¿Vivir ahorrando o vivir pagando?

Ahorrar es una de las maneras con las que podemos obtener cosas necesarias para nuestra vida sin tener que vivir pagandolas por mucho tiempo.

El dinero que ahorramos es la mejor forma de adquirir bienes, con el interés más bajo que existe. Solo una urgencia es lo que podría hacernos caer en tener que comprar aquel hermoso televisor o esa sala a meses sin intereses en lugar de hacerlo de contado con un poco de esfuerzo.

Es verdad, hay muchas cosas que necesitamos constantemente para nuestra vida, pero es en la diferencia entre las cosas que son necesarias y las que son urgentes en dónde podemos distinguir por cuáles vale la pena ahorrar y esperar, para poder adquirir algo con nuestro propio dinero.

Cuando veas el precio de un producto, revisa si tiene la opción de un precio inferior por pago de contado, si no es así, entonces puedes comprarlo a meses “sin intereses”, (en realidad los intereses ya están cargados en el valor del producto), pero en ocasiones puede haber un precio inferior por el pago de contado.

El ahorro cuando lo haces en un banco, a diferencia del crédito, te brinda, al menos, intereses que van por el encima de la inflación: tu dinero no perderá su valor. En el crédito tendrás no sólo que ahorrar una cantidad similar para cubrir el costo del producto, sino que además los intereses pueden ir de un 30% a un 60% del valor original del producto.

Por mucho, la relación costo beneficio entre ahorrar o pedir dinero deja al ahorro como un absoluto ganador si de hacer valer más tu dinero se trata.

¿Cuánto debo ahorrar?

Siempre es debatible cuánto es lo que una persona debería ahorrar, lo principal es que tengas claro un objetivo para tu ahorro y que puedas diferenciar entre el ahorro para el retiro y el ahorro para otro objetivo de mediano o corto plazo.

Para el retiro

Los expertos recomiendan que en un ahorro para el retiro se tiene que destinar entre un 25% a un 30% de nuestro salario para poder, en un lapso de 40 años, tener un ahorro que nos permita vivir solamente del rendimiento del dinero destinado en ese tiempo a fondos de inversión, por poner un ejemplo, con un nivel de gastos similar (más inflación) al que tenemos actualmente.

Recuerda que el ahorro que tienes de forma obligatoria a través de tu Afore sólo es un 6% de tus ingresos, por lo que no será suficiente para conservar un nivel de egresos como el que tienes en este momento. Por lo que un ahorro adicional no es necesario, sino indispensable.

Para la adquisición de bienes

Constantemente estamos buscando las últimas novedades para poder estar a la vanguardia en moda o tecnología, o al menos es lo que los fabricantes se esfuerzan por motivar para mantenernos en un consumo constante.

Si no quieres pasarte años pagando uno o varios productos, lo mejor es ahorrar; ahorra de forma adicional a lo que pudieras destinar para el concepto de retiro, ya que ese ahorro lo debes dejar sin tocar hasta el momento en que decidas decirle adiós a tu empleo actual.

Cuando ahorras te das cuenta de que el dinero que logras reunir tiene un valor superior al dinero que pides a través de tu tarjeta de crédito, es decir, le darás un trato diferente, por lo que incluso estarás dispuesto a buscar con mayor ahínco entre ofertas de productos para decidirte por la mejor opción.

Esta es la diferencia entre trabajar para pagar y trabajar para vivir, pero, se entiende que no es algo sencillo, con todos los mensajes que recibimos todos los días para adquirir productos y servicios y elevar nuestro status.

¿Cuál es la diferencia entre el ahorro formal e informal?

Formal

El ahorro formal es el ahorro que realizas a través de una caja de ahorro, de bancos, de Operadoras de Fondos de Inversión, o de Plataformas de Crowdfunding (Fondeadoras), y tu Afore, a la cual puedes hacerle aportaciones voluntarias; todas estas instituciones están avaladas por el gobierno a través de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y de la CONDUSEF.

Si ahorras en la caja de ahorro que tiene la empresa en donde trabajas, también es un ahorro formal.

La gran ventaja del ahorro formal en las empresas que están avaladas por la Comisión Nacional Bancaria, es que existe un seguro que proteje tu ahorro a través del Instituto para la Protección del Ahorro Bancario.

Adicional a esto, la CONDUSEF te puede ayudar a defenderte en caso de que exista alguna controversia con alguna de estas empresas, a demandar y ganar compensaciones o la reparación del daño en caso de que no te cumplan lo que prometen.

Los intereses

En el ahorro formal, dependiendo del instrumento que elijas, puedes tener un rendimiento a la par de la inflación, un poco menor o superior a la inflación; si estás pensando en ahorrar a largo plazo la mejor recomendación que te puedo dar es que la inversión la hagas en fondos, y que tu portafolio esté cargado a la renta variable, con esto tienes una gran posibilidad de crear un patrimonio que te permita un crecimiento superior a la inflación, por lo que tu dinero no perderá su valor con el paso del tiempo.

Informal

En el ámbito informal tenemos una abanico muy amplio de opciones, iniciando con el ahorro en casa, pasando por el ahorro a través de tandas, la inversión con empresas en internet que te ofrecen rendimientos superiores al 30%, y terminando en cajas de ahorro que no están supervisadas por ninguna autoridad.

El ahorro informal tiene varias desventajas, entre ellas se encuentran la seguridad de tu dinero. Cuando mantienes tu ahorro en casa, siempre tienes el riesgo de que te lo puedan robar y que esto no sólo traiga un detrimento a tu patrimonio, sino que también puede traer un riesgo para tu integridad física y la de tu familia.

El ahorro en tandas y cajas de ahorro es una manera de autodisplinarse y entregar un ahorro a alguien más para que lo pueda administrar, y que no esté a nuestro alcance tan fácilmente, pero existe el riesgo de que esos recursos sean utilizados para otros fines., como sucedió con el caso de Ficrea hace algunos años.

Los intereses

Sería muy bueno que la tanda te diera algunos intereses por lo que ahorras, pero este no es el caso, por lo que en cualquier tipo de ahorro informal tu dinero va perdiendo su valor a razón de un 5% anual, si tomamos en cuenta la tasa de inflación de los últimos años. Lo que significa que para un ahorro a largo plazo la manera informal se convierte en la peor opción que existe.

Además de los riesgos que ya hemos mencionado, el ahorro en cualquier medio informal no tiene ninguna garantía o seguro del gobierno que pueda respaldarte ante una eventualidad y proteger tus recursos.

El ahorro y las inversiones

La inversión en empresas que brindan rendimientos superiores al promedio del mercado. Cuando te encuentres en el camino a empresas o personas que te invitan a invertir en negocios super lucrativos que pueden hacer crecer tu dinero por encima de un interés del 20% anual, existe una gran probabilidad de que te encuentres frente a una empresa que, o realiza actividades ilícitas, o está haciendo algún fraude. Claro, para poder determinar esto hay que conocer muy bien el negocio del que se está hablando y que todas las cifras sean totalmente transparentes, para que puedas entender muy bien cómo se están generando las ganancias.

Como ya lo hemos dicho en otros artículos, las inversiones sólo deben realizarse con dinero que tenga ese único propósito, no es de ninguna forma recomendable que utilices el dinero destinado al ahorro como una inversión, ya que todas la inversiones por más seguras que puedan ser, siempre conllevan un riesgo, por lo que en el peor de los casos podrías llegar a perder el dinero que con tanto esfuerzo has ahorrado.

Mucho que ganar

De la forma en la que decidas mantener un ahorro, siempre será una buena decisión dar el primer paso para iniciarlo sin importar la cantidad; aunque los expertos sugieran un 20% o más, sólo tú conoces tus finanzas y hacia donde estás destinando tus recursos en este momento, por lo que el mejor porcentaje para el ahorro lo defines tú. Como quieras y cuanto quieras, lo importante es eso: ahorrar.

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