando una retribución real de su dinero. La ventaja es que invertirán por que creen en ti y no les importará hacerlo a largo plazo.

Esta opción, sin embargo, es altamente riesgosa, porque, si tu negocio falla, además de quedarte sin dinero, te puedes quedar sin amigos y excluido de tu familia.

3. Crowdfunding

¿Has oído de Go Fund Me o Kickstarter?

Si estás iniciando un negocio online, seguro que sí, y, si no has escuchado estos nombres, es mejor que reconsideres tu nivel de experiencia en el campo online y le dediques al menos unos días para investigarlo.

Estas son plataformas de recaudación de financiamiento por internet, en las que un montón de desconocidos te dan dinero para que completes tu proyecto a cambio de algunas recompensas.

Algunos crowdfunders estarán esperando una participación en tu negocio y otros simplemente una retribución o un reconocimiento; por ejemplo, si quieres financiamiento para vender un cepillo de dientes que no requiere que uses las manos (es un ejemplo, pero alguien debería desarrollarlo), puedes establecer diferentes tipos de recompensas, la primera puede ser una playera y un certificado, para inversiones de entre 5 y 10 dólares y la más alta puede ser el prototipo del cepillo, para donaciones de más de 50 dólares. Si no tienes un producto físico, puedes enviar plumas, sombrillas u otros objetos promocionales con el logo de tu nueva compañía.

Estas recompensas las estableces tu de acuerdo con la cifra total que esperes recaudar y con el número de personas que esperes convencer.

Pero antes de pensar en las recompensas, debes establecer una cifra a la que quieres llegar y debes hacer un material en video, foto o texto explicando por qué necesitas el dinero y cómo planeas utilizarlo.

Luego, llega la hora de hacer un poco de “promoción”. Si tu proyecto es absolutamente revolucionario y atractivo, no necesitarás de mucho para atraer a tus funders, pero ten en cuenta que en estas plataformas se compite con otros miles de personas con ideas igual o más geniales que la tuya, por lo que debes considerar hacer un poco de ruido para atraer más personas hacia tu iniciativa.

Al final, si recibiste todo el dinero que habías pedido, la plataforma te lo entrega (menos una comisión) y si no, mala suerte, debes recurrir a una forma diferente o intentarlo de nuevo. Algunas plataformas te entregan el dinero si recaudaste más de cierto porcentaje del total. Cada una tiene sus propias reglas.

Existen al menos diez sitios de crowdfunding o micro financiamiento que te pueden ayudar en México. Así, que, a buscar.

4. Inversores “ángel”

¿Has visto alguna vez el programa Shark Tank? (Si estás buscando financiamiento, debes haberlo visto) Si no, te urge verlo para aprender algo de cómo hacer un pitch correcto de tu negocio.

En el programa, los participantes convencen a inversionistas famosos de que deben invertir en su negocio, y luego, estos inversionistas no solo inyectan su dinero, sino que se involucran en todos los aspectos y ayudan a los creadores a desarrollar correctamente sus proyectos.

Obtener un inversor ángel es parecido a eso solo que sin las cámaras de TV y sin la parte de la “ayuda”, pues un inversor ángel es una persona o grupo de personas que buscan un retorno real a su inversión y estarán esperando que trabajes día y noche para cumplir con lo que prometiste, o sea un retorno específico en dinero.

Para conseguir un inversor ángel puedes recurrir al siempre útil internet o al networking, y hacer una propuesta de tu negocio. Allí debes mostrar por qué tu negocio es rentable y pruebas de que la ganancia será estable en el futuro. También deberás calcular cuanto vale tu negocio y estar listo para que te pidan un porcentaje o un “equity”. En esta etapa, algunos inversores pueden llegar a inyectar hasta medio millón de dólares en tu negocio.

Si llegas aquí, significa que tu compañía está lista para crecer.

5. Venture capitalists

Son instituciones financieras mucho más establecidas, dispuestas a financiar grandes cantidades de dinero para empresas Start-ups altamente escalables. Si vas a recurrir a esta opción, ten en cuenta que no es para proyectos recién nacidos ni para empresarios aficionados. Si no has pasado por los anteriores pasos, ni te molestes en tocar esta puerta.

Necesitarás tener prueba de que tu empresa ha producido dinero y de que su valor es real en el mercado. Esto lo deberás hacer con extractos bancarios y mediante reportes financieros en dónde figuren tus ganancias, el pago de tu nómina, tus cuentas de cheques y tarjetas de crédito corporativas, entre otros.

También, deberás tener listo un plan en el que detalles para qué utilizarás el dinero y el tiempo en el que esperas ver crecimiento específico. Todo, obviamente soportado con números y estadísticas de riesgo.

Tener préstamos de banco y cuentas establecidas a nombre de la empresa te ayudará a tener algún tipo de respaldo financiero.

En este caso, si tus estimaciones de ganancia no son correctas, el riesgo para ti como empresario es mucho mas alto, pues tendrías que responder con tu capital y perderías tu idea. Por el contrario, si tienes éxito, las ganancias podrían llegar a ser inimaginables, pues el financiamiento Venture no se va por las ramas, sino que tiende a hacer grandes inyecciones de capital que te permitirán expandirte a otros mercados, países y continentes. Después de una inversión de este tipo, muchas empresas son adquiridas por grandes corporaciones.

Respira profundo y lánzate al agua.

Una frase esotérica pero que va muy bien con los tiempos que estamos viviendo, pues cada día el mundo pide más y más innovación, a un paso tan rápido que muchas grandes ideas sin los recursos necesarios se quedan en el tintero.

Pedir financiamiento hoy día no es más un misterio ni cuestión de encontrarse con la persona correcta en la calle (si fuera así, todos los empresarios tendríamos que vivir en Silicon Valley). La globalización producto del internet ha permitido a pequeñas empresas, incluso de los países más remotos, aparecer en el radar mundial. Teniendo en cuenta esto, las posibilidades para empresarios mexicanos se hacen más amplias, siendo México el país con la 16. economía más robusta a nivel mundial.

Nos gustaría saber tu opinión sobre el tema, ¿cuál es la forma qué preferirías para financiar tus proyectos? Si tienes un proyecto andando ¿cómo lo financiaste? ¿Si eres inversor, en qué prefieres invertir? ¿O prefieres invertir en algo más seguro como bienes raíces?

 

 

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