¿Qué pasa con esas cuentas que nunca cancelas?

Encontré cinco tarjetas de cuentas que nunca cancelé. Así es, amigos, el domingo pasado me puse a organizar y en una cajita encontré cinco tarjetas, en las cuales me pagaban en mis trabajos pasados. Me di cuenta de dos cosas: mi estúpida necesidad de acumular cosas que ya no me sirven para nada y que nunca cancelé esas cuentas; y no sé qué pasa con ellas, es más, no sé si hay dinero ahí, seguro no habrá mucho, pero si unos pesitos. Así que me puse a investigar qué pasaba con esas cuentas.

De acuerdo con La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), los bancos tienen la obligación de enviar a la Beneficencia Pública los recursos ubicados en cuentas (tanto de cheques como de ahorro e inversiones) que no han reportado movimiento luego de seis años, esto quedó establecido en el artículo 61 de la Ley de Instituciones de Crédito.

¿Qué o quién es la beneficencia pública? Es un órgano desconcentrado de la secretaría de salud cuya misión es generar y canalizar recursos a remediar carencias de salud o situaciones de pobreza en personas que no tienen seguridad social. Así que si no has cancelado una cuenta, puedes estar tranquilo de que se le da un uso noble a tu dinero.

¿Pero cuándo se considera inactiva una cuenta? Cuando en el transcurso de tres años no ha tenido movimiento por depósitos o retiros. Pasado este tiempo el banco tiene la obligación de avisar al domicilio registrado en la cuenta, con 90 días de anticipación a que se cumplan los tres años de inactividad, que tus recursos se irán a una cuenta global; llegado este punto aún no tienes por qué preocuparte por tu dinero, pues el monto depositado sigue siendo tuyo.

Una vez que el monto depositado se va a la cuenta global, genera intereses mensuales y el banco ya no te cobra comisiones. Debes tener en cuenta que el cobro de comisiones que haga el banco no se considera un movimiento financiero.

Aquí haré un paréntesis, porque a menos que dejes bastante dinero en la cuenta, este dinero nunca llegará a la beneficiaria publica. Porque no importa si era una cuenta en la que depositaban la nómina y no te cobraban comisiones. Pues la mayoría de los bancos, cuando pasa un cierto tiempo de inactividad, automáticamente convierte las cuentas de nómina en cuentas de cheques, por tanto el banco empieza a cobrar comisiones.

Si tu cuenta por alguna razón tiene cargos mensuales y/o una cuota por manejo de cuenta o bajo saldo, al “abandonar” tu cuenta el banco te cobrará esos conceptos, los cobros por comisión consumirán el poco dinero que dejaste y después continuaran cobrando comisiones y tu cuenta tendrá un saldo negativo o números rojos, cada mes aumentará el saldo negativo.

Si te preocupa que estás comisiones afecten tu historial crediticio, te tengo una buena noticia: las deudas por comisiones de tarjetas de débito no se reportan a las Sociedades de Información Crediticia, ya que no es un dinero que te prestaron y que dejaste de pagar. Los bancos tampoco pueden tomar dinero de otra cuenta que tengas con ellos para cubrir la deuda que se generó por esos conceptos, a menos que tú lo autorices.

La única consecuencia que enfrentarás por no pagar las comisiones, además de haber perdido dinero, es que el banco se niegue a abrirte otra cuenta en el futuro, hasta que pagues las comisiones que se deben. Aquí cierro el paréntesis y vuelvo al supuesto en que todavía hay dinero en la cuenta.

Ya sea porque el banco no te cobró comisiones o porque después de las comisiones aún quedó dinero, transcurridos otros tres años después de que el banco notificó que la cuenta no tiene movimientos, si nadie reclama el monto de la cuenta y no excede 300 días de salario mínimo vigente en la Ciudad de México, es decir, unos 30 mil pesos, entonces los recursos serán entregados a la Beneficencia Pública y eso significa que ya no los podrás recuperar.

Por otro lado, si la cuenta tiene más de 300 salarios mínimos vigentes en la Ciudad de México, dichos recursos solamente se quedarán en la cuenta global, por lo que el banco no puede transferirlos a la Beneficencia Pública. En caso de que decidas reclamar el saldo ubicado en la cuenta global, deberás demostrar que eres el titular de dicha, cuenta con tu contrato, y presentar una identificación oficial.

Puede darse que el titular de la cuenta haya muerto y no informó qué cuentas tenía ni quién era el beneficiario, por tanto no se hayan cancelado y no se reclame el monto depositado. En estos casos hay que dirigirse a la CONDUSEF y solicitar una consulta para saber si eres beneficiario de alguna cuenta. La CONDUSEF debe responder antes de 60 días naturales a partir de la fecha de consulta. Los requisitos que pedirán son:

  • Acudir a la subdelegación de la CONDUSEF que más te convenga, y elaborar la Solicitud de Beneficiarios de Cuentas de Depósito.
  • Copia del acta de defunción del fallecido.
  • Identificación oficial vigente (INE, pasaporte, certificado de matrícula consular).

En caso de que seas beneficiario de alguna cuenta entonces deberás acudir ante la Unidad Especializada de Atención a Usuarios (UNE) del banco en donde hayan localizado la cuenta, para darle continuidad al proceso.

Con la finalidad de evitar problemas, te recomiendo cancelar las cuentas que no utilices. El proceso para cancelación de cuentas es muy simple.

  • Dejar la cuenta en cero, es decir, retira todo el dinero que esté en la cuenta, y si te cobraron alguna comisión, págala de inmediato.
  • Acude a la sucursal donde abriste la cuenta y solicita que sea cancelada. Es probable que te pidan hacer una carta donde expliques las razones; la puedes hacer a mano. Deberás entregar la tarjeta, así como algún otro medio para ingresar a banca por internet.
  • Toma nota del folio que respalda el proceso, así como el nombre de la persona que te atendió. Recuerda que no te pueden cobrar comisiones por cancelación de cuenta.

Con esos sencillos pasos tu cuenta debe quedar cancelada. De cualquier manera, te recomiendo que mantengas actualizados tus datos personales con el banco, así ellos podrán estar en contacto contigo sobre cualquier noticia.

En lo que a mí respecta, esta semana haré el esfuerzo de cancelar esas cinco cuentas que tengo pendientes. Espero que mi decidía no me cueste cara. Si te gustaría saber más sobre finanzas personales, no dejes de visitar el blog de Bancompara.

Escribe en los comentarios si quieres saber sobre un tema en especial que aún no hemos tocado.

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