Básicos para que tu dinero trabaje para ti.

La mayoría de las personas tenemos empleos que consumen muchas horas de nuestra vida y casi toda nuestra energía, por tanto, si queremos ganar más dinero, tenemos que poner más tiempo y energía, lo que algunas veces resulta materialmente imposible, y eso repercute en que no podemos aumentar nuestros ingresos.

Aunque conozco muchas personas que son disciplinadas financieramente y generan ahorro, pocos invierten. La mayoría por falta de conocimiento y otros porque las tasas de retorno en México no incentivan esta actividad. Supongamos que tienes 20 mil pesos, ¿Qué prefieres, tomar unas vacaciones deliciosas o invertirlos en Cetes durante 12 meses y obtener al final $2,800 pesos de beneficios?

A eso me refiero cuando digo que no hay los incentivos suficientes para invertir, pero toma en cuenta que ese beneficio económico lo pudiste obtener sin mover un dedo y por muy baja que sea la ganancia no hay que despreciarla. Poner a trabajar el dinero es uno de los conceptos que tienen más claros la gente rica, por eso, enlisto a continuación una serie de conceptos básicos para invertir.

Banco o fondo de inversión.

Las personas físicas pueden acudir a un banco o fondo de inversión para invertir dinero. Normalmente en los bancos se hacen inversiones con poco dinero, algunas instituciones bancarias permiten que sus clientes hagan inversiones desde el portal del banco a partir de mil pesos.

Un fondo de inversión es un patrimonio creado a partir de las aportaciones de varios inversionistas. Dependiendo de los objetivos que persiga el fondo, quedará estipulado en sus lineamientos en qué activos e instrumentos financieros se invertirá. Contrario a los bancos, para acceder a los fondos de inversión se requiere más dinero, por lo menos 10 mil pesos, aunque los beneficios son mayores.

Bolsa de Valores.

Sin importar si tu intermediario es un banco o un fondo de inversión, ambos tienen que hacer las inversiones mediante la Bolsa de Valores. En la Bolsa de Valores es donde se negocian las compras y ventas de valores entre empresas e inversionistas. Por un lado las empresas obtienen liquidez para ejecutar proyectos y dan acciones a los inversionistas. Mediante esas acciones los inversionistas consiguen beneficios económicos.

Acción.

Es un título de propiedad que es puesto a la venta por empresas con el objetivo de conseguir dinero de los inversionistas. El valor total de una empresa es dividido en acciones del mismo tamaño; por ello, cuando fluctúa el valor de una empresa, el valor de sus acciones cambia. Una acción también puede conocerse como título o valor.

Oiga señor que escribe en el Blog de Bancompara, ¿Por qué si la empresa necesita dinero, no pide un crédito? Es verdad, las empresas tienen varias opciones para conseguir liquidez, hoy nos ocuparemos de dos; emitir acciones en el mercado bursátil o solicitar un crédito. Si emite acciones, entonces los inversionistas son una especie de “socios”, si las cosas van mal en la empresa, el inversionista asumirá la perdida y la empresa no tendrá que pagar por ese dinero. En cambio, de haber solicitado un crédito, la empresa tendría que pagar intereses y asumir el riesgo completo de la inversión, en otras palabras, no importa cómo resulte la inversión, la empresa tendrá que pagar el crédito.

Renta fija y renta variable.

Cuando un inversionista compra instrumentos de renta fija, sabe cuál será su ganancia, sólo tendrá que esperar el tiempo acordado. Los instrumentos típicos de renta fija son los bonos de deuda que emiten los países. En el caso de México son los Certificados de Tesorería (Cetes). El riesgo de invertir en estos instrumentos es muy bajo, pero también su ganancia.

Los instrumentos de renta variable no garantizan beneficios y al momento de contratarlos el inversionista no sabe cuánto podrá ganar o perder. El beneficio en estos instrumentos suele ser más alto que en los instrumentos de renta fija, aunque también el riesgo, pero hay maneras de disminuir el riesgo, por ejemplo, seguir los parámetros de las calificadoras internacionales.

Riesgo y rendimientos.

Estos conceptos van muy de la mano, probablemente ya te diste cuenta en el punto anterior y esta relación debe quedarte muy clara para tener éxito, no sólo en los negocios, pues creo que también aplica a la vida misma. El riesgo y el rendimiento tienen una relación directa, en otras palabras, a mayor riesgo mayor beneficio esperado y a menor riesgo, menor el beneficio esperado. Entendiendo el riesgo como la volatilidad económica.

Pero voy a poner un ejemplo para que quede más claro. Si invierto comprando deuda de México, sé cuál se será el rendimiento; será bajo, pero también es baja la posibilidad de que el gobierno de México no pague. Pero si decido invertir en una empresa que promete lavar la ropa sin agua, entonces los beneficios podrían ser muy altos, pero también es alto el riesgo de que la tecnología no funcione o incluso que sea una tomada de pelo.

Costo de oportunidad.

Es el costo de la alternativa a la que renunciamos cuando tomamos una decisión, incluyendo los posibles beneficios de haber tomado otra decisión. Por ejemplo, si tenemos nuestro ahorro bajo el colchón, el dinero está perdiendo valor por efecto de la inflación, por tanto nuestro costo de oportunidad es muy alto, pues de invertirlo en instrumentos de renta fija, podríamos obtener mayores beneficios.

Agencias calificadoras.

Con el propósito de proteger a los inversionistas menos expertos, las agencias calificadoras emiten un valoración de un activo, al que le llaman Rating. Esta valoración la hacen con base en estudios que realizan expertos en la materia. El Rating suele expresarse con la siguiente nomenclatura:

  • Triple A (AAA). Es la calificación crediticia más alta. Si estuviéramos en la escuela, las empresas que tienen triple A son las aplicadas del salón, por tanto, invertir en estas empresas es bastante seguro. Puede que encuentres empresas con calificación de doble A (AA) o simplemente A, incluso A-. Aun son las aplicadas del salón, pero tuvieron problemas y sacaron 9.5, 9.0 y 8.5 respectivamente.
  • Tiple B (BBB). Calificación crediticia media, y al igual que las A’s se descuenta en doble B (BB), B y B-.
  • Triple C. Es la calificación crediticia más baja, es decir, estás empresas puede que no aprueben el año escolar.

Las agencias calificadoras más reconocidas son Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch. Se ha criticado mucho a estas calificadoras por no emitir una calificación objetiva y ser corruptas, pero si no eres un inversionista muy experimentado, te aconsejo no perder de vista sus opiniones.

Precio vs valor.

Al igual que entender la relación entre riesgo y beneficio nos sólo sirve para el mercado bursátil sino para la vida misma, identificar la diferencia entre precio y valor es de vital importancia. Pues me encuentro con muchas personas que se sienten felices por comprar algo a un precio bajo, sin tomar en cuenta otros factores.

El precio es lo que pagamos por algo, el valor es lo que recibimos a cambio. Si compraste un auto a bajo precio pero nunca lo has podido mover porque no funciona, entonces habrás tirado el dinero. Por el contrario, si gastaste mucho dinero en un auto, pero no sólo te sirve para trasladarte, sino que te ha permitido acceder a cosas o circunstancias que no habrías imaginado, entonces habrás hecho una buena inversión.

Si tienes un negocio, no pierdas de vista estos conceptos. Si logras entregar más valor a tus clientes por el precio que pagan por tu producto, la probabilidad de que domines el mercado aumenta significativamente.

El retrovisor siempre es más claro que el parabrisas.

El pasado no determina pero si condiciona, por eso muy importante que a la hora de invertir, veas cómo se ha comportado en el pasado la acción en la que quieres invertir. Esto te dará una buena idea de cómo trabaja la empresa y cuál es su posibilidad real de éxito.

Voy a poner un ejemplo, si una empresa como Samsung emite acciones para iniciar un proyecto que revolucionará la telefonía móvil, es probable que lo haga y la inversión, aunque arriesgada por ambiciosa, es perfectamente creíble. Si la misma propuesta la hace una empresa como Ford, entonces hay que dudar, no porque Ford sea una mala empresa, sino porque llevan más de cien años dedicándose a otra industria. Hazle caso a tu intuición.

Predecir la lluvia no sirve de nada si no cargas un paraguas.

Conozco un montón de gente que presume haber pronosticado el éxito o el fracaso de muchas compañías, pero de nada sirve si estás personas no compraron acciones de esas empresas. Sólo queda para la anécdota y de anécdotas no vive nadie.

Disfruta de la sombra que te ofrece el árbol que plantó otra persona.

Los servicios o productos que disfrutamos hoy en día son fruto del trabajo y esfuerzo de otras personas. Mira a tu alrededor y disfruta de todo eso, pero sobre todo valóralo. Así cuando recibas tus primeros ingresos por invertir, sabrás que todo requiere trabajo, disciplina y paciencia. Tal vez hoy sólo estás ganando centavos por tu dinero, pero pronto serán pesos. Con las decisiones adecuadas y un poco de suerte, pronto estarás ganado más dinero del que creíste posible.

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