Siempre llega el momento en la vida en que sientes ganas de renovar ciertas áreas; tu cuerpo, tu personalidad, mejorar tu sentido del humor, aprender a relajarte más e incluso comenzar a estudiar algo nuevo. Estar en constante crecimiento y cambio es algo que te caracteriza como ser humano y gran parte de ese impulso proviene del simple hecho de vivir. Todas esas transformaciones que vas poniendo adelante como nuevas metas tienen un objetivo común: una vida mejor y más feliz.

    Parte muy importante de los cambios que hacemos en la vida es crear entornos sanos y seguros para vivir y, por supuesto, tu casa es el espacio más importante para sentirte en plenitud y tranquilidad.

    Si ya decidiste transformar tus espacios y quieres comenzar a REMODELAR tu hogar, es indispensable tener un plan y apegarte a él. Una forma de apegarse a este plan es recortar el presupuesto de manera inteligente, pues es muy común terminar gastando mucho más de lo previsto por dejarse llevar por impulsos sin mucho análisis. Y es por eso por lo que hemos recopilado los seis puntos clave en donde esos pequeños recortes harán una gran diferencia en el resultado final.

     

         1. Crea un presupuesto

    Ya sea que definas una cantidad total o hagas un cálculo de lo que quieres hacer y cuánto cuesta hacerlo, es muy importante que definas una cantidad, pues así tendrás el control total sobre lo que estás ahorrando o gastando de más. Los expertos recomiendan no más del 10% del valor de la vivienda para remodelaciones menores y un límite de 30% de ese mismo valor para remodelaciones que impliquen cambios estructurales, así como un 10% adicional a la cifra total para gastos inesperados.

    Haz una lista detallada y con precios de todo lo que necesitas para tu remodelación para obtener una idea general de lo que necesitarás gastar. Así, cuando asignes una cantidad, será lo más realista posible.

     

         2. Haz un plan

    Cuando tienes un plan establecido es mucho más sencillo seguirlo que ir improvisando con decisiones tomadas al momento que sólo harán que el gasto sea mayor. Haz un plan detallado de lo que quieres remodelar, cómo quieres hacerlo y en qué orden.

    Aquí es la parte en la que puedes hacer una elección importante para todo este proceso, que es contratar a un arquitecto o un especialista en remodelaciones, con experiencia. Esta persona podrá establecer contigo el orden óptimo, el tipo de materiales que forman parte de tus opciones, los requerimientos especiales y, sobre todo, el tiempo que tomará tu remodelación. Muchas veces los arquitectos llegan a reestructurar o “rescatar” remodelaciones que fueron hechas sin planeación y sin mano profesional. Así que una forma inteligente de ahorrar es contratar a un profesional.

    Así como es importante tener el plan, lo es también apegarse a él. Sabemos que siempre surgen gastos imprevistos o se encuentran problemas que no eran visibles. Sin embargo, tu plan tendrá un colchón para estos gastos cuando sea revisado por un arquitecto.

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         3. Considera tus alternativas y opciones

    En todo trabajo de remodelación y construcción existen diversas opciones en materiales, así como en la calidad de acabados y los diferentes tipos de objetos decorativos y muebles.

    Una movida inteligente es hacer comparaciones de costos en materiales de construcción de la mano del arquitecto para elegir la mejor opción sin comprometer la funcionalidad. Si vas a hacer remodelaciones mayores, puedes considerar aprovechar para cambiar instalaciones eléctricas y de agua para optimizar su uso, lo cual te ahorrará mucho a corto y largo plazo en los pagos de servicios, a la vez que reducirás el gasto de energía y agua en tu hogar.

    En cuanto a pisos, loza, pintura, etc., la vista y acabado de productos de mayor valor muchas veces es muy similar a otros de excelente calidad y no tan costosos. Compara varias opciones tanto en tiendas locales como en cadenas y elige una buena relación costo-calidad. Cuando ahorras en este tipo de productos puedes gastar un poco más en artículos que requieran una mejor calidad para que tengan una vida útil mayor, como llaves y mezcladoras en baño y cocina, canceles, puertas y ventanas, aislamiento de temperatura, closets, espacios de almacenaje, etc.

    En cuanto a la decoración y los muebles, hay muchas formas de ahorrar si buscas y comparas alternativas en diversas tiendas. Sabemos que de pronto hay objetos irresistibles de diseñador, pero cuando combinas tu creatividad y la infinidad de ideas que encontramos en internet, puedes tener resultados increíbles e igualmente irresistibles.

    Considera siempre invertir más en objetos que deban durar más tiempo y no mucho en aquellos que puedes cambiar cada tanto.

    Hacer tus compras esperando las mejores épocas es otra herramienta útil, requiere de paciencia y astucia, pero se refleja en tu bolsillo. Puedes aprovechar ofertas y rebajas, final de temporada, saldos y hasta cambios de exhibición en las tiendas, que muchas veces ponen a la venta lo que estuvo exhibido por un precio mucho menor y en varios casos no hay desgaste del producto, por ejemplo, una cocina de exhibición.

     

         4. Vende y Reutiliza

    No dudes en vender todo aquello que vayas a cambiar, no está nada mal tener una entrada de efectivo. Cosas como muebles, lámparas, electrodomésticos, artículos de baño y cocina, son siempre socorridos y “volarán” si los precios son de remate. Y si no te gusta la idea, siempre puedes hacer altruismo y donar todas esas cosas a beneficencias o fundaciones en tu localidad.

    Reutilizar está mas in de lo que imaginas. Darle vida nueva a un mueble vintage pintándolo y poniéndolo en otro lugar donde destaque, como en el jardín, o pintar un grupo de azulejos y dejarlos en un área pequeña de algún baño para crear un acento de color; o talvez cambiar sólo las puertas de anaqueles de cocinas y baños, es una idea genial que te ahorrará comprar todo el mueble de nuevo.

    También puedes comprar objetos que hayan pertenecido a alguien más. Existen muchas personas renovando y remodelando espacios y siempre habrá alguien que pueda dar una “segunda vida” a algún mueble, a decoraciones, piezas de arte, estanterías y artículos inesperadamente perfectos para ti, pero con un precio increíble. ¿Te decimos un secreto? Nadie sabrá que no los compraste en una tienda, así que no lo dudes.

     

     

         5. DIY, ¿sí o no?

    Cuando amaneces con la creatividad y la energía al 100 es posible que digas, bueno, esto y aquello puedo hacerlo por mi cuenta y con mis propias manos. Después de todo, con el mejor maestro que existe en la actualidad, sí, YouTube, puedes ver unos cuantos tutoriales y cambiar un piso o poner repisas. Tal vez te identifiques con esta parte, pero puede ser que no, pues ¡hay de todo! Es posible que seas de las personas que por cualquier razón (muy válida) prefiera a toda costa contratar a un profesional para cada trabajo. Pero si eres de las personas que ama aprender habilidades nuevas y demostrarte que puedes, ojo, no te pedimos que lo evites, sólo que consideres que intentar algo que no dominas a veces puede salir contraproducente, sobre todo con el presupuesto. Sin embargo, hacerlo tu mismo(a), es por excelencia la forma más viable de ahorrar costos. Así que selecciona lo que sí puedas hacer, invierte únicamente en el material básico y manos a la obra.

    Mother and daughter having fun with paint

     

         6. Sigue la pista de tu presupuesto

    De vez en cuando durante el proceso de remodelación, haz una pausa para revisar que tu lista y tu presupuesto aun sigan apegados al plan original, así podrás estar al pendiente de que todo marche sobre ruedas y de que no haya sorpresas inesperadas que puedan causar mayores gastos de los que habías previsto.

     

    Lo más importante es que te diviertas en el proceso, así que tómalo con calma, hazte a la idea de que tomará tiempo, y disfruta esa transformación; toma muchas fotos y después únelas para que esa vida nueva que le diste a tu espacio tenga sentido para ti y te haga sonreír al recordar cada paso dado, cada tropiezo y cada rincón terminado.

     

    Cuando finalmente entres al lugar que remodelaste, recién terminado, la sensación será inspiradora y habrás logrado esa meta; una vida mejor y más feliz dentro de un espacio creado por ti y para ti.

    Comenta, ¿qué otras ideas tienes para hacer grandes cambios con menor presupuesto?

     

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