Hay otras opciones...

Cada día son más frecuentes las noticias relacionadas con fraudes cibernéticos que suceden en sitios de Internet, así como las notas relacionadas con el robo de datos personales que involucran plataformas que tienen una gran reputación. Recientemente, Facebook sufrió un ataque en el que hackers ucranianos robaron datos de 30 millones de usuarios. Por otro lado, megacorporaciones del tamaño de Sony han sido víctimas del robo de datos bancarios de 77 millones de usuarios de su plataforma para compras de videojuegos Playstation Network. Otro ejemplo son los escándalos como el de la aerolínea British Airways, cuyos datos de unas 244,000 tarjetas fueron robados de sus servidores por hackers.

Todas estas notas nos demuestran que incluso las compañías más grandes también son vulnerables, y los datos almacenados de tarjetas de crédito o información personal de sus usuarios puede ser tomada por la delincuencia cibernética.

El hurto de la información contenida en bases de datos no solamente se da por medio de hackers, como mencioné anteriormente, también existen anzuelos que la delincuencia lanza a través de sitios falsos, correos, llamadas, mensajes de texto, etc., todo con el propósito de conocer los datos de nuestras tarjetas.

Actualmente, los plagiarios no hacen lo que aquellos que roban tu tarjeta de crédito a pie; los cibernéticos saben que mientras el usuario no reporte su tarjeta para darla de baja o bloquearla, pueden seguir robando de ella. Es por eso que en lugar de utilizar una sola oportunidad para poder adquirir productos como una pantalla de 80 pulgadas, lo que hacen son compras tan pequeñas que el dueño de la tarjeta podría confundirlas con otros consumos o perderlas de vista entre varias transacciones, por lo que, si eres el tipo de tarjetahabiente que no tiene la costumbre de revisar minuciosamente su Estado de Cuenta, puede ser que por ahí se esté colando algún cargo de alguien que tiene tus datos. El robo a una persona, por, digamos, un monto de 100 pesos, podría parecer no tan lucrativo, ¿pero qué pasa cuando son 3,000 personas o muchas más?

Hasta hace unos días, la policía española detuvo a un defraudador cibernético en una operación denominada Lupin, cuyas ganancias le generaban 300,000 euros al mes, poco más de 6 millones de pesos mexicanos. Sus operaciones consistían en generar páginas de internet idénticas a las de empresas famosas de venta de computación, electrónica, videojuegos y celulares, con las cuales cobraban a los clientes para una supuesta venta de un producto que nunca llegaba.

Adicional a esto, el cliente, al intentar conocer el paradero de su compra, llamaba al “callcenter” en donde los defraudadores le pedían información sobre su cuenta, pero además solicitaban que instalaran un software para el rastreo de su pedido, que en realidad servía para desviar los códigos de seguridad con los que los bancos aseguran las compras de sus clientes mediante un mensaje de texto, y con esto además hacían retiros en cajeros automáticos sin tener la tarjeta físicamente.

Es por esa razón por la que muchos tarjetahabientes tratan por todos los medios de que su información no se utilice en ninguna transacción por Internet, pero entonces la pregunta que nos queda sería:

¿Cómo puedo adquirir productos o servicios, si no quiero utilizar mi tarjeta de crédito?

Frente a esta situación de inseguridad y desconfianza de los usuarios, muchos sitios de internet como Amazon, Linio, Mercado Libre, tiendas departamentales, etc., te ofrecen realizar tus compras sin necesidad de proporcionar los datos de tu tarjeta de crédito.

Entre los métodos que existen para realizar compras, están:

1. Pago en tiendas de conveniencia

Puedes hacer un depósito a la cuenta del proveedor desde la tienda de conveniencia más cercana, entre ellas están 7 Eleven, OXXO, Súper K, entre otras.

2. Pago con tarjeta de débito

En lugar de utilizar tu tarjeta de crédito, puedes proporcionar los datos de una tarjeta de débito que sólo tenga el monto suficiente para la compra, y no más.

3. Pago contra entrega

Puedes pagar en efectivo o con tarjeta pero de forma presencial, justo en el momento en que recibes tu producto.

4. Pago en alguna tienda del proveedor

Tiendas como Walmart te ofrecen la opción de que realices el pago en la línea de cajas de cualquiera de sus tiendas, para que posteriormente puedas recibir tu producto, o en algunos casos puedes apartar el producto en Internet, pagarlo y llevártelo ahí mismo.

5. Transferencia a la cuenta del proveedor

Una opción ya tradicional es que hagas una transferencia a la cuenta del proveedor a través del portal de Internet de tu banco o a través de la banca móvil, con tu celular.

6. Pago por código QR

Hay plataformas de bancos y otras empresas en las cuáles puedes pagar a través del escaneo de un código que identifica al proveedor que recibirá el dinero; tu celular, al escanear el código QR del proveedor, sabe a quién le quieres transferir recursos; sólo tienes que introducir el monto en tu teléfono y listo, hacer la transferencia, y con esto queda pagado el producto.

7. Pago con cuenta o tarjeta virtual

Algunos bancos y otras instituciones de crédito cuentan con opciones en las que te proporcionan una tarjeta de crédito virtual con la cuál puedes hacer compras por internet, la ventaja de esta tarjeta es que tiene un límite para tus compras y es una extensión del crédito que tienes de tu tarjeta física, pero sin que corras el riesgo de proporcionar los datos de ésta.

8. Pago en banco

Otra opción es que puedas pagar directamente en la cuenta del proveedor con un número de referencia a través del cajero automático de un banco.

9. Paypal

Paypal es un sitio especializado en tener los datos de tu tarjeta de crédito o débito y puede realizar los pagos en tu nombre sin necesidad de proporcionar los datos de tus tarjetas a los proveedores a los cuáles quieres comprar, esto te permite una seguridad adicional para las compras por Internet.

10. Criptomonedas

Las criptomonedas son nuevas monedas virtuales que tienen algunos años en el mercado y que algunos proveedores están aceptando cada vez más.

¿Ya compraste, pero no era lo que esperabas?

Comprar por Internet tiene muchas ventajas, una de las más importantes es la comodidad, sin embargo, una de las grandes desventajas es no poder ver y sentir físicamente el producto y los materiales con los cuáles ha sido fabricado. Por lo que muchas veces puede ser que el producto sea mucho más pequeño de lo que parecía en las fotografías o que los materiales sean de una calidad muy baja en comparación con lo que se veía en la página del proveedor.

Afortunadamente, para muchos de estos inconvenientes los proveedores tienen políticas de devolución para aquellos productos que no cumplen con las expectativas, sin necesidad de tener que cubrir un cargo por esta operación.

Recomendaciones para comprar en Internet

Adicional a estas formas de pago, te dejo aquí algunas recomendaciones que hacen los expertos para poder cuidar tus datos personales y bancarios.

  1. Recuerda que las páginas de Internet seguras tienen una dirección que presenta sus credenciales a tu navegador; cuando están vigentes, el navegador despliega a un lado de la dirección de la página un candado en color verde que indica que la página tiene sus credenciales de seguridad vigentes, por lo tanto, es confiable para navegar en ella.
  2. Ningún banco te solicitará nunca los 3 dígitos al reverso de tu tarjeta de crédito o tu NIP para el cajero automático mediante una llamada telefónica o un correo electrónico, a menos que estés dando de alta un servicio como banca digital o hayas descargado una App del propio banco, pero sólo en estos casos.
  3. Trata de hacer compras a proveedores que ya tengan ventas realizadas y una buena reputación en el sitio en el que estás realizando la compra, ya sea Mercado Libre, Ebay, etc.
  4. No hagas compras a personas que ofrecen precios que están muy por debajo de los del mercado; la realidad es que la mayoría de los proveedores reales no malbaratan nunca sus productos a menos que exista una probabilidad de querer atraer clientes para un posible fraude.
  5. Nunca publiques en ningún medio, ni siquiera envíes por Whatsapp o mensaje de texto los datos completos de tu tarjeta de crédito, no sabes cuántas personas están escaneando constantemente el flujo de datos a través de la red para tomar en cualquier momento los datos completos de una tarjeta de crédito.

Aprovecha la ventaja que existe para poder comprar a través de Internet y la comodidad de recibir tus productos sin la necesidad de tener que salir de casa. Las empresas de ventas por Internet saben de la creciente demanda de productos y servicios online, por lo cual hacen grandes inversiones constantemente para incrementar la seguridad de las transacciones que se realizan en sus plataformas.

 

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