¿Qué son y cuáles debo pagar?

Hace algunos años leí una frase atribuida al inventor, político y científico estadounidense Benjamín Franklin que dice “En este mundo sólo hay dos cosas seguras, la muerte y pagar impuestos”.

Y en teoría tiene razón. Los impuestos pueden ser definidos como la contribución que cada individuo realiza para solventar las necesidades colectivas y del Estado, es decir, el pago que todos nosotros realizamos, queramos o no, para que el gobierno pueda brindar cobertura a las necesidades básicas de la población.

Podemos debatir mucho si los esquemas impositivos en nuestro país son justos o equitativos, o si son abusivos, sin embargo, creo que lo primero es que dejemos claros los tipos de impuestos que existen en nuestro país.

Partamos de que en nuestro país existen tres tipos de impuestos y esto se relaciona con quién los recauda, es decir tenemos impuestos federales, estatales y municipales.

Impuestos Federales

Como su nombre lo indica, el Estado Mexicano a través de la Federación es quien controla estos ingresos, y los principales son los siguientes:

· Impuesto Sobre la Renta

Seguramente estás más que familiarizado con este impuesto, ya que, sin importar si eres asalariado o empresario, todos debemos cumplir con él.

Este es un impuesto que grava a las personas físicas y morales en México y data de 1925.

Para que tengas una idea un poco más clara este impuesto toma como base la suma de todos los ingresos que tuviste durante el año, menos las deducciones previstas en la ley y que dependerán del régimen fiscal en el que te encuentres.

Por poner un ejemplo, entre las deducciones que los asalariados pueden tener, se encuentran las pólizas de seguro de gastos médicos, gastos facturados por servicios médicos y funerarios y colegiaturas hasta nivel medio superior, por mencionar algunas. Esto quiere decir que después de sumar todos los ingresos que tienes en el año por tu salario, la ley prevé que puedes deducir estos conceptos previos al cálculo del impuesto, de esta forma la tasa gravable disminuye.

Si alguna vez has comprado un inmueble, seguramente te enteraste de que quien te lo vendió tuvo que realizar el pago de este impuesto por la utilidad obtenida en la venta. Si tu aún no has pasado por esto, te recomiendo que eches un ojo a Bancompara.mx, donde los mayores expertos hipotecarios de México te pueden apoyar a encontrar la mejor opción de crédito.

La tasa del ISR para personas morales es del 30% y para personas físicas existe un tabulador, dependiendo tus ingresos, que puede ir desde el 1.92% hasta el 35%, es decir, las personas que menos ingresos tienen cuentan con una tasa impositiva menor.

Este impuesto se paga de manera anual al realizar tu declaración, esto es para las personas físicas a más tardar en abril y para las personas morales a más tardar en marzo del año siguiente al que se reporta.

· Impuesto al Valor Agregado

El famoso IVA es un impuesto que se genera cuando adquieres un bien o servicio (con algunas contadas excepciones) bajo la lógica de que se busca gravar todo el proceso de producción.

De esta forma el objetivo es que quien cargue con este impuesto sea el consumidor final y no las partes que intervienen en la fabricación de un producto.

El IVA ha estado en nuestras vidas desde el año 1980, y su objeto, como hemos mencionado, ha sido gravar la enajenación de bienes, la prestación de algún servicio, el arrendamiento y la importación de bienes.

La tasa que aplica el IVA es del 16% y solamente existe una tasa especial del 0% para alimentos y medicinas.

Para las partes que recaudan en IVA, en este caso las personas o instituciones que te venden o prestan el servicio, el pago de este impuesto se debe realizar de manera mensual a más tardar el día 17 de cada mes y es el resultado de la diferencia entre el IVA que se paga y el que se ha cobrado.

· Impuesto Especial sobre Producción y Servicios

El IEPS data también de 1980 y lo que mucha gente no sabe es que es un impuesto que se aplica sobre ciertos productos o servicios que causan un daño a la sociedad o cuyo consumo se desea desalentar.

Me imagino que después de saber esto la presunta lógica es ¿cuáles son estos bienes y servicios? Y bueno, como no podía ser de otra forma, aquí te dejo una lista de ellos, seguramente eres consumidor de más de uno:

Bebidas alcohólicas y cerveza

Alcoholes

Alcohol desnaturalizado y mieles incristalizables

Tabacos labrados

Gasolinas y Diésel

Bebidas energizantes

Bebidas con azúcar añadida

Combustibles fósiles

Plaguicidas

Alimentos con alto contenido calórico, esto es 275 o más kilocalorías por cada 100 gramos. Entre estos productos se pueden encontrar botanas, confitería, chocolates, dulces, frutas y hortalizas, crema de cacahuate, alimentos a base de cereales, nieves y helados, etc.

Servicios de juego y apuestas

Telecomunicaciones

Como te puedes imaginar en este caso, la tasa es variable dependiendo del producto y requiere un cálculo en el cual se consideran distintas cuotas.

Al igual que el IVA es un impuesto que se traslada a través de la cadena de participantes en la adquisición del bien o servicio y se paga de manera mensual a más tardar el día 17.

· Impuesto sobre automóviles nuevos

Como su nombre lo indica este impuesto se aplica cuando compras un automóvil nuevo de fabricación nacional, o al momento de realizar la importación definitiva del vehículo.

Es un impuesto que data de 2005 por lo que es relativamente nuevo, y la tasa depende del valor del automóvil en cuestión, pudiendo ir desde un 2.0% hasta un 17%.

Se trata de un impuesto anual por que las personas que retienen este impuesto deben pagarlo a más tardar tres meses después de su declaración anual.

Impuestos Estatales

En el caso de las entidades federativas, los impuestos pueden variar de una a otra dependiendo de su Ley de Hacienda Pública o similar, por lo que es un poco más difícil definir de manera general sus características.


Sin embargo, es cierto que existen algunos que son comunes para prácticamente todas las entidades, aunque con sus peculiaridades.

Algunos de los principales Impuestos Estatales son los siguientes:

Impuesto sobre nómina

Impuesto sobre honorarios de actividades lucrativas no gravadas por el IVA

Impuesto sobre loterías, rifas y sorteos

Impuesto sobre hospedaje

Impuesto sobre traslado de dominio de bienes muebles

Impuesto sobre tenencia o uso de vehículos

Impuesto sobre adquisición de vehículos usados

Es muy importante no dejar de lado el pago de estos impuestos, revisa con tu contador si eres sujeto de alguno de ellos y mantente al corriente. Recuerda que es labor de todos nosotros contribuir a tener una mejor calidad de vida.

Impuestos Municipales

Los gobiernos municipales en nuestro país tienen también una serie de impuestos, entre los cuales se encuentran principalmente los siguientes:

Impuesto Predial

Impuesto sobre adquisición de inmuebles y traslado de dominio

Impuesto para el fomento deportivo y educacional

Impuesto para el fomento turístico, desarrollo integral de la familia y promoción de la cultura

Impuesto sobre asistencia a juegos permitidos y espectáculos públicos

Impuesto para el mantenimiento y conservación de las vías públicas

Impuesto por alumbrado público

Impuesto de plusvalía

Estos impuestos aplican, como todos, para personas físicas y morales, y si te das cuenta en el caso de los impuestos municipales el enfoque va mucho hacia el mantenimiento de la infraestructura de la ciudad.

Puede ser que el impuesto municipal más conocido sea el impuesto predial. Mismo que grava la valoración que tiene un predio ya sea rural o urbano. En cuanto a recaudación se refiere para muchos municipios el impuesto predial puede llegar a ser una contribución realmente alta.

Este se basa en el valor catastral de una propiedad, por lo que en el caso de municipios que cuentan con áreas de gran desarrollo o de alto nivel económico, el beneficio puede ser muy grande.

Existen casos de personas que pasan muchos años sin pagar el impuesto predial, sin embargo es muy importante que consideres que al momento de querer vender tu propiedad el notario te pedirá un comprobante de no adeudo, por lo que es muy recomendable que te mantengas al corriente para evitar multas y recargos, y de esta manera, cuando llegue el momento, poder realizar la venta de tu inmueble con toda tranquilidad.

Como puedes ver, de una u otra forma todos pagamos impuestos, ya sea a través de nuestros ingresos, de alguna actividad particular que realicemos o incluso mediante el consumo de cualquier producto. Es aquí donde nuestro amigo B. Franklin tenía razón: más allá de si lo haces con gusto o con gran pesar, el pago de impuestos es una responsabilidad que todos tenemos.

Tratemos de ser responsables y tomar conciencia de la importancia de pagar impuestos, si todos lo hiciéramos, el beneficio también sería para todos. Igualmente, si eres responsable evitarás tener futuros problemas legales relacionados con el pago de impuestos.

Recuerda que ya en algún momento la Secretaría de Hacienda nos lo hacía saber: es mejor tratar con Lolita que con Dolores.

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