No pagues lo que no te corresponde.

Es una mañana cualquiera; estás regresando de pasear a tu perro, es ese paseo mañanero que te ayuda a despertar, con el frío que hace antes de que salga el sol, y que le permite a tu perrito hacer sus necesidades. Tienes tiempo para regresar a casa a arreglarte para poder salir rumbo a la oficina; de pura casualidad, antes de tomar el elevador, se te ocurre revisar el buzón para recoger lo de siempre, ofertas de supermercados, alguno que otro recibo y menús de nuevos restaurantes en la zona.

Cuando llegas a la mesita donde colocas toda la correspondencia, notas un sobre de una marca de autos, crees que se será una oferta como cualquier otra en la que te muestran los atributos de un nuevo modelo, pero, sorpresa, es el recibo del primer pago de un auto que adquiriste. Este recibo no te provocaría ningún sobresalto si efectivamente el auto estuviera estacionado en el cajón de tu edificio, pero, tú nunca compraste uno. Entonces, ¿cómo pasó esto?

El robo de Identidad

El robo de identidad es un crimen que viene aumentando en los últimos años, de acuerdo con las estadísticas del Banco de México, nuestro país ocupa el octavo lugar a nivel mundial. El uso del Internet para el comercio hace que la práctica se vuelva cada vez más generalizada, ya que detrás de una transacción no se sabe en realidad si la persona es quien dice ser.

El robo de identidad es el hecho de que una persona se haga pasar por otra, generalmente para obtener algún beneficio, conseguir algún crédito, realizar una compra o incluso llevar una relación por internet con alguien que no conozca en persona. En otros casos, el robo de identidad también puede ser usado para dañar la reputación de una persona.

Aunque todas estas actividades pueden tener un efecto negativo en otras personas, la que más puede acarrear consecuencias económicas sería aquella derivada de un fraude.

Tal es el uso en aumento de esta modalidad, que basta con buscar el término “se hizo pasar por” para mirar la cantidad de noticias relacionadas con este tema; la mayoría de ellas, relacionadas con personas que quitan dinero a otras.

Hasta hace unos años los delincuentes que robaban una cartera podían dejar las identificaciones y la misma cartera intacta, no les importaba más que el dinero en efectivo, hoy no es lo mismo, la información personal es muy valiosa y entre más información tenga una persona de ti, más cosas se pueden hacer.

Exposición de nuestros datos

Cuando uno navega por internet, hace una llamada telefónica a un proveedor de servicios o a un banco, está proporcionando constantemente su información personal, pero en muchos casos puede que no sólo la persona al otro lado del teléfono, o en el servidor en Internet de la página con la que estamos interactuando, esté recibiendo esa información. Para esta actividad hay scanners que se utilizan para escuchar llamadas telefónicas y software para el monitoreo de la información que transita por internet.

El delito de robo de identidad es uno del cual nadie está exento, mientras un nombre y una foto tuya puedan ser vistas por otras personas, siempre existirá la posibilidad de un robo de identidad. Por lo tanto, se debe tener cuidado para evitar ser una víctima más.

A continuación, te presento un listado de sugerencias que debes tomar en cuenta para prevenir el robo de identidad, proporcionadas por la CONDUSEF.

Algunas recomendaciones

● No ingreses nombres de usuario y contraseñas en sitios desconocidos.

● Evita compartir información financiera.

● Utiliza sólo páginas electrónicas que cuenten con certificados de seguridad.

● En caso de extravío de documentos personales presenta una denuncia ante la autoridad correspondiente.

● Evita proporcionar datos personales a encuestadores vía telefónica.

● Revisa periódicamente tus estados de cuenta para detectar a tiempo cualquier operación irregular.

¿Cómo te pueden robar tu identidad?

● Si no tomas las debidas precauciones al realizar compras, pagos de servicios, de impuestos o transacciones bancarias vía internet.

● Robo de teléfonos celulares.

● Si proporcionas demasiada información a través de redes sociales.

● En estados de cuenta o documentos personales que tiras sin precaución a la basura.

● Robo de correspondencia.

● Robo de carteras o bolsos con tarjetas de crédito e identificaciones.

¿Qué hacer en caso de robo de identidad?

● Contacta a tu Institución Financiera para solicitar la cancelación de tus tarjetas y la emisión de una "alerta de fraude".

● Cambia las contraseñas o bloquea las cuentas que pudieran estar comprometidas.

● Algunas de las entidades que te pueden apoyar son: Condusef, PROFECO y la Policía Federal.

El candidato

Cuando saques copias de tus identificaciones, revisa que no se queden por “error” con alguna copia de tu INE, licencia de conducir o pasaporte.

Hasta hace unos años, un candidato consiguió de esta forma reunir el número de firmas necesarias para validar su candidatura frente a las autoridades electorales.

Había conseguido en diferentes negocios de copias y papelerías que los empleados sacaran una copia adicional de todas las personas que llegaban al establecimiento solicitando este servicio para realizar algún trámite, luego el equipo de campaña utilizaba estas copias como respaldo para las firmas que habían “recabado”; las personas que visitaron estos establecimientos recibieron sus copias, pero sin saber que, adicionalmente, habían apoyado a una político en sus fines electorales.

Facebook y tus publicaciones

Por error, en alguna ocasión se me hizo muy fácil postear en Facebook mi nuevo número de celular, pensando que sólo las personas que eran mis contactos lo tendrían y que era una forma fácil de comunicarlo, finalmente mi cuenta no era pública y sólo estaba “abierta” a un grupo reducido. Así fue, mis familiares y amigos pronto supieron mi nuevo número, pero por desgracia no sólo ellos. Poco tiempo después recibía mensajes de texto molestos que no parecían tener algún sentido. Al principio no pude hacer una conexión entre estos mensajes de personas y números desconocidos con haber posteado mi número de celular en Facebook, pero en algún momento me pareció que efectivamente mi información no se había dirigido a una audiencia tan cerrada como yo había creído. Finalmente, los mensajes eran tan molestos que tuve que cambiar mi número de celular y, por supuesto, jamás volví a publicar alguna información personal en Facebook. Lección aprendida.

Nunca dejes de revisar tus Estados de Cuenta.

Puede ser que seas una persona que no realiza muchas compras con su tarjeta o que no tiene muchos consumos, pero esto no debe de ser un motivo para que descuides el revisar con calendario en mano los movimientos que tienen tus cuentas. Con esta acción, que en algún momento debe convertirse en un hábito, puedes verificar que tengas cargos por las compras que realmente hayas hecho y no por cargos realizados por alguien más.

Yolanda, maestra de preescolar

Tal es el caso de Yolanda, escribe CONDUSEF, como ejemplo de usurpación de identidad, y que narra lo ocurrido a esta maestra de educación preescolar que, teniendo 2 empleos, uno en un colegio particular y el otro para una escuela pública, dejó pasar por mucho tiempo la revisión de una tarjeta de nómina que no utilizaba y que dejó para ir ahorrando uno de sus sueldos. Confiada en que al no utilizarla no habría necesidad de revisar sus Estados de Cuenta, terminó pagando un crédito de nómina por 18 mil pesos. Cuando se dio cuenta de esto ya había expirado el plazo para poder hacer una reclamación y tuvo que terminar de pagar el crédito que alguien más había disfrutado mientras había realizado retiros en cajeros automáticos a su nombre para sustraer los 18 mil pesos.

¿Qué se puede hacer?

Robar tu identidad es muy fácil, pues los ladrones a veces no te amenazan, simplemente dejan que les entregues toda la información que quieren saber, tratando de ganar tu confianza y esperando que te descuides. No desatiendas los detalles.

Guarda en un lugar seguro

Estados de cuenta del banco, actas de nacimiento, boletas de calificaciones, diplomas, recibos telefónicos, de luz, etc. Cualquier documento donde aparezcan tus datos, o revelen incluso cuáles son tus saldos o deudas, cuáles son tus compras o lo que recibes como sueldo y los lugares que frecuentas; pueden ser susceptibles de robo. Los recibos telefónicos o estados de cuenta bancarios que tiras a la basura sin romper pueden ayudar a que gente mal intencionada se haga pasar por ti.

Si has perdido alguna de tus identificaciones, denuncia ante la autoridad y tramita una reposición. No las dejes al alcance de cualquier persona y, si te piden copia, pregunta a dónde van tus datos; empresas y gobierno deben tener un aviso de privacidad que asegure su adecuado manejo.

Recuerda que el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), es la autoridad que garantiza la protección de tus datos y se asegura de que no se haga mal uso de ellos.

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