Todo lo que debes tener en cuenta al escoger seguro para tu hogar.

Cuando pensamos en la palabra patrimonio lo primero que viene a nuestra mente es una casa. Dejar de rentar y tener un lugar propio es el sueño de muchas personas. Lo curioso es que, aunque muchos tenemos asegurada nuestra casa, pocos la tenemos bien asegurada, o peor: creemos que la tenemos bien asegurada cuando en realidad no es así.

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Mi casa es mía. Bueno, en realidad es del banco

La realidad en México es que no todos podemos comprar una casa de contado, por lo que muchos recurrimos a un crédito hipotecario. Estos créditos suelen incluir un seguro de casa y esto nos hace sentir que estamos protegidos.

Pero, primero lo primero. En un crédito hipotecario la garantía es la casa que estoy comprando. En caso de que ya no pueda seguir pagando, la institución que me prestó puede quitarme la casa, venderla, cobrarse lo que le debo, y, si sobra, darme algo de dinero.

Los seguros que vienen con el crédito hipotecario están diseñados para proteger esa garantía y en caso de siniestro le pagarán al banco el dinero que le debo. Es decir, solo pagará los saldos insolutos de mi adeudo.

Esto es bueno porque si la casa se quema no tendré que seguir pagando el crédito. Pero es malo porque entonces yo no recibiré nada. Es decir, que el tiempo que estuve pagando mi casa en realidad solo estuve pagándole una renta muy cara al banco.

Algunos riesgos que suelen cubrir estos seguros son: incendio y explosión[i]. Inundación y terremoto también pueden ser cubiertos, pero al ser más caros es menos común que cuenten con estas coberturas. Además, no incluyen cosas como robo, incendio de contenidos o servicios de asistencia como plomero o electricista.

No todo es malo

Otra cobertura que suelen tener los seguros que vienen con los créditos hipotecarios es por muerte del comprador. Es decir, que en caso de que fallezca el titular del crédito, este queda pagado.

También existe la opción de la cobertura de desempleo, la cual aplica solamente para empleados. En esta cobertura, si el titular del crédito pierde su trabajo, el seguro cubrirá cierto número de mensualidades y evitará que caiga en mora.

El dilema: mejor cobertura o mejor precio

Cómo cada institución financiera decide qué ampara el seguro que llevan sus créditos, es muy difícil analizar la cobertura. Pero de algo podemos estar seguros: no dan paso sin huarache, y lo más seguro es que la cobertura sea lo más barata y sencilla posible.

Una de las razones por la que las instituciones financieras hacen esto es porque el costo del seguro va incluido en la mensualidad del crédito. Cuando comparamos entre créditos hipotecarios, como en Bancompara, lo que nos llama más la atención es la mensualidad. Todos queremos créditos con la mensualidad más baja posible, y entre más caro es el seguro, menos gente estará interesada en tomar ese crédito. A simple vista, entre mejor es el seguro, menos atractivo es el crédito.

Y no hay que olvidar pedir copia del certificado y las condiciones generales de todas las pólizas que incluya nuestro crédito. Así tendremos una referencia sólida si tenemos la necesidad de usarlos.

Por todo esto es importante asesorarnos muy bien a la hora de comprar una propiedad, no basta con tener la tasa más baja o el crédito a menos años. Hay muchas variables a tomar en cuenta y el tener un experto que nos acompañe en el proceso, como Bancompara, nos puede ahorrar mucho dinero y muchos dolores de cabeza en el futuro.

¿Y si le debo al Infonavit?

Los créditos con el Infonavit son diferentes. Este año todos los créditos están con Seguros Atlas y puedes ver la póliza aquí.

Cómo es una sola póliza, es mucho más fácil saber qué cubre. Los riesgos cubiertos son:

· Incendio

· Terremoto

· Erupción volcánica

· Desplazamiento de terreno (cuando se presente de manera súbita e imprevista)

· Inundación

· Explosión

· Huracán

· Ciclón

· Granizo y/o nieve

· Vientos tempestuosos

· Objetos caídos de aviones

· Caída de árboles[ii]

 

Lo que no cubre son los daños causados por o resultantes en:

· El desarrollo de la construcción del bien asegurado.

· Deficiencia o defecto en la construcción de la vivienda.

· Los materiales usados para la construcción o remodelación de la vivienda.

· Daños en vivienda por falta de mantenimiento.[iii]

Además, los créditos de Infonavit tienen otras coberturas:

· Cobertura de enceres domésticos por inundación, siempre y cuando el titular del crédito o un familiar de este habite la vivienda. La vivienda debe ser destruida totalmente o ser dañada por la inundación y el monto a pagar dependerá del número de centímetros que llegue a alcanzar el agua.

· Cobertura de remoción de escombros: en caso de que la vivienda fuera destruida o dañada por alguno de los riesgos cubiertos. Este monto será el equivalente al 10% del daño a la vivienda.

· Apoyo de renta: en caso de pérdida total de la vivienda, la aseguradora pagará cierto monto (a determinar por el ajustador) para que se rente un lugar para vivir.

El Infonavit también tiene un seguro para el contratante del crédito. Si este llegara a faltar, el adeudo queda finiquitado. Hay un seguro de invalidez que cubre en caso de que el titular tenga una incapacidad total, en cuyo caso el adeudo queda pagado. En una incapacidad parcial lo que se da es una prórroga por dos años. Si después de este plazo el titular del crédito sigue sin trabajo, podría darse por pagado el adeudo.

En caso de desempleo hay varias opciones, desde solicitar una prórroga hasta usar el Fondo de protección de pagos, el cual se encargará de pagar las mensualidades durante 6 meses. En estas opciones hay que tener especial cuidado con el cálculo de los intereses y revisar en qué condiciones quedaría el crédito al momento de encontrar trabajo.

Creo que no estoy tan bien asegurado como creía

En los seguros que podemos contratar para nuestras casas la cobertura principal es la de incendio. La aseguradora paga en caso de que nuestra casa se queme. Para esta cobertura lo más importante es tener claro el valor de la casa para asegurarla por el monto correcto.

También hay una cobertura de incendio para los contenidos. Esta cobertura paga a valor de reposición, es decir, nos da dinero para que compremos lo que se quemó. Aquí hay que hacer un estimado de cuanto tengo en menaje de casa (ropa, muebles, electrodomésticos, etc.) y asignar esta cantidad como suma asegurada.

La cobertura de terremoto cubre la casa y sus contenidos. Esta cobertura es cara pero indispensable en lugares como la CDMX.

Otra cobertura es la de fenómenos hidrometeorológicos y cubre:

• Marejada

· Maremoto

• Huracán

• Nevada

• Inundación

• Inundación por lluvia

• Vientos tempestuosos

• Y avalanchas de lodo[iv]

Esta cobertura incrementa mucho el costo del seguro, pero, si mi casa está en la orilla de playa, es muy importante tenerla. Si, al contrario, dónde vivo las condiciones climáticas no son extremas o tengo un presupuesto limitado, puedo dejarla de lado.

La cobertura de robo es muy interesante. En el caso de robo con violencia paga el valor depreciado del bien robado y puede ser dentro o fuera del domicilio. La violencia puede ser un vidrio roto, una puerta forzada o hasta una amenaza. Lo que no se paga es la famosa “desaparición misteriosa”. Además, la aseguradora nos va a solicitar que levantemos una denuncia.

Hay compañías donde solicitan facturas y/o relaciones de los bienes antes de asegurarlos, hay otras que al momento del siniestro solicitan prueba de la existencia del bien (pueden ser fotos, facturas o hasta la declaración de un testigo). No todas solicitan lo mismo ni en el mismo momento, pero un buen asesor de seguros sabrá qué se necesita y podrá orientarnos para tenerlo listo al momento de necesitarlo. Antes del siniestro es muy fácil solicitar una factura o tomarnos fotos, pero después del siniestro puede ser imposible.

Estoy seguro yo, y los demás también

La cobertura de responsabilidad civil es muy importante. Cubre los daños ocasionados por los habitantes de la casa a terceros. Los terceros son gente “ajena”, se llaman terceros por ser la tercera persona del plural: ellos. Un ejemplo de tercero es mi vecino, al que se le dañó su casa cuando se quemó la mía.

La suma asegurada ideal en esta cobertura dependerá del valor de la casa de tus vecinos, que muy probablemente sea similar al valor de tu propia casa. No olvidemos que en caso de un departamento, puedo tener muchos vecinos afectados. No es raro ver sumas aseguradas de varios millones de pesos en esta cobertura. Lo bueno es que es muy barata.

Lo más curioso de estas pólizas son los servicios de asistencia: desde mandarte un cerrajero, hasta tener un número telefónico para que le ayuden a tus hijos con sus tareas. Además, hay compañías con diferentes valores agregados: no cobran deducible (o son muy bajos), tienen cobertura contra accidentes en el hogar, incluyen un seguro de gastos funerarios, etc.

Hay una gran variedad de coberturas pequeñas que pueden ahorrarnos dinero y problemas. Vale la pena tener una plática a fondo con el asesor de seguros sobre qué compañía tiene los servicios que a mí me interesan.

¿Y si la casa no es mía?

Si rentamos, la cosa es aún más sencilla y barata: solo hay que asegurar los contenidos, no la casa. Esto vuelve el seguro mucho más económico.

En este caso la cobertura de responsabilidad civil se vuelve aún más importante. Si la casa se incendia porque quemé las cartas de mi ex y el fuego se salió de control, yo soy responsable del incendio. Yo debo pagarle la casa al propietario. Esto lo cubre la cobertura de responsabilidad civil.

En el caso de renta, lo que se recomienda es que la suma asegurada sea mayor al valor de la casa, de tal modo que si se quema podamos pagarla y que sobre dinero para otras cosas, cómo el daño a los vecinos.

Todas las demás coberturas podemos contratarlas para contenidos: incendio, terremoto, fenómenos hidrometeorológicos, robo, servicios de asistencia, etc.

¿Y si tengo una casa, pero la rento?

Con el auge del Airbnb y gente queriendo aprovechar sus créditos del Infonavit, no es raro saber que alguien tiene una casita que renta.

Aquí lo importante es asegurar la casa. Sin contenidos. Lo ideal en este tipo de seguros es contratar incendio, terremoto y fenómenos hidrometeorológicos. La enorme ventaja es que hay arrendadores que solicitan que sea el inquilino quién pague el seguro, o lo cobran veladamente dentro de la misma renta. Esto es posible porque el seguro es más barato al no cubrir contenidos.

No hay que olvidar decirle al agente que la casa no la habitamos nosotros, sobre todo si es Airbnb, ya que puede cambiar la forma de contratación y es importante que se contrate de forma correcta.

La única póliza mala es la no pagada

El peor seguro es el que no tengo o no pagué. Ese no me va a cubrir nada, nunca.

En el caso de los seguros que traen los créditos hay que ir al corriente con los pagos de las mensualidades para que el seguro cubra. En el caso de los seguros que contratamos por nuestra cuenta hay que pagar la póliza para poder usarla, aunque muchas compañías dan algunos días para pagar con cobertura. Lo más común es que den 30 días o menos.

No basta tener un seguro: hay que contratarlo correctamente, pagarlo y, sobre todo, conocer sus alcances. El desconocimiento puede costarnos nuestro patrimonio.

Bibliografía

[i]https://www.condusef.gob.mx/Revista/index.php/seguros/hogar/105-asegura-tus-pagos [ii]http://portal.infonavit.org.mx/wps/wcm/connect/infonavit/trabajadores/ya_obtuve_mi_credito/que+hago+si+tengo+problemas+para+pagar/mi_vivienda_se_danio_como_aplico_el_seguro/seguro_danos
[iii]http://portal.infonavit.org.mx/wps/wcm/connect/infonavit/trabajadores/ya_obtuve_mi_credito/que+hago+si+tengo+problemas+para+pagar/mi_vivienda_se_danio_como_aplico_el_seguro/seguro_danos
[iv] https://www.condusef.gob.mx/Revista/index.php/seguros/hogar/820-protege-tu-hogar-de-los-fenomenos-hidrometeorologicos

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