Una nueva forma de vida.

Cuando somos pequeños, todos tenemos un claro objetivo en la vida: ya sea que el tuyo haya sido ser bombero, futbolista o astronauta, con el pasar de los años nuestras expectativas pueden sufrir radicales cambios para convertirnos en algo totalmente distinto a lo que nuestra imaginación infantil nos dictaba.

Está claro que, si tu me lees desde la NASA en estos momentos, muchas felicidades, lo lograste.

Pero si no, no pasa nada, creo que en nuestros días los estereotipos profesionales han cambiado mucho más de lo que nos imaginamos.

Y el día de hoy quiero platicar contigo una forma de vida relativamente nueva que cada vez cobra mayor relevancia, en especial entre los millennials.

El freelancer

Probablemente cuando muchos freelancer actuales les platicaban a sus padres acerca de este modelo de trabajo, la desilusión y preocupación invadía a sus progenitores con una mentalidad mucho más conservadora. Sin embargo, en la actualidad este es todo un estilo de vida para mas de uno.

¿Qué es un freelancer?

El freelancer, es aquella persona que se dedica a realizar trabajos profesionales de manera independiente y autónoma, lo que en muchas ocasiones le permite desarrollarse en campos muy específicos.

Uno de los factores que más ha contribuido a este modelo de negocio es el internet. La posibilidad de llevar a cabo trabajos de manera remota, pero con una comunicación constante y efectiva ha permitido que muchas empresas consideren contratar freelancers para trabajos que no siempre están relacionados con el objeto principal de su negocio.

Algunos ejemplos pueden ser trabajo de diseño, desarrollo de software, consultoría en distintas ramas, generación de contenido, etc.

Si tú eres freelancer o tienes la cosquillita de lanzarte a serlo, el día de hoy te quiero platicar algunas de las ventajas y desventajas principales de este estilo de vida.

Ventajas

Movilidad

Como muchos de ustedes lo saben o lo sienten. En nuestros días la posibilidad de no estar amarrado a un escritorio o una oficina es lo suficientemente atractiva como para buscar formas alternativas de desarrollarse profesionalmente.

La generación de los millennials, contrario a las generaciones anteriores, da un valor muy alto a la posibilidad de viajar, cambiar de residencia e incluso dejar de lado las raíces para lograr alimentar su espíritu de libertad.

Una computadora y una conexión a internet mas o menos estable, pueden ser suficientes para que lleves a cabo tu trabajo de freelancer en alguna isla remota del pacífico sur o en algún café de Europa Central.

Es igualmente interesante considerar que a diferencia de un trabajo de 8 a 6, los freelancer pueden administrar su tiempo efectivo de trabajo, por lo que si decides comenzar tu jornada a las 5 de la mañana o a las 12 del día, no será relevante, así como tampoco el tener que permanecer en la oficina incluso después de terminar la tarea encomendada.

Hago lo que me gusta

Es cierto que, si no existiera la figura del freelancer, tendríamos muchos más “godinez” frustrados realizando trabajos administrativos y hundidos en una gigantesca masa corporativa.

Siendo freelancer tienes la posibilidad de sacar ese diseñador que llevas dentro o que incluso llevas en tu título universitario, sin necesidad de tener que formar parte de una reconocida firma o incluso sin tener que llevar a cabo la titánica tarea de crear una propia.

Sé que puede sonar poco realista, pero es verdad que cada vez más los seres humanos damos un lugar más importante a beneficios intangibles de un trabajo, posicionando la satisfacción personal incluso por encima de la remuneración económica.

Ahorro

Esto se refiere a que como un freelancer no estás en la necesidad de realizar grandes inversiones en activos como la mayoría de las empresas tradicionales. Tu computadora y un Starbucks pueden ser la oficina perfecta.

Recuerda también que hoy en día existen muchas alternativas de co-working que además de brindarte un espacio agradable para trabajar, te pueden dar la oportunidad de conocer gente e incluso entrar en contacto con nuevos clientes.

Este ahorro en mobiliario y equipos te puede dar la oportunidad de invertir en lo realmente importante, y eso eres tu. Recuerda que como freelancer tú eres el producto a la venta, por lo que es importante que te mantengas actualizado y capacitado en tu ramo para así poder cumplir con las expectativas del mercado.

Tú eliges con quien sí y con quien no

Como freelancer tienes esa rara posibilidad de trabajar únicamente en los proyectos que te gustan o te apasionan.

Puedes dejar de lado esos proyectos que no comulgan con tu ideología y centrarte únicamente en aquellos que te hagan sentir que contribuyes mas allá de tu actividad.

Otra ventaja es que puedes lograr especializarte en ciertos temas, lo que además de que te representará mayores ingresos, también te permitirá enfocarte en segmentos muy específicos, qué tal suena diseñador de apps de economía social o generador de contenido para ONG’s ambientalistas. Bien ¿no? Y tal vez nunca pensaste que pudieras enfocar de esta manera tu trabajo.

Es cierto que entre más segmentes tu portafolio de trabajo podrás cobrar más de acuerdo a esta especialización, sin embargo, también considera que te será más difícil encontrar clientes.

Desventajas

Pero como no todo es color de rosa, ahora nos toca hablar de la parte difícil de ser freelancer.

Cuando no hay no hay

Este es el primer punto y es relevante sobre todo si tú provienes de una carrera de empleado en alguna gran corporación.

Y es que al ser freelancer se acabaron esas sonrisas quincenales, así como los también felices aguinaldos, reparto de utilidades, bonos, fondos de ahorro, etc.

Aquí, si no hay trabajo no ganas, así de sencillo. Esto puede ser un cambio grande sobre todo en los primeros meses o años, ya que por un lado deberás aprender a organizarte mucho mejor y por otro adquirir ese espíritu de estar constantemente en búsqueda de nuevos clientes.

Recuerda que siempre puedes empezar por tu círculo cercano, los llamados “friends & family” y de ahí ir ampliando tu círculo.

Incertidumbre

Esto está relacionado con el punto anterior y se refiere a que finalmente todos los negocios y empresas sufren de la llamada estacionalidad, por lo que lograr un ingreso constante puede ser prácticamente imposible. Esto se vuelve especialmente relevante cuando cuentas con compromisos familiares como colegiaturas o gastos médicos o incluso compromisos a largo plazo, como puede ser un crédito o una hipoteca.

Créeme que esto no es para todos, sin duda deberás tener un estómago fuerte para aguantar el estrés que trae consigo las temporadas de vacas flacas y muy probablemente debas realizar ajustes en tu estilo de vida durante las crisis. Sin embargo, también es cierto que este estilo de vida te ayudará a tener una cultura financiera de responsabilidad mucho mayor.

No cuentas con prestaciones sociales

Un tema en el que pocas personas piensan al lanzarse al mundo freelance son los beneficios sociales que obtienes cuando trabajas para una empresa.

Desde gastos médicos, ya sean a través de coberturas públicas o privadas; así como fondos de retiro e incluso el INFONAVIT: todo esto ya no será parte de tus ingresos y deberá correr por cuenta propia.

Por esto es muy importante que al realizar el cálculo de cuánto planeas cobrar por cada trabajo, deberás considerar un porcentaje que debes destinar a este rubro. Especialmente lo que se refiere a seguro social o de salud y tu AFORE o ahorro para el retiro; son dos factores a los que deberás dar prioridad desde un inicio. Recuerda que ninguno tiene comprada la salud y un imprevisto puede destruir tus finanzas familiares y personales.

Eres prescindible

Como te imaginarás, para una empresa, cuando empiezan los problemas financieros, los primeros que salen siempre son los trabajadores temporales o freelancers.

En épocas de recesión o de ventas bajas para tus clientes es muy probable que tus ingresos disminuyan también considerablemente.

Debes acostumbrarte a que muchos clientes te vean como un proveedor de segundo nivel, lo que tristemente en algunos casos influye incluso en la puntualidad de los pagos.

Afortunadamente, esto último punto ha ido cambiando con el tiempo, pero es una realidad que para muchas empresas este proceso ha sido más lento.

Ahora bien, como ves, siempre existen dos lados de la historia. Mi opinión muy personal es que el ser freelancer puede ser una forma de vida sumamente gratificante, pero que no es fácil, y el llegar a ser esa persona que trabaja desde alguna playa del Caribe te puede tomar más tiempo y esfuerzo del que piensas.

Yo pienso que no existe un estilo de vida mejor que otro y en muchos casos las desventajas de uno se compensan con las ventajas de otro, por lo que lo importante es que analices qué es lo realmente importante para ti.

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