Para comenzar a hablar de este tema es importante saber cuál es  la diferencia entre una hipoteca con una tasa fija y una con tasa variable.
La tasa fija significa que durante toda la vida de tu crédito vas a pagar la misma tasa (a menos que tengas atrasos en el pago de tu hipoteca). Es decir, si cuando se firma la hipoteca se establece una tasa de interés del 8.5%, entonces durante la vida de la hipoteca se pagará siempre el 8.5%, siempre y cuando se pague a tiempo.
Con una tasa variable, la tasa que vas a pagar mes a mes va a variar. La tasa efectiva a pagar va a depender de la TIIE (Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio), esta tasa es a la cual se prestan los bancos y depende de muchos factores de la economía de México.
GraficaPor ejemplo, una hipoteca donde será igual a la TIIE de ese mes más 4.0% (este valor se define en la contratación de la hipoteca). Dos escenarios sobre esta misma hipoteca podrían ser:
En caso que durante ese mes la TIIE este a 3.4%, la tasa efectiva a pagar será de 7.4% (TIIE + 4.0%); si la TIIE ese mes esta a 10.2%, entonces la tasa de interés a pagar sería de 14.2% (TIIE + 4.0%)
La TIIE durante 20 años (el plazo más común en una hipoteca) puede variar mucho. En la gráfica se ve cómo en un plazo de 20 años la TIIE ha estado desde 3.5% hasta 38.0%.
En Bancompara  siempre recomendamos que el crédito hipotecario que se contrate sea con una tasa fija. En sí, hay pocas ventajas en contratar una tasa variable. La mayor ventaja es que si baja la TIIE la tasa efectiva a pagar será menor, pero si esto sucede, en  Bancompara  podemos refinanciar las condiciones del crédito para poder obtener las tasas más bajas que pudiera ofrecer el mercado. Del otro lado,  si la TIIE sube la hipoteca se va a encarecer demasiado.
La tranquilidad que se obtiene con una tasa fija no se puede comparar, sin importar lo que pase económicamente en el país, siempre se pagará la misma tasa (realizando los pagos de manera puntual).
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