Cómo empezar a construir un buen historial de crédito.

Se ha hecho recurrente el tema de las agencias calificadoras en México. Pero ¿qué es lo que hacen y para qué sirven? Estas agencias también conocidas como rating companies, califican la solvencia de empresas y países que emiten activos financieros en mercados internacionales. Estas valoraciones determinan el riesgo que asumirían los inversionistas si quisieran invertir en una empresa o país. Las más conocidas son: Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch.

Si bien se ha cuestionado su labor, por no alertar a tiempo de inversiones riesgosas en la crisis de 2008 y carecer de independencia a la hora de emitir sus calificaciones, también hay que señalar que su trabajo es necesario para evitar que los inversionistas incurran en riesgos altos sin saberlo y pierdan su dinero.

Al igual que las empresas y los países son calificados, los individuos y las empresas que no cotizan en bolsa, también lo son. Concretamente en México existen dos “agencias calificadoras”: Buro de Crédito y Círculo de Crédito. Estas empresas son legalmente conocidas como Sociedades de información Crediticia.

¿Qué son las sociedades de información crediticia?

Prácticamente todas tus actividades financieras, no sólo los créditos, también tus contratos de servicios como televisión por cable, satelital o telefonía móvil, quedan plasmadas en un historial. Las Sociedades de información Crediticia se encargan de integrar ese historial crediticio de las personas y empresas. Entonces, no sólo las personas que han incumplido un adeudo aparecen en estas Sociedades de información Crediticia sino todos aquellos que hemos tenido actividad financiera.

Las Sociedades de información Crediticia integran tu historial crediticio con el objetivo de que las empresas que otorgan financiamiento valoren tu desempeño de pago. Se registran tanto los pagos puntuales como los retrasos. Este historial se actualiza una vez al mes, por tanto, si por alguna razón tuviste un retraso en tus pagos, pero te pones al corriente, se mostrará en tu historial.

Con esta información el prestamista decide los riesgos que asumirá en caso de prestarle dinero a una persona, basándose en su comportamiento pasado con otros préstamos. Debemos tener claro que no es un problema estar en Buró de Crédito o en Círculo de Crédito, el problema es no cuidar nuestro historial y no aprovecharlo para obtener nuevos financiamientos o ampliar la línea de crédito actual. Una parte importante del poder adquisitivo de personas y empresas está en la capacidad de conseguir créditos, ya que dan la posibilidad de adquirir bienes o servicios para crecer y emprender nuevos proyectos. Por eso, aquí te comparto algunas ideas para que hagas un buen historial crediticio.

¿Cómo hacer un buen historial crediticio?

Cuando somos muy jóvenes, generalmente los ingresos son bajos, probablemente ni siquiera tengamos manera de comprobarlos, y esto hace que no tengamos un historial crediticio y que se dificulte la posibilidad de obtener un crédito. Hay personas que incluso me han comentado que pueden vivir sin crédito; pienso que esto lo dicen porque tienen miedo a endeudarse y, seguramente sí pueden vivir sin crédito, pero en algún punto de la vida querrán comprar un bien duradero como un coche o una casa, y comprarlo de contado es complicado.

No te endeudes.

Mi primer consejo es que no te endeudes, hay otras maneras de empezar con tu historial sin adquirir una deuda, por ejemplo, deja de tener un teléfono móvil prepago y contrata un plan de renta fija. Es un servicio que ya utilizas y te servirá de experiencia para que aprendas a administrar el dinero, además, tienes el beneficio de siempre estar conectado. Cada vez está más en desuso, pero si tienes la necesidad o costumbre de tener una línea de teléfono en tu casa, ponla a tu nombre; este tipo de servicios son reportados al Buro de Crédito o Circulo de Crédito. Pasa lo mismo con la televisión de paga.

Un segundo paso podría ser abrir una cuenta en el banco, ya sea corriente, de cheques o de ahorro. Cabe hacer la aclaración de que este tipo de cuentas no generan historial crediticio, pero te haces “conocido” para el banco, pues ya eres su cliente y sabrán como manejas tu dinero. Verás que en muy poco tiempo un ejecutivo del banco te ofrecerá una tarjeta de crédito.

Si decides contratar una tarjeta de débito, pon especial atención al cobro de comisiones. Es muy común que este tipo de cuentas te pidan tener una cantidad de dinero superior a un saldo promedio mensual para que no te cobren comisión por manejo de cuenta. En caso de que no tengas esa cantidad de dinero en tu cuenta, te cobrarán, esto no afecta tu historial de crédito para nada, pero, en lo personal, me choca pagar esas comisiones.

Si tienes un trabajo y te depositan quincenal o mensualmente tu sueldo a una cuenta de nómina, seguramente tu banco se comunicará contigo pronto para ofrecerte una tarjeta de crédito, pues al banco le interesa mucho tenerte como cliente y que toda tu vida financiera la hagas con ellos.

Las primeras deudas.

En la vida no se puede evitar el conflicto, pero sí puedes ir eligiendo tus batallas. Como te comentaba, una vez seas cliente de un banco, no tardarán mucho en ofrecerte una tarjeta de crédito. Un ejecutivo bancario avezado te ofrecerá un producto diseñado para un perfil de estudiante universitario o algo similar. Regularmente estos productos no piden que compruebes ingresos para que sean aprobados.

Te aconsejo que pidas la asesoría de alguien de tu confianza para que aprendas a usar una tarjeta de crédito, no es complicado, pero si conoces bien las reglas podrás financiar tu gasto hasta por 45 días, sin costo. Te recomiendo ser “totalero”, es decir, pagar la cantidad que dice en el rubro –monto a pagar para no generar intereses-. Esto te ayudará en dos sentidos: 1) tu score crediticio aumentará más rápido y con ello tu acceso a mejores créditos; 2) te ahorrarás mucho dinero, pues este tipo de tarjetas cobran anualidad, comisiones e intereses muy altos. Al final de este artículo te explicaré por qué.

Si aún no te ofrecen una tarjeta de crédito o no quieres aceptarla, cualquiera que sea la razón, hay un camino alterno: Las tarjetas departamentales; son aquellas que solicitas en una tienda. Por ejemplo, Palacio de Hierro o Liverpool. Si bien tienen la limitante de sólo poder ser usadas dentro de sus establecimientos (aunque algunas ya cuentan con franquicia Visa o Master Card), tienen la ventaja de ser aprobadas en minutos, son más fáciles de usar que una tarjeta de crédito bancaria y crean historial. Nuevamente, ten cuidado, aunque no cobran anualidad, los intereses son muy altos.

También puedes recurrir a los créditos personales no bancarios. Estos son los préstamos que solicitas a Sociedades Financieras de Objeto Limitado (SOFOLES), es decir, aquellas empresas que otorgan créditos en el sector para el que fueron autorizadas. Hay empresas que otorgan créditos para que estudies, para que pongas una empresa o remodeles tu casa. Una buena estrategia es solicitar una cantidad pequeña y a corto plazo, sólo para aumentar el puntaje de tu historial, pues la tasa de interés suele ser alta.

Tal vez seas de esas personas que desconfían de los bancos y todo aquello que se le parezca, entonces puedes recurrir a plataformas digitales de crowdfunding. Existen empresas que te prestan dinero y son fondeadas en esta modalidad de crowdfunding. La ventaja de este tipo de créditos es que las empresas acostumbran no solicitar comprobantes de ingresos ni historial crediticio y la tasa de interés que cobran es parecida a otros productos financieros similares que puedes encontrar en el mercado.

Si mi historial no es bueno o no tengo, ¿Qué pasa?

Primero hay que hacer énfasis en el ¿Por qué es que existen las Sociedades de información Crediticia? Cuando no existían estas empresas el riesgo en el que incurría un banco al otorgar un crédito era incalculable, literalmente. Los bancos prestaban dinero y no sabían si les iban a pagar o no. Esto tiene consecuencias muy graves para un país, pues se restringe el crédito y el banco puede tener problemas financieros por cartera vencida, lo cual frena el crecimiento y desarrollo de la economía. Empresas como Buró de Crédito y Círculo de Crédito son una herramienta objetiva para que las instituciones financieras hagan un análisis y tomen decisiones sobre a quién darle crédito y a quién no. Cuando una financiera está dispuesta a dar un préstamo sin consultar el historial crediticio, está asumiendo el riesgo de que no le paguen, para hacer atractivo tomar ese riesgo cobra comisiones e intereses muy altos.

Por eso no debes ver a las Sociedades de Información Crediticia como un enemigo. Al contrario, aprende a usarlas a tu favor; tener un score alto en tu historial de crédito es tu mejor carta de presentación ante un banco, incluso en algunos trabajos; además, disminuye los tiempos de trámite cuando quieres solicitar un crédito y te permite acceder a prestamos más baratos.

Por ejemplo, si quieres comprar una casa, buscas a un asesor de Bancompara, quien hace un análisis de tus finanzas y te ofrece varios bancos con los cuales puedes obtener una buena hipoteca. Con un historial de crédito sano, tú podrás elegir el que más te convenga.

¿Si no tienes un buen historial crediticio estarás marginado del sistema financiero?

No, la verdad es que no, hay vida más allá de incumplir con una deuda. Pero, ya sea porque pasaste por una mala época o porque cometiste errores de novato e incumpliste con tus obligaciones, tu score se verá afectado. En ese caso muchos bancos te van a declinar los créditos que solicites; podrás acceder a otros, pero seguro serán más costosos. No te desanimes, toma mejores decisiones, mantén sanas tus finanzas y, en cuando te otorguen un crédito, sé cumplido. Con estos consejos y tiempo, elevarás tu score y pronto serás elegible para mejores créditos.

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