Deudas que no dejan huella.

Cuando las deudas se salen de control no sólo afectan al equilibrio financiero de las personas, también trastocan su salud física y sobre todo mental. En un estudio realizado por la Universidad de Southampton, publicado en la revista Clinical Psychology Review, analizaron a 34 mil personas, para saber cómo afectan las deudas económicas a la salud. Los resultados de este estudio mostraron que un cuarto de los participantes, es decir, 8,500 personas, sufrían problemas mentales como depresión, dependencia a alguna droga o psicosis como consecuencia directa de sus deudas. Por el contrario, en las personas que tenían sus finanzas saneadas y no tenían deudas, la incidencia de enfermedades mentales no alcanzó el nueve por ciento.

Mi prima formaba parte del grupo de las personas que sufrían problemas mentales. Una mañana me hablo muy angustiada. Me pidió que nos reuniéramos por la tarde para platicar sobre su situación financiera y juntos encontrar una solución. Por la tarde me contó que había perdido el control de sus finanzas y debía mucho dinero al banco. No encontraba la manera de pagar y lo que más le preocupaba es que la “metieran” en el Buró de Crédito, pues eso la limitaría para sus planes futuros.

El buró de crédito.

Lo primero que hice fue explicarle cómo funcionan las Sociedades de Información Crediticia, o lo que se conoce con el nombre comercial de Buró de Crédito. Le dije que las Sociedades de Información Crediticia son organismos facultados por las autoridades mexicanas para recopilar, administrar y reportar la información crediticia de los sujetos a crédito. Por tanto, mi prima ya estaba en el Buró de Crédito, su temor real entonces debería ser tener un mal reporte en su historial crediticio.

Luego pregunté, ¿qué tipo de deudas tienes? Me explico que sus deudas eran diversas. La más importarte era la deuda que tenía en la tarjeta de crédito; la tenia al tope, y lo que más angustia le causaba era el hecho de pagar y que su deuda no bajara lo suficiente. Además, debía el coche, pero le quedaban pocas mensualidades para terminar de pagar el crédito, y tenía otro préstamo personal cuya mensualidad era baja.

Le pregunté si conocía su historial crediticio en ese momento. Me dijo que estaba muy acongojada y que no se atrevía a pedir un reporte. De todas formas lo pedimos.

Con esta información, le recomendé primero que hiciera un registro de sus ingresos y egresos, con el objetivo de saber dónde podría recortar gastos y así hacer frente a sus deudas de manera más solida y saldarlas rápidamente. Atendiendo a su máxima preocupación, es decir, tener un mal historial crediticio, le sugerí pasar sus deudas con el banco a otro tipo de deudas que no se reportaran a las Sociedades de Información Crediticia. Mi prima creía que todas las deudas se reportan al Buró de Crédito. Le expliqué que existen por lo menos cuatro tipos de deuda que no se reportan al Buró de Crédito. A continuación te platico cuáles deudas no se reportan al Buró de Crédito y qué estrategia le recomendé seguir para salir de su problema.

Pero antes te explico por qué hay deudas que no se reportan al Buro de Crédito. Existen dos razones principalmente, la primera es porque el otorgante del crédito no tiene convenio con las Sociedades de Información Crediticia, y no tienen convenio porque no es su negocio prestar dinero y por tanto no les conviene. La segunda razón es porque, aunque la naturaleza de su negocio sea prestar dinero, no se les exige cumplir con esta regulación, dado que otorgan prestamos sobre garantías prendarias.

Prestamos a empleados o en cajas de ahorro.

Algunas empresas otorgan a sus empleados prestaciones superiores a la ley. Una de estas prestaciones es la posibilidad de que el empleado pida una cantidad de dinero como adelanto de sus pagos futuros. Las reglas para este tipo de préstamos varían mucho de acuerdo con la empresa e incluso con el puesto que ocupe el empleado. Pero generalmente no cobran interés, y de cobrarlo es realmente bajo, pero este préstamo puede estar limitado a un cierto monto y a la frecuencia con la que el trabajador puede acceder.

Mi prima tiene esta prestación. Está limitada a tres meses de su salario y sólo puede acceder al préstamo una vez al año, pero no le cobraban intereses. Hasta ese momento no había pedido prestado nunca, entonces, acudió al departamento de Recursos Humanos para informarse sobre el préstamo y la cantidad que le descontarían cada mes. Las condiciones le convenían y llegamos a una solución. Solicitó el préstamo en su trabajo y pagó su coche.

Prestamos en casas de empeño.

Los Montes de piedad y otras casas de empeño no están bajo las mismas regulaciones que están las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple ni las Sociedades Financieras de Objeto Limitado. Podríamos decir que se asemejan más a un préstamo entre personas físicas. Por esta razón, las deudas que se tienen con un monte de piedad o casa de empeño no son reportadas a las Sociedades de Información Crediticia.

Mi prima tenía varias alhajas, obviamente no se quería deshacer de ellas y le daba mucho miedo empeñarlas, pero era una buena salida a sus problemas. Aunque el préstamo que ofrecen los Montes de piedad no es precisamente barato, tiene varias ventajas, por ejemplo, liquidez inmediata; las alhajas permanecen a buen resguardo y se pueden refrendar, es decir, renovar el préstamo hasta cinco veces. Mi prima tomó la decisión de empeñar algunas joyas que tenia y con eso pagar parte de la deuda que tenía en la tarjeta de crédito. Así lograría bajar significativamente los intereses y con el dinero ahorrado podría rescatar sus alhajas pronto.

Préstamos con familiares o amigos.

Cuando una persona te presta dinero lo hace más por un favor y no cómo un negocio, y aunque algunas personas sí buscan una retribución económica cuando hacen prestamos de dinero, es complicado que tengan convenios con las Sociedades de Información Crediticia, por lo cual, las deudas que adquieras con familiares, amigos o amigos de tus amigos no se reportan al Buró de Crédito. Pero cuidado, en caso de no pagar una deuda a un familiar o amigo podrían demandarte por la vía civil, además de terminar con los lazos familiares o con una amistad; no hay que ser abusivos.

Mi prima me comentó que su suegro tenía una buena posición económica, a pesar de que sentía mucha vergüenza por recurrir a él, no le quedaba de otra. Le pidió dinero prestado y prometió pagárselo en seis meses. Como era de esperarse, el señor no le cobró intereses. Con ese dinero mi prima pago otra parte de lo que debía a la tarjeta de crédito y con eso su deuda ya se veía manejable.

Deudas con el Gobierno.

Deberle al gobierno por concepto de impuestos, multas o recargos no es la situación más deseable ni tranquilizadora, sin embargo, algunas de estas deudas no son reportadas al Buró de Crédito. Depende mucho de la naturaleza de la deuda, por ejemplo, los Impuestos Sobre la Renta, de ser ignorados, sí son reportados a las Sociedades de Información Crediticia, pero las multas de tránsito y algunos impuestos como la tenencia vehicular, no. Aunque te podrán negar servicios como la verificación de gases contaminantes y con ello quedará cancelada tu libertad de circular.

En este apartado mi prima no tenía problemas, sus impuestos eran descontados mensualmente por su empleador. Pero llegado el momento evaluaría si pagar la tenencia o mejor abstenerse de usar el coche, finalmente, eso también representaría un ahorro.

Deudas efímeras.

Ya vimos las deudas que no dejan rastro en tu historial crediticio, pero también hay deudas que se borran de la base de datos de las Sociedades de información Crediticia en poco tiempo. Aquí te digo cuáles son y en qué plazos.

Si tu adeudo es menor a 25 Unidades de Inversión (UDIS), aproximadamente $113 pesos, se borrará al cabo de un año. Si la deuda es menor a 500 UDIS, es decir $2,260 pesos, se eliminará después de dos años. En caso de que la deuda rebase las 1,000 UDIS, más o menos $4,520 pesos, entones la deuda se borrará 4 años después.

Hay que hacer dos aclaraciones: 1) Las UDIS, son unidades de valor que se basan en el incremento de los precios, en otras palabras, la inflación. Por esta razón el valor de las UDIS tiende a subir y los limites expresados en el párrafo anterior en pesos subirán con el tiempo. 2) Los plazos en que se borrará la deuda comienzan a correr a partir de que el otorgante reporta el crédito con un atraso.

Los plazos para borrar la información han sido establecidos por la Ley para Regular las Sociedades de Información Crediticia y por las Reglas Generales emitidas por el Banco de México.

Recapitulando, mi prima quedó con un par de deudas que reportan al Buró de Crédito; el préstamo personal cuya mensualidad es baja, y que desde el principio no le preocupaba, y la tarjeta de crédito, cuyo saldo logro reducir drásticamente. Además, adquirió una deuda en su trabajo, pero con cuotas bajas; otra deuda con su suegro, que no implicaba intereses y podría pagarla con cierta facilidad; y finalmente, empeñó unas alhajas y pagó el crédito del auto. Espero que con el plan de austeridad propuesto y lo que se ahorrará en intereses pueda salir pronto de las deudas que le quedan.

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