Deuda sobre deuda sobre deuda.

 

Probablemente han pasado ya algunos años desde que recibiste tu primera tarjeta de crédito, la cual te ha servido para adquirir muchos productos o servicios, aprovechando las ofertas a meses sin intereses. En algún momento también tu tarjeta de crédito te ha sacado de apuros para pagar algún gasto que no tenías contemplado. Todo ha sido como un cuento de hadas y todo ha pintado muy bien hasta que llega el día en el que, suceden alguno de estos dos escenarios (hipotéticos, claro):

  1. ¡Sorpresa! el pago que querías realizar en el establecimiento en el que te encuentras es rechazado, tu tarjeta está al límite de su crédito y no puedes realizar más compras.
  2. Te llega un mensaje de texto del banco recordándote que ese día es tu límite para pagar el saldo de tu tarjeta, y tú no tienes un peso.

 

Estas situaciones te llevan a plantearte la siguiente pregunta:

¿Me conviene pagar una Tarjeta de Crédito con otra?

Para contestarla, te plantearé 2 casos y en cada uno de ellos veremos cuál sería el mejor proceder.

Caso 1

Supongamos que no estás con la tarjeta al límite, sólo has descubierto que hoy es el día del pago de tu saldo y quieres evitar recargos y multas por el pago extemporáneo, pero no tienes el efectivo suficiente para poder pagarlo. Se te ocurre entonces utilizar otra de tus tarjetas de crédito para pagar la que vence hoy.

Como no puedes hacer el pago directamente de una tarjeta de crédito a otra, el procedimiento que puedes hacer es el siguiente: Te diriges a un cajero automático (ATM) y realizas el retiro del dinero en efectivo que necesitas para hacer el pago de la tarjeta de crédito que vence.

Con el dinero en mano, puedes hacer 2 cosas:

  1. Si el banco de tu tarjeta de crédito está abierto puedes hacer el pago de la tarjeta en ventanilla.
  2. Si tu banco ya está cerrado puedes dirigirte a una tienda de conveniencia (OXXO) y hacer el depósito en tu cuenta de débito para que posteriormente hagas el pago a través del portal de tu banco, o, claro, pagar la tarjeta directamente.

Caso 2

Algunos días de tristeza después de descubrir que el crédito de tu tarjeta ha llegado a su límite y que no puedes hacer más compras, miras en tu muro de Instagram un anuncio de una tarjeta que te promete absorber la deuda de tu tarjeta de crédito saturada y ofrecerte mejores condiciones en cuanto al cobro de intereses se refiere. ¿Qué debes hacer? ¿Deberías tomar esta oferta y solicitar la nueva tarjeta de crédito para trasladar el monto de la que tienes sobregirada?

Esta puede ser una buena opción si la nueva tarjeta de crédito de verdad te ofrece mejores condiciones que la anterior, y si cancelas la primera. Tener demasiadas tarjetas puede convertirse en un problema a futuro, sobre esto te hablaré más adelante en el artículo. Pero antes, quiero darte un dato interesante que probablemente no conocías:

¿Sabías que retirar dinero en efectivo de tu tarjeta de crédito tiene los costos más elevados del mercado?

En algunos bancos el interés puede llegar a ser hasta de un 70% anual, además del cargo de una comisión por disposición de efectivo que puede ser de hasta un 10%.

Significa que por un retiro de $1,000 pesos en un cajero tendrías que pagar $100 pesos de comisión por el retiro y en caso de que vayas abonando sólo el mínimo de ese monto, pagarías $700 pesos de intereses en el lapso de un año. Lo que te daría un gran total de $1,800 pesos pagados.

Si quieres saber cuánto es la comisión que cobran los bancos por hacer disposiciones en efectivo de tarjeta de crédito te recomiendo que visites el portal de la CONDUSEF aquí puedes observar un comparativo por tarjeta e institución bancaria. Siempre es mejor estar bien informados antes de tomar cualquier decisión.

Para disminuir tu estrés emocional, puedes reconfortarte en el hecho de que no eres el único que ha pensado en utilizar su tarjeta de crédito para pagar otra, ya que la última encuesta sobre educación financiera en México 2018 reveló que el 15% de los mexicanos utiliza su tarjeta de crédito para salir de un apuro retirando dinero en efectivo.

Cuando tienes a la mano la opción de utilizar una tarjeta de crédito para salir del compromiso que tienes con otra, lo único que estás haciendo es ampliar por un lapso el pago de tu deuda, con el interés que esos días adicionales conlleven.

Si llevas bien tus calendarios y logras pagar el saldo de tu tarjeta de crédito sin problemas, lo habrás resuelto bien por una vez, pero corres el riesgo de que esto se vuelva una práctica común.

Resolver de esta forma tu falta de liquidez te puede poner muy cerca la tentación de tener tarjetas adicionales, es decir, no sólo tener 2 tarjetas de crédito sino tener 3, 4 o más. Esto puede traer como consecuencia tener una línea de crédito mayor (por la suma de los créditos de todas las tarjetas) que en cualquier momento podrías saturar, lo que te podría poner en un aprieto si tus ingresos no te permitieran pagar el saldo total de la línea de crédito.

Si tu ingreso es de $20,000 pesos mensuales y tus compromisos al mes son de, supongamos $10,000 pesos, tu capacidad de endeudamiento anual sería de $120,000. Si tienes una tarjeta con límite de crédito de $120,000 está muy bien, por lo que los $10,000 pesos mensuales que tienes para tu consumo pueden cubrir esa deuda (si no los comprometes con nada más). Si tienes no una, sino 4 o 5 tarjetas de crédito, tu posibilidad de endeudamiento podría ser de $480 o $600 mil pesos, una deuda que no tendrías forma de pagar si llegaras a ocupar el crédito de todas tus tarjetas.

Administración de la deuda.

Cumplir con el tiempo que marcan tus tarjetas para el pago de los saldos pendientes es importante para gozar de un buen historial crediticio, por lo que tener varias tarjetas de crédito podría complicar la administración de tu deuda sobre todo cuando tienen diferentes fechas de corte y fechas límite de pago. Si no tienes una buena organización pronto podría ser un caos.

Además de que tener varias tarjetas es un gran riesgo, ya que incrementan la tentación del uso de sus créditos debido a que la mayoría de las personas las consideran como un ingreso adicional, cuando en realidad son solo una forma de financiarte en el corto plazo.

No importan las maniobras financieras que realices para extender el plazo en el cual tienes que pagar el saldo que debes a tus tarjetas de crédito. En algún momento se acumulará el monto de varios saldos y tarde o temprano tendrás que liquidarlos. Antes de que esto tenga el efecto bola de nieve, detente y reflexiona. Vendrán tiempos difíciles para poder salir de deudas y tendrás que hacer un presupuesto para enfocarte a liquidar la deuda que tienes, pero cuando llegue el momento en el que lo hayas logrado, te recomiendo que canceles el mayor número de tarjetas posible, quédate sólo con una o dos tarjetas y utilízalas con precaución y responsabilidad.

Infórmate en el portal de la CONDUSEF para que elijas la tarjeta que más convenga a tus intereses, revisa las comisiones y los intereses cobrados. En este sitio puedes conocer, además, las quejas que otros usuarios tienen sobre el servicio y la resolución de conflictos con estas instituciones. Hoy tenemos la gran ventaja de que esta información está a la mano como nunca, solo es cuestión de tener el interés y hacerlo, tu bolsillo te lo agradecerá en un futuro.

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