Hace unos días llegué a mi casa. En el suelo había un sobre cerrado dirigido a mí; era de un banco.

Hace unos días llegué a mi casa. En el suelo había un sobre cerrado dirigido a mí; era de un banco. Lo abrí y decía que tenía una tarjeta de crédito pre aprobada, sólo tenía que llamar a un teléfono que ahí señalaban y solicitar que me la enviaran a la sucursal de mi preferencia.

Otro día fui a una expo sobre negocios en el World Trade Center de la Ciudad de México, me abordaron un par de personas para decirme que con una foto de mi identificación y un par de firmas me podrían dar una tarjeta de crédito.

Así es, la estabilidad en la situación económica que vive nuestro país, sumada a prácticas poco éticas por parte de los ejecutivos de los bancos, ha provocado una expansión acelerada de los créditos al consumo. Hoy en día es más fácil conseguir una tarjeta de crédito que un préstamo para abrir una empresa. Peor aún, puedes tener diez tarjetas sin comprobar ingresos ni demostrar que eres responsable y sabes cómo usarlas.

Pero ese no es exactamente el tema que quiero abordar el día de hoy. Quiero platicar con las personas que tienen 4, 5 o quizá más tarjetas y ya están hechos un lío entre fechas de corte, fechas límite de pago o si compraron cosas a meses sin intereses y no se acuerdan. ¿Qué deben en una tarjeta y qué deben en la otra? Si ese es tu caso, quédate a leer este texto, te servirá. Si no lo es, también sigue leyendo, y no caigas en la red de las 25 tarjetas de crédito.

Deshazte de tus tarjetas de crédito.

Parafraseando al Tío BenTodo poder conlleva una gran responsabilidad— en ese contexto hay que entender que las tarjetas de crédito para nada son malas, son un buen instrumento financiero y, si lo usamos como herramienta, nos ayudará mucho en nuestra vida. Pero si ya caíste en las “garras de los bancos” y tienes muchas tarjetas de crédito, te aconsejo que canceles la mayoría y te quedes con aquellas que en verdad te dan un beneficio.

¿Cómo saber qué tarjetas conservar y cuántas? Dependerá mucho de tu estilo de vida. Supongamos que te gustan mucho los conciertos, hay tarjetas que tienen convenios con una empresa de espectáculos que te ofrece preventas exclusivas, esa te da un beneficio real a ti. Si no vas a conciertos, pero viajas mucho, conserva aquella tarjeta que te dé beneficios por tus viajes, en fin, es algo que tendrás que preguntarte y analizar. Además de estos factores deberás pensar en otros más objetivos como el interés, la anualidad, etc. Para profundizar más sobre ese tema, por favor consulta este artículo de Victoria Pinto en el blog de Bancompara.

De manera personal te recomiendo quedarte con sólo dos tarjetas de crédito. Una bancaria y otra departamental. La departamental te servirá para aprovechar promociones exclusivas de la tienda por la cual ya tengas preferencia. Por otra parte, una tarjeta bancaria con una línea de crédito amplia es suficiente. ¿Cuánto es una línea de crédito amplia? Sólo como referencia, que sea igual o mayor a tres meses de tus salario actual.

Primeros pasos para cancelar mi tarjeta de crédito.

Cancelar una tarjeta de crédito es un proceso sencillo si no la has usado o no tienes deudas en ella. En caso contrario, tendrás que echar mano de una estrategia. Una vez que hayas decidido qué tarjeta o tarjetas conservar, contacta al banco en el que quieres continuar y pregunta si existe la posibilidad de que cancelen las deudas con otros bancos y que ellos absorban esa deuda.

Te doy un ejemplo. Supongamos que debes $10 pesos al banco “A”, $12 pesos al banco “B” y $6 pesos al banco “C”. Decidiste quedarte con la Tarjeta del banco “A”. Contactas al banco “A” pides que te transfieran el saldo de las tarjetas de los bancos “B” y “C”. Ahora tu saldo en la tarjeta del banco “A” será de $28 pesos.

Debes tener cuidado, algunas veces los bancos hacen promociones que te permiten hacer este movimiento sin costo. Pero la mayoría de las veces cobran una comisión. Tendrás que evaluar si te conviene pagar esa comisión o no.

También existe la alternativa de consolidar tus deudas mediante un préstamo personal. Normalmente estos préstamos tienen una tasa de interés menor al de una tarjeta de crédito. Asegúrate de tomar esta alternativa antes de incumplir pagos, pues en caso contrario esta no será una opción.

En caso de que no tengas la posibilidad o no quieras transferir el saldo de tus tarjetas a una sola, lo primero que tendrás que hacer para cancelar las tarjetas de crédito que ya no quieras es dejarlas de usar. Si tienes servicios domiciliados o con cargo automático en las tarjetas que ya no deseas, pide a esos servicios que ahora te hagan los cargos a la tarjeta que decidiste conservar.

Si ya estás seguro de que no habrá más cargos automáticos ni de ningún tipo en la tarjeta que quieres cancelar, escóndela, de ser posible, o cuando menos guárdala bien para evitar la tentación de usarla. Este punto es fundamental, pues no podrás cancelar esa tarjeta hasta que no esté el saldo en cero.

El vía crucis de la cancelación.

Cualquier alternativa que elijas, llegará ese hermoso día en el que pagues el saldo total de la tarjeta y puedas sacarla de tu vida. Primero, asegúrate de haber pagado el total, con todo y centavos, o no podrás cancelarla. Tampoco te excedas en el pago, ni por centavos, porque tendrás un saldo a favor y tampoco te permitirán cancelarla.

Deberás esperar 48 horas después de haber hecho el pago para poder cancelar la tarjeta. Si decides cancelar tu tarjeta acudiendo a una sucursal, deberás presentar un escrito (puede ser a mano), solicitando la cancelación del plástico. En el escrito tendrás que poner tus datos y un comprobante de pago que refleje tu saldo en ceros. Y, por supuesto, también tendrás que llevar el plástico, que deberá ser destruido en tu presencia. Recuerda que no podrán cobrarte ningún tipo de comisión por cancelación.

Otra opción que te puede resultar más cómoda es cancelarla a través de una llamada telefónica. Al hacerlo por este medio sólo ten a la mano tu tarjeta de crédito y mucha paciencia, pues en el menú de servicios al cliente del banco nunca encontrarás la opción de cancelaciones. Te sugiero elegir cualquier opción que te permita hablar con una persona lo más pronto que puedas y a esa persona pídele que te comunique al área de cancelaciones. Escribe el folio de cancelación, así como el nombre completo de la persona que te atendió. Estos datos te servirán en caso de una aclaración posterior.

Seguro encontrarás reticencia para cancelar la tarjeta de crédito por parte de los bancos. Estas barreras podrán ser “sucias”, como decirte que en sucursal no se puede cancelar, comunicarte de una persona a otra e incluso cortar la comunicación. Otras barreras podrán ser más benévolas, del tipo prometer perdonar la anualidad o bajar la tasa de interés si conservas la tarjeta. No te desesperes, mantente firme en la sucursal o continúa llamando, y no caigas en sus ofertas. Piensa en que si verdaderamente les interesarás como cliente podrían haberte dado un mejor trato desde antes.

Ultimas consideraciones.

Si lograste sortear todas las dificultades y no sucumbir antes las artimañas de los bancos, entonces ya tienes una tarjeta menos. ¿Ese el final del proceso? Puede ser que sí, pero es recomendable que te asegures de que en verdad está cancelada la tarjeta.

Tienes dos opciones, la primera es esperar 48 horas después de haber cancelado la tarjeta de crédito y llamar al banco nuevamente para confirmar que la solicitud de cancelación haya procedido. La segunda opción es esperar diez días hábiles después de haber procesado la cancelación para pedir una carta o constancia de no adeudo. Este documento te será muy útil en caso de que quieras solicitar otros créditos más relevantes en tu vida, como un crédito hipotecario.

Tal vez no tengas muchas ganas de hacer este último proceso, pues ya estarás cansado de estar hablando con diferentes personas del banco y tratando de convencerlos de que te dejen ir. Entonces tienes una última opción para asegurarte de que tu tarjeta ha sido cancelada.

Todos los bancos están obligados a reportar las cancelaciones a las Sociedades de Información Crediticia. Estas sociedades actualizan la información cada mes. Si esperas un tiempo prudente, podrás consultar tu información ya sea en Buró de Crédito o en Círculo de Crédito, ahí deberás verificar que las tarjetas de crédito que cancelaste tengan el estatus de “cerrado”, así como una leyenda que diga “cuenta al corriente” o “cuenta sin información”, así como el saldo actual en cero.

Podrás obtener el reporte de Buró de Crédito, a través de su página, de manera gratuita una vez cada doce meses. Si quieres obtener más de un reporte dentro de ese periodo, tendrá un costo.

No olvides que cuidar tu dinero es valorar tu tiempo y trabajo. Si quieres conocer más sobre cómo cuidar tu dinero visita el blog de Bancompara, actualizamos continuamente nuestros contenidos en función de ayudarte a que seas más prospero y puedas construir un patrimonio.

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