Una cosa menos por la cual preocuparse.

Para varios servicios que distintos proveedores nos ofrecen, existe la posibilidad de la domiciliación, pero antes de continuar, te preguntarás ¿qué es la domiciliación?

La domiciliación es una prestación que ofrecen algunos proveedores de servicios y bancos que te permiten pagar de forma automática servicios como: el cable, el internet, la telefonía celular y algunos otros como los proveedores de entretenimiento: Netflix, HBO Go, Amazon Prime, Crunchyroll, etc. El domiciliar un servicio significa que el proveedor intentará hacer el cargo a una tarjeta de crédito o débito mes a mes, por la cantidad acordada.

Como lo comenté, también los bancos cuentan con este esquema. Si tienes una tarjeta de débito, o cuenta de nómina, varios bancos te ofrecen hacer el cargo de servicios básicos como luz, teléfono, gas e incluso pagar los saldos de algunas tarjetas de crédito.

Cuando las empresas te hacen el cobro por medio de este sistema, es muy poco probable que caigas en mora, te suspendan el servicio, pagues recargos y pases un mal rato en lo que saldas tu cuenta y te restablecen el servicio.

Otra de las ventajas que te ofrecen algunas empresas es que al hacer el cobro por medio de este sistema siempre estarás al corriente con tus pagos e incluso puedes recibir descuentos porque éstos son puntuales.

La domiciliación es un gran beneficio cuando tienes tus cuentas bien administradas, es decir, sabes cuánto es lo que te cobran mes a mes y cuánto es lo que debes. También funciona muy bien cuando estás al corriente en los pagos a tu tarjeta de crédito y no la tienes sobregirada.

Las siguientes son algunas ventajas que la CONDUSEF reconoce como resultado de domiciliar.

• Evitas ir al banco o a las empresas, a pagar.

• Siempre pagarás a tiempo tus servicios.

• Puedes cancelar en cualquier momento.

• La mayoría de los bancos no te cobran comisiones por el servicio.

• Algunas empresas te hacen un descuento por pagar de esta forma.

¿Domiciliar a tarjeta de débito?

Hasta hace algunos años, casi nada se podía cargar a una tarjeta de débito si el pago no era presencial. La buena noticia es que se acabaron los días en donde sólo podías domiciliar el cobro de servicios a una tarjeta de crédito, ahora también lo puedes hacer a una de débito. Esto es probablemente uno de los aspectos más positivos que hay en este esquema de cobro, gracias a que estás pagando con tu propio dinero y no con dinero financiado por algún banco.

Pensemos que quieres hacer la compra de algún producto o que estás pensando en el fin de semana y lo que quieres realizar, verificas el saldo que tienes en tu tarjeta y con ese monto en tu cabeza puedes realizar los ajustes a los planes y/o comprar lo que requieres. Hay algo que sucedió aquí como consecuencia de la domiciliación de tus servicios a tu tarjeta de débito y que probablemente te pasó desapercibido. El saldo de tu tarjeta de débito es tu realidad actual y esto es gracias a que los servicios que tienes contratados ya fueron cobrados. Por lo que puedes disfrutar de tu fin de semana o adquirir lo que deseabas con la confianza de que ya fueron pagados tus servicios y que no estás utilizando dinero que aún debes. Por supuesto, si los cargos no han sigo hechos todavía, entonces tienes que considerar el monto fijo que debes dejar como saldo mes a mes para que los proveedores puedan hacer sus cobros correspondientes.

No sucede igual con la tarjeta de crédito, ya que los cargos pueden irse acumulando e ir creciendo si no los liquidas en la siguiente fecha límite de pago. Pero el saldo de la tarjeta de crédito es uno que no tenemos tan a la mano o tan sencillo de consultar, al menos no tradicionalmente, por lo que el descontrol es más probable.

¿Cuáles pueden ser los efectos negativos de la domiciliación?

La domiciliación puede ser un gran aliado para tu comodidad y tranquilidad, porque lleva automáticamente los pagos de diferentes servicios y así te evitas tener que recordar las fechas de vencimiento de cada uno o tener que hacer filas o trámites para poder saldarlos.

Una desventaja es que estos cobros se hacen muchas veces sin una percepción real de tu parte, esto significa que en algunos casos podrías estar recibiendo cobros indebidos y cubriéndolos de forma automática, sin darte cuenta. Así podrías estar pagando servicios adicionales que nunca contrataste. Algunos de estos servicios suelen ser seguros adicionales que varias empresas te cargan sin en ocasiones haber recibido una autorización formal y que no estás enterado de ellos, pero como la mayoría, son montos tan bajos que casi no los notas. Menos aún si son cargados y pagados por tu banco a través del servicio de domiciliación.

¿Entonces, conviene o no?

Los pagos domiciliados son excelentes formas de saldar tus cuentas de forma muy cómoda, te evitan muchos dolores de cabeza y que destines tu energía y tu tiempo a algo que se puede evitar.

Te sugiero siempre domiciliar el mayor número de servicios posibles sólo si, y siempre si, cumples con las siguientes recomendaciones:

1. Tener una buena administración de tus cuentas.

Es importante saber qué servicios tienes domiciliados, cuál es el monto de cada servicio y cada cuándo se realizará el cobro. Asegura un presupuesto mensual para cubrir tus gastos fijos de los servicios que se tienen que cubrir. Para que siempre tengas lo suficiente y los cargos no sean rechazados por falta de fondos o por exceder el límite de tu línea de crédito.

2. Revisar de vez en cuando tus Estados de Cuenta.

Normalmente nos damos cuenta cuando ya tenemos un problema con algún servicio cuando este fue suspendido. Te sugiero que no esperes a que una señal así se presente para saber que algo no anda bien. De vez en cuando puedes revisar tus facturas o los portales donde consultas tus Estados de Cuentas para saber que todo marcha correctamente. Principalmente porque los proveedores actuales no necesariamente te cortan el servicio a la primera falta de pago. Pueden recurrir a otras estrategias como cobrarte una pena por morosidad o pueden acumularte el pago de algunas mensualidades pendientes por cobrar y tiempo después hacer el cobro con un monto adicional de recargos. Y de todas estas operaciones no te darás cuenta si no revisas de vez en cuando tus saldos y estados.

No ser propenso a tener tus líneas de crédito saturadas.

Si te has encontrado varias veces, en los últimos años, en la situación en la que estás a punto de pagar la cuenta del restaurante o comprar un producto y tu tarjeta es rechazada por que ya alcanzó su límite de crédito, te recomiendo no utilizar el esquema de domiciliación de pagos. Una domiciliación lo único que lograría sería traer más caos a tu vida, ya que podría llegar el momento en el que tus pagos sean rechazados y tus servicios sean cancelados, además de que esto podría convertirse en una mala nota para tu historial crediticio.

Imagina por un momento que la tarjeta de crédito en la que tienes domiciliados algunos servicios está al límite de su línea, varios de tus proveedores intentarán hacer los cargos, pero estos serán rechazados. Entonces tendrás varios servicios suspendidos y correos electrónicos o mensajes de texto avisando de lo ocurrido. Por lo que hay que regresar a cada uno de los servicios, hacer el pago directamente y volver a confirmar que el pago domiciliado sigue vigente.

¿Se puede cancelar la domiciliación?

También es importante saber que puedes cancelar la domiciliación de tus servicios y esto no debe representar ningún costo. De acuerdo con la CONDUSEF, incluso puedes no reconocer algún cobro y pedir el reembolso de este, sólo debes tener en cuenta que no se puede realizar después de 90 días. Entre 60 y 90 días el banco puede tardar hasta 20 días en resolver tu caso y antes de los 60 días, y tiene 24 horas para abonar el monto que no es reconocido.

Domiciliar

Domiciliar es un gran apoyo para olvidar por un momento fechas y pagos de distintos servicios, tener que hacer filas o realizar todo el procedimiento para entrar al portal de tu banco y pagar. Sin embargo, como todo lo que sucede de forma automática, no puedes dejarlo sin una supervisión, por lo cual te sugiero domiciliar, pero siempre estar atento a los montos y los cobros que se te hacen. Si sigues algunos de los consejos que te doy pasarás momentos tranquilos y cómodos disfrutando de todos servicios que has contratado, pero con la certeza de que los montos que pagas son justos y que vas al corriente.

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