Cómo la tecnología cambiará nuestras finanzas en los próximos 10 años

Es innegable que la tecnología se ha convertido en piedra angular de muchas de las actividades que realizamos día con día. Hace unos 25 años, si tus hijos querían ir a Disney, tenías ir a una agencia de viajes para cotizar y comprar tus boletos de avión y noches en hoteles, y decidir basado en una minúscula foto del catálogo vacacional en turno y la mucha o poca experiencia que el agente de viajes tuviera. La compra de productos desde casa se limitaba a ventas por catálogo o a canales de televisión que durante toda la madrugada te ofrecían un juego de cuchillos dignos de un ninja.

Seguramente si hoy platicaras sobre aquellas peripecias con cualquier adolescente, los llevarías en un viaje en el tiempo a mundos que para ellos son inimaginables.

Y la verdad es que a veces se extrañan algunas de esas experiencias, ir al centro comercial a comprar los regalos de navidad era/es una experiencia en si misma, nada que ver con dar un par de clics y esperar que tu membresía de Amazon Prime siga vigente para ahorrarte el envío. Es por esto por lo que existe toda una industria dedicada a los nostálgicos, desde reproductores de discos de acetato hasta películas y series de televisión sin ninguna otra trama más que recordarnos aquellos años dorados.

Si para este momento eres presa de ese extraño síndrome en el cual la gente piensa que toda época pasada fue mejor (No te puedes perder la película Midnight in Paris de Woddy Allen) tranquilo, voy a darte un golpe de realidad trasladándote a un terrible momento que muchas veces tenía lugar en viernes, y peor, en quincena: La fila del banco; esa pesadilla para amas de casa, Godínez de corazón o apurados emprendedores, que gracias a Dios (o a la banca en línea), hoy es cada vez menos parte de tu vida.

Es por eso por lo que hoy voy a platicarte del futuro financiero, y sobre cosas que han cambiado, mejorado muchísimo y que seguirán mejorando, en especial relacionadas con los servicios financieros

Democratización

Como en muchos ámbitos de los negocios, la vida pública y la sociedad, existe una tendencia imparable a lograr que los costos de poder que existieron durante años terminen y existan nuevas alternativas mejores, más baratas o simplemente distintas.

Durante años las grandes corporaciones financieras mundiales acapararon los mercados de servicios financieros, por lo que, si no estabas con ellos, estabas fuera. Hoy la cosa ha cambiado y hay un sin número de nuevos jugadores quienes, apoyados con tecnologías innovadoras y revolucionarias, han captado la atención de un público hambriento de nuevas alternativas.

Esto incluye plataformas de crowdfunding y de startups financieras que ofrecen a emprendedores financiamiento barato para lanzar sus ideas, o prestamos P2P (peer to peer) donde personas comunes y corrientes pueden poner a trabajar su dinero ofreciendo préstamos a otras personas a cambio de un interés, que, sin temor a equivocarme, siempre es menor que el que ofrecen las instituciones bancarias.

En este punto, incluso, algunas empresas ajenas a los servicios financieros han decidido incursionar mediante atractivos productos, como es el caso de la empresa Apple y su nueva tarjeta de crédito Apple Card, que entre otras cosas te permitirá administrar tus finanzas a través de tu iPhone y te regresará dinero en efectivo o “cash back” por cada compra, además de que, aunque parezca increíble, no tendrá comisiones ni costos ocultos.

Otro claro ejemplo de la democratización de las finanzas es, indudablemente, las criptomonedas.

Seguramente a estas alturas has escuchado un montón acerca de ellas y cómo revolucionaron el mundo financiero desde sus inicios hace ya algunos años.

Las criptomonedas nacieron con la intención de poder realizar transacciones monetarias sin la dependencia de un organismo regulador o un sistema central. Es decir, el sistema por si solo valida y asegura las operaciones mediante su tecnología denominada blockchain. Aunque durante algún tiempo el carácter de sus operaciones anónimas atrajo a traficantes, vendedores de armas y delincuentes de toda clase quienes inmediatamente se sintieron atraídos por esta característica, no cabe duda de que hoy en día se ha establecido, no se si como una alternativa real, pero sí como un inicio muy prometedor para lograr un sistema de pagos internacionales prácticamente sin límite. Quizá no lo sepas, pero los mayores enemigos del Bitcoin, Etherum o cualquier otra, han sido precisamente las personas que desean hacerse millonarias con la especulación, las grandes fluctuaciones de precio originadas por la esperanza de muchas personas en hacer millones de la noche a la mañana le han robado a las criptomonedas un elemente básico para su funcionamiento en el largo plazo; esto es la estabilidad.

Información

Otro factor que ha cambiado muchísimo y que seguirá así con el paso de los años, es el acceso a la información.

Hace años la gente elegía un producto financiero basado en situaciones como la cercanía de la sucursal bancaria o seguir la tradición familiar de abrir una cuenta en cierto banco. Eso, como te imaginarás, provocaba que gran parte de las decisiones financieras no fueran tomadas considerando los factores realmente importantes.

Hoy, por el contrario, tenemos más información que nunca. Un paseo rápido en internet te permite conocer las empresas y los productos, sus costos y sus beneficios. Incluso tenemos algunas empresas como Bancompara.mx que van mas allá. Con ellos puedes no solo comparar, sino incluso realizar el proceso de solicitud de un crédito hipotecario. ¿Recuerdas la fila del banco de la que hablábamos?, pues esto es la antítesis. La posibilidad de conocer todos los pros y contras de los créditos que ofrecen diferentes instituciones, y además poder recibir asesoría y acompañamiento de manera gratuita, es algo que a nuestros antepasados podría haberles ocasionado que reventara un aneurisma.

De verdad, hoy damos por sentado un montón de cosas sin tener conciencia de lo revolucionarias e innovadoras que son, me encantaría poder platicar con mi bisabuelo y contarle todo lo que podemos hacer hoy y las facilidades que la tecnología nos ha brindado. Y lo mejor de todo es que esta curva de avance tecnológico sigue creciendo exponencialmente; los avances son prácticamente diarios y seguramente en veinte años nosotros mismos nos sorprendamos de las posibilidades disponibles.

Inteligencia Artificial

Una de las ramas que seguramente hará que nuestro cerebro explote es la inteligencia artificial. Imagina máquinas o programas que aprendan y que puedan ayudarte a tomar decisiones racionales.

Muy seguramente en un futuro la totalidad de las operaciones en mercados financieros se realizará a través de herramientas basadas en inteligencia artificial que permitirán predecir no solo comportamientos estadísticos o técnicos de una acción, sino también los efectos que los sentimientos humanos, como la incertidumbre, el miedo o la euforia, tendrán en los mercados.

Imaginemos por un momento una app que aprenda tus patrones de comportamiento en lo que a consumo se refiera y que te permita realizar presupuestos y proyecciones de ahorro y gasto ajustándose a tu día a día.

O programas que te puedan permitir diseñar planes de ahorro no solo considerando el entorno actual, sino proyecciones de escenarios futuros basados en miles y miles de datos que para un humano sería imposible procesar.

Aunque algunos, como nuestro querido Elon Musk, aseguran que seremos dominados por las máquinas algún día. Lo que es una realidad es que las máquinas nos podrán facilitar la vida a niveles que ni siquiera imaginamos. Y mientras Sarah Connor hace su aparición, disfrutemos de lo que la creatividad e imaginación humanas nos brinda.

Por último, no está de más comentar que estas tendencias de democratización, información o incluso inteligencia artificial afectarán no solo tu vida financiera, sino todos los aspectos de cualquier ser humano.

Aspectos tan importantes y urgentes como el calentamiento global o la erradicación de enfermedades, solo podrán lograrse con nuevas y revolucionarias tecnologías. Afortunadamente siento que hoy, y probablemente desde que tengo memoria, los seres humanos han tomado en sus manos el control del destino de la humanidad.

Grandes fortunas se están dedicando a mejorar la vida de los humanos en todo el planeta, y el intelecto de muchas de las mentes más brillantes de nuestro tiempo tiene un objetivo claro.

George Soros, Bill y Melinda Gates, Chuck Feeney o Warren Buffett son ejemplos de personas que han antepuesto el bienestar de la mayoría a la acumulación de dinero sin sentido. Y aunque muchos intenten ver el lado negativo, argumentando que todo es parte de estrategias fiscales o publicitarias, la realidad es que también podrían darse el lujo de no hacerlo.

Valoremos lo que la gente hace por ofrecer un mejor futuro; pueden ser grandes acciones o muy pequeñitas, donaciones de dinero, descubrimientos científicos o plantar un árbol, estoy seguro de que la suma de todas estas acciones nos permitirá tener un futuro mucho mejor.

Seamos optimistas, la axpectativa es emocionante y, como yo la veo, positiva. Y si no, pues tendremos que seguir al buen Elon a Marte.

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