Ahórralo y podrás pagar el enganche de tu casa…

El sueño de tener una boda de cuento de hadas, en compañía de familiares, amigos y seres queridos es una idea que muchas jóvenes parejas tienen a la hora de comprometerse. Cada vez los eventos relacionados al matrimonio son más sofisticados grandes y, así mismo, costosos. Una boda mexicana con 150 invitados, dentro de lo que se considera normal para las clases altas, cuesta alrededor de 584.000 pesos, mismo valor con el que una pareja de recién casados podría pagar la cuota inicial de una propiedad en la colonia del Valle, por ejemplo. Veamos cómo los enamorados próximos a dar el sí pueden ahorrar en su boda y al mismo tiempo destinar el mayor presupuesto a una decisión tan importante como comprar su primera vivienda. Las redes sociales han convertido el compromiso, un acontecimiento que debería ser privado e íntimo y compartido solo con los seres queridos, en algo tan público y surreal que, a la hora de escoger los invitados, una pareja promedio no se baja de una lista de ciento cincuenta. Anteriormente las grandes bodas con ostentosas recepciones sólo podían ofrecerlas las familias con mucho dinero. Hoy en día es una realidad que la presión social que se ejerce gracias al exceso de comunicación sobre la vida privada ha hecho que todas las parejas se obliguen a tener un evento de alto presupuesto y cada vez más grande, ya que, al ser publicado en Instagram o Facebook, genera compromiso entre todos tus conocidos, a los que muchas veces no puedes dejar de invitar.

¿Has visto a tu alrededor parejas que hacen esfuerzos sobrenaturales y hasta se endeudan por ofrecer en un día un evento espectacular pero que en menos de 24 horas solo queda en fotos y videos? Pues esa es la realidad de la que queremos hablar y, precisamente, concientizar. La tendencia a destinar ese dinero en otras prioridades es cada vez mayor y vale la pena conocerla, ya que bajarse de ese gasto e invertirlo en una casa podría traer mucha más felicidad y satisfacción a futuro que una despampanante boda.

¿Quién dijo que una boda no podía hacerse pequeña e igual disfrutarla inmensamente?

Sabemos lo importante que es, en el ciclo de una pareja, compartir con los seres queridos el sí, pero ¿quién dijo que para hacerlo debemos hacer algo grande y costoso? Te mostraremos algunas ideas mágicas para que te inspires, y si piensas dar el sí, las consideres, eso sí teniendo como único objetivo que gastes solo el 30% de lo que tenías presupuestado y el 70% restante lo inviertas en algo que te produzca.

Prioriza tus invitados

Determina el número de invitados, una boda pequeña no debería superar los 60 invitados. Te recomendamos concentrarte en familiares y personas MUY cercanas. Los invitados de una boda se comportan como un círculo de categorías. Un ejemplo de esto es: la familia, los amigos de la infancia o del cole, los de la universidad, trabajo, club social etc. Es importante que definas muy bien qué categorías quieres que hagan parte de tus invitados, ya que si, por ejemplo, invitas a un amigo de trabajo, quedarás mal si no invitas al resto. En este aspecto no entran los invitados por compromiso, y se te va a hacer más fácil a ti y a tu familia decir que no.

Informa a tus invitados el tipo de boda al que van a asistir

No te de vergüenza decirles que van a algo más informal y sencillo. De esta forma tus invitados no se harán falsas expectativas y disfrutarán todo lo que les ofrezcas, ya que sabrán que estará hecho con amor y mucha creatividad.

Elige el espacio adecuado

Un lugar pequeño, preferiblemente en un entorno natural, te ayudará primero a que no tengas que gastar mucho dinero en decoración y adecuación y, segundo, te proporcionará las condiciones adecuadas para que el entorno sea “cozy” y sea algo íntimo. Los restaurantes son muy buenas opciones, tienen todo el menaje, sillas mesas y te ofrecen el servicio de catering. En muchas ocasiones el dinero que vas a destinar a la comida sirve para que los convenzas de que te presten el espacio y no tengas que pagar renta por él.

Dale un toque personal a tu ceremonia

No caigas en el cliché y lo común. Ya que estás en la onda de lo auténtico, aprovecha y has una ceremonia emotiva. Esto le dará un ambiente muy especial y amoroso. Harás sentir a tus invitados como realmente parte de tu unión.

El tipo de comida que escojas es muy importante

Si optaste por un restaurante, trata de irte con opciones de la carta. Las opciones hechas a tu medida y que no estén en el menú suelen ser más costosas. Si escogiste un jardín y debes proporcionar la comida por tu cuenta, ya que el lugar no cuenta con catering, opta por un buffet. Esto te ahorrará el gasto del personal de meseros y generará mayor interacción entre los invitados.

Llena el espacio con pequeños detalles.

Ojalá hechos por ti mismo y tus familiares: Participa a tus seres queridos en los preparativos. Busca en internet y encontrarás millones de ideas sencillas y prácticas para que decores y tengas un detalle especial para cada uno de tus invitados, aprovecha que no son muchos y ya que son los que son, se merecen un detalle hecho con amor.

 

No dudes un segundo en optar por una boda pequeña y sencilla. Te ahorrarás tiempo, evitarás el estrés de una boda grande y celebrarás únicamente con las personas que merecen estar ahí. Al mismo tiempo, si tenías un presupuesto destinado a un evento grande, podrás invertir en tu futuro pagando la cuota inicial de una casa, y si no tenías este presupuesto, te garantizamos un alivio seguro al no tener que endeudarte en un evento que, por más costoso que te salga, no deja de ser en un lapso de menos de 14 horas.

 

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