Aspectos legales y costos a tomar en cuenta

¿Te encuentras en la difícil situación de haber decidido divorciarte de tu esposo(a)? Esta puede ser una experiencia complicada tanto emocional como económicamente, y entre tantas cosas que pasan por tu cabeza por el momento, lo que debes tomar en cuenta principalmente son los aspectos legales y los costos que vienen con este proceso.

De acuerdo al diccionario de Google el significado de divorcio es: La disolución legal de un matrimonio, a solicitud de uno o de los dos cónyuges, cuando se dan las causas previstas por la ley.

Como un dato importante de mencionar está el aumento en el número de divorcios por año. En el 2018 la cifra aumentó un 50% con respecto a la presentada en el 2012.

¿Quién y cómo?

Lo primero que tienes que tomar en cuenta es quién te ayudará a sacar adelante el engorroso proceso. Un abogado especialista en materia civil es la persona idónea para ayudarte con todos los trámites necesarios frente al juzgado del registro civil, además para redactar el convenio de finalización de tu matrimonio.

El costo de tomar la decisión de divorciarte dependerá en gran medida de los acuerdos a los que puedan llegar tú y tu aún pareja, por lo tanto, todo este proceso puede ser desde muy económico hasta extremadamente caro, y todo tendrá su base en el ánimo y la actitud que muestren las partes a la hora de las negociaciones.

Actualmente, no existen razones legales o causales que obliguen a la autoridad a divorciarte. Solo el caso de que alguno de los cónyuges o otro miembro de la familia, como los hijos, corran algún riesgo de daño emocional o físico, o bien que se pongan en riesgo sus vidas puede justificar el divorcio. Sin embargo, gracias a las nuevas legislaciones, en la mayoría de los Estados de la República y en la Ciudad de México, no se exige que ambos integrantes del matrimonio estén de acuerdo para poder proceder con el divorcio, si se da el caso, y alguna de las partes así lo solicita, esto será viable. Por otro lado, a últimas fechas, la autoridad nos pone a disposición el divorcio “express”, cuya principal característica (y como su nombre lo dice) es la rapidez con la que el proceso puede ser concluido.

Ahora que conocemos las generalidades del divorcio, vayamos al paso a paso del proceso.

La redacción de tu convenio es vital para tu futuro, para evitar malos entendidos y para que puedas planear tu vida financiera sin contratiempos. Tu convenio debe ser presentado frente al juez en materia civil para que este lo apruebe y debe contemplar todo cuanto se refiere a los términos de la separación, cómo repartirán sus bienes, quién tendrá la custodia de los niños (en caso de tener) y cómo convivirán con ellos, etc.

Una de las recomendaciones que te puedo hacer es que en la redacción de tu convenio no sólo pienses en lo que vives hoy y en la situación en la que te encuentras, si no en cómo te podrías encontrar en la siguiente etapa de tu vida, recuerda que tu estado futuro podría cambiar las cosas. Por lo que para este ejercicio puedes hacerte preguntas como: ¿Cómo se ve mi situación laboral actual y futura? ¿Qué pasa si me quedo sin empleo? ¿Cómo cambiarían mis finanzas si decido iniciar una nueva familia? ¿Qué pasará si cambio de residencia? La idea de que te formules estas preguntas es ponerte en distintos panoramas que puedan ayudarte a saber si las bases de tu convenio serán las mejores para distintos escenarios futuros. Aplica esto con la ayuda y asesoramiento de tu abogado.

Los tiempos con los hijos. Al quedar claras las razones por las cuales se está tomando la decisión de divorciarse, lo que sigue es, en caso de tener hijos, llegar a acuerdos en cuanto a los tiempos de convivencia con ellos. En este punto sugiero que piensen en lo que es lo mejor para los niños en cuanto a su salud física y emocional por encima de que lo que sea mejor sólo para ti.

Las pensiones, si es que estas llegaran a aplicar. Se debe tomar en cuenta la pensión a la que pudieran tener derecho alguno de los cónyuges; en el tema de igualdad de género, tanto el hombre como la mujer pueden exigir este derecho. En el caso de tener hijos, es necesario que tu abogado revise cuidadosamente el tema y te ayude proporcionándoles las mejores alternativas.

Una de las diferencias en la sociedad actual, de la que vivieron nuestros padres y todavía más nuestros abuelos, es que dentro de las parejas de hoy muchas veces los dos integrantes laboran y tienen sus propios ingresos, por lo que los temas de pensiones están quedando cada vez más fuera de la ecuación de los divorcios.

Esto no significa que si tienes niños no participarás en los gastos que se generen por su educación o cuidado. Hoy en día, muchas parejas divorciadas optan por esquemas que permitan cubrir los gastos de los niños sin necesidad de una pensión de por medio. Por ejemplo, puede haber un integrante que se encargue de pagar todo lo relacionado a la escuela y la alimentación y el otro que se encargue de pagar por temas de salud y entretenimiento, etc. Lo más importante es acordar lo que sea lo mejor para todos y por supuesto el cumplimiento de dichos acuerdos.

La invitación que te hago siempre es al diálogo y que los términos en los cuáles termine la separación sean justos para las dos partes y para los hijos.

Entonces, de forma global y para resumir, estos son los costos que debes considerar principalmente:

  1. Costo del trámite de divorcio

En este se engloban tanto el pago de los honorarios de tu abogado, como los pagos a los servicios del personal administrativo del Registro Civil. Este costo sólo lo tendrás que cubrir una vez para llevar a cabo todos los trámites que necesitas para finalizar tu matrimonio. Es un costo que varía mucho dependiendo principalmente de los honorarios que cobre el abogado que vayas a contratar. Te recomiendo seleccionar uno sobre el que tengas ya una referencia. Ya sea que haya ayudado en su divorcio a algún amigo o a un familiar. Esto te ayudará a tener una idea por anticipado de su costo y su efectividad.

  1. Costo de Pensiones

Con la ayuda de tu abogado verifica si eres sujeto a dar o recibir una pensión, de qué monto sería la misma, y aún más importante, por cuánto tiempo tendrías que hacer tu aportación.

Tipos de pensiones:

Manutención del cónyuge. Esta es una pensión que puede otorgarse para alguna de las partes en el caso de que se acuerde o de que el juez lo considere pertinente. En este caso puede aplicar una pensión compensatoria debido a que el divorcio pueda provocar un desequilibrio económico en una de las partes. También existe la compensación económica, derivada del cuidado de los niños y de la labores realizadas en el hogar.

Manutención de los hijos. Ésta es una pensión que generalmente se otorga al padre o la madre que tiene la custodia de los niños. No aplica en los casos en los que la custodia es compartida.

  1. Reparto de los Bienes

Este es probablemente uno de los temas más difíciles o más fáciles dependiendo del cristal con el que lo mires y del apego que tengas por los bienes que adquirieron en conjunto. Puede ser el caso que decidas que lo tuyo no es lo material y que entre menos cosas tengas que te recuerden a tu ex será mejor para tí, por lo querrás dejar todo o la mayoría a la otra parte.

Aunque la anterior sea probablemente la decisión que menos conflictos te traiga, no es la más recomendable. En algún momento, más adelante, te puedes encontrar lamentándote de esta decisión por no haberte quedado con lo que era justo para tí. Contempla siempre en tu decisión lo que esto representará para tus ingresos con respecto a los gastos que tendrás al adquirir una nueva propiedad, un nuevo auto, o hasta una nueva licuadora. Este análisis también te ayudará a calcular el tiempo que te tomará llevar tu situación económica a la normalidad.

El costo emocional

El último costo, que podría parecer no ser uno tan grande en lo que términos financieros se refiere, es el costo emocional que conlleva el mismo proceso de divorcio. Cuando pienses en este tema, toma en cuenta que tu bienestar emocional es lo más importante. Lo más recomendable, mientras duran las negociaciones con tu ex pareja, es ser siempre claro en lo que quieres, lo que necesitas, sin aferrarte y cediendo en algunas cuestiones. De tal forma que como consecuencia de este proceso haya las menores bajas posibles para todos.

Si es necesario, un(a) terapeuta podría ayudarte para encontrar pronto la calma interior y pasar por este proceso de una forma más cómoda.

Te recuerdo finalmente que cualquier costo monetario siempre será inferior al costo emocional que representa estar con alguien con quien ya no quieres estar.

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